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viernes, 25 de junio de 2021

Los White Stripes y sus canciones

 


Probablemente se trate de la última gran banda de rock (si se le puede llamar banda a un dueto) y el decir eso cuando su último álbum se publicó hace 13 años, refleja la enorme sequía que ha tenido el rock en el nuevo milenio. La enorme influencia que el blues tuvo en Jack White, más el amplio conocimiento histórico que éste tenía sobre el género, hicieron que el dueto fuera uno de los más amplios exponentes del rock en muchos de sus vertientes. De este modo, podemos escucharles temas de garage, punk, hard rock, blues, folk, etc., dentro del amplio repertorio de la banda. Es por ello que he elegido las 15 canciones que más me gustan de este emocionante par de músicos.


15. "Do" (1999)


Aparecida en su primer álbum, esta canción es una especie de balada garagera, que se sustenta en un simple riff a 2 notas y que de alguna manera logra permear algunas de nuestras capas superficiales, y hacernos sentir una especie de emotividad extraña. En ello ayuda mucho el ya mencionado riff, que además es irresistible, como la mayoría de los riffs de Jack White. 


14. "As Ugly As I Seem" (2005)


Aparecida en su quinto álbum, el subvalorado Get Behind Me Satan, esta canción es una maravilla folk, con tintes de emotividad que le acercan más a Leonard Cohen que a Bob Dylan. Además, se trata de uno de los pocos momentos en los que la banda juega un poco con la melancolía y la soledad, incluso la alienación, sin que se traten estos temas realmente a fondo.


13. "Dead Leaves And The Dirty Ground" (2002)


El espectacular track abridor del afamado White Bloos Cells, es uno que desde el riff nos damos cuenta de su grandeza y su poderío. En esencia es un blues, pero disfrazado con un traje garagero que a todos nos engaña, y que acerca más el sonido a los oídos inexpertos. Las tonalidades menores de los acordes se acoplan perfectamente a la crudeza de la guitarra distorsionada, y la letra melancólica es sólo la cereza del pastel.


12. "300 MPH Torrential Outpour Blues" (2008)


Otro blues elegantemente adaptado a los sonidos modernos, que es mucho más fácil de identificar como tal, que en "Dead Leaves...", pero que sigue manteniendo ese elemento melódico que, por naturaleza, el blues no lo tenía, y que en este caso particular, se presenta fantásticamente con un riff que juega con dos notas continuas usando las cuerdas más gordas de una guitarra acústica. Extraída de su último álbum, esta canción nos presenta la faceta más madura y elegante de la banda.


11. "The Union Forever" (2002)


Una canción extraña para lo que la banda nos tenía acostumbrados. Se trata de un tema misterioso hasta cierto punto, sustentado en dos acordes que alternan por segmentos que se ven interrumpidos por unas rupturas a destiempo que para nada desencajan. Incluso el interludio casi a capella no suena fuera de lugar, con todo lo disonante que es con respecto al resto de la canción. El uso de riffs, como podemos ver, es una de las principales cualidades de la banda.


10. "The Big Three Killed My Baby" (1999)


La primer muestra del poderío de la banda, no sólo en esta lista, sino en su carrera discográfica. Es el tercer track de su primer álbum apenas, y con dos acordes y unos secos golpes al tom de piso, el dueto creó su primer canción de rock duro. Aunque, si lo analizamos un poquito más a detalle, descubriremos que, efectivamente, es en esencia, un blues.


9. "I Just Don't Know What To Do With Myself" (2003)


Es el único cover de la lista, y la razón de que se encuentre en ella, es por el fantástico trato que se le da. En un inicio parece una canción juguetona e inofensiva, hasta que las emociones se elevan, y la música se energetiza. La entrada de una guitarra tan poderosa como jamás se le había escuchado a la banda, en la cumbre emotiva de la canción, es uno de los puntos musicales más altos de su mejor álbum.


8. "I'm Slowly Turning Into You" (2008)


Espectacular de principio a fin, esta canción se apoya de un órgano Hammond para lograr un riff maravilloso, que le da un aire soul a la canción, y que en todo momento suena portentoso y gigantesco. Si a eso, le añadimos la guitarra híper distorsionada que toca un segundo riff durante el coro, tenemos una de las mejores canciones del repertorio de la banda.


7. "The Nurse" (2005)


Esto es lo más extraño que hizo la banda en toda su discografía, una canción tan inusual que su temática tétrica y homicida encaja a la perfección con la disonancia y la arritmia que por momentos escuchamos. Unos excesos perfectamente medidos que acercan al tema a la locura, desde la perspectiva de la genialidad. Ya nadie se arriesga de esta manera. 


6. "Little Acorns" (2003)


Otra poderosa muestra del rock duro que eran capaces de ejecutar, desde la simplicidad del rock de garage. Luego de la apacible e incluso motivante introducción hablada, el riff gratamente nos revienta los oídos con su melodía distorsionada, sostenido por unas percusiones que parece que fuesen tocadas por 10 personas simultáneamente. Los que amamos el sonido de la guitarra distorsionada, amaremos esta canción desde la primer escucha.


5. "Ball And Biscuit" (2003)


Seguimos con las tendencias blueseras, pero esta vez el blues lo es abiertamente, y no sólo eso, está perfectamente mezclado con un sonido hardrockero, que especialmente en los solos, suena maravillosamente poderoso, rockero, guitarrero y electrificante. La banda se toma su tiempo para cada segmento, y de los casi 8 minutos que dura la canción, no nos aburriremos en ninguno.


4. "I Fought Piranhas" (1999)


Para este punto queda claro que la influencia máxima de la banda (como del rock mismo) es el blues, y si no, esta canción de su primer álbum terminará de constatarlo. El corte es medio misterioso, medio sensual, medio explosivo, pero completamente maravilloso de principio a fin. El blues, señoras y señores.


3. "Fell In Love With A Girl" (2002)


Con esta canción la banda se dio a conocer en todo el mundo (incluido yo, y cómo no hacerlo con ese espectacular video), y es curioso, dado que la banda hizo pocas canciones de este corte, es decir, más cercanas al punk que al garage. Eso sí, el uso del riff es casi obligatorio, y el de esta canción casi nos va a recordar a los Ramones. Breve, efectiva, contundente y memorable, esta canción es el compendio perfecto del sonido joven de la banda.


2. "I Can't Wait" (2002)


En algún punto la influencia de los Beatles tenía que hacerse presente en una banda que recolecta y expone los distintos sonidos que ha tenido el rock en su historia. Y como debía de ser, la canción que lo hace es una de mis preferidas. Con secciones claramente definidas, un sentido melódico maravilloso, y sí, un riff acorde con la canción, tenemos al espíritu beatlero en esta espectacular pieza.


1. "Black Math" (2003)


Mi canción favorita. Es garage, es punk, es hard rock, es genial, poderosa, divertida, cambiante, ingeniosa. Lo tiene todo esta canción. El riff es simple y directo, las letras son un tanto burlonas, el solo de guitarra suena espectacular. Pero el verdadero corazón de la canción es esa brillante ruptura, cuando los beats bajan, cuando la guitarra se engruesa, y cuando de repente todo lo que era brillante, se vuelve oscuro por un instante. Brillante.

miércoles, 1 de febrero de 2017

El lado desagradable de The Kills


El álbum debut de The Kills se llama Keep On Your Mean Side, de 2003, y es un compendio de canciones de rock que pasan por estilos como el garage, el heavy metal, el punk y el psicodélico, y lo hace de manera estupenda en tan sólo 42 minutos de potente música. Y quizás lo más impresionante es que The Kills está conformado por tan sólo dos personas; la alucinante guitarrista-vocalista estadounidense Alison Mosshart y el multi-instrumentista británico Jamie Hince, ambos compositores de los 12 cortes del álbum.

El plato abre con el sonido de la caja de ritmos de Hince y un poderoso riff garagesco de la inicial "Superstition" (nada que ver con el funky tema de Stevie Wonder), seguida de "Cat Claw", un tema más cercano en influencia a los Kinks de 1965 y sus riffs de 4 cuerdas. "Pull a U" es otro potente tema, aunque más calmo que las anteriores, pero con una figura de guitarra que difícilmente nos quitaremos de la cabeza (junto con la ingeniosa frase "your black magic and your two dollar love"), mientras que "Kissy Kissy" apuesta más a la melodía que a la potencia, sin dejar de ser rockera en esencia, nuevamente nos encontramos con un tema pegajoso y agradable a la primer escucha. "Fried My LIttle Brains" cierra la primer mitad del disco con un sonido más intenso, que nos recuerda a los Stooges del Raw Power que hacían canciones cortas y potentes. "Hand" es un interludio de poco menos de un minuto que da pie a la segunda mitad del álbum.



Curiosamente, la segunda mitad del álbum es mucho más pesada que la primera, y esto se demuestra con el siguiente tema. "Hitched" es una auténtica maravilla de canción, con su riff que parece ir hacia el frente todo el tiempo y con su potente batería que no cesa y no nos da descanso auditivo, afortunadamente. "Black Rooster" es otro potente rock'n'roll maravilloso y vertiginoso, pareciera salido de una mezcla de Chuck Berry de los cincuenta con los Rolling Stones del Main Street, rock'n'roll puro y poderoso. A continuación aparece la versión más psicodélica del álbum, "Wait" es un tema casi acústico, con tintes al Velvet Underground de Nico, y con una melodía estupenda y memorable. El poder y la pesadez siguen con el tema más directo de todo el álbum, el genial "Fuck The People", que es casi un himno rockero al nihilismo y la rebeldía típicas del género, no podemos dejar de cantar, y gritar incluso, su vigoroso coro "Hey! Fuck the people!" a los cuatro vientos alentados por la energía de la música y nuestro yo interior queriendo liberarse de las cadenas del correctismo y confrontando a quien se nos ponga enfrente. Una maravilla.

El álbum cierra con dos cortes de menor intensidad, aunque con la mismao quizás mejor calidad que sus antecesoras. "Monkey 23" es un tema oscuro, sin percusiones pero con una guitarra potente y lapidaria. La letra es tan sencilla que no nos costará ningún trabajo aprenderla y cantarla al unísono con la melodía tan pegajosa que la contiene. Por último "Gypsy Death and You" es el tema más nostálgico e íntimo del álbum, perfecto para cerrar de manera genial el excelente álbum que nos acaba de regalar la proviencia.



Para todos los amantes del rock, de las guitarras disonantes y de la música que podemos cantar como si estuviéramos en concierto en un estadio gigantesco y bailar como si tuviéramos esquizofrenia, este álbum es perfecto para hacernos felices, sacar nuestra energía contenida en la aburrida rutina de una persona normal, y explayar al rockstar que tenemos dentro, encadenado en la cortesía y la educación formal.

Si ustedes son como yo, enciérrense en su cuarto, pongan este álbum a todo volumen, y hagan una auténtica catársis musical al ritmo de las 12 maravillosas canciones. No se van a arrepentir, se los prometo.