miércoles, 24 de octubre de 2018

Discografía de los Beatles: Beatles For Sale



La intensa espiral ascendente en la que los Beatles estaban inmersos, tanto de fama como de dinero y locura, terminó por afectar el aspecto más importante de todos, el creativo. Si bien, los músicos no frenaron su evolución musical ni como compositores, sí vieron mermados sus tiempos para crear nuevas melodías, por lo que para su siguiente álbum nuevamente incluyeron 6 covers, tal y como lo hicieron en sus dos primeros álbumes.

En los años sesenta esto no era un crimen tan grave, sin embargo para los Beatles, que ya habían grabado un álbum completamente original, sí fue un golpe muy duro, cosa que terminó por ser muy afortunada, pues la banda se comprometió más en la elaboración de todos sus álbumes posteriores. Sin embargo, lo que concierne a esta cuarta entrega, se tuvieron que hacer sacrificios y renunciar un poco a la independencia creativa que habían alcanzado con "A Hard Day's Night".

Esta independencia creativa significaba más para ellos por el hecho de que su casa disquera ya les había otorgado la suficiente confianza para grabar un álbum sin éxitos ajenos, y ahora por temas extra-musicales tuvieron que renunciar a ella y acudir al lugar común de los éxitos de terceros, que están comprobadísimos y que no representaban más que la comodidad del éxito garantizado. Todo esto atormentaba las mentes de los músicos en un momento en el que muchos críticos vaticinaban la debacle del cuarteto, y que parecía ser, según ellos, el principio del fin. Nada mas alejado de la realidad.

Es cierto que algunos de los temas ajenos hacen sonar avejentado y anticuado al álbum, sobre todo con el contraste que hacían las nuevas composiciones beatleras, sin embargo, no podemos reprochar a la banda que hayan hecho covers de canciones de tan distinguidos compositores, tales como Jerry Leiber y Mike Stoller, Buddy Holly, Carl Perkins (el ídolo de George Harrison) o el enorme Chuck Berry.

Comenzando por los covers, el más infravalorado de estos es "Mr. Moonlight", una canción con mucho sentimiento que les fue reprochada por su sonido tan anticuado, a pesar de no estar tan distante en años desde su composición hasta su aparición en este álbum. La voz de Lennon es la protagonista por su poderío y perfecto acoplamiento al estilo soul nato de la canción. Mientras que "Kansas City" es un divertido rock and roll que tuvo gran éxito en los años cincuenta, y que en la voz de McCartney suena mucho más enérgica y juvenil que en su versión original. Más allá de eso, la canción no tiene mayor trascendencia.

"Words Of Love" es un tema original del trágicamente fallecido Buddy Holly, en sus épocas con los Crickets. Se trata de un tema completamente romántico, casi como una balada rocanrolera, en la que las voces de Lennon y McCartney juegan un poco con la tonalidad más baja que ambos podían alcanzar sin sonar desafinados. Los dos temas de Carl Perkins son el entusiasta y arrogante "Everybody's Trying To Be My Baby", canción que cierra el álbum de la forma menos épica posible, y a la cual engalana Harrison con su voz como principal, y la muy avejentada "Honey Don't", cantada por Ringo Starr y que, a pesar de tener poco más de 8 años de su composición, al lado de las bellas melodías poperas de los beatles desentonaba bastante, y dejaba mucho que desear en cuanto al sonido del álbum.

Todos estos covers se ven empequeñecidos ante la asombrosa interpretación de la portentosa "Rock And Roll Music" de Chuck Berry, canción que al contrario de la mayoría de los demás covers, le aporta muchísimo a la calidad, ambientación y espíritu del álbum. La voz de Lennon es perfecta para inyectar de energía a la música, y viceversa. Con todo y que se trata de un cover, es sin duda una de las mejores canciones del álbum.

Y de ahí damos el salto a los temas originales, los cuales son prueba de la afinación en las habilidades de composición de Lennon y McCartney. "No Reply" es un lamento casi desgarrador, en el que se narra una infidelidad desde la perspectiva del dolor que causa, pero también desde la desesperación por recuperar lo perdido. En ese sentido, la música acompaña a la perfección todos estos sentimientos. Al inicio parece tranquila, pero con el primer lamento, la música igualmente se desgarra por un instante, se llena de desesperación y nos transmite esa angustia. Y en especial en el puente intermedio ("If I were you..."), en el que la emotividad se multiplica por 1000 y nos regala un momento musical sublime dentro de una aparente canción pop simple. Por esas razones, esta canción representa un enorme salto hacia un nuevo nivel de expresividad musical.

Por el contrario, "I'm A Loser" es una canción lastimera, en la que Lennon se destroza a sí mismo y, mediante una canción interesante, pero emocionalmente plana, nos explica las razones por las que se considera a sí mismo como un perdedor. Lo más destacable de esta canción es la apertura de Lennon a componer temas más personales y a expresar de forma más clara su enorme pesimismo hacia la vida y hacia sí mismo. "Baby's In Black" es una triste y oscura canción cantada por Lennon y McCartney, pero compuesta en su mayoría por el primero. La ambientación de la canción es un tanto estridente, gracias a las sonoras guitarras eléctricas que se hacen sentir a lo largo de toda la canción.

McCartney nos regala su composición más fina hasta el momento, en "I'll Follow The Sun", una canción que quizás no impactó tanto a nivel popular como "And I Love Her", pero que personalmente creo que se trata de una canción más bella y refinada incluso. La ambientación entrañable y la letra esperanzadora adornan a la belleza innegable de la música, y nos deleitan los oídos como pocas canciones lo hacen. Y si de melodías finas hablamos, "Eight Days a Week" nos muestra la evolución del Pop hacia un género muy sofisticado, en donde las melodías son lo más importante, pero en donde la elegancia y finura de éstas impacta directamente en la calidad de la música. La canción es la más popular del álbum, pero también es una pieza popera absolutamente exquisita.

Y siguiendo en esa misma línea de pop elegante, está "Every Little Thing", canción de McCartney que contrasta de forma drástica con los dos covers que le anteceden, y que de cierta forma, nos pone en contexto el inmenso avance que había tenido la música desde las épocas del rock and roll hasta las épocas del pop británico. Si el álbum hubiese seguido la línea de las últimas 3 composiciones originales, habría sido un álbum espectacular e histórico.

El pesimismo de Lennon reaparece en "I Don't Want To Spoil The Party", una canción de pop country que tiene momentos interesantes, pero que nuevamente se destaca más por la crudeza de las letras de Lennon, que de alguna forma la disfrazaba detrás de una letra romántica de amor y desamor. Caso contrario de "What You're Doing" de McCartney, una canción que retoma los grandes avances musicales de la banda y los plasma en una estupenda canción que poca gente reconoce, pero que tiene todos los elementos para ser una de las mejores canciones del álbum.

Dicen que para que las cosas mejoren, primero deben empeorar. En el caso de los Beatles sí fue el caso, no sólo en el aspecto musical, sino en su carrera como figuras públicas. El primer tropezón en ese nivel se dio con este álbum, y más tarde su fama se vería en serio peligro. A nivel musical este se puede considerar como su único "fallo". Entre comillas porque en sí se trata de un excelente álbum, con obras muy elegantes y con covers espectaculares. Lamentablemente para ellos, habían puesto la vara muy alta con el álbum anterior, y para recuperarse habrían de grabar dos álbumes que igualaran lo hecho en "A Hard Day's Night": éste y el siguiente.

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