Esta década de los 2020's está teniendo (musicalmente hablando) una particularidad que hacía mucho que no sucedía: cada año es mejor que el anterior. En este mismo blog publiqué una lista de canciones destacadas de 2022 (cosa que en la década anterior hubiese sido muy difícil de conjuntar, salvo contadas excepciones). Es cierto que en 2023 no publiqué nada al respecto (básicamente por falta de tiempo), pero en este agonizante 2024 no sólo me dio para hacer una selección de canciones, sino logré conjuntar una lista de 15 álbumes que valen muchísimo la pena, y que contrastan de manera perfecta con lo insulso y aberrante de la escena musical mainstream (como siempre). Presento, entonces, mi lista de 15 álbumes de 2024 que valen muchísimo la pena:
15. "Tigers Blood" de Waxahatchee
Un exquisito álbum en donde la sensibilidad y la tradición sureña americana se conjuntan, para entregarnos 12 maravillosas canciones que, si bien por momentos no mantienen la regularidad que se desearía, logra recuperarse con momentos verdaderamente brillantes. Un pequeño entremés, delicioso y ligero, para comenzar esta lista.
Mi favorita: "Evil Spawn"
14. "Here In The Pitch" de Jessica Pratt
Siguiendo en la vena de obras ligeras, accesibles y de fácil escucha, tenemos esta finísima entrega, consistente de tan sólo 9 canciones y 27 minutos de duración, en donde la belleza se presenta en la forma de un sonido muy sofisticado que intenta emular el pop de los años sesenta, lo cual baña a las canciones con un ligero barniz de nostalgia, sutil y exacto que se ve hermosamente adornado con la elegante voz de Pratt.
Mi favorita: "Life Is"
13. "Happiness Bastards" de The Black Crowes
Luego de años de oscuridad, de diferencias entre los hermanos Robinson y de una ausencia musical notable, regresan los Black Crowes con una maravilla de álbum, tan rockero como en los viejos tiempos, y tan emotivo como siempre debió haber sido. Soy un absoluto fan del sonido de la guitarra de Rich Robinson a lo largo de todo el álbum, y la voz de Chris Robinson, si bien no es la absoluta maravilla que era en los 90s, sigue sonando poderosa y expresiva.
Mi favorita: "Wanting And Waiting"
12. "Prelude To Ecstasy" de The Last Dinner Party
Este es el primer debut de la lista. The Last Dinner Party es una banda británica liderada por Abigail Morris, que en esta obra nos presenta un ambicioso sonido, que lo mismo mezcla el rock y el pop con la orquesta y el barroco. La banda obtuvo un reconocimiento mediático gracias al éxito comercial que tuvo el tema "Nothing Matters", aunque mi favorita es otra.
Mi favorita: "Caesar on a TV Screen"
11. "Slang Spirituals" de Lady Blackbird
Segundo álbum de Marley Munroe, mejor conocida como Lady Blackbird. Se trata de un despliegue de R&B y Soul, pero cercano a los sonidos clásicos de ambos géneros, y no a las aberrantes variaciones que hoy en día son tan populares. Además, los ligeros toques de jazz añaden sofisticación a las canciones, y la poderosa voz de Munroe es la cereza del pastel. Especial atención a los dos temas más extensos y experimentales de la obra: "When The Game Is Played On You" y especialmente "Whatever His Name".
Mi favorita: "Whatever His Name"
10. "Songs Of A Lost World" de The Cure
Fue a finales de septiembre que pudimos escuchar "Alone", tema insignia del más reciente álbum de La Cura. A mí me pareció una maravilla, una canción densa, etérea y poderosa, con una breve y poética letra, como en los mejores años de la banda. Luego estaba la incertidumbre de cómo sonaría el resto de la obra. Y pues resulta que la muestra fue representativa. La obra es una maravilla, y "Alone" sólo es el comienzo. Escuchar el álbum es un viaje desafiante por momentos, pero que tiene una recomepnsa maravillosa cuando llegamos al espectacular tema final.
Mi favorita: "Endsong"
9. "Romance" de Fontaines D.C.
Vaya forma tan peculiar de iniciar un álbum, con una canción lenta y atmosférica, in crescendo. Un excelente augurio sobre la obra que estamos a punto de escuchar. Cuarto álbum de los irlandeses Fontaines D.C., que encuentran su mejor sonido en una mezcla de post punk y shoegazing, ligeramente accesible y ligero, lo cual permite que las canciones se escuchen sin mayores dificultades, característica que juega tanto para bien como para mal.
Mi favorita: "In The Modern World"
8. "Woodland" de Gillian Welch y David Rawlings
Yo, que soy un irremediable amante del sonido clásico, me tuve que rendir ante esta breve maravilla, ante esta suave demostración del sonido americano más clásico, en todo su esplendor. Las sensibles melodías y las honestas letras de cada una de las canciones que conforman esta obra, llegan justo a donde tienen que llegar, y lo hacen de la mejor manera posible.
Mi favorita: "Hashtag"
7. "Sun Without The Heat" de Leyla McCalla
Lo primero que me llamó la atención de este álbum fue su título, tan preciso y tan explicativo. Luego está la música, que es una absoluta maravilla. Una mezcla entre indie y el más delicioso sonido caribeño/afroantillano. Me recuerda un poco a lo que hizo Paul Simon con su gigantesco "Graceland", en los años ochenta, pero adaptado al sonido actual, con más emotividad y con rupturas majestuosas.
Mi favorita: "So I'll Go"
6. "No Name" de Jack White
Creo que este es el mejor álbum de Jack White en solitario: poderoso, guitarrero, rockero, experimental, clásico. Todos los adjetivos que han hecho de este hombre la figura más representativa del rock en el siglo XXI, en todas sus facetas y con todas sus agrupaciones, se conjuntan en esta obra. Quizás ya sea momento de que todos valoremos lo que Jack White representa en la historia del rock. (Como nota adicional: lo escuché en vivo, y me voló los sesos)
Mi favorita: "It's Rough On Rats (If You're Asking)"
5. "Only God Was Above Us" de Vampire Weekend
Tengo que confesar que mi opinión sobre este álbum (y sobre cualquier cosa que publique Vampire Weekend) está sesgada. Soy fan de esta banda desde que me decidí a escuchar sus primeros discos. Ese sonido experimental, que coquetea con el afro, alegre y vivaz, me capturó desde hace varios años ya, y cuando escuché esta obra, me volví a quedar maravillado. Trato de ser lo más objetivo posible, y con ea objetividad, puedo decir que este es el álbum que más me gusta de la banda.
Mi favorita: "Capricorn"
4. "Sadness Sets Me Free" de Gruff Rhys
Hace muchos años leí en un artículo de la desaparecida revista "La Mosca en la Pared" que los Super Furry Animals eran incapaces de hacer un disco malo. Y esa aseveración se traslada a su frontman, el galés Gruff Rhys, al menos en esta, su última publicación. Desde el nombre del álbum ya podemos ver que estamos ante una maravilla. Y lo corroboramos con la hermosa intro del primer tema de la obra. La música es hermosa, delicada y hace honor a las expectativas que ya se tenían.
Mi favorita: "I'll Keep Singing"
3. "I Wanna Run Barefoot Through Your Hair" de Christopher Owens
Hace muchos años existía una banda llamada Girls, que publicaron una maravilla titulada "Father, Son, Holy Ghost" en 2011, en el que mezclaban el blues, el soul y el indie, de una manera magistral. Después, la banda desapareció para siempre. Hoy tenemos, de la mano del vocalista de aquella mítica banda, al sucesor espiritual de tan ignota y deliciosa obra. "Quiero correr descalzo por tu cabello" es uno de los discos más bellos y viscerales de los últimos años, con un vaivén de emociones que nos estremecen en cada uno de los temas que le conforman.
Mi favorita: "Do You Need A Friend"
2. "Wild God" de Nick Cave & The Bad Seeds
Luego de tantos años, ya es algo natural que Nick Cave y sus malas semillas hagan de cada uno de sus discos una obra monumental. Wild God no es la excepción. El disco es un monumento, cada canción es un monumento en sí mismo, en donde la belleza, la crudeza y el dramatismo se mezclan maravillosamente, y nos recuerda, con cada segundo de música, lo frágiles que podemos ser, aún cuando aparentamos ser duros, y lo endeblemente hermosa que es la naturaleza humana. Es increíble.
Mi favorita: "Frogs"
1. "This Could Be Texas" de English Teacher
La ineludible pregunta que nos genera este disco, cuando lo escuchamos por primera vez, es: ¿Qué es esto? Es una maravilla, eso es lo que es. La música se puede catalogar como indie... ¿progresivo? Y lo más asombroso es que se trata de una banda debutante. Hace unos años pensaba que el "Ants From Up There" de Black Country New Road era el mejor álbum de los últimos años. Pero, ¿y este? Sólo basta escuchar los últimos segundos de "Albert Road", la estremecedora canción que abrocha el álbum. Sigo en el desconcierto de haber escuchado la obra. Pero me encanta.
Derrumbando el mito de que el rock es un sonido masculino y viril, he aquí una pequeña muestra de 25 grandes canciones hechas por mujeres, en su concepción e interpretación. Para ello he considerado temas de mi gusto personal, que son compuestos en su totalidad por mujeres, y cuyo alcance ha trascendido la inocua y vacía popularidad, para adentrarse en el terreno del arte, la profundización musical y lírica, y por supuesto, la capacidad de sacudir las almas y los sentidos de quienes les escuchamos.
25. "Time Escaping" de Big Thief (compuesta por Adrianne Lenker)
Publicada hace apenas un año, esta hermosa pieza musical (al igual que el álbum del que se extrae) explora sonidos folclóricos, bellamente musicalizados y sutilmente estructurados por un acompañamiento sonoro fabuloso (esas percusiones son maravillosas, aportando como nunca, en la armonía del tema). Empieza muy bonito esta lista.
24. "China" de Tori Amos (Tori Amos)
A principios de los 90 había sólo una gran referente en cuanto al rock femenino, y ella era Tori Amos, quien con su álbum debut, logró cautivar a miles y miles con su exquisita delicadeza. Con ella en el piano y la voz principal, su álbum debut la colocó en un prestigioso sitio que duró poco, pero abrió el camino para el vendaval de féminas rockeras (y no tan rockeras) que se vendría en años posteriores.
23. "My Mistakes" de Eleanor Friedberger (Eleanor Friedberger)
Con esta optimista y vivaz canción, Eleanor abría su primer álbum, luego de una carrera brillante junto a su hermano en los Fiery Furnaces. A todo amante del pop enérgico le va a encantar este tema (a pesar de la no tan positiva letra) y le va a provocar ganas de moverse al ritmo sencillo y efectivo que sostiene esta bella pieza. Una excelente canción para empezar el día.
22. "Every Word" de Belly (Tonya Donelly)
Típica canción alternativa de principios de los 90, en esa mezcla extraña entre grunge, shoegaze y balada, este tema (y el álbum) marcan el inicio del nuevo proyecto de Tonya Donelly una vez que terminó con los Throwing Muses (a quienes veremos más adelante), en un año en el que el rock alternativo liderado por mujeres estaba despuntando.
21. "White Rabbit" de Jefferson Airplane (Grace Slick)
Si bien, en el rock psicodélico de los 60 había muchas frontwoman en el rock (The Mamas and The Papas, Marianne Faithfull e incluso Nico con The Velvet Underground), pocas de ellas se dedicaban a escribir canciones. Grace Slick era una de ellas, quien compuso este hipnótico y creciente tema para el disco más brillante de la banda, quien además nos regala una de sus mejores interpretaciones vocales, que incrementan el poder del clímax final de la canción.
20. "Royals" de Lorde (Ella Marija Lani Yelich-O'Connor)
Si bien, técnicamente no es una canción de rock, fácilmente podríamos considerarla como tal por la estructura, ingenio y armonía que está implícita en esta melódica y minimalista canción pop. Lorde es una de esas artistas que hacían buen pop, antes de que el trap invadiera, cual parásito, todos los estilos populares. Como testimonio del buen rumbo que pudo tomar el pop de principios de los 2010s, está esta pequeña joyita.
19. "Because The Night" de Patti Smith (Patti Smith/Bruce Springsteen)
Ok, aquí hice un poco de trampa, porque el tema está compuesto por Smith en compañía de Bruce Springsteen, pero es que se trata de un excelente tema, y Patti Smith regularmente se apoyaba de sus colegas varones para componer canciones. Y como no había manera de dejarla fuera de esta lista, elegí esta canción que debió ser mucho más popular de lo que fue en su momento. Lejos de su punk poético de sus primeros álbumes, en este tema Smith abraza de lleno el rock melódico, y nos regaló una de sus canciones más accesibles y bellas.
18. "Expanding Flower Planet" de Deradoorian (Angel Deradoorian)
Qué bello que es el primer disco de Angel Deradoorian, la antigua colaboradora en los Dirty Projectors, y que en esta obra explora los alcances y estética de la world music, con cánticos, instrumentos inusuales, y muchísimas melodías bellas, y armonías deliciosas. Este tema lo elegí al azar, pues prácticamente cualquier canción del álbum hubiese funcionado, por su enorme calidad e infinita belleza.
17. "Violet" de Hole (Courtney Love)
Espectacular y poderosa, esta canción abiertamente grungera nos deja entrever la enorme capacidad creativa que tenía Courtney Love, y que en este, su mejor álbum con Hole, se explotó en la mayoría de las canciones. Cansada de ser conocida como "la esposa de Kurt Cobain", Love nos dejó constancia que su nombre se puede mencionar por méritos propios.
16. "Human Of The Year" de Regina Spektor (Regina Spektor)
Hermosa y emotiva canción de Regina Spektor, contenida en mi álbum favorito de ella, el delicioso Far de 2009. La canción se parte hacia el minuto 1:50, con esos "hallelujah" que dan pie a mi sección favorita de la canción, con ella tocando las notas una octava más arriba en su piano, y creciendo en intensidad poco a poco hasta alcanzar el cielo, y repetir el cántico "hallelujah". No es mi canción favorita de ella, pero sí con la que más me identifico.
15. "More" de The Warning (Alejandra, Daniela y Paulina Villarreal)
Obviamente The Warning no se iba a quedar fuera de mi lista. Se trata de la canción de más reciente publicación en este listado, y la elegí no porque sea mi favorita, sino porque representa una clara evolución en su sonido. Lejos están los ecos metaleros de su segundo álbum. Incluso parecen lejanos los arreglos hardrockeros de su último disco. Aquí se acercan un poco más al pop, a manera de jugueteo desde mi perspectiva, ya que cuando menos lo esperamos, irrumpe el riff de guitarra poderoso y nada sutil.
14. "Cannonball" de The Breeders (Kim Deal)
Esta es una de esas canciones que, conforme pasan los años, se vuelven más y más icónicas. Injustamente opacada en Pixies, Kim Deal tuvo su revancha con su banda propia, que formó junto a su hermana y unos amigos, y compuso todos los temas de este, su primer álbum, que es una maravilla de principio a fin. Aunque claro, esta canción es la que más popularidad tuvo, todos los cortes del álbum están añejando de manera espectacular.
13. "I Feel It All" de Feist (Leslie Feist)
Quizás esta sea su canción más conocida, extraída de su álbum más laureado, y las razones son muy evidentes. La canción es bella, melódica (como para bailar en medio de la tormenta) y con arreglos sutiles, cosa característica en la mayoría de las canciones de Feist. Y el álbum es una pequeña maravilla, mi favorito (junto con Metals, su álbum siguiente) y el que más captura el bello sonido folk de la artista canadiense.
12. "Hate My Way" de Throwing Muses (Kristin Hersh)
Pocos compositores (del género que sea) me han llegado a conmover por igual con la música y la letra de una canción. Kristin Hersh es una de ellas, con esta delicia llena de ira, angustia y desconcierto, característicos de la adolescencia, el tema captura tópicos con los que todos nos identificamos: dudas existenciales, el sentido de la vida, la falta de autoestima y el odio infundado que surge de la frustración de vivir, todo ello barnizado con una sutil cubierta de tristeza disfrazada de agresividad. Una joya.
11. "Angelica" de Wet Leg (Rhian Teasdale y Hester Chambers)
La frescura de esta canción publicada el año anterior a la creación de esta lista, es una que irrumpe en una época en la que el rock juvenil prácticamente no existe más. Hasta que dos chicas británicas (Rhian Teasdale -la morena- y Hester Chambers -la rubia-) unen sus talentos y, mientras se divierten, crean uno de los álbumes más divertidos, irreverentes y musicalmente exquisitos de los últimos tiempos.
10. "When You're Gone" de The Cranberries (Dolores O'Riordan)
Mientras que la gran mayoría de los grandes temas de The Cranberries estaban firmados por la dupla de Dolores O'Riordan y Noel Hogan, este tema en particular es exclusivo de la maravillosa vocalista irlandesa. Y casualmente es, a mi parecer, la canción más bella de todo el repertorio cranberriano. Compuesta en un emotivo tiempo de 6/8, y bellamente cantada por la desaparecida O'Riordan, no podía dejar pasar la oportunidad de recordar a una de las figuras femeninas más poderosas del rock.
9. "Parting Gift" de Fiona Apple (Fiona Apple)
Una de las mujeres más injustamente infravalorada en la escena musical del nuevo siglo, Fiona Apple es, sin temor a equivocarme, la artista más creativa y genial de los últimos 20 años. Con cinco álbumes publicados, dos de ellos en los 90 y los otros 3 en las dos décadas posteriores, puedo decir que ninguno de ellos es malo, pobre o aburrido en ningún sentido. Todos ellos brillantes, todos ellos geniales, aunque mi favorito es con el que la conocí, el Extraordinary Machine de 2005, del cual se extrae esta poderosa y contundente canción a base de piano.
8. "On Battleship Hill" de PJ Harvey (Polly Jean Harvey)
De todas las artistas en esta lista, PJ Harvey es mi favorita, sin duda. Son tantos discos suyos los que me han cautivado, que me costó elegir una canción para representarla en esta lista. Elegí este bucólico y directo tema, porque fue el primero que atrevesó mis oídos y mi alma cuando lo escuché. Una canción que habla sobre la fealdad del ser humano, sobre los residuos de la guerra, y que se corona con la contundente línea que reza "cruel nature has won again". La cruel naturaleza ha ganado de nuevo. Y mientras la letra es contundente, la música es sutil y delicadamente hermosa. Una combinación perfecta, y una canción imborrable.
7. "Three Babies" de Sinéad O'Connor (Sinéad O'Connor)
Es cierto que la recientemente desaparecida artista irlandesa Sinéad O'Connor sólo tiene un buen álbum en su haber. Pero también es cierto que ese álbum es el álbum que le hizo ganar la inmortalidad, al menos desde la perspectiva artística. Tristemente, su canción más popular (que no es la mejor) no es de su autoría, por eso decidí honrar su inmensa creatividad con esta, una canción suya, una canción dura, pero bella. El amor de una madre, más que eso, el sacrificio de una madre, bellamente plasmado en la letra y la música de esta pieza que debería ser la canción más recordada de Sinéad.
6. "God Turned Me Into A Flower" de Weyes Blood (Natalie Mering)
No encuentro palabras para describir esta canción. Había pasado mucho tiempo desde que una canción nueva me había conmovido, removido y renovado en más de un sentido. Esta hermosura de canción lo hizo, lo sigue haciendo cada vez que la escucho, y sigue siendo el constante recordatorio del motivo por el que amo tanto la música y por qué la música me cambia la vida para bien, siempre. Ese es el mayor regalo que un artista, una artista en este caso, te puede dar.
5. "Fast Car" de Tracy Chapman (Tracy Chapman)
El mejor One Hit Wonder de la historia? Puede serlo sin ningún problema. Cuando te llega la inspiración, cuando los astros se alínean, cuando todo el universo conspira a tu favor, y te regala esos instantes de lucidez y brillantez que cambian tu vida para siempre, y cambian la vida de quienes escuchan tu inspiración, el resultado es una canción como "Fast Car". Una de esas canciones universales que a todos nos llegan, desde la letra y desde la música.
4. "Hyperballad" de Björk (Björk)
La figura musical femenina más grande de todos los tiempos, a mi parecer. Una compositora e intérprete completísima, que lleva años haciendo arte, y de la que me fue difícil elegir una canción representativa. Decidí elegir la canción que más me cautivó cuando escuché el que creo que es su mejor álbum (el Post de 1995). Una hipnótica y ascendente canción que se podría catalogar como pop, a pesar de sus reminiscencias al dance y al trip hop.
3. "Dreams" de Fleetwood Mac (Stevie Nicks)
Es la mejor canción en uno de los mejore álbumes de la historia. Es cierto que Stevie Nicks no era la principal compositora de Fleetwood Mac en sus mejores épocas, ya que también estaban Lindsey Buckingham y Christine McVie, pero fue ella quien compuso esta delicia, una breve y dolida canción, con frases contundentes y directas (a su expareja, que casualmente es quien hace la segunda voz en el estribillo) que habría de perdurar por décadas, y que hasta el día de hoy se erige como uno de los pilares del rock popular setentero.
2. "All I Want" de Joni Mitchell (Joni Mitchell)
Esta canción es la que inaugura el que considero como el mejor álbum hecho jamás por una artista femenina, el delicioso Blue de Joni Mitchell. Ella, con su sensibilidad y su enorme expresividad, creó una auténtica obra de arte, llena de honestidad y emotividad, en un estilo folk principalmente, de corte romántico en un sentido más visceral que amoroso, y después de ella, vinieron todas las demás. La primera, la punta de lanza, la que abrió el camino y quien habría de seguir una carrera musical mucho más rica, pero mucho menos vistosa.
1. "The Big Sky" de Kate Bush (Kate Bush)
Hay tantos movimientos musicales, tantas artistas, tantas corrientes musicales, tantos arreglos y tantas ideas que no hubieran existido jamás si no hubiese aparecido Kate Bush en escena. Una artista que hacia pop, pero que le metía elementos progresivos, techno, incluso industriales. Estoy seguro que Trent Reznor de los Nine Inch Nails escuchó esta canción en su juventud, y de alguna manera lo influenció. Ese collage de sonidos que se superponen en la segunda mitad de la canción es majestuosa, con voces, percusiones, un piano, dos guitarras muy poderosas, aplausos y sintetizadores que forman una pared de sonido tan caótica como maravillosa. Hay que decirlo, Kate Bush es la mujer más visionaria, innovadora y vanguardista de la historia de la música moderna.
Luego de lo terriblemente decepcionante que fue toda la década de los 2010's en términos musicales, esta nueva década comienza con nuevos bríos, y con un aire esperanzador en cuanto al panorama mundial del arte sonoro. Es cierto que aún persisten (y persistirán, como en todas las décadas previas) géneros pusilánimes y escatológicos (por decir lo menos) tales como el trap o el reggaetón (así se escribe), con su sima más profunda y hedionda situada en el vulgar y ruin "Motomami" de la infladísima Rosalía, que no hace más que tratar de pulir un producto que en su esencia es inmundo y pretencioso (aunque la mona se vista de seda).
Pero aquí nos centraremos en la otra cara de la moneda, la que nos renueva la ilusión por nueva música de calidad, que pueda valorizar y enaltecer los elementos fundamentales que hacen arte a la música, que la definen desde sus elementos más básicos (es decir, la conjunción de melodía, armonía y ritmo), y que por primera vez en mucho tiempo, me dio material suficiente para generar una lisa de 20 grandes canciones que se publicaron en el fenecido 2022. Empecemos, entonces.
20. "There'd Better Be A Mirrorball" del álbum The Car (Arctic Monkeys)
Unos Arctic Monkeys que están muy lejos del sonido de su debut, en 2006, pero que para nada es algo que se les puede reprochar. El sonido se acerca mucho al jazz, con elementos de soft rock, y con muchísima creatividad al incluir elementos externos a la banda, como son las cuerdas o las orquestaciones. El álbum es bastante consistente, pero esta es mi canción favorita.
19. "Rich" del álbum The Overload (Yard Act)
Brillante e irónica canción de esta banda debutante en la escena rockera británica. El sonido es bastante reminiscente al post punk de finales de los 70, con una alta dosis de minimalismo, y una letra cargada de un humor negro delicioso, que hace mofa al mismo tiempo que exhibe al capitalismo que reina en la gran mayoría de los países del orbe.
18. "I Don't Wanna Go Out" del álbum Wet Leg (Wet Leg)
Otra divertida canción de una banda debutante británica, sólo que esta vez tenemos una canción mucho más melódica que la anterior, más atmosférica y rica en armonías, muy cercana al new wave de principios de los ochenta, mezclado con la indiferencia indie que caracteriza a las bandas de hoy en día.
17. "Spitting Off The Edge Of The World" del álbum Cool It Down (Yeah Yeah Yeah's)
Esos Yeah Yeah Yeah's desenfrenados e irreverentes que conocimos hace casi 20 años se han renovado bastante, y para muestra esta exquisita canción. Ahora nos enfrentamos a un delicioso y emotivo dream pop tan majestuoso en sus coros como delicado en sus estrofas.
16. "Change" del álbum Dragon New Warm Mountain, I Believe In You (Big Thief)
Una canción para disfrutar en la soledad, o con la compañía más exclusiva, para estrechar lazos o rememorar vivencias perdidas. El sonido es un folk country maravilloso (estilo Gram Parsons), que estimula las emociones más profundas e íntimas que se puedan llegar a tener. Un deleite de principio a fin.
15. "Stevie" del álbum Radiate Like This (Warpaint)
Suave como terciopelo, este bello tema nos acaricia los oídos con su estética que puede ser tan rítmica como el funk, y remitirnos a los mejores años de Air, con menos sintetizadores pero con la misma atmósfera sensual y exquisita. Totalmente recomendable el álbum del que se extrae esta joya.
14. "Debra" del álbum I Love You Jennifer B (Jockstrap)
¡Vaya canción! En un inicio, parece ser mística, intrigante y misteriosa, pero pronto esa atmósfera se rompe para darnos un noise pop energizante al que no le falta poder, y al que le sobra calidad. Si te gustan los Sleigh Bells, esta canción te encantará (como a mí).
13. "Morning, Noon And Night" del álbum Fear Of The Dawn (Jack White)
Quizás Jack White sea la única figura dentro del rock que aún trata de innovar, de inventar algo que todavía no exista, y aunque el sonido de esta canción no es algo que se pueda decir único, sí es una canción fascinantemente inusual. Partiendo de la base del blues (acordes inconfundibles), procesado por guitarras, sintetizadores y un ritmo trepidante, tenemos esta maravillosa canción que cierra su espectacular Fear Of The Dawn, uno de los dos álbumes que publicó el artista en 2022.
12. "Easy On Your Own" del álbum Blue Rev (Alvvays)
Exquisito y etéreo tema del mal llamado indie, proveniente de la fría Canadá, país del que es oriundo esta interesante agrupación, y de cuyo cuarto álbum se extrae esta joyita. Es verdad que la canción es muy ligera e inocua, pero eso no evita que se trate de una pequeña delicia para nuestros oídos.
11. "Buttons" del álbum Gemini Rights (Steve Lacy)
A este sonido hoy en día le llaman R&B, cuando claramente se trata de una mezcla de soul, dream pop, y una pizca de psicodelia. El resultado es esta maravilla, y no hablo sólo de la canción, sino todo el álbum es un deleite. En lo particular, Buttons me hizo sentir tantas cosas increíbles, que debía incluirla, sí o sí, en esta exclusiva lista.
10. "Goodbye Mr Blue" del álbum Chloë And The Next 20th Century (Father John Misty)
Debo de decir que al escuchar completo este álbum, no me encantó ni me generó prácticamente nada. Su sonido es muy cercano al swing, cosa que, si bien suena elegante, transmite muy poco desde las entrañas. Pero de esta canción me enamoré desde la primer escucha. Más cercana al folk, la canción destaca por su sensibilidad al ritmo de las notas punteadas de la guitarra, y la sensible letra cantada por el ex batería de los Fleet Foxes.
09. "Martirio" del álbum Error (The Warning)
La banda que está reviviendo al rock es orgullosamente mexicana, y ésta canción en particular (la única en español de su último álbum) me parece una pequeña obra maestra que amalgama con perfección la dureza del hard rock con la sensibilidad innata de las regiomontanas (que en este álbum se luce por vez primera). Las dos secciones instrumentales de la canción son estremecedoras.
08. "More Power" del álbum C'mon You Know (Liam Gallagher)
Lejos de Oasis (en tiempo, no tanto en sonido) el menor de los Gallagher publicó este año uno de los mejores álbumes de rock (C'mon You Know), y a pesar de que "Everything's Electric" fue la canción más sonada de dicho álbum, esta es mi preferida, mucho más emotiva, mucho más certera, e igualmente rockera.
07. "Hideous" del álbum Hideous Bastard (Oliver Sim)
Impresionante canción que aún no puedo superar, y con la que abre el más reciente álbum (debut, si no mal recuerdo) de Oliver Sim (The XX), en donde no solo la música nos destroza en su belleza y frontalidad, sino que el mismo autor se destroza a sí mismo con una poderosa expresión de sí mismo. Una maldita joya.
06. "The Only Heartbreaker" del álbum Laurel Hell (Mitski)
En la vena del techno pop ochentero más recalcitrante, surge esta delicia de canción y de álbum. Sí, es cierto que en apariencia es una simple canción pop, pero de alguna manera, la emotividad innata en sus atmósferas permea poco a poco, y se trasciende a la aparente superficialidad de su sonido a primera escucha. Pop de a deveras.
05. "It's Not Just Me, It's Everybody" del álbum And In The Darkness, Hearts Aglow (Weyes Blood)
Qué maravilloso descubrimiento fue Weyes Blood, con este álbum con un título hermoso, y esta canción con un título igualmente bello. No pude evitar pensar en Joni Mitchell al escuchar esta delicia, que es con la que abre el álbum, y por ende, la primer canción de la que me enamoré dentro de la obra. El resto de canciones son igualmente bellas, pero esta me cautivó.
04. "Rock Bottom" del álbum This Is A Photograph (Kevin Morby)
Tenía tantas opciones para elegir la canción que ocuparía este sitio, todas ellas del mismo álbum, todas ellas con la misma calidad. Al final me decanté por este jangle rock divertido y fantástico. Si bien, el resto del álbum es más orientado al folk, al country, al rock incluso, esta canción nos recuerda las geniales ocurrencias de Eels o del Beck primigenio.
03. "Epilogue" del álbum Cub (Wunderhorse)
Una canción simple y efectiva, con una letra sumamente sombría, y con un contraste de sonidos que nos hará amar la canción a la primera escucha. Emotiva al inicio, poderosa al final, genial en todos y cada uno de los segundos que dura esta maravilla de canción. Serotonina auditiva, para quien ocupe.
02. "Pana-vision" del álbum A Light For Attracting Attention (The Smile)
Todo este álbum es genial, de principio a fin, pero esta canción fue la primera que escuché, a días de su publicación, y gracias a una de mis series favoritas de toda la vida. Serie aparte, la canción se mueve grácil y sutilmente en su extraño compás (de 7/8 me parece), y se alimenta de sonidos tan bellos como nutritivos para la armonía total de la pieza. Una obra maestra.
01. "Basketball Shoes" del álbum Ants From Up There (Black Country, New Road)
Todo lo que tenía que decir de esta obra maestra (la canción y el álbum), ya lo dije en un escrito anterior. Así que esta vez sólo diré que jamás dejaré de amar profundamente a la vida, mi vida, gracias a la música. Y jamás dejaré de amar profundamente a la música, mi música, gracias a canciones como esta.
Presentada en orden ascendente, usando como único criterio mi percepción de cada obra.
9. Pablo Honey (1993)
El primer álbum de Radiohead es el que menos suena a Radiohead, e irónicamente, es el que contiene el sonido de Radiohead con el que la mayoría de la gente lo asocia. Todo, claro, debido al éxito descomunal de "Creep", segundo track del álbum. Y efectivamente, el sonido general de la obra se asemeja mucho a este icónico tema: el grunge desolador, depresivo, guitarrero y altamente digerible para una generación juvenil desubicada (como lo son todas). Actualmente, los fans "cerebrales" de la banda odian este álbum. La banda misma odia este álbum. Pero si nos ponemos en el contexto adecuado (considerando a una banda de chicos que quieren encajar, con un primer álbum alineado al mainstream, sin experiencia, criterio ni expectativas, dada su naturaleza de novatos), y sobre todo, si olvidamos por un momento lo que la banda haría en años posteriores, podemos llegar a valorar algunas de las canciones. Por ejemplo, la abridora "You" es un buen tema, una canción bastante destacable si la comparamos con el grueso de bandas de rock de la época. Mismo caso para temas como "Stop Whispering", "Anyone Can Play Guitar", "Prove Yourself" o "Thinking About You". Por su parte, la ya mencionada "Creep", con todo y que está demasiado explotada y a muchos fans "únicos e irrepetibles" esto les escuece, con todo y que se le acusó de plagio (de manera excesivamente rigurosa, si me preguntan), y con todo y el desagrado que genera el que les guste a las personas que también escuchan "de todo", no deja de ser una canción icónica, universal e inmortal.
8. The King of Limbs (2011)
Aquí nos situamos en el extremo diametralmente opuesto. La banda ya está consolidada, ya desarrolló un sonido excepcional, ya se volvió uno de los hitos del rock neomilenario, y finalmente la curva desciende e inevitablemente tienen que flaquear después de tantos años de obras geniales. Desciende al nivel de Radiohead, claro. Lo que significa que este álbum no es un bodrio, ni mucho menos. Simple y sencillamente, suena demasiado a Radiohead, y quizás este es el mayor pecado de la banda en la última década. Aunque siendo estrictos, este álbum suena, la primer mitad a Thom Yorke y la segunda mitad a Radiohead. Hay que tomar en cuenta que algunos años atrás, Thom Yorke (líder de la banda) publicó su primer disco solista, y su sonido se asemeja demasiado a los 4 primeros cortes de esta obra, tanto que pareciera que fueron temas desechados de aquella obra para ser incluidos en esta. Las otras 4 canciones (porque sí, el álbum se compone de sólo 8 temas) suenan al Radiohead que escuchamos 4 años atrás, en su álbum previo. Esta repetición de sonidos, nada sutil, le hace ser uno de los álbumes menos brillantes de la banda. Aunque es innegable la calidad musical en temas como "Morning Mr. Magpie", "Little By Little", "Codex" o "Give Up The Ghost".
7. A Moon Shaped Pool (2016)
Este es el último álbum de Radiohead que se ha publicado, al menos el último con material original. Y es otro álbum con muy buenas canciones, pero con muy poca trascendencia. Tanto que podríamos decir que es tan sólo un ligero paso hacia adelante con respecto a lo presentado en The King Of Limbs. Y este ligero paso adelante se debe a que la música, en su estructura, es mucho más orgánica. Se utiliza una mayor cantidad de instrumentos "acústicos" en vez de sus versiones ya sea eléctricas o sintetizadas (sin que lleguen a desaparecer del todo). Y ello hace que la música fluya de manera más natural, y a pesar de que la complejidad de algunas canciones está al nivel de lo presentado en obras previas, resulta más fácil procesarlas e interiorizarlas gracias al sonido natural de los instrumentos. Pero más allá de eso, la música sigue sonando, para bien y para mal, a Radiohead y solo a Radiohead. Esto significa que, mientras todas las cualidades musicales que han hecho destacar a la banda están presentes, también se refugian en pocos elementos, arreglos y/o recursos distintos a los ya utilizados anteriormente. Por lo cual no se ofrece nada nuevo, nada innovador, nada destellante, y lamentablemente Radiohead nos tuvo acostumbrados, por muchísimos años, que cada álbum nuevo sería una nueva sorpresa, un nuevo sonido, y un destrozadero de cerebros alrededor del mundo. Supongo que todos debemos acostumbrarnos al hecho de que esos días ya jamás regresarán.
6. Hail To The Thief (2003)
Es importante puntualizar que, aunque en esta lista, la diferencia es de solo un puesto entre A Moon Shaped Pool y este disco, musicalmente la diferencia es mucho mayor. Este álbum es una obra mucho mayor, desde el número de canciones, hasta la calidad intrínseca de éstas. Podemos decir que en este disco se reunieron los sonidos de sus 4 álbumes previos, y se sazonaron con una pizca de paranoia política. De modo que podemos encontrar fantásticos temas guitarreros, como la espectacular "2+2=5" o la psicodélica y brillante "There, There", así como temas extremadamente electrónicos como "The Gloaming" o la desconcertante "Backdrifts", e incluso temas deliciosamente acústicos como la hermosa "Sail To The Moon" o la esquizofrénica "Go To Sleep". El resto de las canciones se encuentro dentro de los tres vértices que conforman los 3 estilos mencionados, ya sea más cerca o más lejos de ellos, pero sin salirse de las aristas musicales. Con este álbum sucedieron, principalmente, dos cosas que afectarían positivamente al sonido de la banda, al menos en su álbum siguiente. Primero, la reconciliación de la banda con la versión noventera de sí misma, cosa que les permitiría hacer literalmente lo que quisieran en términos de creatividad musical. Segundo, terminaban contrato con su casa discográfica, lo cual significaba que su siguiente álbum lo tendrían que publicar de manera independiente, cosa que, coincidentemente, también les permitiría hacer literalmente lo que quisieran en términos de creatividad musical. Si en la discografía de Radiohead tuviéramos que ubicar a un álbum "bisagra", uno que unificara a la banda en sus sonidos y momentos más significativos, definitivamente ese sería Hail To The Thief.
5. The Bends (1995)
En 1995 estaba ocurriendo un suceso mediático sin precedentes en Inglaterra. La famosa "batalla del Britpop" entre Oasis y Blur. Un suceso que era tan sólo la cima de todo un movimiento musical de resurgimiento del rock británico. Por supuesto que Radiohead no era ajeno a este movimiento, y sin llegar a formar parte del mainstream al que pertenecían otras bandas, sí publicaron un álbum que musicalmente se plantó como uno de los mejores del género. The Bends es Radiohead siendo lo más típicamente británico que pudo llegar a ser la banda. Es un álbum guitarrero, con canciones simples y melódicas, y sin embargo, no desmerece de ninguna manera con los otros "grandes" de la discografía de la banda. Y ello se debe a que, en esencia, son excelentes compositores de canciones. Es cierto que posterior a este álbum, su rumbo musical se dirigiría hacia la experimentación y el distanciamiento (¿alienación?) musical con respecto al ya mencionado mainstream. Pero con esta obra demuestran que, en términos convencionales, pueden hacer canciones increíbles y memorables. Quizás las menos destacada sean "Bones" y "Bullet Proof... I Wish I Was", pero para nada son malas canciones. Es simplemente que las demás canciones son realmente buenas. Canciones como "Planet Telex", "The Bends", "Just", "My Iron Lung" o "Black Star" son indudablemente canciones que son tan fáciles de digerir como difíciles de olvidar por su calidad. Un poquito más arriba quizás, estén "High & Dry", "(Nice Dream)" o "Street Spirit (Fade Out)", canciones que demuestran una mayor capacidad de expresión emotiva (curiosamente son las "baladas" del álbum) y un alcance melódico inusual. Y la cereza del pastel, una de las canciones más desoladoramente bellas y desgarradoramente tristes de la historia del rock (a ese grado), que marcaría la pauta del sonido que haría histórico a Radiohead, la hermosísima "Fake Plastic Trees", un himno a la melancolía y al dolor, tan universal y tan humano, que resulta ser escalofriante.
4. In Rainbows (2007)
Para efectos de esta lista, sólo estoy considerando el disco principal de In Rainbows (ya que posteriormente apareció el disk 2, como un complemento a la obra, sin realmente aparecer originalmente en ella). Y tomando esto en consideración, nos encontramos solamente con 10 canciones. 10 temas breves (sólo dos de ellos exceden los 5 minutos), que no parecen prometer mucho a simple vista. Escuchamos la primer canción, la rítmica e interesante "15 Step" que ciertamente nos remite a los mejores momentos de la banda, así que el inicio cumple. El segundo track es la inquietante "Bodysnatchers", un enérgico tema que serviría de inspiración a miles de bandas que imitarían el sonido de esta canción por los siguientes 5 años, que también resulta ser una buena canción. Pero no estamos listos para lo que nos espera a partir del tercer track, llegamos inocentes y desprevenidos a abordar la siguiente canción, sin saber que por los próximos 6 temas la banda se va a encargar de desarmarnos, desproveernos de toda defensa, y exponernos a la más bella dosis de crudeza musical, que al mismo tiempo que nos va a asombrar, nos va a despedazar inmisericordemente. "Nude" es la primer embestida, una que lentamente nos advierte lo que sigue, hermosa, doliente, única. "Weird Fishes" es un frenesí que no se aleja de la tónica presentada en la canción previa, solo que mucho más revolucionada, y por ende, mucho más directa. Para este punto ya estamos totalmente indefensos, así que "All I Need", de menos a más, nos entierra la estocada definitiva, una que no podremos resistir porque es tan dulce, tan atractiva, tan sutil, que soportamos el dolor a pesar de todo. "Faust Arp", con todo y su brevedad, será la siguiente tortura (una tortura bellísima, no olvidemos), sobre todo gracias a su peculiar sección de cuerdas, colocadas justo encima de la voz de Thom Yorke y la dulce guitarra de Johnny Greenwood. Ya no tendremos nada que hacer ante la desolación de "Reckoner", edulcorada e inquietante, sabremos apreciar su cruel sinceridad, a pesar de sonar tan hermosa. Si esto no fuera poco, recibimos la inmensa dosis de melancolía que nos regala "House Of Cards" y no habrá manera de evitar sentir con las notas y los acordes de esta triste y bella canción. El descanso llega con "Jigsaw Falling Into Place" (mi canción menos favorita del disco, por cierto), y encaramos el final en "Videotape", que justamente nos habla del final de todo, de un modo tan brutal y tan bello como ha sido todo el álbum. In Rainbows es un viaje que requiere valentía, un viaje que sin duda va a doler, pero que también disfrutaremos en cada nota y en cada herida abierta.
3. Amnesiac (2001)
Surgido casi por accidente, como una colección de remanentes de su obra anterior, Amnesiac tiene tanta fuerza, tanta identidad y tanta belleza que se sostiene por sí mismo como uno de los mejores álbumes de rock de la historia (no es exageración). Es cierto que las canciones que aparecen aquí, fueron pensadas para otro álbum, pero se les dio un arreglo tan particular, que en ningún momento suena como los restos de otra obra, aunque sea su obra "hermana" (siempre me pareció inquietante el pensar qué hubiera pasado si Kid A/Amnesiac hubieran sido publicados como un álbum doble). Aquí tenemos canciones que, a pesar de ser del mismo estilo (rock electrónico), tienen un barniz de sensibilidad diferente, mucho más cálido y emotivo que lo presentado en el álbum previo. El álbum abre con "Packt Like Sardiness in a Crushd Tin Box", una canción enteramente electrónica que nos hace ver por dónde va el sonido del álbum (aunque no sea del todo cierto). De ahí podemos distinguir a las canciones por su nivel de experimentación, como "Pulk/ Pull Revolving Doors" y su beat hipnótico que sostiene una serie de sonidos tan ininteligibles como fascinantes, o "Dollars And Cents", un exquisito homenaje al krautrock pero con un arreglo de cuerdas sombrío e igualmente bello. Mientras que por otro lado, tenemos a las canciones bellas (que son la mayoría), como "Morning Bell Amnesiac", "Knives Out" (con un video surrealista dirigido ni más ni menos que por Michel Gondry), "I Might Be Wrong" con su ritmo bailable, "Life In A Glass House" con su hiriente sonido bluesero de mala muerte, o "Pyramid Song" y su fantástica y fantasiosa letra. Pero si de emotividad hablamos, hay 2 canciones que inevitablemente llegan directo al alma, y que son capaces de llevarnos (al menos a mí sí) a las lágrimas cuando conectamos con ellas. Me refiero a la breve "You And Whose Army", con una estructura tan simple y un levantón hacia el final de la canción (cuando entra el piano) que sí o sí te rompe el alma, y "Like Spinning Plates", tan experimental como sublime, construida sobre un efecto backwards, tan fría y tan punzante, tan bella y tan agónica, no he escuchado una canción como esta en ningún otro punto de la historia musical.
2. Kid A (2000)
Este es el álbum que revolucionó a Radiohead y que cambió la industria de la música en más de un sentido. Fue todo un suceso, Radiohead había dejado las guitarras, había abandonado el cálido y cómodo asiento del rock de guitarras, y se había aventurado en el mundo de la música electrónica experimental. La banda perdió a muchos seguidores, y se ganó a unos cuantos nuevos. En términos económicos, fue la mayor pérdida que cualquier banda podría imaginar, un movimiento tan arriesgado que les costó muchísimo más de lo que cualquier banda está dispuesta a arriesgar. Pero artísticamente hablando, fue un movimiento genial, fue una expresión sublime de la búsqueda del arte, de la innovación al costo que sea. Fue por este cambio tan abrupto que Radiohead es una de las bandas más grandes de la historia del rock, uno de los gigantes del nuevo siglo, si no es que el más grande de todos, la última banda legendaria. Con 22 años de distancia, puedo decir que aún me asombra el sonido de esta obra maestra. Nada es orgánico ( en el estricto sentido de la palabra), todo es sintético y frío. Un sonido tan acorde con el cambio de siglo, con el cambio de milenio. En 10 canciones Radiohead revolucionó su mundo, y el mundo de todo aquel amante del rock. Y es que a pesar de no ser estrictamente rock, por el tipo de instrumentos que utilizaron para grabar las canciones, el ambiente y la estructura de las canciones aún pertenece al rock, tanto como el metal o el folk. Sin embargo esto era nuevo. Nadie jamás había presentado música así. Evidentemente las influencias musicales son muy claras: Can, Neu, Kraftwerk, Faust, Tangerine Dream, entre muchas otras bandas alemanas de los 70s. Pero Radiohead hizo lo que nadie ha vuelto a hacer, y quizás nadie vuelva a hacer, al menos dentro del mundo del rock: crear un sonido nuevo, un sonido original, un sonido que nadie jamás había escuchado antes. Muchos dicen que este es el mejor álbum de Radiohead, y en pos de la objetividad, diré que tienen razón. Es el mejor disco de Radiohead, desde cualquier ángulo que se le vea.
1. OK Computer (1997)
Es cierto que Kid A es el álbum que marcó el cambio definitivo en Radiohead, pero es en esta obra en donde se empieza a gestar ese cambio. Ok Computer es, "técnicamente", un disco de guitarras, una continuación a The Bends. Pero en el fondo, percibimos un añadido. En esta obra desaparecen los power chords y aparecen las emociones profundas. La melancolía y la alienación formaron parte inherente a la composición de las canciones. En todos los temas sentimos esa profunda tristeza, más allá de si estamos escuchando la peculiaridad rítmica de la genial "Airbag", la hermosura "McCartniana" de "Karma Police", el estruendo cuasi-punkero de "Electioneering" o la suavidad engañosa de "No Surprises", en todos los temas está presente como un elemento ineludible la melancolía, el dolor, el abrumador fantasma de la desolación y la desesperanza. Evidentemente las canciones son mucho más orgánicas que en Kid A, y eso las hace sentir mucho más sinceras con este fantasma que las acompaña en todo momento. En ese sentido, esto es lo más parecido a un álbum conceptual de Radiohead en todo su historial. Y no porque las letras o la temática esté interconectada a lo largo de los 12 tracks. Sino porque todas las canciones están hermanadas en el espíritu de la tristeza profunda. Y es elemento, tan sutil y tan poderoso a la vez, es lo que multiplica la inconmesurable belleza de la obra. Quizás no es tan innovador como otras obras, quizás no es tan espectacular, tan arriesgado o tan contundente en su mensaje. Pero sí es la semilla que deriva en todo ello. Incluso las canciones menos laureadas, como "Subterranean Homesick Alien", "Climbing Up The Walls", "Lucky" o "The Tourist" son de una enorme belleza potenciada por el elemento ineludible ya mencionado. Ni qué decir de las canciones más reconocidas, como "Exit Music (For a Film)", "Let Down" o "No Surprises". Y luego están las obras maestras, "Paranoid Android" y "Karma Police", dos de las canciones más icónicas y geniales del rock británico. Este álbum es mi favorito de Radiohead, tanto por aspectos subjetivos (fue el primer disco que escuché completo de Radiohead) como por aspectos objetivos.
15. "Ojalá que Llueva Café" del Álbum Avalancha de Éxitos (1996)
El huapango mexicano en su esplendor con esta composición original de Juan Luis Guerra. Difícil que no se erice la piel con el poder del verdadero sonido mexicano, ese que no se conoce tanto en el extranjero, y que sí nos representa más como pueblo.
14. "Volcán" del álbum El Objeto Antes Llamado Disco (2012)
El sonido misterioso y oscuro con el que inicia esta canción sólo se ve engrandecido cuando la canción va, en sí misma, creciendo y aumentando su nivel emocional. Una vez que estalla, cual volcán, nos deja sólo con los destrozos y el caos de la falsa calma.
13. "Las Flores" del álbum Re (1994)
Una de las canciones más icónicas de la banda, logra ser romántica sin ser cursi, expresando lo que todos sentimos al estar enamorados de una persona que súbitamente llega a iluminar nuestro mundo. La festividad del ska huapango que conforma la música es el perfecto acompañamiento para este sentimiento tan primal y tan esencial.
12. "Mediodía" del álbum Cuatro Caminos (2003)
Una de las canciones más genuinamente hermosas de la banda, en donde nos entregan un falso optimismo que no cae en los lugares comunes. La belleza radica en una hermosa melancolía, que percibimos en la música desde las notas iniciales, pero en la letra se nos revela hasta la última línea.
11. "Volver a Comenzar" del álbum Sino (2007)
Una enorme canción desde cualquier punto de vista. Los 7 minutos de canción se dividen en 3 secciones no cíclicas, la primera casi bailable y con una de las letras más profundas del historial de la banda. La segunda es un puente más tranquilo que conecta con la tercer sección, una suerte de reprise más emotivo de la primer parte. En conjunto, una de las mejores canciones de Café Tacuba, y una de mis preferidas.
10. "Metamorfosis" del álbum Avalancha de Éxitos (1996)
Una ninguneada y olvidada canción de su espectacular álbum de covers. La contrastante letra se ve acompañada de una contrastante música, que acompaña las dos facetas de la protagonista de la canción. De acompañamiento, un increíble arreglo de cuerdas como nunca antes se había escuchado en el rock nacional.
9. "El Espacio" del álbum Revés/ Yo Soy (1999)
Con esta canción entramos ya en terrenos más elevados artísticamente. Esta canción es un deleite de melancolía y belleza combinados con una letra tan vasta como específica. Seas quien seas, esta canción va a tocar tu corazón en más de una manera.
8. "De Este Lado del Camino" del álbum El Objeto Antes Llamado Disco (2012)
Qué buena canción es esta. La catársis tan poderosa que inspira esta canción, con su música súper inmersiva y su letra tan expresiva, parece compuesta para uno, sin importar lo que se esté viviendo. Y ese minuto final, es una joya absoluta.
7. "El Ciclón" del álbum Re (1994)
Inesperadamente, un funk sobre el ciclo de la vida, la naturaleza y lo irrompible que puede resultar ser, más allá de todos los ínfimos esfuerzos que podamos hacer para cambiarlo. Bailable, inteligente y profunda por igual. Una combinación pocas veces vista en cualquier canción de rock.
6. "El Aparato" del álbum Re (1994)
El sonido de la Jarana en 6/8 (aunque el ritmo de esta canción daría para un análisis teórico musical profundo) nos da inicio a esta canción (y al álbum que pertenece) con una canción espectacular, brillante desde todos sus ángulos. Emotivamente mexicana, y con una peculiar letra que habla sobre la abducción extraterrestre de Pablo, y su esperanza de que sus secuestradores regresen por él. El final de la canción es simplemente espectacular.
5. "La Locomotora" del álbum Revés/ Yo Soy (1999)
Una de las canciones más contundentes de la banda, al menos desde su música. Ese intro con la caja de ritmos marcando un 4/4 sólido, y sobre de él, el contrabajo tocando sus notas más graves con un semitono de distancia entre ellos. Tan oscuro y minimalista que resulta engañoso. Una vez que tenemos más instrumentos, y que entra la voz con una melodía irresistible, tenemos un rock frenético que no para de machacarnos el cerebro con su increíble ingenio.
4. "Encantamiento Inútil" del álbum Cuatro Caminos (2003)
Los dos acordes de piano con los que inicia esta canción hacen de este uno de los puntos de partida más bellos para cualquier canción. Ya después viene la letra, la música, el dolor, la angustia, la melancolía, y nosotros nos entregamos ante una de las canciones más perfectas jamás hechas en nuestro país. Los coros de Emmanuel del Real son el sonido más hermosamente desgarrador del rock nacional de nuevo milenio.
3. "El Ave" del álbum Revés/ Yo Soy (1999)
Jamás me voy a cansar de alabar lo increíble de la estructura cíclica, circular que tiene esta canción engañosamente optimista. Empezamos desde lo más alto, lo más brillante, hasta sumergirnos en el lodo, en lo más bajo de la humanidad, para después, poco a poco, regresar a la altura, esta vez desde otra perspectiva, para terminar justo donde iniciamos. Es una joya absoluta de una profundidad inagotable, en la que con cada escucha encontraremos algún detalle nuevo y asombroso.
2. "Trópico de Cáncer" del álbum Re (1994)
Un exquisito Bossa Nova sobre la eterna lucha entre el progreso y la preservación de las raíces culturales, naturales y autóctonas de un pueblo tan rico en tradiciones y tan distante en condiciones de vida como lo es el pueblo mexicano. La lucha del ingeniero Salvador es tan fascinante en su letra, como deliciosa en su música. La refinación y elegancia que los tacubos presentan en esta canción es de un nivel artístico altísimo.
1. "El Río/El Polen" del álbum Revés/ Yo Soy (1999)
Este par de canciones, que están tan hermanadas en concepto como en esencia musical, son el punto más alto de la carrera de la banda (desde mi punto de vista), una dualidad perfecta de introspección, soledad, descanso y una profunda belleza. La delicadeza, la sensibilidad musical, la precisión y exactitud para expresar emociones tan bellas como tristes, son cualidades que ninguna otra banda nacional ha podido alcanzar, ni siquiera los mismos tacubos.
De todas las bandas "mainstream" del rock nacional, la más peculiar sin lugar a dudas es Café Tacuba. Por su sonido único, sus experimentos musicales tan poco valorados en nuestro país, y también por la inconsistencia entre su talento, su oratoria y su actitud. Pero quedándonos estrictamente en lo musical, los Tacubos son una de las expresiones musicales más ricas y extensas de nuestro intento de expresión artística rockera. Es por ello que en este texto voy a ordenar sus álbumes de estudio en forma ascendente (considerando la calidad, desde mi punto de vista personal), con una breve justificación por su respectiva asignación.
8. Café Tacuba (1992)
Su primer obra es una expresión musical muy extraña. Ciertamente, y como en muchos casos sucede, la banda expresa mucha inmadurez en su música. Se percibe a veces como que no tienen aún definido el concepto general de la banda. De modo que algunas canciones tienen un corte chusco (tipo Botellita de Jerez), y otras tienen una mayor seriedad. Algunas se fundamentan en obras literarias, y otras parecen escritas con menos de dos dedos de frente. Aún así, el álbum contiene algunos de los temas más icónicos de principios de los 90. Canciones como "Rarotonga" o "Las Persianas", sin llegar a ser grandes canciones, se mantienen en el colectivo de quienes conocieron el rock a principios de los 90. Y a mi modo de ver, las dos mejores canciones del álbum son las contrastantes "María", un bolero con una letra brillante y una ambientación clásica mexicana; y "La Chica Banda", con un alejamiento intencionado de la poesía y la lírica tradicional que, a diferencia de lo sucedido en otras canciones, funciona a la perfección. Las demás canciones van de lo mediano a lo olvidable.
7. Jei Beibi (2017)
Su último álbum (hasta la fecha) también es uno de los menos brillantes de la banda. En él se percibe un agotamiento de ideas, un conformismo quizás natural, después de lo conseguido en tantos años de trayectoria. Algunas canciones no son para nada buenas, otras son simpáticas, y unas pocas son realmente buenas canciones. De las primeras, debo decírlo, "Futuro" es quizás una de las canciones más odiosas que haya escuchado de la banda. Y en ese mismo tenor está "Me Gusta tu Manera". Contrastantemente, entre las canciones realmente brillantes podríamos incluir a la emotiva "Diente de León", la dulce y delicadamente bella "El Mundo en que Nací" o la interesantísima "Disolviéndonos". De ahí, las demás canciones son medianamente buenas, pero para nada algo del otro mundo, ni siquiera en el historial de la banda. El sonido del álbum se asemeja más a lo escuchado en Sino, 10 años atrás, y esa semejanza aplica tanto en los aspectos positivos como en los negativos.
6. Sino (2007)
El inicio de álbum es sensacional. Una canción que empieza desde abajo, suave y tranquila, que va ganando en emotividad y caos hasta llegar al catártico y apoteósico final en donde la fusión con el segundo tema es inevitable. Un inicio esperanzador para una obra musical, que lamentablemente no se honraría en los demás temas. Desde el mismo segundo track, la juguetona pero intrascendente "Tengo Todo", nos damos cuenta que no habrá tanto del genio presentado por la banda en trabajos anteriores. Este álbum quiso representar una cierta evolución de lo presentado en Cuatro Caminos, pero no se logra del todo, ya que la línea musical se desvía constantemente. Es cierto que hay un cierto aire 'indie' que rodea a la mayoría de los temas, pero no en todos los casos funciona, y muchas veces las canciones suenan forzadas en un estilo que ciertamente estaba de moda en aquellos años, pero que no encajaba con la banda. Claro ejemplo de esto son los dos temas más pobres del álbum, "Cierto o Falso", y "De Acuerdo", muy al estilo de los Strokes, y muy lejos de los Tacubos de los que nos enamoramos en los 90. Igualmente tenemos algunas canciones que pecan de exceso de "comodidad sonora", algo que probaron en su tema Eres del disco pasado, y que comercialmente les funcionó, pero musicalmente no tanto. Aquí vemos eso en temas como "Esta Vez" y "Quiero Ver", por lo cual no son tanto de mi agrado. Pero hablemos de las buenas canciones que tiene el álbum, que no son pocas. Ya se mencionó la abridora "Seguir Siendo", y en ese mismo nivel emotivo está la enérgica "53100", además de la divertida y buenvibrosa "Vámonos", la directa y rítmica "El Outsider" o la ultra accesible "Agua". Y un peldaño más arriba están la abrochadora "Gracias", con su ejercicio vocal maravilloso en la primera mitad de la canción, y la energía vibrante e instrumental de la segunda mitad de la misma; la deliciosamente escuchable "Y es que" y sobre todo la genial "Volver a Comenzar", sospechosamente similar en estructura a Paranoid Android de Radiohead, pero con unas texturas y ambientación completamente diferentes. Así tenemos a uno de los buenos álbumes de la banda que, con todo esto, aún está lejos de sus mejores trabajos.
5. Avalancha de Éxitos (1996)
Uno de los clásicos de la banda, que no está más arriba en la lista por dos razones concretas (bueno, tres): Primero, no son obras originales, sino covers. Segundo, son sólo 8 canciones. Tercero, el tema final. Sin embargo, este último punto es altamente debatible, porque es algo que afecta a mi percepción del álbum, y no es una crítica apegada a nada concreto, más que mi gusto particular. Lo que sí se acerca a la objetividad es decir que los 8 temas que conforman esta breve obra musical son brillantes de principio a fin. No hay un solo tema flojo, aburrido, mal hecho, ni fuera de lugar. Quizás la menos atractiva para ciertas personas sea la instrumental "Perfidia", que a mi parecer es una delicia. Aunque en Spotify, la canción menos escuchada es "No Me Comprendes", aunque creo que es una de las canciones más exquisitas en el repertorio de la banda, una canción suave (no suave tipo "soft", sino suave tipo "smooth"), sabrosona en ritmo, y rica en instrumentos, sonidos y armonías. Un deleite. Todos están familiarizados con el slang chilango en "Chilanga Banda" (valga la redundancia), las deliciosas melodías de "Cómo Te Extraño" o la majestuosidad del haupango mexicano en "Ojalá Que Llueva Café". Un poco menos conocida es la energía latinrockera en "No Controles", o la excentricidad semi-industrial de "Alármala de Tos". Sin embargo, la única canción que no he mencionado es mi favorita del álbum. La dualidad de la increíble "Metamorfosis", que como su título anticipa, es un tema que tiene dos caras, tanto en su letra como en su música. Una faceta de bondad y otra de maldad, ambas acompañadas de un exquisito arreglo de cuerdas que no resalta en todo momento, pero sí lo hace en momentos puntuales de la canción, y lo hace de manera brillante. Con este álbum nos enfrentamos por primera vez (en esta lista) ante la historia pura del rock nacional.
4. El Objeto Antes Llamado Disco (2012)
A mi parecer, este álbum es el último genuinamente tacubo. Un álbum oscuro, con momentos sombríos y también momentos brillantes. No todas las canciones del álbum son obras maestras, pero sí creo que no hay canciones malas en este disco. Aunque sí tiene cambios abruptos en las emociones transmitidas a lo largo de la obra, por lo que fácilmente podríamos dividirla en 3 partes. La primera parte contiene 2 temas interesantes y un tema gigantesco. Las abridoras son "Pájaros", un collage de sintetizadores, guitarras y voces que crean una atmósfera atractiva para iniciar un álbum como debe de ser, y "Andamios", otro tema deliciosamente atmosférico, tipo dream pop, aunque con más guitarras y menos sintetizadores (a excepción del regreso de la caja de ritmos, que ya se le extrañaba). "De Este Lado del Camino" es una canción majestuosa desde su mero inicio. Una letra poderosa, un crescendo musical y emotivo desgarrador, y una construcción ambiental de sonidos sintetizados que sólo incrementan el etéreo paisaje musical que cubre a la canción hasta llegar al maravilloso cierre de la canción, en donde caemos en cuenta del tamaño de canción que acabamos de escuchar. Con "Espuma" se abre el segundo tercio del álbum, quizás el de menor sustancia musical, en donde las cosas se aligeran un poco con temas un tanto más mundanos. "Olita de Altamar" es un homenaje a la música andina con muchos sintetizadores de por medio, y "Aprovéchate" es otro homenaje, esta vez al rock chileno de finales de los 80. No son malas canciones, pero tampoco están a la altura de las 3 iniciales. Caso contrario de "Zopilotes", otra gran canción que abre la última parte del álbum, una sección un tanto más oscura, con sonidos más siniestros y atmósferas más densas. En "Yo Busco" tenemos una canción musicalmente un poco más accesible, pero en la letra tenemos un mensaje mucho más denso. Si esta canción hubiese estado en su álbum siguiente, hubiese encajado mejor (y hubiese sido la mejor del plato). "Tan Mal" es otra canción muy pesada por momentos. Pesada en su ambientación, en las emociones que transmite, en el arreglo de ciertos instrumentos. Es como un tema de Post Punk adaptado al estilo de los tacubos. Finalmente, se cierra el álbum con otra canción de las grandes. "Volcán" repite un poco la fórmula de "De Este Lado del Camino", en empezar suave e ir creciendo gradualmente hasta estallar en el clímax final. Aunque este tema tiene una carga nostálgica mucho más notoria, y en ese sentido, es más turbia que la otra mencionada. Quizás sea el último gran álbum de Café Tacuba, y como tal, no desmerece ante los puntos más altos de su obra.
3. Cuatro Caminos (2003)
El gran cambio de dirección artística que tuvo la banda, lo dio con este álbum, uno de los más brillantes no sólo de la banda, no sólo del rock nacional, sino de todo el rock hispanohablante. La banda empezó a hacer rock de una manera mucho más tradicional. Es decir, cambiaron la caja de ritmos por una batería convencional. Metieron más guitarras. Las canciones tenían estructuras más convencionales. Las instrumentaciones no eran tan variadas. La principal influencia de la banda venía del rock británico de aquellos años. El Café Tacuba que todos conocemos hoy en día, nació en este álbum. Y antes no era así, era otro ente mucho más folclórico y arriesgado. Pero hablemos de las canciones. Son 14 en total, todas ellas de muy alta calidad. Si tuviera que hacer tiers, serían 3. Primero, el tier de las canciones buenas, en donde entrarían "Cero y Uno", "Camino y Vereda", "Eres", "Recuerdo Prestado" y "Tomar el Fresco". Todas ellas grandes canciones, sólidas, con momentos brillantes y una consistencia ejemplar. Luego estaría el tier de las canciones brillantes, en donde estarían joyas como "Eo (El Sonidero)" y su sabrosura, "¿Qué Pasará?" con su poder guitarrero y sus arreglos ingeniosos, "Soy o Estoy" y su letra produnda, "Puntos Cardinales" y su exquisito ambiente pop, "Desperté" y su romanticismo inagotable, y "Hoy Es" con su aire esperanzador. Finalmente, el tier más alto es el de las canciones geniales, en donde 3 canciones alcanzan este rango. "Mediodía" es la emotividad hecha canción, un grito que comienza como un suspiro mientras se va llenando de aire, de alma y de alegría, hasta que no puede más y estalla en sí misma. "Encantamiento Inútil" está sin problemas entre las 5 mejores canciones de Café Tacuba en toda su historia, un oscuro tema cargado de una melancolía que no trata de hacernos sentir bien, sino de simplemente hacernos sentir. Y finalmente, "Hola Adiós" es otro tema oscuro y maravilloso, esta vez con un elemento minimalista en su estructura, y un romanticismo exquisito en su música. La créme del rock mexicano pocas veces alcanzó la altura de este álbum, el más brillantemente convencional de Café Tacuba.
2. Re (1994)
Le decían "del álbum blanco del rock hispanohablante". No sé si alcance ese estatus, pero lo que sí alcanza es el estatus de uno de los 5 mejores discos de rock latinoamericano de todos los tiempos. Y lo hace por tratarse de una obra única, una amalgama de sonidos, estilos, influencias, que dicen lo mismo del pasado que del presente (el presente de 1994) y que en sí mismas representan una visión al futuro. Es uno de esos álbumes en los que no sabes qué esperar a continuación. Una característica que se pudiera tomar como una debilidad, claro. El álbum no tiene consistencia, no tiene un concepto musical definido, es ambiguo en el sentido de la esencia musical. Pero por el contrario, esa es su mayor virtud, una virtud que sólo en un álbum así se le puede llamar virtud. La experiencia de escuchar las 20 canciones que conforman la obra es una experiencia única, inigualable, irrepetible, emocionante y que pocos álbumes de la escena del rock mundial podrán conseguir. Además, es un álbum esencialmente mexicano. El crisol de sonidos del que se alimenta la inagotable creatividad de las canciones proviene del ambiente musical popular de nuestro país. Por lo que la virtud se duplica. Para el extranjero, es una visión a México, no en su tradición ni en su historia, pero sí en su cultura y en su esencia. De alguna manera, estas canciones nos representan, ya sea en su letra, en su música, en su contexto o en su espíritu. Canciones como el jarocho de "El Aparato", el ranchero de "La Ingrata", el bolero de "Esa Noche", el apego a las raíces en "Ixtepec", la banda sinaloense de "El Fin de la Infancia", el exquisito sonido de los tríos en "Madrugal", el sabor costeño de "La Negrita", la conexión con las colonias populares de "El Tlatoani del Barrio" o el ska con inicio huapango de "Las Flores". Todas ellas monumentos en sí mismos de lo que somos como mexicanos en más de un sentido. Incluso las canciones con sonidos no autóctonos, como el funk de "El Ciclón", el metal de "El Borrego", la delicia del bossa nova en "Trópico de Cáncer", el pop de "El Metro", el grunge en "La Pinta", el mambo en "El Puñal y El Corazón" o el disco setentero en "El Baile y El Salón" resultan ser obras majestuosas que representan nuestras raíces de maneras mucho más ambiguas. Así que, 59 minutos y 20 canciones después, habremos conocido un pedacito de México a través de un álbum que le honra de la forma más artística posible.
1. Revés / Yo Soy (1999)
El disco experimental. El disco desconocido. El que no está en plataformas. El que les hizo perder su contrato con EMI. El disco de culto. El mejor disco de rock mexicano de la historia. La banda tenía en mente un proyecto que los directivos no les dejaron desarrollar. Y aún así entregaron un trabajo increíble, que la gente de más poder en la industria se encargó de enterrar y hacer olvidar. El álbum es un fantasma. No existe en ningún formato. Es como si jamás hubiese existido. Sin embargo, lo más importante es lo que siempre prevalece, y en este caso, por más campañas de desprestigio gracias a su bajísimo nivel de ventas, la música prevaleció. Y ciertamente, no es música para cualquiera, sobre todo si consideramos que se trata de un álbum doble, del cual el primer disco es instrumental, experimental y carente de accesibilidad musical. Incluso las canciones tienen títulos raros, números, iniciales, o incluso sin título. Son 13 canciones en este primer disco, que se escuchan con gran asombro para quienes realmente escuchan música. Para quienes no, después de una canción ya se habrán aburrido. Quizás el tema más conocido de esta mitad sea "13", porque es la que más cercana está a lo que se podría denominar como medianamente accesible. Pero hay joyas como "9" en su ambiente autóctono-industrial, "11" con su beat de 5/8 que juega con nuestra orientación musical, "5" con sus geniales y abruptos cambios, "10" y su asombroso collage de sonidos, "5.1" como una exquisita reinterpretación a vientos y cuerdas de "5", o "M.C." en colaboración con el Kronos Quartet (que no es poca cosa). Sin embargo, el brillo máximo lo hallamos en el disco 2, el que tiene canciones más convencionales, y que todas en conjunto conforman una obra redonda, maravillosamente intimista y profundamente doliente. Aquí la experimentación con ritmos ya no está presente, y más bien se trata de hacer un viaje de introspección para encontrarnos dentro de los densos y melancólicos sonidos que la banda desarrolla en los 15 temas que le conforman. Es por ello que podemos encontrarnos con temas tan macabros como "Dos Niños", "El Padre"o "La Locomotora", una auténtica obra maestra del rock esta última. Pero también podemos encontrarnos con canciones de profunda belleza, como esa maravillosa dualidad que conforman "El Río" y "El Polen", en uno de los momentos más sublimes de todo el rock de los 90, además de delicias como "El Espacio", "Árboles Frutales" o "Lento". Mención aparte se merece el enorme portento de canción que es "El Ave", en tema único con una estructura tan peculiar como genial, y un trasfondo oculto en una fachada alegre y optimista. Una obra maestra de canción (de la que ya hice una breve reseña aquí). En resumidas cuentas, este álbum es el punto más alto de sofisticación, emotividad y creatividad que haya tenido cualquier banda de rock nacional en sus 64 años de existencia.