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jueves, 8 de julio de 2021

15 temas esenciales de The Who

 


The Who fue quizás la banda más potente de aquellas que pertenecieron a la primer invasión británica del rock. Siempre fue una banda enfocada en la potencia, en la pesadez de la música, y ello se refleja en sus canciones más conocidas. Llevaron la rebeldía en el rock un peldaño más arriba, y esa rebeldía no sólo era actitudinal, sino que se reflejaba perfectamente en sus canciones, incluso desde su primer (y mítico) álbum. Así que, para empaparnos de un poco de esa rebeldía, repasemos las que, para mí, son sus 15 canciones esenciales. 


15. "Christmas" del álbum Tommy de 1969


La mayor y mejor ópera rock de la historia, nos contaba la historia de Tommy Walker, un niño con múltiples traumas emocionales que le llevaron a ser ciego y sordomudo, por lo que la canción nos narra el dilema que generaba, en sus familiares, el hecho de que Tommy jamás hubiese aprendido sobre Jesucristo, y el impacto de este hecho en el futuro del niño. Musicalmente es una delicia, tiene una energía innata, que se ve adornada con los coros de Pete Towwnshend y John Entwistle, y un riff de guitarra que está algo escondido, pero una vez que se descubre, no se puede dejar de apreciar. 


14. "My Generation" del álbum My Generation de 1965


La llave de apertura de la banda hacia el mundo de la música. Siempre buscando el sardonismo y la sátira, la canción critica por igual a la generación jóven de mediados de los sesenta, y a los "adultos" de aquellas épocas. La música es estridente y contundente (para la época), incluso podríamos decir que se trata de una de las canciones que inauguraron el garage rock, por su "suciedad" y su aspereza. Con todo y el paso de los años, la canción sigue teniendo una vigencia, más acentuada en la corrección política de nuestros días neomilenarios.


13. "Love Reign O'er Me" del álbum Quadrophenia de 1973


Quadrophenia fue otra ópera rock, aunque con menor calidad que sus álbumes anteriores. Sin embargo, se destaca esta canción como el pináculo no sólo lírica, sino musicalmente, dentro del álbum. Podemos decir que el drama es el tema central de la canción, algo que se percibe desde la velocidad de la canción, el uso del piano y los sintetizadores, y evidentemente, el uso de la voz de Roger Daltrey, tan poderoso como nunca. 


12. "Behind Blue Eyes" del álbum Who's Next de 1971


La naturaleza de esta canción es un tanto extraña. Tenemos inicialmente una balada, muy emotiva y muy visceral en su letra. La ambientación puede ser un tanto íntima, y la música aporta demasiado a esta sensación. La entrada del bajo de Entwistle, justo al inicio del primer coro es un momento estremecedor en el tema. Pero todo esto se rompe de forma atípica (y espectacular) cuando irrumpe la guitarra eléctrica, en un interludio breve y electrizante, que lejos de destruir a la canción, la enriquece y la engruesa. Nadie lo ve venir, y nadie lo puede reprochar. 


11. "The Acid Queen" del álbum Tommy de 1969


Otra extraña canción, que se empata con la parte de la historia que se nos narra dentro del contexto del álbum. Tommy, nuestro héroe traumado, ciego y sordomudo, parece no tener remedio, así que sus familiares lo llevan con una prostituta que jura tener la solución para el niño. Algo evidentemente fuera de lugar, pero creíble dentro de nuestro mundo surreal. La voz semi-deformada de Townshend, en el papel de la reina ácida, se empata con la presencia de power chords en el coro, sin embargo, el centro sobre el que gira la canción es el ritmo. Una maravilla.


10. "The Good's Gone" del álbum My Generation de 1965


Se trata de una canción que pasa desapercibida, entre temas ultrarreconocidos como My Generation, The Kids Are Alright o Out In The Street. Sin embargo, a mí me parece una de las mejores canciones del primer álbum de la banda. Mucho más cercana al estilo británico clásico de aquellos años, pero sin olvidar su esencia garagera, esta canción se sostiene en un riff peculiar, de varias cuerdas, y una especie de parsimonia que mantiene el atractivo de la canción en su punto más alto durante toda la duración del tema. 


9. "Our Love Was" del álbum The Who Sell Out de 1967


Mientras las grandes bandas de rock experimentaban con la psicodelia, The Who grababa esta obra, como extraída de una estación de radio. Y con ello, pulían su estilo hacia las dos grandes obras musicales que le sucederían a ésta. Esta canción representa lo contrario a lo presentado en su álbum debut. No es sucio ni garagero, al contrario, es una canción muy limpia, melódica y bien cuidada. Sin embargo, no deja de ser un potente rock, en el que podemos apreciar las enormes capacidades de Keith Moon como baterista, además de ese espectacular solo de guitarra cerca del final. Pocas canciones tan electrizantes como esta.


8. "Go To The Mirror" del álbum Tommy de 1969


Seguramente esta sea la canción más melódica de este listado, una sencilla canción fundamentada en 3 acordes, con una estructura simple y que sin embargo se vuelve absolutamente irresistible. En la canción se nos habla de una de tantas visitas de Tommy con el doctor, quien descubre que el problema del niño no es físico, ni fisiológico, sino psicológico, y revela que el niño ha podido ver, escuchar y hablar todo este tiempo, sólo que ha decidido no hacerlo. 


7. "The Seeker" sencillo de 1970


Esta canción fue un tema solitario que no pertenece a ningún álbum de la banda, y esa ausencia de contexto conceptual la libera de ataduras complejas, cosa que le funciona a la perfección porque se trata sólo de una  canción de rock, bien hecha y perfectamente ejecutada, sin aspiraciones ni pretensiones, aunque también sin tanta profundidad ni alcance. Una sencillez que nos permite disfrutar la canción de principio a fin. Cabe destacar que esta canción yo la conocí gracias a un gran videojuego. 


6. "Pinball Wizard" del álbum Tommy de 1969


Esos acordes iniciales son inconfundibles. Representan la canción más popular de este álbum, y una de las más reconocidas de la banda a nivel mundial. Esa guitarra acústica inicial es engañosa, pues la canción no va por el sendero de la calma y la reflexión, sino todo lo contrario. Townshend hace sonar a su guitarra acústica lo más electrizante posible, y una vez que se le unen los demás instrumentos, la canción se revela. Sin embargo, no es el tema más pesado de la banda, ni mucho menos. Al contrario, es una de las canciones más accesibles que les podamos escuchar.


5. "My Wife" del álbum Who's Next de 1971


La única canción de John Entwistle en todo este listado. Y no es porque el bajista de la banda compusiera malas canciones, todo lo contrario. En esta burlona y divertida canción nos habla de los peligros que tiene el salir de borrachera, no con el mundo ni con la sociedad, sino con su esposa, a quien le teme más que a nadie. Musicalmente es una delicia que siempre va hacia adelante. No es para nada una canción pop, pero tampoco es una enérgica y potente canción de rock. Es un híbrido que se adorna con la nada agraciada voz del propio Entwistle, además de una sección de metales que engalana el momento de mayor monotonía (intencional y no sólo eso, magistral) de la canción. Una joya.


4. "Rael Parts 1&2" del álbum The Who Sell Out de 1967


La canción que cierra su tercer álbum es una mini ópera rock, en la que se condensan distintas secciones en un mismo tema, con una interconexión conceptual que se percibe de manera más clara con la letra de la canción. Más adelante, la banda tomaría la 3era sección de la canción para formar su "Underture" aparecido en el álbum Tommy, dos años más tarde. Como ejercicio musical, la banda ya había intentado algo similar en su álbum anterior, sin embargo, este segundo intento sale mejor airado, rozando en lo memorable.


3. "We're Not Gonna Take It" del álbum Tommy de 1969


Se trata del cierre del espectacular Tommy, en donde el niño ya se recuperó de sus traumas, y abrió un centro de apoyo para niños con situaciones similares, en donde perdió la cabeza y se postró como ídolo a seguir, algo no muy bien recibido que terminó en la destrucción de su campo de pinball. Más allá de la historia, la canción tiene 2 secciones claramente definidas. Una con la temática central de la canción, bastante melódica, mientras que la segunda representa el telón final de la obra, con un motivo que ya se había escuchado en temas anteriores, y que sirve como punto final para la majestuosa obra musical.


2. "Baba O'Riley" del álbum Who's Next de 1971


El espectacular inicio de su mejor álbum, con ese sintetizador sin sentido, al que, uno a uno y a manera de presentación, se le van añadiendo el piano, la batería, el bajo, y finalmente la guitarra y la voz. Son 3 acordes que suenan gigantescos, majestuosos, épicos y por demás gloriosos. Y en esa majestuosidad nos veremos irremediablemente atrapados y asombrados, sintiendo la energía entrar por nuestros oídos y recorrer todo nuestro sistema nervioso, al ritmo de las notas tocadas por la guitarra. Desde lo alto de una montaña iniciamos el viaje más espectacular, de uno de los mejores 10 álbumes de rock de todos los tiempos. 


1. "Won't Get Fooled Again" del álbum Who's Next de 1971


Anteriormente ya hablamos del épico inicio de este álbum, y ahora hablemos del monumental cierre del mismo. Una canción extremadamente política, pero desde una postura de protesta, en donde se expresa la inconformidad de un pueblo con su gobierno, se llame derechista o izquierdista. Más allá de las acepciones políticas, la música es poderosa, monumental, aún más gigantesco que todo lo que hayamos escuchado antes. Un órgano creando un ritmo constante y persistente sustenta una serie de power chords que nos introducen al tema. El desarrollo del tema es espectacular, con una guitarra irresistible para los que amamos el air guitar, y luego de una falsa calma, llega el final de la canción, con el grito rockero más espectacular de la historia. Una obra maestra. 

viernes, 25 de junio de 2021

Los White Stripes y sus canciones

 


Probablemente se trate de la última gran banda de rock (si se le puede llamar banda a un dueto) y el decir eso cuando su último álbum se publicó hace 13 años, refleja la enorme sequía que ha tenido el rock en el nuevo milenio. La enorme influencia que el blues tuvo en Jack White, más el amplio conocimiento histórico que éste tenía sobre el género, hicieron que el dueto fuera uno de los más amplios exponentes del rock en muchos de sus vertientes. De este modo, podemos escucharles temas de garage, punk, hard rock, blues, folk, etc., dentro del amplio repertorio de la banda. Es por ello que he elegido las 15 canciones que más me gustan de este emocionante par de músicos.


15. "Do" (1999)


Aparecida en su primer álbum, esta canción es una especie de balada garagera, que se sustenta en un simple riff a 2 notas y que de alguna manera logra permear algunas de nuestras capas superficiales, y hacernos sentir una especie de emotividad extraña. En ello ayuda mucho el ya mencionado riff, que además es irresistible, como la mayoría de los riffs de Jack White. 


14. "As Ugly As I Seem" (2005)


Aparecida en su quinto álbum, el subvalorado Get Behind Me Satan, esta canción es una maravilla folk, con tintes de emotividad que le acercan más a Leonard Cohen que a Bob Dylan. Además, se trata de uno de los pocos momentos en los que la banda juega un poco con la melancolía y la soledad, incluso la alienación, sin que se traten estos temas realmente a fondo.


13. "Dead Leaves And The Dirty Ground" (2002)


El espectacular track abridor del afamado White Bloos Cells, es uno que desde el riff nos damos cuenta de su grandeza y su poderío. En esencia es un blues, pero disfrazado con un traje garagero que a todos nos engaña, y que acerca más el sonido a los oídos inexpertos. Las tonalidades menores de los acordes se acoplan perfectamente a la crudeza de la guitarra distorsionada, y la letra melancólica es sólo la cereza del pastel.


12. "300 MPH Torrential Outpour Blues" (2008)


Otro blues elegantemente adaptado a los sonidos modernos, que es mucho más fácil de identificar como tal, que en "Dead Leaves...", pero que sigue manteniendo ese elemento melódico que, por naturaleza, el blues no lo tenía, y que en este caso particular, se presenta fantásticamente con un riff que juega con dos notas continuas usando las cuerdas más gordas de una guitarra acústica. Extraída de su último álbum, esta canción nos presenta la faceta más madura y elegante de la banda.


11. "The Union Forever" (2002)


Una canción extraña para lo que la banda nos tenía acostumbrados. Se trata de un tema misterioso hasta cierto punto, sustentado en dos acordes que alternan por segmentos que se ven interrumpidos por unas rupturas a destiempo que para nada desencajan. Incluso el interludio casi a capella no suena fuera de lugar, con todo lo disonante que es con respecto al resto de la canción. El uso de riffs, como podemos ver, es una de las principales cualidades de la banda.


10. "The Big Three Killed My Baby" (1999)


La primer muestra del poderío de la banda, no sólo en esta lista, sino en su carrera discográfica. Es el tercer track de su primer álbum apenas, y con dos acordes y unos secos golpes al tom de piso, el dueto creó su primer canción de rock duro. Aunque, si lo analizamos un poquito más a detalle, descubriremos que, efectivamente, es en esencia, un blues.


9. "I Just Don't Know What To Do With Myself" (2003)


Es el único cover de la lista, y la razón de que se encuentre en ella, es por el fantástico trato que se le da. En un inicio parece una canción juguetona e inofensiva, hasta que las emociones se elevan, y la música se energetiza. La entrada de una guitarra tan poderosa como jamás se le había escuchado a la banda, en la cumbre emotiva de la canción, es uno de los puntos musicales más altos de su mejor álbum.


8. "I'm Slowly Turning Into You" (2008)


Espectacular de principio a fin, esta canción se apoya de un órgano Hammond para lograr un riff maravilloso, que le da un aire soul a la canción, y que en todo momento suena portentoso y gigantesco. Si a eso, le añadimos la guitarra híper distorsionada que toca un segundo riff durante el coro, tenemos una de las mejores canciones del repertorio de la banda.


7. "The Nurse" (2005)


Esto es lo más extraño que hizo la banda en toda su discografía, una canción tan inusual que su temática tétrica y homicida encaja a la perfección con la disonancia y la arritmia que por momentos escuchamos. Unos excesos perfectamente medidos que acercan al tema a la locura, desde la perspectiva de la genialidad. Ya nadie se arriesga de esta manera. 


6. "Little Acorns" (2003)


Otra poderosa muestra del rock duro que eran capaces de ejecutar, desde la simplicidad del rock de garage. Luego de la apacible e incluso motivante introducción hablada, el riff gratamente nos revienta los oídos con su melodía distorsionada, sostenido por unas percusiones que parece que fuesen tocadas por 10 personas simultáneamente. Los que amamos el sonido de la guitarra distorsionada, amaremos esta canción desde la primer escucha.


5. "Ball And Biscuit" (2003)


Seguimos con las tendencias blueseras, pero esta vez el blues lo es abiertamente, y no sólo eso, está perfectamente mezclado con un sonido hardrockero, que especialmente en los solos, suena maravillosamente poderoso, rockero, guitarrero y electrificante. La banda se toma su tiempo para cada segmento, y de los casi 8 minutos que dura la canción, no nos aburriremos en ninguno.


4. "I Fought Piranhas" (1999)


Para este punto queda claro que la influencia máxima de la banda (como del rock mismo) es el blues, y si no, esta canción de su primer álbum terminará de constatarlo. El corte es medio misterioso, medio sensual, medio explosivo, pero completamente maravilloso de principio a fin. El blues, señoras y señores.


3. "Fell In Love With A Girl" (2002)


Con esta canción la banda se dio a conocer en todo el mundo (incluido yo, y cómo no hacerlo con ese espectacular video), y es curioso, dado que la banda hizo pocas canciones de este corte, es decir, más cercanas al punk que al garage. Eso sí, el uso del riff es casi obligatorio, y el de esta canción casi nos va a recordar a los Ramones. Breve, efectiva, contundente y memorable, esta canción es el compendio perfecto del sonido joven de la banda.


2. "I Can't Wait" (2002)


En algún punto la influencia de los Beatles tenía que hacerse presente en una banda que recolecta y expone los distintos sonidos que ha tenido el rock en su historia. Y como debía de ser, la canción que lo hace es una de mis preferidas. Con secciones claramente definidas, un sentido melódico maravilloso, y sí, un riff acorde con la canción, tenemos al espíritu beatlero en esta espectacular pieza.


1. "Black Math" (2003)


Mi canción favorita. Es garage, es punk, es hard rock, es genial, poderosa, divertida, cambiante, ingeniosa. Lo tiene todo esta canción. El riff es simple y directo, las letras son un tanto burlonas, el solo de guitarra suena espectacular. Pero el verdadero corazón de la canción es esa brillante ruptura, cuando los beats bajan, cuando la guitarra se engruesa, y cuando de repente todo lo que era brillante, se vuelve oscuro por un instante. Brillante.

sábado, 23 de marzo de 2019

25 canciones de rock y sus raíces



Como es bien sabido, el rock nació de una mezcla de géneros como el blues, el country, el gospel y el soul. Es por ello que a continuación se enlistan 25 canciones de rock en las que se palpan estas raíces rockeras.

25. "Promise Me" - The Gun Club


Una canción destacadísima de un álbum ochentero que fue olvidado, pero que pretendía mezclar al punk con el blues, algo en apariencia contradictorio, pero que de cierta manera parecía posible. Esta canción, si bien es más bluesera que punk, nos acerca un poco a ese sonido pretendido.

24. "Rock & Roll Ain't Noise Pollution" - AC/DC


La canción que cierra el mítico Back In Black es un blues rock con momentos muy intensos, a pesar de la parsimonia rítmica, característica de esta raíz del rock. Se trata de un himno al rock and roll y a su enorme influencia no sólo en la banda australiana, sino en la escena musical total de principios de los ochenta.

23. "Cotton Fields" - Creedence Clearwater Revival


CCR siempre se distinguó por su afición a las raíces del rock, cosa que plasmó en todos sus álbumes antes de su ruptura. Esta canción en particular, nos muestra una faceta más orillada al country, pero mezclada con la energía del rock, y una pizca de nostalgia bluesera. Es ya un clásico del rock sesentero, y una canción obligada para todo aquel que se haga llamar conocedor del rock.

22. "Give Me Strength" - Eric Clapton


Uno de los grandes prodigios de la guitarra era también un amante del blues, y como ya había demostrado en todas sus agrupaciones anteriores, la influencia de este elemento se hacía evidente en sus canciones. Ésta se extrae de uno de sus álbumes menos reconocidos, pero más valiosos, el "461 Ocean Boulevard", y la sutileza de la pieza es magistral.

21. "Truckin'" - The Grateful Dead


Cuando la banda decidió abandonar el rock psicodélico, se orientó hacia el blues y el country, en un estilo que años más tarde se reconocería con el nombre de Americana. Esta canción es una de sus más conocidas, si no es que la más.

20. "Lover's Prayer" - Randy Newman


Este fantástico e ignorado compositor tuvo la dicha de publicar en 1970 uno de los álbumes más bellos del rock norteamericano, y de él se extrae esta exquisitez de canción, la cual apoya su inmensa belleza en su inconmensurable simpleza. Y sí, una fuerte dosis de blues que lejos de ser depresivo, es de lo más delicioso que pueda existir.

19. "Would You Believe?" - Roxy Music


El blues  y el soul no se podían alejar más de su origen que como lo hacen con esta banda, una que experimentaba con sintetizadores, y que siempre miraba hacia el futuro y no al pasado. Sin embargo, en esta canción tenemos la explosividad de la banda, adornada con matices contundentes de blues y soul, que aportan un nivel de emotividad majestuoso a la ya de por sí enorme pieza.

18. "Tomorrow Is A Long Time" - Rod Stewart


Antes de entregarse al pop y la extravagancia, Rod Stewart era un cantante de rock y de sus raíces más arraigadas, como lo demuestra en esta simple y efectiva canción, con sus aires campiranos, su nostalgia inherente y su característica voz rasposa y más que apropiada para la canción.

17. "Van Diemen's Land" - U2


Esta versión en vivo de la canción aparece en su álbum de 1988 "Rattle and Hum", y se trata de un escalofriante gospel interpretado por The Edge con una sensibilidad asombrosa y una emotividad que puede ablandar hasta al más recio de los hombres.

16. "Ball And Biscuit" - The White Stripes


Un hito del dúo de Detroit, quizás la última banda en hacer un homenaje digno a las raíces del rock en su histórico álbum "Elephant" de 2003. Este blues de larga duración es un deleite para quienes amamos por igual al estilo añejo y al sonido de las guitarras estridentes. Los solos de guitarra de Jack White deberían ser patrimonio de la humanidad.

15. "Outside Woman Blues" - Cream


Si bien la banda tiene canciones más conocidas que también nos pueden remitir a las raíces del rock, ésta me parece la más fiel, con todo y sus inevitables aires de psicodelia. Sin embargo, no podemos negar que Clapton, Bruce y Baker eran maestros en la composición y ejecución de blues.

14. "Night Moves" - Bob Seger


Lo más destacable de esta joyita es la asombrosa emotividad que su aires de gospel le aportan, haciendo que, de iniciar como una simple canción con aires folk, termine siendo un himno lleno de magia y portento.

13. "Roadhouse Blues" - The Doors


Una de las canciones más famosas del icónico cuarteto angelino, con una fuerte huella bluesera impresa en cada nota y en cada instante de la canción. Este tipo de blues, que es más rítmico que triste, tuvo su origen en la ciudad de Chicago, y suele asociarse con motociclistas, camioneros y hombres duros.

12. "Where The Levee Breaks" - Led Zeppelin


Con toda la dificultad que significaba elegir una canción de esta gigantesca banda para formar parte de esta lista, opté por esta pieza por lo que representa en su historia, por su riqueza musical y bluesera, y por el poderoso riff de guitarra. La canción cierra el cuarto álbum de la banda, y se une al resto de canciones para conformar uno de los mejores álbumes de rock de la historia.

11. "Myma" - Girls




Esta banda indie del nuevo siglo sorprendió a más de uno con su segundo y último álbum, del cual se extrae esta deliciosa y melancólica canción, en la que el blues y el gospel son los sonidos predominantes. Ojo al escalofriante solo de guitarra, digno de Clapton o Gilmour. Vale la pena escuchar todo el álbum completo, que es de una manufactura tan delicada como visceral.

10. "Hearts Breaking Even" - Bon Jovi


Una desgarradora canción de los de New Jersey, en la que más allá de la letra de desamor, la música nos transmite ese dolor de una manera maravillosa con esos aires de soul a la Otis Redding. Se trata del mejor momento musical de la banda, cuando más genuina era su música y su propuesta.

9. "Cyprus Avenue" - Van Morrison


Una canción gigantesca que tiene una instrumentación más cercana al jazz, pero que en estructura y emotividad, es todo blues (como diría el gran Miles Davis). La voz rasposa de Morrison junto con el crescendo musical (adornado con el clavecín) hacen que nos rindamos en gozo ante su perfección.

8. "Midnight Rambler" - The Rolling Stones


Elegir una canción de los Stones para esta lista es lo más difícil, pues casi todas sus grandes canciones entrarían en el listado. Es más, se podría hacer un listado con 25 canciones sólo de esta banda. La canción es un blues estilo Chicago con una cierta dosis de experimentación, sin abandonar el estilo en ningún momento. En cierto punto, la canción podría extenderse sin problemas, y ser un jam de 30 minutos que lejos de aburrirnos, nos mantendría asombrados. Sin embargo, la banda lo dejó en 6 minutos para su versión del álbum.

7. "Only Love Can Break Your Heart" - Neil Young


El mayor esplendor musical del canadiense lo alcanzó en 1970 con su después-de-la-fiebre-del-oro, en donde su talento y creatividad alcanzaron su punto más alto. Si bien, no es un álbum tan rockero como otros que llegó a grabar, sí es el más pulcro y fino de todos, y canciones como esta, que es una expresión de dolor y desamor en clave bluesera, nos confirman del estatus de gigante del rock que tiene el buen Neil.

6. "Hey Joe" - Jimi Hendrix


Antes de la experiencia, antes de Mitchell y Redding, estaba sólo Hendrix con su primer canción exitosa, ésta, que es un cover de un blues clásico de años atrás que básicamente trata sobre una venganza (igual covereada poco antes por los Byrds), que con el estilo de Jimi, con su guitarra de los dioses, la llevó a un nuevo nivel, y le catapultó al éxito, a la gloria y a la inmortalidad.

5. "Free Bird" - Lynyrd Skynyrd


El rock sureño es una mezcla de country con blues, y fue con este grupo que alcanzó su mayor punto de ebullición, específicamente con este, su álbum debut. "Free Bird" pasó a ser un himno y un estandarte de la banda que le marcaría para siempre, y que nos dejaría a nosotros con un regalo musical sin igual.

4. "Across The Great Divide" - The Band


La banda que acompañó a Bob Dylan por muchos años, decidió publicar álbumes por su cuenta, y el resultado fue simplemente maravilloso. Sus dos primeros álbumes son históricos, y del segundo de ellos se extrae esta delicia, que mezcla al country con el blues, y que tiene un espíritu tan enriquecedor como musicalmente gozoso.

3. "My Morning Song" - The Black Crowes


Una banda que, entre toda la vorágine del grunge, decidió hacer blues rock, y lo hizo de forma magistral. Sus tres primeros álbumes son de una manufactura casi perfecta, y del segundo de ellos es que se extrae esta poderosa, melancólica y bluesera canción. La banda merecería tener mayor reconocimiento, puesto que es una de las más brillantes de principios de los noventa.

2. "It Takes A Lot To Laugh, It Takes A Train To Cry" - Bob Dylan.


Si bien el álbum que contiene esta maravilla es histórico, generalmente se acapara la atención en "Like A Rolling Stone" y en "Desolation Row". Sin embargo, esta canción (junto con las demás del álbum) es una maravilla absoluta, con sus aires de melancolía y su sensibilidad bluesera que nos hacen pensar que es el estilo principal de Dylan, y no el folk. Lo mejor que e pudo pasar a Dylan, y al rock en general, es que decidiera electrificar su música.

1. "Tumbling Dice" - The Rolling Stones


No podía ser otra banda la que ocupara el puesto número uno, sobre todo con una canción que lo tiene todo. No hay palabras que puedan describir mejor la grandeza de esta canción, como lo hace su propia música.

sábado, 9 de febrero de 2019

El Aquí y Ahora de Oasis



Luego de dos discos excepcionales, que devolvieron el alma rocanrolera a la escena musical británica, Oasis preparaba su tercer obra discográfica, una que los consolidaría como la banda más importante de rock a nivel mundial. Si en su debut nos habían regalado una dosis de frescura y energía inagotable, y en su segunda obra habían refinado sus cualidades en un álbum tan poderoso como finísimo, ¿qué nos deparaba la tercer entrega de los de Manchester?

Antes de iniciar con el álbum, es importante poner una cosa en contexto: la banda tenía, por entonces, misma cantidad de seguidores que de detractores, esto debido a sus controversias constantes no sólo con otros artistas (como Blur), sino entre los mismos hermanos Gallagher. Aunado a esto, hay que decirlo, la arrogancia de ambos líderes era un elemento que enardecía a propios y extraños, quienes con ansia esperaban un fallo a nivel musical, para destrozar a la banda por completo.

Cuando se publica Be Here Now en 1997, no tardaron los opositores a descalificarlo y a cuestionar la calidad musical de la banda. Incluso hoy en día hay quienes ponen en duda el legado histórico de la banda. Es cierto que el álbum es, en muchos sentidos, inferior a sus dos predecesores. No hay forma de compararlo con las obras anteriores. Sin embargo, no es por una cuestión de nivel musical, sino por la antes mencionada arrogancia de los músicos, quienes de alguna forma la plasmaron en las 12 canciones que conforman al álbum.

Y otra razón por la que no se puede comparar a esta obra con las dos iniciales, es porque se trata de un trabajo con una perspectiva muy distinta. Mientras en Definitely Maybe (1994) la esencia del álbum era el espíritu musical contundente, olvidado por los británicos desde la época de los Sex Pistols, y en (What's The Story?)Morning Glory (1995) la médula era entregar una obra pulcra y exquisita, honrando a las raíces del rock británico, en este Be Here Now el alma son las guitarras.

El álbum es un compendio de guitarras por todos lados. Una especie de oda a las guitarras y a su sonido estruendoso e inigualable. Para ello, tuvieron que recurrir a diversas técnicas, como el uso de overdubs y muros de sonido, y remitirse al estilo guitarrero impuesto por dos deidades del instrumento: Jimmy Page y Jimi Hendrix. Así que eso hicieron, canciones muy a la Led Zeppelin, extensas, ruidosas y con muchas guitarras. La idea desde luego era excesiva, y el resultado lo fue igualmente.

 Por esa razón, la crítica destrozó al álbum y lo catalogaron como un fiasco. Hoy en día, esa categorización es francamente exagerada. Es verdad que los músicos se excedieron, y es verdad que las canciones son exageradas. Sin embargo, con el paso de los años, se confirma que Be Here Now es el cierre de una trilogía fantástica de álbumes que no sólo definen a Oasis como una de las bandas británicas de rock más importantes de la historia, sino que también definen al género que ellos mismos inventaron y popularizaron: el britpop.

De hecho, me atrevo a decir que sólo hay un momento de exceso musical innecesario en los 72 minutos que dura la obra. Pero ya llegaremos a ello. La obra inicia con una canción distinta, algo que no se le había escuchado a la banda en sus obras anteriores. "D'You Know What I Mean?" es cuanto menos oscura, incluso por momentos, muy pesada. La melodicidad característica de la banda está presente, pero la ambientación es muy densa, y en ello contribuye mucho la mencionada pared de sonido, hecha exclusivamente de guitarras. El ritmo cansino del tema disimula sus 7 minutos de duración, en los que la canción no tiene mayores complicaciones. El final de la canción es uno de los más alucinantes de todos los 90, un vaivén de guitarras alteradas, que hacen del último minuto un auténtico viaje sonoro psicotrópico y majestuoso.

El segundo tema es el poderoso "My BIg Mouth", una canción con muchísima energía y poder, considerablemente melódica y donde nuevamente las guitarras acaparan el 60 % de la música que escuchamos. Aquí se aprecia más el alcance rocanrolero del muro de sonido. Mientras que "Magic Pie" es otra gran maravilla de canción, una que apela más por el rock clásico de los Beatles pero mezclado con el poder de Led Zeppelin, cantada por Noel Gallagher, se trata de uno de los temas más deliciosos del álbum, con melodías más expresivas y armonías más exquisitas. Lo que en los temas anteriores era poder y estruendo, aquí lo es también, pero con muchísima más elegancia y emotividad.

Quizas la canción más conocida del álbum sea "Stand By Me", homónima a la que popularizó en los 60 Ben E. King. Los dotes de compositor de Noel se lucen en esta maravilla, una canción que a pesar de su considerable accesibilidad, nunca renuncia a los elementos centrales presentados en las demás canciones del álbum. Y la bocanada de aire fresco llega con la semi-garage al estilo de los Monks "I Hope I Think I Know", una breve canción, muy acelerada y nada compleja, nos refresca los oídos con su exquisita melodicidad y su jovialidad palpable.

Otra de las canciones más finas y estilizadas del álbum es "The Girl In The Dirty Shirt", quizás la canción más deliciosa de todo el álbum, una típica wannabe, que no sobre expone ninguna faceta, que de forma tranquila se explaya en su fantástica simpleza, y que con elementos tan sencillos como efectivos (los fabulosos coros de Noel una octava -o dos- por encima de su hermano, o los excepcionales juegos de palabras con el sonido de la "sh", por ejemplo) la convierten en una canción de altura, a pesar de su aparente bajo perfil.

La canción más pesada del álbum sin duda es "Fade In-Out", adornada con ciertos destellos de rock sureño, pero con una ambientación oscurísima y proto-metalera. El misticismo que rodea a la canción sólo se ve superado por el imponente sonido de las guitarras cuando estallan a mitad de canción. La estructura no es para nada compleja, así que toda la atención la debemos centrar en esa ambientación, que a pesar de los 7 minutos que dura la canción, no nos cansamos de ella. Aún en la primera parte, digamos la parte calmada, la canción no es para nada amistosa, salvo por el juego de palabras (que Noel componía, a pesar de que no tuviera un sentido semántico), ahora con la letra "b" ("you gotta be bad enough/ to beat the brave").

El lado más amable del álbum llega con la nostálgica "Don't Go Away", una semi-balada con un solo de guitarra maravilloso, y una melancolía pocas veces escuchada en alguna otra canción de la banda hasta ese momento. Sin dudas, se trata de la canción más bella del álbum, y una de las más bellas del historial de la banda. Seguida a ésta, está la canción homónima, "Be Here Now", una canción muy rocanrolera que por momentos nos remite al The Who del "Who's Next", en especial por el uso de los sintetizadores, y por momentos nos recuerda a Led Zeppelin, por la energía y el poderío de las guitarras. Hasta ahora, ésta podríamos considerarla como la canción menos buena del álbum, a pesar de no ser para nada una mala canción.

Y justo aquí llega el momento de exceso innecesario que mencionaba antes. "All Around The World" es una canción que tenía el potencial para ser la "Champagne Supernova" del álbum, sin embargo, la canción tiene un par de minutos que sobran, una orquestación que quizás no debía incluirse, y una repetición de secciones que se puede hacer incluso tediosa. Con todo eso, la primera mitad de la canción es espléndida, con un toque ligero de melancolía y otro de epicidad. El coro es bastante ingenioso e incluso, los primeros momentos instrumentales pueden ser majestuosos. Después de eso, la canción pudo haber terminado sin problemas.

Afortunadamente, llega "It's Gettin' Better (Man!!)" para rescatar la situación, retomando el poderío de canciones como "My BIg Mouth" o "I Hope I Think I Know", pero con un sentido musical mucho más complejo, desarrollado y exquisito. Las guitarras vuelven a ser las protagonistas y la melodicidad regresa a ser más rocanrolera que popera. Aquí, a diferencia del tema anterior, el final de la canción, que repite lo mismo muchas veces, es lo más efectivo e incluso genial de la canción. Esa fusión entre el título de la canción, la voz de Noel gritando un "yeah!" desentonado y el solo de guitarra, es quizás mi momento favorito de todo el álbum, y sin duda, un excelente cierre para el mismo.

¡Oh! Y es cierto, hay un reprise de All Around The World, tan breve que sólo se puede considerar como una coda, o un bonus track. Y así termina el último gran álbum del britpop noventero. En ese mismo año Radiohead publicaría su OK Computer, y después de eso ya nada volvería a ser igual. Sin embargo, esta obra debe ser revalorada, reevaluada y rescatada de aquel abismo que durante años se ha olvidado y ninguneado. Si usted es amante del rock, si usted ama el sonido de la guitarra eléctrica, y si usted  disfruta de las melodías tanto como yo, este álbum es, en definitiva, un obligado, dígase lo que se diga.

jueves, 3 de enero de 2019

Homenaje a la guitarra eléctrica



Este listado honra al más rockero de los instrumentos musicales, la guitarra eléctrica, con 22 canciones en las que ésta se luce en su esplendor. El listado es meramente personal y subjetivo, y no trato de clasificar las canciones de peor a mejor, ni mucho menos. El orden simplemente implica el gusto que tengo por el sonido de la guitarra en cada una de estas canciones.


22. "The Bells Of Rhymney" - The Byrds



Una de las pocas bandas de rock, de toda la historia, de la que se puede decir que tiene un sonido particular de la guitarra que es inconfundible. El trabajo con guitarras de doce cuerdas que hacían en perfecta armonía Gene Clark, el gran David Crosby y el líder Roger McGuinn, es ya un clásico del rock sesentero.


21. "El Fluir" - La Barranca



Una de las bandas de rock mexicano más grandes, tiene en esta canción la particularidad de contar con dos de los mejores guitarristas mexicanos de todos los tiempos, José Manuel Aguilera y el enorme Alex Otaola. Ambos no sólo se lucen, sino que dan cátedra a lo largo de los casi 4 minutos que dura esta poderosa canción, al estilo del hard rock clásico.


20. "I'd Give You Anything" - Ash

 

La línea entre el grunge y el britpop está muy borrosa en esta canción de esta banda irlandesa que tiene un riff tan memorable como poderoso, y que aparte, nos permite apreciar en todo su esplendor el sonido de la guitarra, manteniendo un orden armónico y melódico que hace de la canción un tema memorable.


19. "Needle In The Camel's Eye" - Brian Eno



Justo es la primera canción de su primer álbum como solista, de ahí que las guitarras sean tan prominentes, a diferencia del resto de su discografía, que se orientó más hacia el ambient y los sonidos electrónicos. Sin embargo, en esta canción el rock de guitarras prevalece, y la sombra de Roxy Music, y en específico, de Brian Ferry, aún eran demasiado abrumadoras para el compositor británico.


18. "Mailman" - Soundgarden



La canción es pesadísima, el riff de guitarra está tocado en una octava muy baja, lo que da el sonido potente a la canción, y lo que también nos recuerda a Black Sabbath y sus ominosas melodías. El trabajo de Kim Thayil y de Chris Cornell es el alma que sostiene a la canción, la cual transita entre los sonidos del metal y del blues, mezclándolos de extraña pero efectiva manera.


17. "Rain When I Die" - Alice In Chains



Una de las canciones más grandes escritas por el dúo de Layne Staley y Jerry Cantrell, aunque éste último es quien se encargaba de la música, y específicamente, de las guitarras, por lo que el fantástico sonido de la guitarra en 6/8 se lo debemos en su totalidad a él. Con la característica atmósfera oscura y suicida de la banda, el tema se destaca por su beat inusual, y por el genial riff de guitarra.


16. "Stockholm Syndrome" - Muse



Una canción remanente del estilo apabullante de su álbum Origin Of Symmetry, aparecida en el siguiente álbum de la banda, Absolution. Desde que escuchamos el contundente riff de guitarra sabemos que estamos ante una canción extraordinaria (en el estricto sentido de la palabra). Los cambios de ritmo y de emotividad convierten a la canción en un auténtico himno guitarrero del nuevo siglo.


15. "Iron Man" - Black Sabbath



El mítico hombre de hierro de Black Sabbath, con su famosísimo riff de guitarra y su emblemática letra en la voz de Ozzy Osbourne. Nada se puede decir de una canción tan icónica, más que el hecho de que su sonido haya sido influencia para miles de bandas de las décadas siguientes. Así es como se inventa un género musical, y así es como al mismo tiempo se mitifica a un instrumento musical.


14. "She Said She Said" - The Beatles



El cuarteto de Liverpool también hace acto de presencia, en una de sus canciones menos conocidas pero con un sonido de guitarra más espléndido. Es cierto que hay canciones con riffs más famosos, o mucho más rockeras, pero esta en específico transmite algo con la guitarra que se equipara al sonido de la voz de Lennon, en un sonido muy elegante, muy original y sobre todo, muy rockero.


13. "Cygnus X-1" - Rush



Una odisea espacial en toda regla, esta canción nos ofrece pasajes musicales y guitarreros espléndidos y majestuosos, tanto como la espectacular letra de Neil Peart. Un viajero en busca de lo desconocido, se adentra en un agujero negro y desaparece. El trío canadiense nos regala una épica y gloriosa obra maestra, y en ella, un despliegue guitarrero ejemplar.


12. "Muzzle" - Smashing Pumpkins



Lo he dicho varias veces: el sonido de la guitarra de James Iha, a pesar de ser todo lo pesado que puede llegar a sonar, es igualmente triste, melancólico y doliente. La canción nos lo muestra, en un pequeño himno a nuestras emociones, al amor y al desamor, desde los ojos de una generación nihilista y pesimista. Esto es lo más bello que podía sonar el potente estruendo de una guitarra eléctrica.


11. "Hitched" - The Kills



El poder de una guitarra, unas percuisones y un par de voces. Las melodías de la guitarra parecen ir hacia el frente, cosa que alimenta el sentimiento enérgico y rocanrolero del tema. Un ejemplo de que la guitarra, como mero acompañamiento, puede ser un excelente protagonista.


10. "Won't Get Fooled Again" - The Who



Otro clásico himno del rock, en el que la guitarra se lleva las palmas no sólo por su estridente y poderoso sonido, sino por la manera de realzar las letras protestantes y recriminatorias. Una canción del mejor rock que se ha hecho en toda la historia, con todos los elementos que le han hecho el género mas influyente del siglo pasado, incluyendo desde luego, a las guitarras eléctricas.


9. "In My Time Of Dying" - Led Zeppelin



Otro claro ejemplo del blues llevado hacia el extremo del rock duro, esta pesadísima canción de Led Zeppelin nos muestra la faceta más poderosa de la guitarra de Jimmy Page, sonando casi tan duro como las percusiones de Bonzo o los chillantes gritos de Robert Plant. Toda la crudeza que pueda transmitirnos esta canción se la debemos a las diferentes (y perfectamente manejadas) facetas de la guitarra eléctrica.


8. "Treats" - Sleigh Bells



Los últimos resquicios de las guitarras estridentes, ahora mezclados con sintetizadores y una energía renovada que, lamentablemente, habría de durar muy poco. Aún así, nos quedó este testimonio de una idea innovadora, de un nuevo sonido para la guitarra, y de un rock que quería sobrevivir a pesar de las nuevas generaciones.


7. "D'You Know What I Mean?" - Oasis



Una nueva faceta del disco más despreciado (injustamente) de Oasis, en el que la guitarra se convierte en una cortina de sonido, en donde los overdubs fueron llevados (a propósito) hasta el exceso, a modo de sonar como un etéreo tapiz para la canción. Un homenaje por igual a Phil Spector y a Jimmy Page, y uno de los sonidos más poderosos para las guitarras, si no, sólo escuchen el delirante cierre de la canción, cual laberinto psicodélico construido a base de guitarras sobre más guitarras.


6. "Red" - King Crimson



Las guitarras estridentes y el rock progresivo no fueron los mejores aliados durante los años setenta, sin embargo cuando la banda más innovadora del género, es decir King Crimson, publicó su álbum Red en 1974, mostró los alcances que una estructura armónica simple y rocanrolera, que era la guitarra, el bajo y la batería, podían aportar a un género en apariencia demasiado complejo para usar sólo 3 instrumentos. Esta joya indeleble habría de marcar a muchas bandas progresivas del futuro.


5. "Theresa's Sound World" - Sonic Youth



Una de las bandas esenciales para el surgimiento del grunge y de todo lo alternativo de los 90 fue Sonic Youth, gracias a su sonido poco estructurado y con muchas, muchas guitarras. Esta canción es un deleite, y una muestra de lo más simple que la banda liderada por Thurston Moore podía lograr.


4. "Samba Pa Ti" - Santana



En esta canción la guitarra se luce, pero de diferente manera. La maestría de Carlos Santana con el instrumento podía hacerla sonar elegante, sensual, íntima, sin dejar de ser rock en ningún momento. Es fácil sacar sonidos estridentes a un instrumento como este, pero sacarle los sonidos más bellos y delicados es todo un reto.


3. "Black Math" - The White Stripes



La útlima gran banda de rock, el dueto de Detroit también nos regaló el último gran álbum de rock hasta ahora, de cual se extrae esta joyita en la que la guitarra de Jack White  es igual o más expresiva que la propia voz de White. Las reminiscencias van desde los Stooges hasta Led Zeppelin, pero la esencia rockera esta ahí, presente en cada una de las seis cuerdas de la guitarra.


2. "To Here Knows When" - My Bloody Valentine



Otro claro ejemplo del uso de las guitarras como muro de sonido, esta vez no para sonar rockeros, sino para transmitir emociones mediante una espiral de sonido en la que no percibimos ni pies ni cabeza. El caos y la soledad reinan en esta alucinante canción extraída de uno de los álbumes guitarreros más emblemáticos y menos reconocidos de la historia del rock.


1. "Are You Experienced?" - The Jimi Hendrix Experience



El mejor guitarrista de todos los tiempos en una de sus canciones no ta famosas, pero con un sonido de guitarras único, premonitorio y maravilloso. La ambientación psicodélica no distrae al buen Jimi en ningún instante, y su guitarra en todo momento está emitiendo algún sonido delirante. Nadie puede considerarse como el dios del instrumento, más que Jimi Hendrix. Punto.


jueves, 22 de noviembre de 2018

Discografía de los Beatles: Rubber Soul



A partir de este álbum, la historia no sólo del cuarteto, sino del rock en general, habría de cambiar para siempre. Se habría de reinventar el género en una sub-especie más evolucionada, y de la cual nacerían decenas de descendientes y de la que millares de músicos en todo el mundo se habrían de basar para la realización de sus obras, en algunos casos muy buenas.

La idea del hartazgo por la imagen juvenil e inocente que proyectaba el cuarteto a inicios de 1965, con todo el vendaval de la beatlemanía sobre sus hombros y con el cansancio físico y mental que les producía el grabar dos álbumes, mas una película y centenas de conciertos, todo en el transcurrir de un año, fue lo que motivó a los músicos a reinventarse como escritores y como artistas, y les orilló a buscar nuevos horizontes que les permitiera alcanzar el objetivo que tanto ansiaban: que se les considerara como hombres adultos que, a través de la música, creaban arte.

En esa visión influyó mucho el encuentro que los de Liverpool tuvieron con el mítico poeta de Duluth, Minnesota: el genial Bob Dylan. Había pasado un año de su primer contacto, y la enorme influencia que se infundieron mutuamente ya se había presentado, en el caso de Dylan, con sus dos monumentales álbumes de 1965, "Bringing It All Back Home" y "Highway 61 Revisited", mientras que los Beatles ya se habían manifestado (principalmente Lennon) con algunas canciones de "Help", de mediados de ese mismo año. Y no era para menos, se trataba de las mentes más influyentes en toda la historia del rock.

Así que a mediados de octubre de 1965, los cuatro integrantes, junto con el eterno productor George Martin, entraron a los estudios de Abbey Road para grabar el que, para ellos, debía ser el mejor y más adulto álbum de rock jamás grabado. La banda ya estaba en un punto creativo muy alto, y sin el peso moral de llenar las expectativas de millones de adolescentes, sino las propias, se liberaron y dejaron salir todo ese talento creativo para grabar uno de los mejores álbumes de rock de todos los tiempos.

Es cierto que ellos revolucionaron el rock and roll, es cierto que ellos habían inventado el pop en su forma más fina y estilizada, sin embargo, no fue sino hasta que realizaron esta obra de arte que se colocaron como la banda más importante de la época y, eventualmente, de toda la historia. Así de relevante es el trabajo realizado en este disco.

Para empezar, nuevamente regresaron a la fórmula de componer ellos mismos todas las canciones del álbum, en este caso, 14. Y no sólo eso, sino que lo hicieron con una perspectiva distinta a la de su anterior álbum enteramente original, el alegre y vivaz "A Hard Day's Night", en donde aún la diversión e inmadurez eran la médula del trabajo. Aquí no. Aquí se tocan temas mucho más profundos y surrealistas, y el romanticismo estudiantil quedaba atrás como elemento obsoleto.

A pesar de que se le considera como un álbum de folk rock, y a pesar de la clara influencia de Dylan en la música y las letras, el álbum suena muy poco a lo que por aquellos entonces se hacía en Estados Unidos como Folk Rock. Más bien es una extraña mezcla de la instrumentación del folk rock, con la elegancia del pop y la aspereza del rock and roll y sus elementos raíz, como el blues y el country. Si a esto le añadimos la innovación en el uso de algunos instrumentos, como el órgano Hammond o la citara, tenemos como resultado un álbum que, con el paso de más de 53 años, no suena avejentado ni obsoleto, y un álbum en el que muchas bandas y músicos aún se pueden ver reflejados.

La obra inicia con un rock maravilloso, compuesto por McCartney, con una letra un tanto surrealista e irónica, y una instrumentación exquisitamente rockera. Me refiero a "Drive My Car", un divertimento rockero bastante melódico y armónicamente excelso. Es fácil apreciar este último elemento gracias al sistema de grabación en el que se dividían las voces de los instrumentos, escuchándose cada uno en el lado izquierdo y derecho del audio, respectivamente. La primera canción de Lennon es la genial "Norwegian Wood", donde apreciamos la citara de Harrison y la extraña (y métricamente perfecta) letra en la que se nos narra un inusual encuentro entre un chico y una chica, sin elementos románticos ni enamoradizos. La brevedad de la canción sólo nos hace apreciarla más en su simplicidad y su complejidad, una musical y la otra lírica.

Mientras que "You Won't See Me" es una canción de reclamo abierto escrita por McCartney y en donde Ringo y sus percusiones se lucen como nunca antes, y los coros de Harrison y Lennon hacen mucho más que sólo ambientar la canción. Además de los 4 instrumentos habituales, escuchamos un piano (muy recurrente en este álbum) y un Hammond muy discreto, lo cual alimenta la complejidad instrumental que los músicos anhelaban expresar en sus canciones. Siguiendo con letras surrealistas, la segunda canción de Lennon, "Nowhere Man" es un claro ejemplo de esto. La música, en apariencia muy simple, es en realidad un monumento a la exquisitez y la elegancia, con muy pocos elementos melódicos, pero con un ritmo y una armonía tan deliciosas que, a pesar de no entender nada de lo que Lennon, McCartney y Harrison al unísono nos tratan de decir, nos fascinan y atrapan de inmediato.

Y otra agradable sorpresa en el álbum es la aportación de Harrison en la composición de dos estupendas canciones. La primera de ellas es el quinto track, "Think For Yourself", en la que se percibe un gigantesco salto de calidad y madurez por parte del beatle más joven, si consideramos las dos canciones que compuso para su álbum anterior, que rondaban entre la ingenuidad y la inexperiencia. Aquí no, la canción es un portento del rock como arte, de la lírica como medio de expresión y de la experimentación de ritmos y armonías. No se trata de una experimentación radical, pero el uso de un ritmo inconsistente, y un riff de guitarra muy oscuro y estridente, nos habla de los nuevos horizontes que Harrison buscaba, en aras de competir y agradar a sus dos mentores musicales, y compañeros de banda. La letra es una reprimenda muy seria hacia la codependencia de una persona, y en la que se le dice que piense por sí misma. Un tema que, hasta hoy en día no termina de comprenderse del todo, en especial por las masas. A destacar el uso de palabras poco usuales para aquellos tiempos, pero muy precisas, tales como "left behind", "opaque", "rectify", o frases como "the ruins of the life that you had in mind" o "try thinking more if just for your own sake", en conceptos bastante avanzados y una temática tan inusual como universal.

Mientras tanto, Lennon seguía en la vena surrealista, ahora un paso más allá de lo convencional en "The Word", donde se habla del amor pero no como un tema superfluo y vacuo, sino como una aspiración y una virtud a la que todo hombre debe ansiar alcanzar. La música es fascinante a pesar de la estructura simple de la canción. Las guitarras discretas, el Hammond más estridente que nunca, el piano con notas extrañas, las melodías vocales perfectas y el bajo de fondo con una melodía casi imperceptible, pero absolutamente fascinante. La canción es una de las más innovadoras, y una de las mejores del álbum. Por su parte, "Michelle" recupera algo de la vena romántica que hasta ahora estaba inédita en el álbum, sin embargo, no es un romanticismo juvenil, sino un romanticismo clásico, muy a la europea con elementos preciosistas y una ambientación sutil y delicada. No podía ser de nadie más que de McCartney una composición como esta.

Ringo pondría su granito de arena en una canción country que compuso junto a Lennon y McCartney, llamada "What Goes On", y en donde se muestra quizás la faceta más cercana al folk rock que hacía Dylan en aquellos días. Por el hecho de ser de Ringo, no sólo se perdona la simpleza del tema, sino que se aprecia y agradece el enorme esfuerzo por que la canción no sonara fuera de lugar con respecto a los demás temas del álbum que, si bien no está a la par, tampoco desentona en absoluto. Y si McCartney ya había aportado algo de romanticismo, ahora era el turno de Lennon, con su característico pesimismo y desdén, en la hermosa "Girl", una canción donde se habla de la crueldad que puede tener una mujer hacia un hombre enamorado. Nuevamente la elegancia se hace presente en un tema más adulto que juvenil, y más elaborado que melódico.

"I'm Looking Through You" es una estupenda canción folk de McCartney, en donde se muestra la faceta más profunda de Paul como letrista, y en donde su gracia y talento para las melodías y la emotividad característica de sus obras está más presente que nunca, contrastando la suavidad de las estrofas con la rudeza de los coros guiados por un poderoso órgano Hammond tocado por nada menos que Ringo Starr. Y la calidad musical no da ningún descanso, pues "In My Life" es una de las canciones más emblemáticas de la banda, y una de las más entrañables en toda la historia del rock. La canción, original de Lennon, es una muestra de los alcances musicales que la banda tenía, pudiendo ser tan rockeros como sensibles, y tan experimentales como clásicos. Para mi gusto, se trata de la canción más hermosa de los Beatles.

"Wait" es una de las últimas canciones compuestas en conjunto por Lennon y McCartney, en donde la sección principal es compuesta por el primero, mientras que el puente en crescendo es obra de Paul. De alguna forma mezclaron sus composiciones, y el resultado es esta canción de bajo perfil, pero de amplia envergadura. De hecho, tal inusualidad es dada debido a que la canción se grabó muchos meses antes de las sesiones de "Rubber Soul", pensada para aparecer en el álbum anterior, sin embargo, pensaron que la canción era demasiado seria para un álbum como "Help!", así que la abandonaron temporalmente. El segundo tema original de Harrison para este álbum es la espectacular y deliciosa "If I Needed Someone", nuevamente con un riff de guitarra, pero esta vez mucho más lúcido y destellante que el de "Think For Yourself", y con una base melodía tan maravillosa que seremos incapaces de olvidarla. El nivel que de pronto alcanzó Harrison para este álbum es tan inexplicable como asombroso, y sus dos canciones son auténticos brillos en un álbum plagado de temas revolucionarios y avanzados para su época.

La última canción del álbum es otro country rock, esta vez compuesto por Lennon, en donde los límites de lo racional y lo irracional están más borrosos que nunca. "Run For Your Life" es una auténtica amenaza de muerte que Lennon le hace a una hipotética (o no) pareja si ésta le llegase a ser infiel. Todos sabemos de sobra que una de las (muchas) debilidades de Lennon eran sus celos obsesivos y psicópatas. Todo ello reflejado en un tema demasiado vivaz para la temática que se trata, pero perfecto para cerrar el álbum de manera brillante.

Después de esto, el rock jamás volvería a ser igual. Zappa publicó su "Freak Out", los Beach Boys su "Pet Sounds" y Dylan su "Blonde on Blonde", tres corrientes fundamentales que se desarrollarían en los años siguientes, que tuvieron su origen en estos tres álbumes, y que a su vez, estuvieron fuertemente influenciados no sólo por la música de "Rubber Soul", sino por lo que el álbum en sí representaba: la capacidad de hacer una obra de arte a través de algo que, hasta antes de este álbum, se consideraba un simple medio de diversión y evasión de la realidad. Así es, los Beatles hicieron adulto al rock, y lo convirtieron en una expresión artística, la más prolífica de la segunda mitad del siglo pasado.

viernes, 28 de septiembre de 2018

Discografía de los Beatles: Please Please Me



Así inauguro una de las secciones que más ansiaba escribir en este blog, la de los discos del famoso cuarteto de Liverpool. Todos sabemos su trascendencia en la historia del rock, y de la música contemporánea, por lo cual no podían pasar desapercibidos en este espacio. La fantástica historia escrita por las mentes creativas y las habilidades musicales de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr comenzaba, discográficamente, en 1963.

Para ese entonces la banda ya era conocida gracias al éxito de sus primeros sencillos: "Love Me Do" y sobre todo "Please Please Me", que sería el primer sencillo de la banda en alcanzar el número 1 de las listas británicas. Así que su disquera les exigió la grabación de un LP (como se llamaba a los álbumes en aquellos días), el cual, además, debía quedar listo en el transcurso del mes siguiente, por lo que la premura hizo que el álbum se grabara en un solo día, el 11 de febrero de 1963, a partir de las 10 de la mañana. Como dato curioso, cada uno de los 4 integrantes cobraron por su "día de trabajo" un total de £7.50.

De los 14 temas que conforman el álbum, 2 ya habían sido grabados previamente, los mencionados sencillos, y los 12 restantes fueron grabados en la maratónica sesión de febrero, además de un par de temas más que no habrían de ser incluidos en el corte final del álbum. La música debía representar el sonido de la banda en directo, por lo cual prácticamente no había descansos entre la grabación de los temas. Podría decirse que se trató de un súper concierto privado de 10 horas de duración. Los métodos de grabación de aquellos días eran muy distintos a los utilizados hoy en día.

La trascendencia del álbum recae no sólo en la extraordinaria música, sino en el concepto de banda autosuficiente, que compone, interpreta y graba sus propios temas, un concepto que no era muy popular en esas épocas, y que se convirtió en un modelo a seguir en todas las bandas de rock que aparecieron desde entonces hasta hoy en día. La primer revolución de los Beatles en la música se dio desde la estructura misma de una agrupación, así como en las funciones específicas de cada integrante. Había un miembro para una sección instrumental específica, lo cual, además de cerrar el círculo armónico típico del rock, fundamentaba la estructura esencial de lo que una banda de rock debía ser. Tan austera como efectiva, tan básica como independiente. Atrás quedaban los tiempos de las grandes bandas, de las agrupaciones exclusivamente vocales, o de los solistas con 10 músicos de respaldo. 4 personas eran capaces de estremecer a millones.

Musicalmente hablando, la obra es una explosión de rock, pop y juventud. La vena romántica/juvenil de las letras se acopla a la perfección con la interminable energía de la música. Se percibe que los músicos están en la etapa post-adolescente y pre-adulta, por lo que su música es igual de enérgica y vivaz. Los fundamentos del rock están plasmados en las canciones, quizás ligeramente atenuados por el correctismo de la época. Pero ahí están la rebeldía, el nihilismo, el sonido áspero, las canciones de 3 acordes, la dureza de las guitarras y la sensibilidad romántica.

La inyección de energía comienza con el conteo de McCartney en "I Saw Her Standing There" (que originalmente se llamaría "Seventeen"), y la explosión rocanrolera del tema. La potente voz de Paul es lo primero que percibimos, sin embargo, en un sentido musical, había un elemento maravilloso que los Beatles introdujeron en sus composiciones: el crescendo emotivo del puente de la canción, lo cual nos llevaba del aparentemente estable estado emocional de las estrofas al exacerbado estado eufórico de los coros. Para lograr esto, en esta canción, es importantísimo el trabajo de Paul en el bajo, el cual si escuchamos con detenimiento, nos daremos cuenta que es el sostén de toda la emotividad de la canción. No las guitarras, no las voces, no la batería, el bajo.

El segundo tema es de corte más romántico (con un toque pesimista típico de Lennon), "Misery", un tema en el que cantan a dúo McCartney y Lennon en una perfecta armonía vocal, y al que, posteriormente, George Martin le agregaría pequeños brillos de piano. La canción es muy breve, y dada su temática, es uno de los fudamentos musicales del pop que más tarde la misma banda perfeccionaría. El primer cover de la banda es "Anna (Go To Him)", tema cantado emotivamente por Lennon con coros de McCartney y Harrison, y en el que el papel de la sección rítmica es esencial para los cambios emocionales de la canción. La voz de Lennon (con todo y el resfriado del que aquejaba en el día de la grabación) suena maravillosa y transmite el romanticismo a la perfección. Los ecos del soul están presentes en este delicioso tema.

A continuación vendría otro cover, "Chains" de Gerry Goffin y Carole King, cantado esta vez por Harrison con coros de Lennon y McCartney, se trata de otra canción popera en la que escuchamos por primera vez a Harrison en la voz principal, aún inmadura y jovial, pero sobre todo, su guitarra con arpeggios que si bien no son tan refinados, sí embellecen a la canción. Y también escuchamos a Ringo cantar por primera vez en el tercer cover del álbum, "Boys", en el que además de lucirse en las percusiones, su voz nos transmite toda la energía de la que disponía el carismático baterista, sabiendo que el cantar no era su mayor virtud musical. Sin embargo, con el apoyo de Lennon y McCartney, la canción es otra inyección de energía y termina por regresarnos a la maravillosa senda rocanrolera de la banda.

La canción más pulida en cuanto a composición del álbum es la que corre el mayor riesgo de sonar avejentada. "Ask Me Why" es un tema romántico de John Lennon, que tiene una estructura melódica y armónica muy avanzadas para la edad y el sonido de la banda por entonces, sin embargo, la instrumentación no ayuda del todo a apreciar el nivel musical del tema. Afortunadamente, las voces ayudan mucho a que aceptemos la canción, y a que tengamos la apertura de analizarla, y descubrir la complejidad escondida detrás de la fachada inocente y romántica de la canción.

Y llega el gran atractivo, "Please Please Me" compuesta por Lennon, con ese fantástico crescendo emocional del que se hablaba anteriormente, y con un Harrison espectacular en la guitarra, se trata del primer clásico de los Beatles, que además de eso, es una excelente canción de rock pop, con secciones aceleradas, melódicas y rockeras.  Y acto seguido, el segundo sencillo viene a continuación, la inocente y simple "Love Me Do", quizás la canción más simple de todo el repertorio de los Beatles, y por supuesto, una de las más queridas y recordadas. La influencia del Skiffle británico se percibe a pesar del lento ritmo de la canción, por lo que se delata la prontitud con la que se compuso esta canción.

La respuesta de McCartney a Lennon y su bella "Ask Me Why" es la deliciosa "P.S. I Love You", una maravillosa canción pop, en la que las melodías se anteponen a los demás elementos musicales, y en la que la ternura se palpa a través de la entrañable y maravillosa música. Todos los elementos que conforman una bella canción pop están presentes en este tema, incluyendo el crescendo típico de los Beatles. Acto seguido, el tema más pop del álbum es otro cover, "Baby It's You" es una melodía melosa, con un sonido soulero muy evidente, y con la voz de Lennon volviéndose a lucir en los distintos puntos climáticos de la canción.

Y si Lennon y McCartney ya cantaron sus bellas canciones pop, ahora era turno de Harrison cantar una canción bella, inocente y popera, compuesta por sus colegas Paul y John, "Do You Want To Know A Secret?" es otro de los tema más memorables del álbum, el cual nos gusta por su simpleza, efectividad y melodicidad. Los acordes descendentes acompañados por el "Doo-Dah-Doo" son todo un clásico. La semilla del pop estaba sembrada, y en años posteriores habría de germinar y darnos un bello fruto que, lamentablemente, sería explotado hasta el cansancio por otros cantantes y músicos.

El penúltimo cover es una canción muy interesante e incluso un tanto oscura. "A Taste Of Honey" es una canción introspectiva con un desenlace emotivísimo, pero con una ambientación muy alejada del pop que estaban creando los Beatles en este mismo álbum. Ello no le resta ningún mérito a la canción, y por el contrario, la hace una de las canciones más atractivas por su unicidad en el álbum. Además se trató del primer double track de los Beatles, es decir, la primer canción en que se duplicaba la voz del vocalista, en este caso, Paul. La última canción original del álbum es "There's A Place", que nos remite un poco a "From Me To You" aunque con menos melodías pegajosas y con más energía rocanrolera.

La última canción del álbum es de hecho la última que se grabó aquel 11 de febrero, la que George Martin, productor del álbum, dejó para el final debido al resfriado de Lennon, es decir, la canción en la que si se equivocaban no pasaba nada. Para este punto, el cansancio de los Beatles era evidente, y el hecho de saber que podían equivocarse les relajó en demasía, por lo que, sin presión alguna, grabaron en una sola toma la versión de "Twist And Shout" que todos conocemos, que todos amamos, que a todos nos electrifica y nos energiza como pocas canciones en el mundo. No había mejor manera de cerrar un álbum con estas características.

 La banda más mítica de la historia del rock no pudo haber tenido un álbum debut más adecuado y perfecto que "Please Please Me". Es un hito a la juventud, a la inocencia y a la rebeldía rocanrolera de principios de los años 60, y el éxito no fue su único logro. Es un álbum que sentó las bases de lo que una banda de rock debía ser y hacer. Un shot de adrenalina y energía que trasciende las barreras del tiempo.

lunes, 13 de agosto de 2018

16 canciones de The Byrds para amar a la vida.



The Byrds era una banda de Los Angeles, formada en 1964 y liderada por Roger "Jim" McGuinn, que fue fundamental para la creación del folk rock gracias al sonido característico de la Rickenbacker de 12 cuerdas que el propio McGuinn usaba para la grabación de prácticamente todas las canciones de la banda, además del canto armónico a 3 voces, que a veces se duplicaban, y que eran interpretadas generalmente por McGuinn, Gene Clark y David Crosby. Así, a pesar de su falta de popularidad, gracias a la belleza del sonido característico de la banda, con el paso del tiempo se consolidaron como una de las bandas más influyentes de la historia del rock.

Es por ello que a continuación enlistaré las 16 canciones de los Byrds que más me llenan, las que me hicieron amar la vida un poco más, y que seguramente a muchos más melómanos también.

16. "Mr Tambourine Man" del álbum Mr Tambourine Man de 1965. La primer canción de su primer álbum es la que los catapultó a las estratósferas del naciente rock estadounidense sesentero, en un año en el que el mundo musical cambiaría completamente, la grabación y publicación de esta canción original de Bob Dylan les abrió las puertas, y definió de una vez por todas el sonido característico de la banda.


15. "He Was A Friend Of Mine" del álbum Turn! Turn! Turn! de 1965. Una bella obra tradicional, bellamente arreglada por McGuinn para ser cantada a 3 voces, sobre una base de guitarra punteada y algunos arreglos de cuerdas que complementan y embellecen a la melodía. La letra tiene un fuerte trasfondo político, por lo que la canción es mucho más profunda no sólo musical, sino también líricamente.


14. "Eight Miles High" del álbum Fifth Dimension de 1966. Una estupenda y altamente psicodélica canción, muy característica de la época en que fue publicada, se trata de una obra mucho más densa que las típicas canciones folk de la banda, sin embargo, en ningún momento se pierde la esencia musical de los californianos. Además se trata de uno de los temas más conocidos de la banda. Una canción alucinante.


13. "Mind Gardens" del álbum Younger Than Yesterday de 1967. Esta es una extraña y muy experimental canción de David Crosby, que además interpreta él mismo con su voz tan bizarra como la música que le acompaña. Sin embargo, escuchando con detenimiento, es una de las obras más complejas del historial de la banda, más allá de los arreglos psicodélicos, la letra es prácticamente poética, y las atmósferas que la canción tiene conforme avanza nos adentran en un bosque musical tan asombroso como escalofriante.


12. "Dolphin's Smile" del álbum The Notorious Byrd Brothers de 1968. Extraída del que sin duda es su mejor álbum, esta canción parece ser una simple canción juguetona, sin embargo, ese interludio que nos pone la piel de gallina es uno de los momentos más brillantes en todo el repertorio de los Byrds.


11. "I'll Feel A Whole Lot Better" del álbum Mr Tambourine Man de 1965. Una maravilla que demuestra que el punto de partida de los Byrds era uno muy alto, musical y artísticamente hablando. Es la primer canción original de la banda, compuesta por Gene Clark, con una melodicidad bastante madura para una banda debutante, además de las extraordinarias armonías vocales. Una delicia simple y efectiva.



10. "5D (Fifth Dimension)" del álbum Fifth Dimension de 1966. Con esta canción la banda abría oficialmente su etapa psicodélica, que duraría un par de años más. La obra, compuesta y cantada por Gene Clark tiene un aire de gozo y deleite que de inmediato nos contagia desde el primer verso de la canción.


9. "Get To You" del álbum The Notorious Byrd Brothers de 1968. Una belleza total que nos muestra las ambiciones country que la banda seguiría a plenitud a partir de su álbum siguiente. Sin embargo, a los aires country de la canción se le añaden arreglos experimentales y cambios de atmósfera que enriquecen y embellecen la ya de por sí bella melodía.


8. "The Bells Of Rhymney" del álbum Mr Tambourine Man de 1965. Una musicalización magistral de un poema magistral del escritor galés Idris Davies. Por tanto, la letra que en sí es una obra de arte, está bellamente acompañada por la música suave pero efectiva, y sumamente armónica. Pocas bandas han alcanzado esa maestría en las armonías, como lo hicieron los Byrds en sus mejores años.


7. "Change Is Now" del álbum The Notorious Byrd Brothers de 1968. Otra estupenda canción que desde los momentos iniciales nos asombra por su belleza, y en la que se entremezclan momentos psicodélicos y momentos country, y que en ningún momento suena fuera de lugar dicha mezcla, por el contrario, se mezclan y complementan a la perfección.


6. "I Come And Stand At Every Door" del álbum Fifth Dimension de 1966. Otra musicalización de un poema, esta vez mucho más oscura y macabra; es quizás el momento más oscuro en todo el historial de los Byrds, y sin embargo, se trata de una de las canciones más estremecedoras y profundas de todo el rock sesentero. ¿La letra? Un escabroso relato (ficticio, evidentemente) de un niño muerto en la bomba de Hiroshima. La pesadez de la música (inédita en la banda) es más que apropiada para dicho tema.


5. "Turn! Turn! Turn! (To Everything There Is A Season)" del álbum Turn! Turn! Turn! de 1965. Una clásica y ultrarreconocida canción de la banda, típica dentro de la banda sonora de la guerra de Vietnam, y una oda a la nostalgia, y a la belleza implícita dentro de ésta. Un absoluto deleite que todos conocemos a la perfección.


4. "Wild Mountain Thyme" del álbum Fifth Dimension de 1966. Un canción tradicional escocesa, a la que los Byrds le añadieron un arreglo sonoro finísimo con arpeggios de guitarra e instrumentos celtas de fondo, además de las voces a coro, por lo que se trata de una de las canciones más finas de la agrupación, cosa no menor en una banda que de por sí hacía música muy fina.


3. "Draft Morning" del álbum The Notorious Byrd Brothers de 1968. Otra delicia de canción, con una sofisticación sin precedentes, es una de esas canciones evocadoras que nos hacen viajar con suma facilidad, y transportarnos a cualquier punto del pasado, de nuestras memorias más dulces y de aquellos momentos en los que aprendimos a amar la vida. Un deleite absoluto de canción.


2. "My Back Pages" del álbum Younger Than Yesterday de 1967. Una poesía de Bob Dylan, igualmente evocadora, igualmente bella, en la que las armonías corales se alternan con la voz en solitario de un McGuinn inspirado, esplendoroso y sumamente emocional. Las alturas musicales de la banda en este cover son propias del olimpo del rock, tan perfectas que hacen que la canción no suene avejentada ni agotada. Una obra magistral.


1. "Goin' Back" del álbum The Notorious Byrd Brothers de 1968. El pináculo de la manufactura musical perfecta de los californianos. Una canción con la que David Crosby no estaba de acuerdo, pero que resultó ser la obra más bella y perfecta de los Byrds, la cumbre de su propuesta artística y uno de los momentos musicales más finos y elaborados de todo el rock sesentero. Y personalmente, una de mis canciones preferidas de todos los tiempos.