sábado, 21 de abril de 2018

Rock progresivo anglosajón: #18. "Octopus" - Gentle Giant (1972)



1. The Advent Of Panurge (4:45)
2. Raconteur Troubadour (4:03)
3. A Cry For Everyone (4:06)
4. Knots (4:11)
5. The Boys In The Band (4:34)
6. Dog's Life (3:13)
7. Think Of Me With Kindness (3:31)
8. River (5:52)

Segundo de dos álbumes publicados por la banda en 1972, "Octopus" es eso, un opus compuesto por ocho temas, en un álbum bastante inusual para la banda, y para el rock progresivo en general. Se trata de una obra en que ninguna canción supera los 6 minutos de duración, en la que hay una inventiva gigantesca, de hecho, quizás sea el álbum más creativo de la banda en toda su historia, además se trata de un compendio de canciones bastante buenas, muy progresivas pero sin largos pasajes musicales ni despliegues de virtuosismo mayúsculos. Más bien, se trata de una obra con temas maravillosos y concisos, en los que la banda quería explorar sus capacidades rockeras, y en los que se abordaron ocho estilos musicales muy diferentes, uno por cada tema.

La obra inicia con la minimalista "The Advent Og Panurge" que contiene breves pero absolutamente maravillosos juegos vocales entre Derek Shulman y Kerry Minnear, que van alternándose en velocidad y protagonismo, hasta que Shulman explota con su voz y deja en silencio a la canción por un instante. Los jugueteos no sólo se limitan a lo vocal, pues los instrumentos también se dan rienda suelta para experimentar y explorar sus límites dentro de las fronteras de la misma canción. El grado de experimentación en esta joya es altísimo. Seguido está una de las canciones melódicamente más deliciosas de la banda, "Raconteur Troubadour" es una finísima y deliciosa canción hermosamente adornada por una serie de instrumentos de cuerdas, vientos y percusiones, además de tener una base rítmica muy compleja pero al mismo tiempo accesible, lo que hace que no se nos dificulte comprender la complejidad de esta deliciosa obra. Nuevamente es Derek Shulman quien lleva la batuta vocal de la canción, y lo hace de maravilla.

Si nos faltan elementos para dictaminar que el álbum es bastante complejo y accesible por igual, llega "A Cry For Everyone" para confirmarlo. Es una canción mucho más rockera, incluso con un riff de guitarra más o menos convencional, pero con una estructura musical que va de lo rítmico a lo imposible, y de lo melódico a lo cerebral, en tan sólo un efecto de transición. Nuevamente, la canción es tan memorable que se grabará en nuestra mente con bastante facilidad. Si a la banda le gustaba experimentar con las armonías vocales, llegaron a su punto máximo con "Knots", unos auténticos nudos musicales en los que participaron los 5 integrantes de la banda (única canción de la banda con 5 voces al unísono), que nos van confundiendo y asombrando por igual conforme avanzan los minutos, para finalmente dejarnos plenamente convencidos de que la duración de las canciones no determina en absoluto si son rock progresivo o no. Esta canción es el momento más alucinante de todo el álbum, sin lugar a dudas.

"The Boys In The Band" es una canción instrumental en la que, si bien no existe el acostumbrado elemento vocal complejo, la música cubre esta ausencia con creces, pues a pesar de que se trata de una sección que se repite muchas veces, cada vez lo hace con un grado de complejidad mayor a la vez anterior, por lo que podremos seguir asombrándonos, aún con una canción instrumental. Mientras que "Dog's Life" es una joyita de guitarra y un cuarteto de cuerdas (principalmente) egalanadas con la voz de Phil Shulman, y con una letra tan cómica como emotiva (para quienes aman a los perros). Las armonías aquí no son vocales, son entre todas las cuerdas participantes en la canción, por lo que suenan mucho más elegantes y refinadas. Aunque ciertamente la complejidad está ahí presente, el hecho de que se mantenga una estructura musical más o menos sencilla ayuda a que nos concentremos en las partes memorables de la canción, y que así podamos amarla desde la primer escucha.

"Think Of Me With Kindness" es quizás la única canción de amor en todo el repertorio de Gentle Giant, y es romanticismo en un pleno sentido artístico, pues es tan elegante como melancólica, y en esto ayuda la sofisticada voz de Kerry Minnear, acompañado de su piano y de una emotividad estremecedora. Es fácil identificarse con esta canción no sólo por su letra universal, sino por sus excelentes arreglos musicales que incrementan o reducen la intensidad emocional de la misma con una templanza prácticamente perfecta. Para finalizar está "River", la única canción que nos remite al Gentle Giant extenso y complejísimo de álbumes anteriores, y que de cierta manera está aquí para recordarnos que esto es Gentle Giant, y que los experimentos de este álbum fueron sólo una etapa que debían de pasar, para luego regresar como siempre lo han hecho. La canción en sí es quizás la menos brillante del álbum, y al mismo tiempo, la más compleja y cerebral del mismo.

Este es sin duda el álbum ideal para conocer la música de Gentle Giant. Es lo más accesible que la banda puede ser, sin perder su esencia, por lo que es recomendable escuchar este álbum antes que cualquier otro de la banda. Con todo y el hecho de que lo más convencional es experimental para una banda como esta, hicieron un trabajo excepcional con este álbum, que de inmediato pasó a la historia como uno de los mejores del rock progresivo.

1 comentario:

piti13 dijo...

Hola , magnifico trabajo y encantado de leer toda tu informacion.
Hay un pequeño error que queria anotar , octopus es el cuarto disco de los giant
Saludos