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sábado, 3 de noviembre de 2018
Discografía de los Beatles: Help!
Justo después de una temporada terrible para la banda, en la que los viajes y la locura fueron más protagonistas que su propia calidad musical, los Beatles decidieron que, para frenar todo ese vendaval, tenían que enfocarse en un proyecto específico, y dicho proyecto fue la realización de su segundo filme, y primero a todo color: el humorístico Help! La banda ya tenía algunos temas para el soundtrack de la película, y con la calma de trabajar sólo en un proyecto, tuvieron la paz mental para poder componer el resto de canciones que completarían el álbum.
Las canciones presentan un retoque de calidad exquisito, como no se había mostrado en ninguno de sus álbumes anteriores, y se asomaba un pequeño haz de madurez en las canciones, a pesar de que aún se centraba en temas mayoritariamente juveniles y un tanto vacuos. Las letras más elaboradas sin duda son las que compuso Lennon, que era el mas inquieto y el que más deseaba abandonar el estilo jovial que la banda había mantenido ya por 5 álbumes.
Al sonido del álbum también ayuda el hecho de ser el primer álbum de la banda grabado en sonido estéreo, con 4 pistas para separar el sonido de los instrumentos, y trabajarlos por separado. Gran parte de la sofisticación del sonido se debe a la producción de George Martin, aunque sin la inmensa fineza de las canciones, ni el mejor productor del mundo habría podido lograr lo que Martin hizo.
También es importante destacar la situación personal de los integrantes de la banda, por un lado Paul McCartney estaba en una relación estable con Jane Asher, su gran amor imposible, por lo que su capacidad de composición se orientaba más hacia los temas alegres y románticos. Misma situación de George Harrison, que estaba perdidamente enamorado de Pattie Boyd. En el caso de Ringo, acababa de casarse con Maureen Tigrett, quien adoptaría el apellido de su marido, por lo que, como casi siempre, no tenía problema personal alguno. En el caso de Lennon, estaba pasando por una muy mala racha con su esposa Cinthya, con quien ya tenía un hijo. Además se sentía deprimido por su aumento de peso, y una desorientación en cuanto a sus aspiraciones artísticas. Todas estas circunstancias se verían reflejadas en las composiciones del álbum.
La obra contiene 12 canciones originales y 2 covers, "Act Naturally", cantada alegremente por Ringo y que está muy ad hoc con la temática del álbum, a pesar de no aportar nada en el plano artístico (más allá de la ironía de la letra). El otro cover es un animado pero avejentado rock and roll llamado "Dizzy Miss Lizzie", que de cierta forma desentona con la exquisitez de la música compuesta por los integrantes de la banda.
Con respecto a las canciones originales, la obra inicia con uno de los emblemas del álbum, la homónima "Help!", en la que literalmente Lennon pide ayuda desesperadamente, pero que no se percibe tal desesperación gracias a la enorme inventiva inherente a la canción. Desde los ingeniosos juegos vocales entre Lennon y la dupla de McCartney-Harrison en los coros, pasando por la potente inyección de energía que representa el tema, y sobre todo, el estupendo estribillo que es la joya de la corona. Se trata, sin duda, de una de las canciones de pop más trabajadas e ingeniosas de toda la historia.
"The Night Before" es un tema muy ingenioso también, aunque no al nivel de la canción anterior. Las armonías vocales también son un elemento esencial de la canción, por un lado McCartney con su voz duplicada, y por otro lado las respuestas de Lennon y Harrison. Para destacar también la sección rítmica, sobre todo en el puente, donde Ringo hace gala de sus habilidades, a pesar de su constante bajo perfil. Mientras que "You've Got To Hide Your Love Away" es una triste canción folk, fuertemente influenciada por el estilo de Bob Dylan, y en donde Lennon de cierta manera muestra esa fragilidad de la que se hablaba anteriormente. La canción es una de las más bellas y emotivas del álbum, y una de mis favoritas personales.
"I Need You" muestra de manera muy clara la evolución de Harrison como compositor; se trata de su segunda aportación para la banda, y el avance con respecto a la primera es bastante notorio. La parte armónica y sobre todo la parte melódica, son las que mayor avance presentan, y la canción no desentona en ningún momento con las canciones de los dos compositores habituales. En ello influyó muchísimo la inspiración de Harrison en aquellos días, la mencionada Pattie Boyd. "Another Girl" es una típica canción divertida y superficial de los Beatles, con una tempatica simple y con una fórmula garantizada, no nos impresionará pero tampoco nos disgustará.
Misma situación de "You're Going To Lose That Girl", en la que lo que más podemos rescatar es lo habitual que ya se nos hace escuchar canciones pop de altísima calidad, al grado de parecernos normal este gran nivel musical, sobre todo si consideramos la época en que se grabó. Sin embargo, inmediatamente después viene otro de los temas emblemáticos del álbum, y el que presenta una evolución rockera mucho más avanzada, la majestuosa "Ticket To Ride", con su riff elegantísimo y su sección rítmica tan ingeniosa como efectiva. Ciertamente la canción se mantiene dentro de los cánones del pop, pero la sofisticación del tema es espectacular y de inmediato lo reconocemos como un monumento a la música de aquellos días, y una de las cumbres más altas del repertorio beatlero. A ese grado.
Uno de los temas más bellos y menos reconocidos del álbum es "It's Only Love" de Lennon, una canción simple pero con unos arreglos maravillosos que le adornan y le enaltecen. A pesar de su corta duración, la canción se yergue y se posiciona dentro de la élite musical del álbum, junto con algunas otras canciones más reconocidas. La segunda aportación de Harrison al álbum, y tercera históricamente (no olvidemos eso) es "You Like Me Too Much", una canción muy simple que podría haber estado en alguno de los álbumes anteriores, pero que, considerando la irrefutable falta de experiencia del propio Harrison, se puede considerar como un buen esfuerzo. Mientras que "Tell Me What You See" es una muestra más de la refinación del pop, esta vez desde un perfil mucho más bajo, pero con una profundidad que no se percibe ne primer instancia, el cual termina por amalgamar en una buena canción, a pesar de su poco reconocimiento.
Las últimas dos canciones originales del álbum son muy buenas, a pesar de ser tan dispares una de la otra. "I've Just Seen A Face" es un country pop muy bueno, con unas melodías memorables y una dinámica deliciosa, por lo que fácilmente se convertirá en una de nuestras canciones favoritas, y una que difícilmente olvidaremos de nuestra memoria. La versatilidad que tenía la banda para adoptar sus diversas influencias dentro del estilo que ellos mismos inventaron es asombrosa e inigualable. Mientras que "Yesterday" es ya un clásico de la música popular de todos los tiempos. Poco se puede decir de un tema que todo el mundo conoce, y que prácticamente a todos nos gusta. Los arreglos de cuerdas, la emotividad de la interpretación de McCartney o la entrañabilidad de su hermosa letra. Todos los elementos están potenciados al máximo, razón por la cual aún hoy en día es reconocida como una de las canciones más bellas de la historia. Sin más.
Al final, el grito de ayuda fue realmente el punto de inflexión más importante para la banda, uno en el que abandonarían su pasado inmediato y comenzarían la búsqueda de la trascendencia artística, ya que habían logrado la trascendencia popular. Es el álbum de pop más refinado de la banda, aunque no es mejor que "A Hard Day's Night". Sin embargo, para cerrar la etapa más simple de la banda, es un excelente epílogo en el que se resume a la perfección la evolución y el desarrollo tanto de la banda misma, como del género que, en escasos dos años, inventaron y perfeccionaron.
miércoles, 24 de octubre de 2018
Discografía de los Beatles: Beatles For Sale
La intensa espiral ascendente en la que los Beatles estaban inmersos, tanto de fama como de dinero y locura, terminó por afectar el aspecto más importante de todos, el creativo. Si bien, los músicos no frenaron su evolución musical ni como compositores, sí vieron mermados sus tiempos para crear nuevas melodías, por lo que para su siguiente álbum nuevamente incluyeron 6 covers, tal y como lo hicieron en sus dos primeros álbumes.
En los años sesenta esto no era un crimen tan grave, sin embargo para los Beatles, que ya habían grabado un álbum completamente original, sí fue un golpe muy duro, cosa que terminó por ser muy afortunada, pues la banda se comprometió más en la elaboración de todos sus álbumes posteriores. Sin embargo, lo que concierne a esta cuarta entrega, se tuvieron que hacer sacrificios y renunciar un poco a la independencia creativa que habían alcanzado con "A Hard Day's Night".
Esta independencia creativa significaba más para ellos por el hecho de que su casa disquera ya les había otorgado la suficiente confianza para grabar un álbum sin éxitos ajenos, y ahora por temas extra-musicales tuvieron que renunciar a ella y acudir al lugar común de los éxitos de terceros, que están comprobadísimos y que no representaban más que la comodidad del éxito garantizado. Todo esto atormentaba las mentes de los músicos en un momento en el que muchos críticos vaticinaban la debacle del cuarteto, y que parecía ser, según ellos, el principio del fin. Nada mas alejado de la realidad.
Es cierto que algunos de los temas ajenos hacen sonar avejentado y anticuado al álbum, sobre todo con el contraste que hacían las nuevas composiciones beatleras, sin embargo, no podemos reprochar a la banda que hayan hecho covers de canciones de tan distinguidos compositores, tales como Jerry Leiber y Mike Stoller, Buddy Holly, Carl Perkins (el ídolo de George Harrison) o el enorme Chuck Berry.
Comenzando por los covers, el más infravalorado de estos es "Mr. Moonlight", una canción con mucho sentimiento que les fue reprochada por su sonido tan anticuado, a pesar de no estar tan distante en años desde su composición hasta su aparición en este álbum. La voz de Lennon es la protagonista por su poderío y perfecto acoplamiento al estilo soul nato de la canción. Mientras que "Kansas City" es un divertido rock and roll que tuvo gran éxito en los años cincuenta, y que en la voz de McCartney suena mucho más enérgica y juvenil que en su versión original. Más allá de eso, la canción no tiene mayor trascendencia.
"Words Of Love" es un tema original del trágicamente fallecido Buddy Holly, en sus épocas con los Crickets. Se trata de un tema completamente romántico, casi como una balada rocanrolera, en la que las voces de Lennon y McCartney juegan un poco con la tonalidad más baja que ambos podían alcanzar sin sonar desafinados. Los dos temas de Carl Perkins son el entusiasta y arrogante "Everybody's Trying To Be My Baby", canción que cierra el álbum de la forma menos épica posible, y a la cual engalana Harrison con su voz como principal, y la muy avejentada "Honey Don't", cantada por Ringo Starr y que, a pesar de tener poco más de 8 años de su composición, al lado de las bellas melodías poperas de los beatles desentonaba bastante, y dejaba mucho que desear en cuanto al sonido del álbum.
Todos estos covers se ven empequeñecidos ante la asombrosa interpretación de la portentosa "Rock And Roll Music" de Chuck Berry, canción que al contrario de la mayoría de los demás covers, le aporta muchísimo a la calidad, ambientación y espíritu del álbum. La voz de Lennon es perfecta para inyectar de energía a la música, y viceversa. Con todo y que se trata de un cover, es sin duda una de las mejores canciones del álbum.
Y de ahí damos el salto a los temas originales, los cuales son prueba de la afinación en las habilidades de composición de Lennon y McCartney. "No Reply" es un lamento casi desgarrador, en el que se narra una infidelidad desde la perspectiva del dolor que causa, pero también desde la desesperación por recuperar lo perdido. En ese sentido, la música acompaña a la perfección todos estos sentimientos. Al inicio parece tranquila, pero con el primer lamento, la música igualmente se desgarra por un instante, se llena de desesperación y nos transmite esa angustia. Y en especial en el puente intermedio ("If I were you..."), en el que la emotividad se multiplica por 1000 y nos regala un momento musical sublime dentro de una aparente canción pop simple. Por esas razones, esta canción representa un enorme salto hacia un nuevo nivel de expresividad musical.
Por el contrario, "I'm A Loser" es una canción lastimera, en la que Lennon se destroza a sí mismo y, mediante una canción interesante, pero emocionalmente plana, nos explica las razones por las que se considera a sí mismo como un perdedor. Lo más destacable de esta canción es la apertura de Lennon a componer temas más personales y a expresar de forma más clara su enorme pesimismo hacia la vida y hacia sí mismo. "Baby's In Black" es una triste y oscura canción cantada por Lennon y McCartney, pero compuesta en su mayoría por el primero. La ambientación de la canción es un tanto estridente, gracias a las sonoras guitarras eléctricas que se hacen sentir a lo largo de toda la canción.
McCartney nos regala su composición más fina hasta el momento, en "I'll Follow The Sun", una canción que quizás no impactó tanto a nivel popular como "And I Love Her", pero que personalmente creo que se trata de una canción más bella y refinada incluso. La ambientación entrañable y la letra esperanzadora adornan a la belleza innegable de la música, y nos deleitan los oídos como pocas canciones lo hacen. Y si de melodías finas hablamos, "Eight Days a Week" nos muestra la evolución del Pop hacia un género muy sofisticado, en donde las melodías son lo más importante, pero en donde la elegancia y finura de éstas impacta directamente en la calidad de la música. La canción es la más popular del álbum, pero también es una pieza popera absolutamente exquisita.
Y siguiendo en esa misma línea de pop elegante, está "Every Little Thing", canción de McCartney que contrasta de forma drástica con los dos covers que le anteceden, y que de cierta forma, nos pone en contexto el inmenso avance que había tenido la música desde las épocas del rock and roll hasta las épocas del pop británico. Si el álbum hubiese seguido la línea de las últimas 3 composiciones originales, habría sido un álbum espectacular e histórico.
El pesimismo de Lennon reaparece en "I Don't Want To Spoil The Party", una canción de pop country que tiene momentos interesantes, pero que nuevamente se destaca más por la crudeza de las letras de Lennon, que de alguna forma la disfrazaba detrás de una letra romántica de amor y desamor. Caso contrario de "What You're Doing" de McCartney, una canción que retoma los grandes avances musicales de la banda y los plasma en una estupenda canción que poca gente reconoce, pero que tiene todos los elementos para ser una de las mejores canciones del álbum.
Dicen que para que las cosas mejoren, primero deben empeorar. En el caso de los Beatles sí fue el caso, no sólo en el aspecto musical, sino en su carrera como figuras públicas. El primer tropezón en ese nivel se dio con este álbum, y más tarde su fama se vería en serio peligro. A nivel musical este se puede considerar como su único "fallo". Entre comillas porque en sí se trata de un excelente álbum, con obras muy elegantes y con covers espectaculares. Lamentablemente para ellos, habían puesto la vara muy alta con el álbum anterior, y para recuperarse habrían de grabar dos álbumes que igualaran lo hecho en "A Hard Day's Night": éste y el siguiente.
viernes, 12 de octubre de 2018
Discografía de los Beatles: A Hard Day's Night
El álbum que marcó de manera más definida el nacimiento del pop. Para este punto, los Beatles eran conocidos en todo el mundo, por lo que una extraña manera de apovechar su fama, que fue el hacerles una película, detonó la creatividad de los músicos para crear un álbum muy limpio y refinado, a comparación del resto de la música que se hacía en 1964. Si bien, esta evolución musical hoy en día nos parece algo natural, en aquellos días dar un salto artístico de esta manera era algo que nadie hacía.
Entendiendo que la música de los Beatles siempre estuvo bañada de un barniz de pop, lo hecho en este álbum supera la elegancia y la sofisticación de sus demás álbumes, incluso los inmediatamente posteriores. Ello se debe en gran medida al hecho de que la totalidad de las canciones que conforman este álbum son originales. De hecho, es el único álbum de los Beatles en el que todas las canciones están firmadas por Lennon y McCartney.
Y es por ello que se percibe un estilo musical muy específico, uno que sólo se presentó en este álbum, y en ningún otro. Los elementos del rock and roll cincuentero pasan a un segundo o tercer término, y las melodías poperas son las que predominan. Ahora bien, es importante diferenciar el pop bello que inventaron los Beatles del pop excesivo y artificial que desarrollaron artistas de plástico como Michael Jackson o Madonna en los años ochenta. El primero se emparenta mucho con el rock, las insrumentaciones y melodías tienen muchos elementos derivados del blues y las progresiones armónicas, si bien son muy pegajosas y melódicas, para nada son facilonas o simplonas. En el segundo tipo de pop todos estos defectos son la esencia del estilo, de ahí su plasticidad y vacuidad.
Entonces situémonos en un mundo en el que el pop es la novedad, en el que es la vanguardia y en el que es lo más artístico, bello y exitoso que existe en el mundo musical. Todo esto generado en las mentes de los dos genios creativos que compusieron las canciones del álbum. Como dato adicional, en este álbum se dio otra situación única, Harrison utilizó una guitarra de 12 cuerdas en vez de su habitual Gibson-Les Paul. Una guitarra con un sonido muy peculiar que, si bien no es lo que más destaca en las canciones, sí cimentó un sonido que más adelante muchas bandas adoptarían como propio, principalmente los Byrds. El sonido de esta guitarra se puede apreciar más en canciones como "You Can't Do That" o el lado b "I Call Your Name", aunque está presente en prácticamente todas las canciones del álbum.
Dicho esto, pasemos al análisis de las canciones. De las 13 piezas que conforman el álbum, 8 son composiciones de Lennon, 3 de McCartney y 2 de ambos en conjunto. A pesar de su poca aportación creativa, comparada con la de Lennon, las canciones de McCartney son las que mayor evolución presentan, y las que mayor nivel de sensibilidad tienen. La obra inicia con el tema homónimo, un monumento al pop. Desde el electrizante inicio, la canción parece una avalancha de energía que se nos viene encima y que no podemos parar. La canción tiene secciones de Lennon y de McCartney, que ambos habían compuesto por separado y que, como casi siempre, sabían conjuntar a la perfección dentro de una misma canción.
El segundo tema es el bellísimo "I Should Have Known Better" de Lennon, en el que la parte más melódica del compositor queda expuesta. El uso de la voz duplicada era ya habitual en las grabaciones de las canciones de los Beatles, sin embargo, y muy a propósito, hay canciones en donde dejaban una breve sección sin duplicar la voz, como para destacar la belleza o emotividad de dicha sección. En esta canción pasa eso, y cuando llega ese momento, que casi es en el final, es inevitable el estremecerse con la perfección de la voz de Lennon. La primer balada del álbum es también de Lennon, la romántica "If I Fell", cantada a dúo con McCartney, con una bella ambientación y unas melodías irresistibles. Es bastante notorio el avance que la banda había tenido en cuestión de meses. Notorio e impresionante por igual.
La segunda canción compuesta colaborativamente por Lennon y McCartney es la inocente "I'm Happy Just To Dance With You", que entusiasmadamente canta Harrison y que es bonita, sin alcanzar los estándares de las 3 canciones anteriores. La primer aportación de McCartney al álbum es una canción que pasó a la historia, y que es una máxima referencia dentro de la música popular de todos los tiempos. "And I Love Her" es una hermosa balada en la que se repite la dinámica del segundo tema, con la voz duplicada que cede por un breve instante una de sus voces para incrementar la emotividad. Es una de esas canciones que a todo mundo le gusta, que todo mundo conoce y que transmite un mensaje universal. La belleza musical trasciende al romanticismo lírico, y con las puras notas es capaz de enternecernos y enamorarnos.
"Tell Me Why" es la primer canción de reclamo que compuso Lennon, la primera de muchas más. Se trata de un rock jovial y enérgico, pero que tiene un trasfondo más oscuro del que a primera escucha aparenta. Si bien la música no es transgresora, la letra sí lo es un poco, y por ello al final la canción adquiere una personalidad un tanto más rasposa que melosa. Pero para limar asperezas, McCartney nos trae "Can't Buy Me Love", y todo el poder melódico de la banda regresa con más fuerza que nunca. La canción es divertida y romántica por igual, y su enorme accesibilidad la hacen una de las más populares del álbum.
Quizás la canción menos lúcida del álbum es "Any Time At All", una obra aparentemente optimista de Lennon, que tiene un estribillo que atrapa, pero que en el resto de la canción palidece un poco, y no logra lo que el resto de la canciones, que es el atraparnos y cautivarnos. Sin embargo, para nada es una canción mala, simplemente que el estándar del álbum había sido tan alto, que una canción no tan buena se detecta de inmediato. Caso contrario el de "I'll Cry Instead", una breve y deliciosa canción con tintes campiranos y country, en la que Lennon hace lo que mejor sabe, reclamar a la vida y mostrar su lado mas oscuro. Quizás por ello es que la canción funciona muy bien, y añade diversidad al sonido del álbum, enriqueciéndolo de esta manera.
Una de las canciones más finas y pulidas del álbum es "Things We Said Today" de McCartney. El sonido de la canción es completamente adelantado a su época, por momentos un poco sombrío, pero con melodías hermosas y secciones memorables. Con esta canción la banda fue un poco más allá de la ya de por sí enorme evolución que habían mostrado, y nos regalaron un poco de lo que décadas después habrían de replicar más artistas. Y de lo más fino pasamos a lo más rockero del álbum. "When I Get Home" es la canción más guitarrera del álbum, con la energía más rockera y con los momentos más intensos de todo el álbum. Evidentemente la canción es de Lennon.
Las dos últimas canciones son un auténtico broche de oro puro para el álbum. "You Can't Do That" es una alarmante muestra de lo celoso y posesivo que podía ser Lennon, sin embargo, la increíble música que le acompaña (en especial el maravilloso riff de guitarra) y los arreglos esplendorosos (como el silencio justo antes de cantar el título de la canción) hacen que nos olvidemos de ello y que apreciemos la maravilla de la música que los aún novatos (con un año en el negocio apenas) Beatles nos regalaban. Y finalmente, una extremada e inusitadamente melancólica canción, algo que jamás habíamos escuchado, "I'll Be Back", con una emotividad gigantesca que nos deja con un sentimiento inquietante pero delicioso. La amenaza innata a la que hace referencia el título de la canción se aborda más desde el punto de vista de la esperanza que del acoso, así que nos podemos concentrar de lleno en la belleza de la música, y en la gran carga emocional que es inherente a ésta.
Por primera vez los Beatles no cierran un álbum con una canción festiva o abiertamente juvenil. Ahora el cierre es bastante triste y reflexivo, cosa que a casi 55 años de distancia, aún podemos apreciar y agradecer, como un gesto de reconocimiento a nuestra percepción musical y a nuestro sentido intelectual.
La cima del mundo musical había cambiado muy rápiamente, y en un año pasó de ser el rock and roll a ser el pop el sonido reinante, la joya de la corona, el pináculo artístico y musical más alto al que se podía aspirar, y al que sólo una banda era capaz no sólo de llegar, sino de mantenerse. Aunque inevitablemente, al llegar a una cima, el paso siguiente tendrá que ser descendente, cosa que le sucedió a los Beatles. Sin embargo, y afortunadamente, esta no sería ni la única, ni la más alta cima que los Beatles habrían de alcanzar.
viernes, 28 de septiembre de 2018
Discografía de los Beatles: Please Please Me
Así inauguro una de las secciones que más ansiaba escribir en este blog, la de los discos del famoso cuarteto de Liverpool. Todos sabemos su trascendencia en la historia del rock, y de la música contemporánea, por lo cual no podían pasar desapercibidos en este espacio. La fantástica historia escrita por las mentes creativas y las habilidades musicales de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr comenzaba, discográficamente, en 1963.
Para ese entonces la banda ya era conocida gracias al éxito de sus primeros sencillos: "Love Me Do" y sobre todo "Please Please Me", que sería el primer sencillo de la banda en alcanzar el número 1 de las listas británicas. Así que su disquera les exigió la grabación de un LP (como se llamaba a los álbumes en aquellos días), el cual, además, debía quedar listo en el transcurso del mes siguiente, por lo que la premura hizo que el álbum se grabara en un solo día, el 11 de febrero de 1963, a partir de las 10 de la mañana. Como dato curioso, cada uno de los 4 integrantes cobraron por su "día de trabajo" un total de £7.50.
De los 14 temas que conforman el álbum, 2 ya habían sido grabados previamente, los mencionados sencillos, y los 12 restantes fueron grabados en la maratónica sesión de febrero, además de un par de temas más que no habrían de ser incluidos en el corte final del álbum. La música debía representar el sonido de la banda en directo, por lo cual prácticamente no había descansos entre la grabación de los temas. Podría decirse que se trató de un súper concierto privado de 10 horas de duración. Los métodos de grabación de aquellos días eran muy distintos a los utilizados hoy en día.
La trascendencia del álbum recae no sólo en la extraordinaria música, sino en el concepto de banda autosuficiente, que compone, interpreta y graba sus propios temas, un concepto que no era muy popular en esas épocas, y que se convirtió en un modelo a seguir en todas las bandas de rock que aparecieron desde entonces hasta hoy en día. La primer revolución de los Beatles en la música se dio desde la estructura misma de una agrupación, así como en las funciones específicas de cada integrante. Había un miembro para una sección instrumental específica, lo cual, además de cerrar el círculo armónico típico del rock, fundamentaba la estructura esencial de lo que una banda de rock debía ser. Tan austera como efectiva, tan básica como independiente. Atrás quedaban los tiempos de las grandes bandas, de las agrupaciones exclusivamente vocales, o de los solistas con 10 músicos de respaldo. 4 personas eran capaces de estremecer a millones.
Musicalmente hablando, la obra es una explosión de rock, pop y juventud. La vena romántica/juvenil de las letras se acopla a la perfección con la interminable energía de la música. Se percibe que los músicos están en la etapa post-adolescente y pre-adulta, por lo que su música es igual de enérgica y vivaz. Los fundamentos del rock están plasmados en las canciones, quizás ligeramente atenuados por el correctismo de la época. Pero ahí están la rebeldía, el nihilismo, el sonido áspero, las canciones de 3 acordes, la dureza de las guitarras y la sensibilidad romántica.
La inyección de energía comienza con el conteo de McCartney en "I Saw Her Standing There" (que originalmente se llamaría "Seventeen"), y la explosión rocanrolera del tema. La potente voz de Paul es lo primero que percibimos, sin embargo, en un sentido musical, había un elemento maravilloso que los Beatles introdujeron en sus composiciones: el crescendo emotivo del puente de la canción, lo cual nos llevaba del aparentemente estable estado emocional de las estrofas al exacerbado estado eufórico de los coros. Para lograr esto, en esta canción, es importantísimo el trabajo de Paul en el bajo, el cual si escuchamos con detenimiento, nos daremos cuenta que es el sostén de toda la emotividad de la canción. No las guitarras, no las voces, no la batería, el bajo.
El segundo tema es de corte más romántico (con un toque pesimista típico de Lennon), "Misery", un tema en el que cantan a dúo McCartney y Lennon en una perfecta armonía vocal, y al que, posteriormente, George Martin le agregaría pequeños brillos de piano. La canción es muy breve, y dada su temática, es uno de los fudamentos musicales del pop que más tarde la misma banda perfeccionaría. El primer cover de la banda es "Anna (Go To Him)", tema cantado emotivamente por Lennon con coros de McCartney y Harrison, y en el que el papel de la sección rítmica es esencial para los cambios emocionales de la canción. La voz de Lennon (con todo y el resfriado del que aquejaba en el día de la grabación) suena maravillosa y transmite el romanticismo a la perfección. Los ecos del soul están presentes en este delicioso tema.
A continuación vendría otro cover, "Chains" de Gerry Goffin y Carole King, cantado esta vez por Harrison con coros de Lennon y McCartney, se trata de otra canción popera en la que escuchamos por primera vez a Harrison en la voz principal, aún inmadura y jovial, pero sobre todo, su guitarra con arpeggios que si bien no son tan refinados, sí embellecen a la canción. Y también escuchamos a Ringo cantar por primera vez en el tercer cover del álbum, "Boys", en el que además de lucirse en las percusiones, su voz nos transmite toda la energía de la que disponía el carismático baterista, sabiendo que el cantar no era su mayor virtud musical. Sin embargo, con el apoyo de Lennon y McCartney, la canción es otra inyección de energía y termina por regresarnos a la maravillosa senda rocanrolera de la banda.
La canción más pulida en cuanto a composición del álbum es la que corre el mayor riesgo de sonar avejentada. "Ask Me Why" es un tema romántico de John Lennon, que tiene una estructura melódica y armónica muy avanzadas para la edad y el sonido de la banda por entonces, sin embargo, la instrumentación no ayuda del todo a apreciar el nivel musical del tema. Afortunadamente, las voces ayudan mucho a que aceptemos la canción, y a que tengamos la apertura de analizarla, y descubrir la complejidad escondida detrás de la fachada inocente y romántica de la canción.
Y llega el gran atractivo, "Please Please Me" compuesta por Lennon, con ese fantástico crescendo emocional del que se hablaba anteriormente, y con un Harrison espectacular en la guitarra, se trata del primer clásico de los Beatles, que además de eso, es una excelente canción de rock pop, con secciones aceleradas, melódicas y rockeras. Y acto seguido, el segundo sencillo viene a continuación, la inocente y simple "Love Me Do", quizás la canción más simple de todo el repertorio de los Beatles, y por supuesto, una de las más queridas y recordadas. La influencia del Skiffle británico se percibe a pesar del lento ritmo de la canción, por lo que se delata la prontitud con la que se compuso esta canción.
La respuesta de McCartney a Lennon y su bella "Ask Me Why" es la deliciosa "P.S. I Love You", una maravillosa canción pop, en la que las melodías se anteponen a los demás elementos musicales, y en la que la ternura se palpa a través de la entrañable y maravillosa música. Todos los elementos que conforman una bella canción pop están presentes en este tema, incluyendo el crescendo típico de los Beatles. Acto seguido, el tema más pop del álbum es otro cover, "Baby It's You" es una melodía melosa, con un sonido soulero muy evidente, y con la voz de Lennon volviéndose a lucir en los distintos puntos climáticos de la canción.
Y si Lennon y McCartney ya cantaron sus bellas canciones pop, ahora era turno de Harrison cantar una canción bella, inocente y popera, compuesta por sus colegas Paul y John, "Do You Want To Know A Secret?" es otro de los tema más memorables del álbum, el cual nos gusta por su simpleza, efectividad y melodicidad. Los acordes descendentes acompañados por el "Doo-Dah-Doo" son todo un clásico. La semilla del pop estaba sembrada, y en años posteriores habría de germinar y darnos un bello fruto que, lamentablemente, sería explotado hasta el cansancio por otros cantantes y músicos.
El penúltimo cover es una canción muy interesante e incluso un tanto oscura. "A Taste Of Honey" es una canción introspectiva con un desenlace emotivísimo, pero con una ambientación muy alejada del pop que estaban creando los Beatles en este mismo álbum. Ello no le resta ningún mérito a la canción, y por el contrario, la hace una de las canciones más atractivas por su unicidad en el álbum. Además se trató del primer double track de los Beatles, es decir, la primer canción en que se duplicaba la voz del vocalista, en este caso, Paul. La última canción original del álbum es "There's A Place", que nos remite un poco a "From Me To You" aunque con menos melodías pegajosas y con más energía rocanrolera.
La última canción del álbum es de hecho la última que se grabó aquel 11 de febrero, la que George Martin, productor del álbum, dejó para el final debido al resfriado de Lennon, es decir, la canción en la que si se equivocaban no pasaba nada. Para este punto, el cansancio de los Beatles era evidente, y el hecho de saber que podían equivocarse les relajó en demasía, por lo que, sin presión alguna, grabaron en una sola toma la versión de "Twist And Shout" que todos conocemos, que todos amamos, que a todos nos electrifica y nos energiza como pocas canciones en el mundo. No había mejor manera de cerrar un álbum con estas características.
La banda más mítica de la historia del rock no pudo haber tenido un álbum debut más adecuado y perfecto que "Please Please Me". Es un hito a la juventud, a la inocencia y a la rebeldía rocanrolera de principios de los años 60, y el éxito no fue su único logro. Es un álbum que sentó las bases de lo que una banda de rock debía ser y hacer. Un shot de adrenalina y energía que trasciende las barreras del tiempo.
martes, 24 de julio de 2018
Música electrizante.
Hablar del llamado "Power Pop" es hablar de uno de los géneros musicales menos explotados dentro del rock, y también uno de los que tienen más fácil acceso para todos aquellos que le escuchan por primera vez. Desde luego que su origen se remite a los Beatles y su primer gran trabajo "A Hard Day's Night", sin embargo, se reconoció como tal cuando los infravalorados Big Star aparecieron en escena en la década de los 70, en la que grabarían sus 3 maravillosos y olvidados álbumes insignia para este género.
Posteriormente, hasta la década de los 90 se redescubriría el power pop gracias a una joya (también olvidada) de 1991, el "Bandwagonesque" de los escoceses Teenage Fanclub, quienes revivirían al género, y nos recordarían lo disfrutable de esta música menospreciada. Incluso se les llamó la reencarnación de Big Star, cosa no menor que sin duda reafirmaron el álbumes posteriores, especialmente el "Grand Prix" de 1995.
En sí, el power pop es rock semi-duro, con tintes de pop como las armonías vocales y las melodías pegajosas, que no entra en demasiadas honduras emocionales pero que sí es capaz de reanimarnos gracias a su alegría nata y a su simpleza que a veces es bella y a veces es gozosa. Así, en algunas canciones podemos bailar, en otras podemos cantar y en otras simplemente debemos escuchar y sentir. Más allá de eso, el power pop no profundiza en las oscuras emociones humanas, ni tampoco juguetea con la nostalgia desmedida. Es por ello que es uno de los géneros más accesibles, y a pesar de ello, menos escuchados.
En la década de los 2000s apareció un álbum que a mi parecer, se trata de otra obra esencial para apreciar y disfrutar del género, un álbum del cual hablaremos en este texto: el vivaz "Twin Cinema" de los canadienses The New Pornographers. Publicado en 2005, la obra consta de 14 canciones simples pero efectivas, duras pero melódicas. El octeto se dedica simplemente a hacer canciones que entrarán a nuestros oídos sin obstáculo alguno, y nos llenarán del deleite propio de la sencillez y la simpleza musical. De las 14 canciones, 11 están compuestas por el frontman de la banda, A. C. Newman, quien además canta en la mayoría de ellas. Las 3 restantes las compuso y cantó Dan Bejar, quien además es más famoso por su banda alterna, de la cual es el líder: Destroyer.
La obra empieza de forma contundente con "Twin Cinema", una canción que directamente nos muestra de lo que va el álbum. Un riff seco empatado con las percusiones, y las voces, una masculina y otra femenina, son cálidas y nos remontan un poco a Brian Wilson y compañía. Un par de estrofas y coros, un puente intermedio y se repite la fórmula, simple, efectiva y deliciosa. La calma llega a medias con "The Bones Of An Idol", acompañada de una voz femenina y una estructura un poco rara, ya que la canción no cuenta con un coro como tal, sino que, a manera de poesía, el cierre de las estrofas es el mismo para todas ellas, lo cual hace las veces de un coro. Por su parte, "Use It" retoma la alegría e hiperactividad del primer tema, siendo una de las canciones más melódicas del álbum. El coro es una explosión musical y emocional fantástica, llena de una energía contagiosa e irresistible.
Las cosas se ponen un poco (poquitito) más densas con "The Bleeding Heart Show", una canción que nuevamente no tiene estructura, que parece ser más misteriosa de inicio, pero que termina por ser una de las que más disfrutaremos de todo el álbum, principalmente por las melodías corales en las que participan prácticamente todos los miembros de la banda, que son tan pegajosas como deliciosas, y que harán del misterio inicial un fantasma reemplazado por el gozo absoluto de la música alegre. Una de las cimas del álbum. Seguida a ésta, se encuentra la primer canción de Dan Bejar, "Jackie, Dressed In Cobras", otra portentosa muestra de diversión hecha música, con un poco más de complejidad en sus armonías y melodías, pero no tanto como para que no nos sea accesible. Se nota la diferencia entre las composiciones de Newman y de Bejar, pero supieron encontrar el punto medio para que no suene dispar el álbum. Así, mientras se termina el tema de Bejar, escuchamos el siguiente tema, "The Jessica Numbers" y no notamos tanta diferencia, a pesar de que está ahí. La canción apela mucho más a la pesadez rockera, sin excederse tampoco, pero sí nos hace apreciar otra perspectiva de la banda. No hay tanta alegría, pero seguimos deleitándonos con las armonías vocales.
"These Are The Fables" es quizás la canción más pop del álbum, acompañada de la dulcísima voz de la pianista de la banda Kathryn Calder, se trata de una suave canción con ciertos toques de colores pastel, y que melódicamente es tan deliciosa como el resto del álbum. "Sing Me Spanish Techno" es una canción sin muchos brillos, con un ritmo bailable pero no frenético, y con unas melodías acordes con el resto del álbum. Un breve letargo que se vera interrumpido por la fuerza semi acústica de "Falling Through Your Clothes", una excelente y compleja canción en 3/4, con la que se inaugura el mejor momento musical del álbum. La canción no teme cortar de tajo con los ambientes pop de los temas anteriores, y nos entrega uno de los momentos más densos de todo el álbum. Las armonías vocales vuelven a ser uno de los elementos principales, sin embargo, se ve respaldado por la excelente interpretación instrumental, que hasta ahora no había sido realmente puesta a prueba.
El segundo tema de Bejar es una explosión musical de 3 minutos, en los que no cesa la energía electrizante y el frenesí de alegría, además de una serie de motivos melódicos memorables, de los más memorables en un álbum lleno de melodías pegajosas, lo cual ya tiene su mérito, pero además se vuelve a palpar la densidad de las composiciones de Bejar envueltas en un cascarón pop, por lo que luego de una serie de escuchas percibiremos el pesar del compositor, y empatizaremos con él. Decía que este era el mejor momento musical del álbum, y bueno, lo es exceptuando "Three Or Four", una canción simpática pero que está erróneamente puesta entre dos canciones electrizantes, y nos quita ese acelere con el que nos habíamos quedado del estupendo tema anterior, y que nos costará retomar para el brillante tema siguiente. Esta canción quizás no debió estar en el álbum, o debió estar colocado en otro punto del mismo, pero aquí está, como un incómodo pasaje que olvidaremos pronto.
Ahora sí, el siguiente, electrizante, brillante y a mi parecer, la cima musical más alta del álbum. "Star Bodies" es una canción a dos voces, con una estrofa deliciosa, un puente maravilloso y un coro esplendoroso. Todo es energía con esta canción, una energía capaz de levantar hasta a la persona más sumida en tristeza y pereza, una energía poderosa que manipularon a la perfección y que concentraron en 4 minutos que se nos van en un suspiro. Se puede cantar, bailar, brincar, gritar y disfrutar con este tema. Toda la esencia, de lo que se trata el álbum, de lo que se trata el power pop, está expuesto a la perfección en esta canción, así podemos escuchar a los mismísimos Beatles cantando esta canción 41 años antes de aparecer, sin problema alguno.
"Streets Of Fire" calma un poco las cosas pero sin disminuir el nivel musical mostrado. La última canción de Dan Bejar es tan suave como sublime, y tan melódica como tranquila. Se disminuyen las revoluciones y se incrementa la emotividad. Sin embargo no es del todo una canción introspectiva ni acústica. Sólo nos baja del acelere y nos reubica en la velocidad calma con la que corre la vida afuera de nuestros audífonos. Pero sí, es una canción deliciosa y sí, las armonías vocales nos elevan otra vez. Para cerrar, "Stacked Crooked" es una versión un poco más lenta y resumida de lo que fue el álbum, no se trata de la típoca canción final, lenta y triste, sino que se trata de un tema un poco más íntimo, pero dentro de la línea de alegría, gozo y melodicidad con la que se manejó el resto del álbum.
Luego de esto necesitaremos un pequeño break para asimilar la enorme cantidad de energía que nos ha transmitido este álbum, pero nos quedaremos con ganas de volver a escucharlo, se nos grabará fácilmente en nuestra memoria, y se convertirá en nuestro preferido para salir de los baches emocionales de la vida diaria. A final de cuenta, de eso se trata el power pop, de disfrutar sin sumergirse en emociones complicadas o profundas. Como disfrutar de la crema batida del pastel, sin tener que comer de la seca y pastosa parte central del mismo. Puro gozo.
jueves, 22 de febrero de 2018
Yoshimi Battles The Pink Robots, o de cómo hacer un álbum muy profundo con música accesible.
"The test begins...NOW".
Así es como da comienzo uno de los álbumes más hermosos y extraños que haya escuchado en mi vida, aunque no tan extraño si sabemos que sus autores son los Flaming Lips, una banda norteamericana acostumbrada a retar a sus escuchas con álbumes surrealistas y alucinantes. Ejemplos de ello son el Zaireeka (1997) (quizás el álbum más atrevido y osado en propuesta, de toda la historia del rock), el multiaclamado The Soft Bulletin (1999) o las versiones auténticamente lisérgicas de Dark Side of The Moon de Pink Floy y Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band de los Beatles.
Dado ese contexto, quizás "Yoshimi Battles The Pink Robots" sea uno de los álbumes más convencionales de la banda. En ese sentido, su accesibilidad es su mayor virtud. No nos complican la vida con experimentos sonoros ni nos hacen adquirir 4 aparatos de sonido distintos. Las canciones son sencillas en estructura, en un estilo de pop ácido y psicodélico, pero no por ello difícil de escuchar. Todo lo contrario, escuchar este álbum es un auténtico deleite para quienes amamos la música. La facilidad de sus melodías, la apertura a sonidos memorables y su identidad como banda experimental unifican el concepto musical del álbum. En cuanto a lo lírico, también hay un contexto. Inspirados en la cultura del manga y anime japonés, nos cuentan la historia de Yoshimi, una heroína que, en un futuro distópico, se debe enfrentar a unos malévolos robots rosados que intentan destruir a la humanidad. Una batalla tan extenuante que de pronto, nuestra protagonista se pregunta si de verdad vale la pena salvar a una especie tan incongruente como la humana, y se decide a explorar los distintos aspectos que valen la pena de la humanidad. Simple en apariencia, pero mucho más profundo y complejo una vez que se le escucha con detenimiento.
Como se había mencionado, la obra inicia con una prueba, una de pelea, pero no sólo en aspecto físico, sino una pelea interna, moral y ética, por lo que de verdad vale la pena. La canción, llamada "Fight Test", es un gancho más que perfecto para atraparnos y sumergirnos en la hermosa música. Las melodías vocales aquí son tan perfectas que nos remiten a los Beatles y su Sargento Pimienta. Nos transmite valor, nostalgia, alegría y amor, no sólo a través de la letra, sino de la forma en la que Wayne Coyne la canta. Musicalmente, la estructura básica de guitarra-bajo-batería está presente, con unos cuantos añadidos sintéticos, que son como adornos futuristas, recordándonos la temática general del álbum. Es imposible no enamorarse a primera vista (o primera escucha) de esta canción, tiene todos los elementos para engancharnos, y nos adentremos a terrenos más densos.
Una vez que la prueba se da por terminada, comienza el segundo tema, "One More Robot/Sympathy 3000-21", una dulce canción que nos habla sobre la habilidad que ha adquirido un robot (la unidad 3000-21) para expresar y sentir amor. Una habilidad que se creía era exclusiva de los humanos. La obvia referencia a Isaac Asimov se ve engalanada con una delicada y por momentos angustiante música, en la cual lo primero que destaca es el bajo con su riff ascendente, que tiene diversas variaciones a lo largo de la canción, y lo segundo, la intensidad del coro, en donde se cuestiona si es bueno o malo que un robot sepa amar, que sea más que sólo una máquina, dado que ha hecho un enorme esfuerzo por lograrlo. El dilema moral está fantásticamente relatado en la ingeniosa letra. Finalmente, una sección de cuerdas (sintéticas, evidentemente) cierran de manera sublime este segundo tema. El tercer tema es otro delicioso pop psicodélico accesible y melódico. "Yoshimi Battles The Pink Robots Part 1" nos narra la historia de Yoshimi, así como sus habilidades y su natural temor por enfrentar a los malignos robots, que nos quieren comer a todos. Todos dependemos de ella, y tenemos fe en que lo logrará. Esto es la canción también en términos musicales, una oda a la esperanza, a la unidad, al positivismo y a la fe. Quien no pueda aprenderse el coro en la primer escucha, es porque de verdad tiene una deficiencia de memoria, puesto que es tan pegajoso, tan memorable, y tan simple, que inevitablemente nos descubriremos cantándolo mucho antes de lo esperado. Lo que en el pop convencional se critica, aquí se alaba, porque aquí no es un facilismo, sino una enorme virtud por crear melodías sencillas pero bien hechas.
La accesibilidad del álbum se rompe totalmente con "Yoshimi Battles The Pink Robots Part 2", es decir, la musicalización de la batalla que ha de salvar a la humanidad, y en la que, afortunadamente, es nuestra heroína quien se alza victoriosa, mientras la humanidad entera se lo celebra. Sí, musicalmente es un rompimiento de tajo con lo que se había escuchado, pero no es gratuito. La banda busca rápidamente regresarnos a esa ambientación deliciosa y melódica, y por eso inmediatamente viene "In The Morning Of The Magicians", un auténtico deleite musical, que consta de dos secciones principales que se alternan el protagonismo, una un tanto compleja y rítmica, sustentada por las excelentes percusiones, y la otra más nostálgica y lenta, pero bella como pocas. Ambas son deliciosas por igual, pero la conjuncion de éstas es lo que hace que la canción destaque por encima de sus antecesoras. Líricamente, y siguiendo la historia, a la mañana siguiente de la gran batalla, Yoshimi se cuestiona qué es el amor y qué es el odio, y por qué esto tiene tanta importancia. Es una canción llena de duda y desesparanza, y mientras todos celebran la victoria, Yoshimi no sabe si ha hecho bien al derrotar a unos robots que sabían amar, cuando los humanos en apariencia no sabemos hacerlo del todo. ¿Es el amor sólo un desperdicio? ¿Y cómo eso puede tener importancia? Ni yo lo sé.
"Ego Tripping At The Gates Of Hell" abre con la segunda parte del álbum, la parte de la introspección. ¿Somos una especie que vale la pena ser salvada? Es cierto que el amor habita en todos nosotros, pero ¿sabemos expresarlo? Dejamos pasar miles y miles de momentos para hacerlo, y con excusas, los dejamos pasar de manera inexplicable. Y bueno, ese riff de bajo que sustenta en su totalidad la canción, hace que valga la pena la autocrítica, además de los pequeños adornos, tanto sintéticos como orgánicos que tiene la canción. Efectos de sonido y cuerdas sintéticas por un lado, y guitarras y vientos por el otro. La canción ya no es alegre, ya no es esperanzadora. Ahora es la introspección la que abunda en la ambientación sonora. Y esto se acrecenta más en "Are You A Hypnotist?", una canción con una base rítmica compleja y surreal. Todos mentimos, todos nos aprovechamos de otros, todos nos escondemos detrás de nuestras máscaras, todos nos alienamos. Entonces ¿por qué alguien habría de salvarnos? La psicodelia está rodeándonos por todos lados, y la canción, que de un inicio suena súmamente minimalista, termina de una manera portentosa y magnífica, mientras Coyne nos dice que el sol se eclipsa detrás de las nubes, tal y como nosotros eclipsamos nuestro amor a los demás detrás de nimiedades, tan ínfimas ante la inmensidad del amor como lo son las nubes ante la inemnsidad del Sol. Sin duda, el final de esta canción es el momento más glorioso de todo el álbum. Y con creces.
La nostalgia hace acto de presencia en "It's Summertime". Sí, los humanos somos sensibles, y cosas tan naturales como las estaciones del año pueden alterarnos emocionalmente. Mientras afuera el verano hace de la vida un placer cálido, en nuestro interior vivimos un crudo invierno, que nos paraliza y nos evita sentir toda esa calidez que el mundo, allá afuera, tiene para nosotros. Y justo antes de decir "Look outside!", esas hermosas notas de guitarra cruzan todo nuestro ser, y así, poco a poco la esperanza y el amor regresan. Esta es la canción más hermosa, estilísticamente hablando, de todo el álbum. Y sí, el amor regresa, y de qué manera lo hace. "Do You Realize?" es una gigantesca oda al amor, al gozo. Desde las primeras notas de guitarra se nos transmite una energía inmensa, que nos electrifica y nos eleva instantáneamente. La vida es una belleza, la vida basada en el amor es la vida que vale la pena salvar. Majestuosa y elegante, esta canción es capaz de revivir a los muertos, de despertar la emociones muertas que tenemos, y regresarnos de golpe a la vida, y a sus inmensas cualidades y oportunidades. Celebrando la vida es como se da el inicio del fin del álbum, y para ello, la banda nos regala una canción que quedará para la posteridad, como una de las mejores y más bellas canciones hechas por nuestra especie. El testimonio de que el amor siempre gana, es "Do You Realize?". No podemos más que agradecer a la banda por regalarnos un pedacito del Edén, 3 minutos y 32 segundos celestiales de música que sólo estaba reservada para el paraíso, y que de alguna manera, nos la trajeron a nuestra gris y mundana existencia terrenal.
Luego de la inalcanzable cima que la banda alcanzó en el tema anterior, regresamos a la Tierra con otra bella canción, titulada "All We Have Is Now" en la que, intencionalmente, nos regresan a nuestra realidad para recordarnos que lo importante es este momento. Pareciera que la letra es desesperanzadora, sin embargo, de cierta manera, es realista, por lo que esta canción contrasta en su totalidad con el resto del álbum que, a pesar de tratar temas profundos y reales como las guerras y el vacío del alma, lo hacían a traves de un cristal de fantasía y futurismo. Y aquí ese futurismo fatal nos recuerda que lo único que importa es el aquí, y el ahora. La música es un perfecto acompañamiento para este tema, pues resulta ser demasiado discreta y cumplidora. Para finalizar, un jam instrumental llamado "Approaching Pavonis Mons By Baloon (Utopia Planitia)", es simplemente una base rítmica con sonidos de acompañamiento que por momentos destacan y por momentos desaparecen. Un poco relacionado con la música que hace Air, pero sin llegar a tanta altura.
Y es así como termina uno de los álbumes más exquisitos y accesibles de la década pasada, un álbum que quedará a la posteridad como marca de que la banda estuvo presente, y que hizo un trabajo de introspección muy profundo a través de una música muy accesible, lo cual genera una cierta paradoja que, en su irreverencia, le proporciona una unicidad al álbum. No creo que haya otro álbum así de popero y así de directo en su mensaje. Aquí, la parte musical y la parte lírica son igualmente trascendentales en un sentido artístico. Pero más allá de todas esas complejidades, este álbum se puede disfrutar con toda la ligereza del mundo como pocos, y eso es algo que siempre se agradecerá.
viernes, 27 de enero de 2017
El último verano de Eleanor
2011 fue un buen año para el rock femenino, para la música hecha por mujeres en muchos sentidos. De hecho, a mi modo de ver, los tres mejores álbumes del año fueron realizados por mujeres (e irónicamente, en mi lista personal, el cuarto lugar es para una banda de hombres llamada Girls) y uno de estos grandes discos pertenece a la irreverente y por demás creativa vocalista de los Fiery Furnaces, la genial Eleanor Friedberger, con su estupendo álbum solista llamado Last Summer.
Last Summer es básicamente un álbum de pop... sí, pop del más elemental, sin mezclas extrañas, sin experimentos psicodélicos, sin las excentridades de los antes mencionados Fiery Furnaces, sin nada que podríamos pensar al nombrar a la extraña Friedberger. Simplemente canciones de pop bien hechas, algunas muy alegres, otras no tanto, pero sin olvidar el elemento simple de estructura de canción de pop. ¿Cómo es que un álbum de simple y llano pop es que se considera de los mejores? ¿No se supone que el pop es plástico, vacío, materialista, superficial y poco sustancioso? Pues en teoría no. No porque los máximos exponentes del pop cumplan con los adjetivos antes mencionados, ni porque los artistas poperos de los últimos 37 años lo hayan sido, significa que el género en su totalidad lo sea.
El pop de hecho lo inventaron los Beatles, sin ser tan frívolos como los poperos modernos, sino todo lo contrario. El pop puede ser un género que, bien hecho con talento y un trasfondo artístico, puede superar en calidad a muchos otros más intrincados y de culto.
Pues aquí tenemos al Last Summer de Eleanor Friedberger, que desde la inicial y súper alegre "My Mistakes" nos anuncia que está lejos de pretenciones pseudo artísticas, y que nos espera un álbum sparky, destellante y simple. Y es así durante los casi 40 minutos de duración. Pasaremos por la mística "Inn of the Seventh Ray", la deliciosa y romántica "Heaven", la estupenda y meditativa "Scenes From Bensonhurst" (con su riff de bajo oculto y maravilloso), la funky, alegre y divertida "Roosevelt Island", "Glitter Gold Year" con su ritmo a base de piano casi marchante, la bucólica y hermosa "One Month Marathon", la letra rompecorazones con melodías alegres de "I Wont Fall Apart On You Tonight", la poética "Owl's Head Park" y por último, el cierre eufórico y alegre de "Early Earthquake"; todas barnizadas con un delicioso sonido pop, simple y elegante, que nos facilitará las cosas al escuchar esta maravilla de álbum.
Last Summer es una muestra de lo sencillo que puede resultar el hacer un álbum, con el género más fácil en el que se pueden grabar una serie de canciones, y con la estructura de composición en apariencia más simple de todas, con un resultado maravilloso y esplendoroso. La música del álbum no tiene ninguna restricción cultural, de edad o género. Es un álbum para todos los gustos, es en ello que radica su grandeza y su trascendencia.
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