jueves, 12 de abril de 2018

Rock progresivo anglosajón: #32. "Fragile" - Yes (1971)



1. Roundabout (8:29)
2. Cans And Brahms (1:35)
3. We Have Heaven (1:30)
4. South Side Of The Sky (8:04)
5. Five Percent For Nothing (0:35)
6. Long Distance Runaround (3:33)
7. The Fish (Schindleria Praematurus) (2:35)
8. Mood For A Day (3:57)
9. Heart Of The Sunrise (10:34)

Este es el primer álbum con la que sería la alineación más prolífica a lo largo de la historia de Yes, con Jon Anderson en la voz, Steve Howe en las guitarras, Rick Wakeman en los teclados, Chris Squire en el bajo y Bill Bruford en la batería. La obra es realmente buena, y la única razón por la que no se encuentra más arriba en esta lista es por los múltiples temas transitorios, que si bien no son nada malos, sí se esperaría que el esfuerzo de la banda se centrara en crear más obras grandes.

También es importante recalcar que Yes apenas estaba en proceso de llegar a su cumbre artística, así que como parte del proceso de crecimiento, resulta ser un excelente álbum de transición. El estilo característico de la banda está aquí tan presente como en sus más grandes obras. Y a mi modo de ver, este es el álbum ideal para quien no conoce a la banda, y quiere hacerlo, y en ello ayuda mucho la presencia de muchos temas de menor duración.

La obra inicia con un monumento de la banda, el espectacular "Roundabout", con sus complejas melodías de órgano hammond, el espectacular bajo de Squire sonando por encima de muchos otros instrumentos, y la espectacular guitarra de Howe que, si bien no es del todo protagonista, cuando aparece, ya sea en modo clásico  o rockero, lo hace de manera estupenda. Por lo que la canción es rítmica, rockera, artística y memorable en todos sentidos. A continuación siguen un par de temas transitorios, el primero es "Cans And Brahms", el cual es un extracto del tercer movimiento de la cuarta sinfonía de Johaness Brahms, adaptada y renovada por los sintetizadores de Rick Wakeman, y que por su brevedad podremos disfrutarla como un brillito del álbum. El otro tema transitorio es "We Have Heaven", un maravilloso juego vocal de Jon Anderson, que resulta tan beve como emotivo, y que al igual que la anterior, nos llenará de brillitos a nuestros oídos.

Sin embargo, la densidad regresa con "South Side Of The Sky", quizás el tema más rockero y pesado en todo el historial de Yes, con riff incluido y una voz que suena estremecedoramente poderosa. La banda nos muestra una faceta inusual, y lo hace de manera estupenda con esta gran canción de 8 minutos de duración, y de diversas secciones que sin embargo nunca rompen con la estructura central de la canción, por lo que no es tan compleja y eso nos ayuda a recordarla con mayor facilidad, y por ende, que nos guste con mayor facilidad. "Five Per Cent For Nothing" es otro tema transitorio, esta vez compuesto por Bill Bruford en un beat que es imposible de replicar, y que en sus 35 segundos nos asombrará y nos dejará con ganas de más música de esta índole.

El siguiente tema es el más delicioso de todo el álbum, cortesía de Jon Anderson, "Long Distance Runaround" es una obra llena de melodías tan memorables como disfrutables, y a pesar de su aparente simpleza, contiene todos los elementos progresivos característicos de la banda, por lo que es una versión resumida y concisa de lo que la banda hacía en términos musicales, una auténtica joyita que nos llenará de gozo. "The Fish (Shlinderia Praematurus)" es un instrumental compuesto por Chris Squire, con muy poca trascendencia y que olvidaremos fácilmente, a diferencia de "Mood For A Day", el breve tema a cargo de Steve Howe, que combina el barroco de la guitarra clásica con algunos elementos de flamenco, por lo que escuchar a Howe a solas con su guitarra acústica resulta ser un deleite absoluto. Para finalizar el álbum, "Heart Of The Sunrise" una canción épica que a mí no me termina de convencer del todo, pero que debo admitir que es el tema perfecto para cerrar el álbum, y que contiene elementos musicales fantásticos.

Es así como llega a esta lista iuno de los álbumes más accesibles del rock progresivo, y uno que satisfará los deseos de muchos de hacer del rock progresivo un género para las masas, aunque jamás llegue a serlo del todo. Un disco muy recomendable para quien ame la música y no se espante con facilidad.

No hay comentarios.: