miércoles, 8 de febrero de 2017

Del odio al amor hacia la música negra


Al hablar de la música hecha por músicos estadounidenses de raza negra, forzosamente debemos hablar de dos vertientes: la música negra actual y la música negra de hace muchos años. La música negra actual, a mi modo de ver, es un total y absoluto bodrio; no me cabe en la cabeza que esa sea la herencia de los músicos de color de antaño. El hip-hop, con todas sus fusiones y vertientes, así como el llamado R&B, son sonidos burdos, estereotípicos y hasta vulgares, y no hacen ningún aporte a la cultura musical ni al medio artístico (el verdadero medio artístico) en ningún sentido. No pasa de ser un ritmo monótono y primitivo con vocalizaciones incomprensibles y una misoginia implícita en cada segundo de canción. El hecho de que personajes como Kanye West, Kendrick Lamar y Beyoncé sean reconocidos a nivel mundial sólo evidencía la poca memoria que se tiene en el medio y el poco sentido común de los "críticos" musicales y de los farsantes buscamodas.

No señores, el hip-hop, a mi modo de ver, ni siquiera es música, en el más estricto sentido de la palabra. La música se define como el conjunto de sonidos que cumple con 3 características forzosamente: armonía, melodía y ritmo. El hip-hop ciertamente tiene ritmo, muy básico y monótono, pero ritmo al fin. Lo que no tiene es armonía ni melodía. Entonces, estrictamente eso no es música.

¿Por qué parece que los músicos afroamericanos olvidaron la verdadera esencia de sus antepasados? La verdadera MÚSICA negra, así con todas sus letras. El blues, el jazz, el gospel, el soul, el rythm & blues, todos esos hermosos sonidos que gestaron afroamericanos que sufrían lo indecible, y que sabían plasmar de una manera genial su sufrimiento y dolor en una guitarra maltrecha, un piano de segunda mano, una armónica oxidada o simplemente en sus emotivas y estremecedoras voces superdotadas. Desde la época de la esclavitud, pasando por la discriminación y el racismo que siempre han vivido, los afroamericanos siempre tuvieron un don por hacer música con identidad, con alma, y con una cualidad artística tan valiosa como la de la música clásica europea. Es imposible no admirar a tantos músicos hoy olvidados, que fueron piedra fundamental del desarrollo de la música negra, y que dejaron una huella en tantas personas por su altísima calidad musical.

Las primeras grabaciones que se tienen de esto datan de los años 20, y la tradición aún venía de años atrás. En Chicago, a lo largo del Mississippi hasta llegar a Nueva Orleans, miles y miles de músicos amateur llenaban los antros y los bares de mala muerte con sus canciones amargas y rasposas, alimentando la imaginación y despertando infinidad de emociones entre su audiencia. Estos héroes musicales, sin saberlo, estaban sembrando la semilla de los que en los años cincuenta evolucionó como rock'n'roll y de ahí se ramificaron un sinfín de subgéneros del rock, la música que todos conocemos hoy en día. Músicos hoy olvidados como Arthur "Big Boy" Cudrup, Big Mama Thornton, Charlie Parker, Blind Willie Johnson, Bukka White, Muddy Waters, Charley Patton, Miles Davis, Etta James, Bessie Smith, Sam Cooke, Fats Domino, Professor Longhair, James "Iron Head" Baker, John Coltrane, Jimmie Rodgers, Charles Mingus, Meade Lux Lewis, Memphis Minnie, Pinetop Smith, Otis Redding, Reverend Blind Gary Davis, Robert Johnson, Sister Rosetta, Victoria Spivey, B.B.King, Wilbert Harrison, Thelonius Monk, y hasta Scott Joplin; con géneros tan diversos y tan unidos en esencia como el Blues (estilo New Orleans, estilo Chicago), el Ragtime, el Boogie, el Jazz, el Gospel, el Soul, el Rythm & Blues, el Bebop entre otros; sonidos de hermandad entre la raza negra, y sonidos que trascendieron la limitante racial y estremecieron las mentes y los oídos de músicos alrededor de todo el orbe.

No se trata de ser racista entonces, se trata de exigir música de calidad a una minoría que antes solía hacerlo con creces y a montones, y que hoy en día sólo se dedica a destruir su legado a como dé lugar.

Al final de cuentas, sí es una cuestión de raza, es una cuestión de segregación y de discriminación lo que en aquél entonces fomentó la creación de medios de expresión musical y de catársis emocional, y lo que hoy en día es la destrucción de una hermosa herencia musical y cultural, y la sustitución de la identidad negra por el estereotipo racial, alimentado lamentablemente, por los mismos afroamericanos. Qué triste.



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