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jueves, 1 de julio de 2021

15 canciones predilectas de U2

 


Para algunos es una de las bandas más sobrevaloradas de la historia del rock, y para otros es una injusticia la forma en que se demerita el trabajo de los irlandeses. Sin embargo, a pesar de que su evolución musical se vio truncada muy temprano en su carrera, nadie puede negar el legado histórico que tiene Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry  Mullen jr., dentro de la escena rockera. Se trató del brillo musical más intenso en el rock ochentero, y más allá de su alcance político y humanitario, en lo estrictamente musical son un hito que hicieron grandes canciones, pero sobre todo, grandes álbumes. Para celebrarlo haré la ya habitual lista de mis 15 canciones preferidas. 


15. "Pride (In The Name Of Love)" del álbum The Unforgettable Fire de 1984


Una canción extremadamente política, con la que se hicieron de un renombre en los Estados Unidos (que siempre fue el público objetivo de la banda) por su clara referencia hacia la figura de Martin Luther King. La canción es una típica canción de rock pero, como es costumbre en los irlandeses, con una enorme dosis de emotividad que se potencía en los coros. 


14. "Desire" del álbum Rattle And Hum de 1988


Extraído de su no tan afortunado intento por homenajear a las raíces norteamericanas del rock, tenemos esta explosiva y efímera canción, que en su brevedad nos entrega momentos de exquisitez melódica. El coro de la canción es la insignia no sólo del tema, sino de todo el álbum, pues se trató del mayor éxito extraído del plato. 


13. "Beautiful Day" del álbum All That You Can't Leave Behind del 2000


Luego de que los noventa fueran para U2 lo que los ochenta fueron para las grandes bandas de rock de los sesenta y setenta, iniciada una nueva numeración anual publicaron este álbum de resurgimiento, que en un inicio fue bien recibido por todos, pero que muy pronto se agotó a base de repetición tras repetición (la banda lo intentó emular durante todos los 2000s, al igual que intentó emular al Achtung Baby en los 90). Con todo eso, la canción es una auténtica bocanada de aire fresco, no sólo para los seguidores de la banda, sino para el panorama rockero en general, que se veía invadido por géneros que nada tenían que ver con él.


12. "I Still Haven't Found What I'm Looking For" del álbum The Joshua Tree de 1987


La emotividad que tiene esta canción es algo con lo que todos nos relacionamos de alguna manera. Se trata de un gospel modernizado y adaptado al sonido de la banda en los ochentas, que se logró de maravilla y que dadas las condiciones correctas, logrará ponernos la piel chinita por su precisión melódica y emotiva. Si bien, no es la única canción de este estilo en el repertorio de la banda, sí es la más reconocida. 


11. Who's Gonna Ride Your Wild Horses?" del álbum Achtung Baby de 1991


Con una nueva década, la banda renovó su sonido, y el resultado fue el espectacular y vanguardista Achtung Baby. De él se extrae esta joya, una canción que transita entre el shoegazing, el house y el gospel, pero con la característica marca de la banda (fácilmente reconocible por el sonido de la guitarra de The Edge). El nuevo sonido de U2 era por demás esperanzador, y resultó una lástima que en álbumes posteriores esa esperanza se desvaneciera.


10. "Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me" sencillo de 1995


En medio de la crisis musical y creativa más grande de la banda, publican esta canción, parte del soundtrack de una muy mala película de Batman. Todo apuntaba hacia el desastre, pero la banda sale airosa gracias a su ingenioso riff, más la estructura simple y orientada principalmente hacia el rock (y no al dance, trip hop, hip hop o cualquier cosa que experimentaran en esos días). No es la exhibición más brillante de la banda, pero sí es una atractiva y memorable canción de su peor época. 


9. "Sunday Bloody Sunday" del álbum War de 1983


Esta canción fue el primer gran éxito de la banda, y con justa razón. La letra es contundente, y la música no se queda atrás en ese rubro, pero además es ingeniosa e innovadora en una época en la que las innovaciones no eran parte de sistema. La banda jamás volvió a hacer una canción así de poderosa y así de contundente, y como testimonio, sólo nos queda esta joya. 


8. "Hawkmoon 269" del álbum Rattle And Hum de 1988


Siguiendo el éxito que "I Still Haven't Found..." les había dejado un año atrás, la banda decidió volver a adaptar un góspel para su nuevo álbum, y el resultado nuevamente fue una absoluta maravilla. Esta vez, la canción va en un ligero ascenso, de modo que la emotividad es mayor hacia el final que en el principio de ésta. Además, aquí es más notorio el coro característico de esta música, y sólo por ello, está algunos puestos más arriba en mi lista.


7. "Staring At The Sun" del álbum Pop de 1997


Sí, la banda llegó a tener un álbum titulado Pop, y como se puede adivinar, se trató de un álbum desastroso. Sin embargo, de él rescato esta maravilla, que además de traerme un montón de recuerdos de mi infancia, musicalmente es una obra destacada. Con una cierta dosis de rareza, extraída principalmente del inusual sonido de la guitarra, pero en un riff memorable, el tema se erige como un logro musical que otros álbumes no pudieron tener (Zooropa).


6. "Bad" del álbum The Unforgettable Fire de 1984


Todos los reflectores del álbum se van hacia In The Name Of Love, pero ahí, escondida y con bajo perfil, está esta joya musical absoluta, que nuevamente apela a la emotividad (un don innato en prácticamente todos los riffs de The Edge), que desde las primeras notas se encarga de tocar las fibras más sensibles de nuestro oído y de nuestra alma misma. Nadie en los ochenta hacía música así. 


5. "Tryin' To Throw Your Arms Around The World" del álbum Achtung Baby de 1991


Es "la otra" balada del álbum, aunque yo la clasificaría abiertamente como una canción pop, dada la estructura, la melodicidad y la infinidad de recursos de estudio que contiene el tema. No por ello se trata de una canción menor, al contrario, estamos frente a uno de los temas más bellos del mítico álbum noventero de la banda, en donde el esbozo de riff junto con una base rítmica espectacular (en especial el bajo, que nunca se le da mérito al buen Adam Clayuton) crean la atmósfera perfecta para la emotiva letra de Bono. 


4. "Running To Stand Still" del álbum The Joshua Tree de 1987


De este álbum fácilmente pude haber elegido todas las canciones para esta lista, pero dado el sentido subjetivo de la misma, me tuve que ver en la necesidad de elegir mis absolutas preferidas. Y ésta es una de las más. El U2 emotivo de los ochentas creo que es la faceta más grandiosa e insuperable de la banda. Esta canción se sustenta principalmente en 2 acordes, y sobre ellos se construye este auténtico monumento. Quizás esa simplicidad es lo que hace del tema uno de mis favoritos de la banda.


3. "Where The Streets Have No Name" del álbum The Joshua Tree de 1987


De esta manera tan espectacular y poderosa es como inicia el mejor álbum de toda la década de los ochenta, y uno de mis 25 favoritos de todos los tiempos. Una secuencia melódica absolutamente celestial nos recibe, en un órgano, para luego ser alcanzada por Edge y su guitarra. De aquí la canción explota, y Bono nos marca la pauta a seguir. Nos dice cuando emocionarnos, cuando escuchar, cuando estallar y cuando agradecer. Dos estrofas, dos coros, un puente y un coro final. Y eso sí, ese sonido celestial del inicio también nos despedirá, de forma gloriosa, y nos dejará maravillados por la monumental canción que acabamos de escuchar. 


2. "One Tree Hill" del álbum The Joshua Tree de 1987


Todo, absolutamente todo en esta canción es bello. La sucesión melódica, las armonías, las cuerdas que de fondo adornan y sostienen la melodía principal de la canción, la potente voz de Bono, la sublime guitarra de Edge, el delicado sonido del bajo de Adam Clayton y el espectacular ritmo impuesto por Larry Mullen. Todo es perfecto, todo encaja, todo nos guía hacia un destino; la melancolía, la belleza, la soledad y el dolor. Pocas canciones así de perfectas en la música contemporánea. 


1. "One" del álbum Achtung Baby de 1991


Ya sé que es muy cliché que mi canción favorita de U2 sea One, pero es que es una maravilla. Más allá del alcance comercial que evidentemente tiene la canción, musicalmente es maravillosa, la secuencia melódica es perfecta, diseñada para transmitir el mensaje más allá de lo que diga la letra, ese mensaje subjetivo y personal que todos obtenemos de una canción bien hecha, en la que son los sonidos los que nos guían y nos llevan por paisajes diversos, que se acoplan de una u otra forma a nuestro estado de ánimo. Dentro de un álbum vanguardista, mi canción favorita es la más convencional de todas. Inusual en mí. 

martes, 29 de junio de 2021

Metallica en canciones

 


Desde sus inicios, Metallica siempre se caracterizó por ser una banda que generaba polémica, incluso entre sus mismos seguidores. Ya sea por la inclusión de baladas en sus discos, por la sustitución de un elemento fundamental de la banda tras su muerte, el ingreso al mainstream, la demanda contra Napster, o la más reciente, el anuncio de su 'blacklist', es decir, artistas de dudosa reputación (sólo algunos) recreando las canciones de su mítico álbum negro. De cualquier manera, no por ello deja de ser una de las bandas fundamentales no sólo del metal (del cual es un pilar fundamental), sino del rock como género. Así que por ello, he decidido hacer una lista con 15 canciones que a mí me encantan de esta polémica agrupación.


15. "Battery" del álbum Master Of Puppets (1986)


La canción que abre el tercer disco de la banda, inicia, como en su álbum antecesor, con una intro de guitarra acústica, pero a diferencia de su antecesor, las notas no son cursis, baladescas, ni mucho menos; son oscuras y ominosas, y ello se confirma una vez que entran los demás instrumentos. El poderío de la banda se expone con una explosividad característica del género que ellos mismos habían ayudado a crear, el Thrash Metal. 


14. "For Whom The Bell Tolls" del álbum Ride The Lightning (1984)


El segundo álbum de Metallica no fue precisamente un paso adelante para la banda, sin embargo, esta canción es una poderosa muestra de lo que más adelante sería el groove metal. Es una canción lenta, pesada, poderosa, y sumamente teatral (característica del álbum en general, y que en los demás temas no salió tan bien), algo que en su momento no fue bien recibido por los pocos seguidores que tenía la banda. Hoy en día, sin el velo del fanatismo, podemos apreciar el potencial real de la canción.


13. "Eye Of The Beholder" del álbum ...And Justice For All (1988)


Para mi gusto, este es el segundo mejor álbum de la banda, y canciones como esta lo demuestran. La banda ya no sólo hacía canciones extremas, se permitía la experimentación con estructuras diferentes, había más progresión y las canciones no eran lineales. Los cambios de ritmo en la canción, el ingenio para el entrecortado riff y la secuencia melódica hacen de esta canción una suerte de mini-evolución para el thrash metal que, desafortunadamente, no prosperó. Sólo hace falta analizar musicalmente el tema, para descubrir el enorme valor que tiene. 


12. "Whiplash" del álbum Kill 'Em All (1983)


El primer álbum de Metallica era una patada en los bajos para todos los demás géneros de metal que se hacían a principios de los ochenta. Y eso se corrobora en esta poderosa y rapidísima canción, en lo que aún se conocía como Speed Metal, y que nos recuerda un poco al Power Metal de bandas como Helloween. Sólo que sin los elfos, los duendes y las hadas, y con una dosis más cruda de realidad y vísceras. Aunque es cierto que James Hetfield aún sonaba como adolescente. 


11. "Nothing Else Matters" del álbum Metallica (1991)


La balada por antonomasia de Metallica, un portento de canción, sí. Los fans la odiaron por ser lenta, delicada, incluso sinfónica. Y dentro del mundillo del metalero y del headbanger eso es un insulto imperdonable. Pero dentro de la música, del rock, es una canción incuestionable, un must para todo amante del género, y sobre todo, una excelente canción. Con toda su introspección, delicadeza y sensibilidad, se trata de uno de los mayores íconos de Metallica, les guste o no a los puristas del metal. 


10. "Seek & Destroy" del álbum Kill 'Em All (1983)


La primer canción insignia de Metallica se sustenta en un maravilloso riff que con el paso de los años se volvió inconfundible para representar no sólo los inicios de la banda, sino del Thrash Metal como género. Y ello es evidente en la forma aún no evolucionada (por momentos suena como Mötley Crue) en la que suena la canción, aún en búsqueda del poderoso sonido que más tarde hallaría la banda. 


9. "Atlas, Rise!" del álbum Hardwired To Self-Destruct (2016)


Justo cuando todos pensábamos que Metallica jamás volvería a hacer una canción decente, y mucho menos una buena canción, como las de sus mejores años, llega este sorprendente tema de su último álbum de estudio (hasta ahora) para hacer que las esperanzas de los amantes de la banda renazcan. Desde el explosivo inicio la canción promete muchas cosas que a lo largo de los seis minutos y medio que dura, las cumple. Thumbs up, definitivamente.


8. "Enter Sandman" del álbum Metallica (1991)


La canción con la que conocí a la banda cuando aún era un niño, y sin lugar a dudas, la más representativa de la banda. Y es que todo es perfecto en la canción. Un riff memorable, el sonido de la voz de Hetfield, la letra atemorizante y las melodías tan metaleras y poderosas, como accesibles y universales. Nuevamente repudiada por los puristas, esta canción es un hito en la historia del rock, y por supuesto, una de mis favoritas de toda la vida.


7. "Through The Never" del álbum Metallica (1991)


Una joya que muchas veces pasa desapercibida dentro de la gran cantidad de canciones archirreconocidas del álbum negro de Metallica. Es una poderosa, thrashera y virtuosísima canción en la que se mezclan de alguna manera la faceta previa y actual (en ese momento) de la banda, y que como resultado tenemos esta joya que, desde que la escuché por primera vez, me voló los sesos, por su velocidad y su poder.


6. "Dyers Eve" del álbum ...And Justice For All (1988)


Quizás la versión más extrema que se vaya a escuchar de Metallica, la encontraremos en la canción que cierra su cuarto álbum, y en donde además, la banda se encarga de reventarnos con su virtuosismo llevado a un nuevo nivel, especialmente el de Lars Ulrich, quien usa el doble bombo como nunca antes (ni después) lo había usado. Quizás esto es lo único de Metallica que se podría considerar como Death Metal (o death metal progresivo). 


5. "The Unforgiven" del álbum Metallica (1991)


Otra de las míticas canciones del álbum negro. Lejos de la posible cursilería de Nothing Else Matters, esta canción es una semi balada pero muy oscura, respetando los antecedentes metaleros de la banda y complementando a la perfección las melodías con los power chords. Y quizás mi momento favorito de la canción es el espectacular solo de guitarra de Kirk Hammet, con una sensibilidad acorde con la oscuridad innata de la canción. 


4. "...And Justice For All" del álbum ...And Justice For All (1988)


A partir de esta canción, las restantes de la lista las podemos ya considerar como canciones enteramente progresivas, dado que no siguen una estructura lineal, y que juegan mucho con los cambios de ritmo, tonalidades y usan múltiples secciones a manera de mini-suites. Y en el caso de esta canción en particular, los cambios radican en algo que la banda usó recurrentemente en el álbum, es decir, el uso de secciones semi-acústicas y secciones poderosamente metaleras. Con eso ya establecido, podemos decir que el inicio de esta canción es un deleite. 


3. "One" del álbum ...And Justice For All (1988)


Otro más de los himnos de Metallica, sólo que este sí tiene la aprobación de los puristas metaleros que dan su aval y la llaman el himno del thrash. No sé si se requiera que un género como el thrash tenga un himno, pero la canción sí es un estandarte de una generación no valorada e incluso vilipendiada. Hablando de la música, todos la conocemos, es un constante crescendo que nos habla de los horrores de la guerra desde la perspectiva de un veterano que lo perdió todo menos la vida (la letra es tan gráfica como espeluznante). Lo que inicia de forma tranquila termina en una vorágine apoteósica de metal en su estado más genuino. 


2. "Master Of Puppets" del álbum Master Of Puppets (1986)


Lejos de cualquier tipo de pretensión (ojo, Slayer y su "canción más pesada de la historia"), llega esta canción a irrumpir en los oídos de los fanáticos del naciente metal extremo, con una estructura musicalmente rica, no eran sólo ruidos y gritos. Hay secciones, hay melodías, hay cambios de ritmo, hay musicalidad en todo sentido. Cada "vuelta" se compone de estrofa, puente, coro, puente 2, coro 2, y vuelve a empezar. Luego de 2 vueltas tenemos el espectacular, casi barroco solo de guitarra de Hammett, y luego se desata el infierno antes de regresar a una vuelta final, con la que se cierra espectacularmente la canción. Una joya que vale al menos 10 veces lo que vale One (para mí).


1. "Wherever I May Roam" del álbum Metallica (1991)


Creo que Metallica jamás hizo una canción tan grande como esta. Es lo mejor de lo mejor que propuso Metallica en su historia. Lo mejor del thrash, lo mejor del progresivo, lo mejor incluso del metal accesible. Un riff memorable que inicia el tema de la forma más oscura posible, y que inmediatamente cambia el ritmo para acercarla lo más posible al thrash, y que mantiene un vaiven entre secciones lentas y pesadas, con secciones rápidas y vertiginosas, en la forma de estrofa-puente-coro, que sólo se ven interrumpidos por 2 breves y espectaculares solos de guitarra. La estructura perfecta para la mejor canción de Metallica. 

jueves, 13 de agosto de 2020

10 buenas canciones de los ochentas

 


Ahora toca turno a la década de los ochenta, una con mucha cantidad y poca calidad en cuanto a música se refiere. Surgió el pop plástico, MTV y con él, la hipercomercialización de la música, cosa que afectó terriblemente al rock, que es el género que nos atañe. Aún así, aquí tenemos 10 canciones de calidad mundial., histórica y que, al menos estas 10, nada le piden a las de otras décadas.

10. "Waiting For The Night" - Depeche Mode



Brillante y escalofriante canción de los británicos, que en su tensa calma se esconden un sinfín de emociones, que van de la ternura a la oscuridad, y de lo suave a lo perturbador. La voz de David Gahan suena asombrosamente oscura, aún con los coros que le acompañan por momentos, y la música no desmerece en ningún momento. Lejos de los beats techno del principio de su carrera, la banda aprovecha los sintetizadores para crear atmósferas tenebrosas y extrañamente hermosas, y como resultado tenemos esta pequeña obra maestra.

9. "Pictures Of You" - The Cure




Extraída del que sin duda es su mejor álbum, esta canción resume a la perfección la influencia y grandeza que tiene The Cure en la historia del rock. Una canción claramente rockera, que suena bastante oscura y melancólica, y que en esa tristeza lleva de forma inherente un sentido de belleza y de armonía emocional tan sublime y tan universal, que es imposible que pase desapercibida para cualquiera que le escuche. Y si a ello le añadimos una letra muy entrañable, tenemos una fórmula completa, perfecta e infalible. 

8. "The Big Sky" - Kate Bush




Una canción completamente alucinante, de principio a fin. El gran cielo aparenta ser en un inicio una alegre canción pop (video ridículo incluido), de esas que abundaban sin mayor trascendencia a mediados de los ochenta. Sin embargo, no tardaremos mucho en darnos cuenta que esta canción va mucho más allá. Esta canción define a la perfección el concepto de "progresión melódica", pues es un constante crecimiento en lo emocional, lo armónico y lo melódico, hasta reventar un una canción proto industrial (¿pop progresivo-industrial?), que seguramente fue una gran influencia para alguien como Trent Reznor de los Nine Inch Nails. Al final de la canción, no sabemos de qué forma nos llevó la británica hasta ese caos ordenado que estamos escuchando, que nos aturde y nos asombra como pocas canciones lo hacen.

7. "I am The Resurrection" - The Stone Roses




Los Stone Roses fueron una banda que, sin "querer queriendo", revolucionaron de cierta forma la escena rockera británica, ya que ellos sí se sentían como la salvación del rock (clásica postura arrogante de los británicos), pero de inicio no lo fueron, y de hecho nunca lo fueron de la forma que ellos imaginaron. Con un sonido que muchos aborrecían, como el Madchester, que combinaba elementos de rock con elementos de house, por lo cual era algo así como "rock rítmico" o "rock de discoteca", la banda se posicionó en la escena. Aún así, en 1989 grabaron su histórico álbum del cual se extrae esta joya, esta suerte de epopeya ochentera (si las hay) con la que culmina su obra, y con la que resurge el rock en la Gran Bretaña.

6. "Graceland" - Paul Simon




La enorme obra maestra de Paul Simon surgió de la mezcla del rock con el folclor sudafricano, y a pesar de que ello no es tan notorio en esta canción específica, sí es un elemento presente en todas las canciones de su álbum de 1986. La canción es más como un country, con ligeros ecos a los sonidos africanos antes mencionados, y con una emotividad característica del virtuoso compositor neoyorkino. Él pasaba por una mala racha, y ello derivó en esta maravilla. Ello también hace que sea universal la temática de la canción, que transita por el desamor, la reflexión de la soledad y la búsqueda del paraíso emocional (graceland). Una joya incuestionable.

5. "Enjoy The Silence" - Depeche Mode




Además de ser una gran canción, también es una de las más conocidas de la banda. Más allá de su icónico video, la canción es una maravilla que  supera la frialdad con la que erróneamente se asocia siempre a la música electrónica, y llega hasta nuestros oídos con una calidez humana, con una sensibilidad futurista y con una melodicidad universal, elemento fundamental para que la canción, además de ser muy buena, también sea muy famosa. Pocas canciones combinan a la perfección la calidad con la accesibilidad. Disfrutemos entonces, del hermoso silencio que nos regala Depeche Mode.

4. "Three Days" - Jane's Addiction




No es, ni cerca, la canción más famosa de los excéntricos angelinos. Sin embargo, sí creo que es la mejor que hicieron. En su breve transitar inicial dentro del mundo del rock, ellos decidieron mezclar el típico funk setentero, con el innovador sonido metalero subterráneo, que fructificaba con creces en L.A. Algo muy similar a lo que hicieron los Red Hot Chili Peppers, sólo que con un enfoque diferente. El resultado es un maravilloso sonido envolvente, por momentos sugerente y por momentos agresivo, y que en esta canción específica, se transforma en un monstruo gigantesco que durante 10 minutos nos asombrará con sus sonidos majestuosos. Desde el riff de bajo que nos recibe en los primeros segundos, pasando por la maravillosa ruptura del minuto 3, el poderoso solo de guitarra de Dave Navarro (uno de los más grandes guitarristas, y menos reconocidos del rock ochentero) hasta el apoteósico final, esta canción es una obra maestra.

3. "Where Is My Mind?" - Pixies




Esta canción tuvo que transitar por 11 años en el anonimato, porque el mundo no estaba listo para asimilarla. Hasta que David Fincher la rescató en su aclamada "Club de la Pelea" de 1999, el mundo descubrió la maravilla que era. Una canción de rock alternativo, con un beat muy cansino, un riff de guitarra tan distorsionado como memorable, un acompañamiento coral de Kim Deal  (también distorsionado) que es simplemente genial, y una estructura tan sencilla como ideal para una canción así. No se necesitó más para crear una de las canciones más emblemáticas de una banda, de una década y de un sub género específico. Así, nada más.

2. "One" - Metallica




Metallica en su estado más puro, más genuino. Metallica antes del mainstream. Metallica haciendo lo que sabe hacer, lo que ellos mismos inventaron. Un thrash metal poderoso, grandioso, con un enorme despliegue de virtuosismo como el propio género lo exige, y sobre todo, majestuosamente hecho. La canción es mundialmente reconocida, es uno de los más grandes hitos de la banda, tanto por su crescendo épico, como por su inmisericorde letra, que nos narra las desdichas inhumanas que vive un veterano de guerra promedio. Todos los músicos están a la altura de la obra (aunque, como casi siempre, Lars Ulrich se destaca un poco por encima de sus compañeros), todos los momentos de la canción son perfectos, y la emotividad visceral se transmite de una forma tan cruda como accesible. Así es como se crean leyendas.

1. "Where The Streets Have No Name - U2




Esta canción abre el que considero como el mejor álbum de toda la década de los ochenta. Es una canción que desde el inicio nos transmite esperanza, con esas notas de órgano a las que, de forma casi gloriosa, se les añade el característico sonido de la guitarra de The Edge. Luego la canción explota en un hermoso homenaje musical a los Beatles, y una letra con un trasfondo poderoso, como casi siempre lo hacían los irlandeses. La voz de Bono suena gigantesca, la emotividad nunca decrece, y el cierre de la canción es tan glorioso como lo fue el inicio (cosa que lamentablemente no se aprecia en el video musical de la canción, por eso no lo incluí). Una canción histórica, desde cualquier punto del que se analice. 

sábado, 7 de diciembre de 2019

Hounds Of Love



Mucho antes de que en los 90 aparecieran mujeres icónicas del rock, como Tori Amos, PJ Harvey, Fiona Apple, Sinead O'Connor o incluso la misma Björk, estaba Kate Bush, quien desde sus 19 años ya había irrumpido en el mundo del rock con su interesante álbum debut The Kick Inside, de 1978. Aquél álbum era su manifiesto de compositora, instrumentista  y cantante,  virtuosa en los 3 rubros. Aunque fue hasta 1985 que se publicó la que sería su obra mayor, una llena de elementos de géneros tan variados como el techno, el rock, el progresivo y hasta el pop.

En su momento, el álbum no fue tan laureado como lo fue en años posteriores, quizás por el ambiente que se vivía en la escena musical de aquellos días, en donde sólo era notorio lo que salía en MTV, y poco más. Sin embargo, con el paso de los años se puede apreciar el altísimo nivel de complejidad musical, lo hermoso y virtuoso de las melodías y las armonías, mezclado a la perfección con una dosis de accesibilidad musical que nos facilita el proceso de escucha, y que además se convierte en una cualidad más para la obra. Nos da la posibilidad de abrazar la complejidad musical sin que ésta se nos haga demasiado cerebral.

Hoy en día me atrevería a decir incluso que es uno de los mejores álbumes de los ochenta. Sé que decir eso de una década tan poco fructífera puede ser más un desdén que un halago, sin embargo, esta obra, junto con un pequeño puñado de otras más de la misma década, se pueden codear sin problemas con lo más destacado de otros decenios más destacables.

Es muy probable que, para quien jamás ha escuchado este álbum, al momento de leer esto y escuchar la canción abridora de la obra, piense que se le está sobrevalorando o sobreestimando, sin embargo no hay que dejarse llevar. Es cierto que "Running Up That Hill" no es la canción ideal para abrir un álbum tan valioso como este. Incluso es quizás, de entrada, la canción menos buena del álbum. Si bien, puede llegar a ser algo pegajosa, no parece tener la chispa que se esperaría de un tema perteneciente a un álbum histórico, y eso no se puede negar. La monotonía de la canción puede llegar a desanimarnos para escuchar el resto de la obra, pero con un poco de apertura y paciencia, estaremos a punto de descubrir una de las obras musicales más gozosas y maravillosas del rock todo.

Y la maravilla empieza de lleno con el segundo tema, "Hounds Of Love", uno que cambia de forma drástica la dinámica del álbum. Lo que en el primer tema era monotonía y algo de simplicidad musical, aquí es lo opuesto totalmente. La obra tiene muchos elementos progresivos, crescendos armónicos y una poderosa interpretación vocal de Bush. Los elementos Techno aquí lucen con creces, en especial los sintetizadores de fondo, que son el sostén de gran parte de la emotividad de la canción. Pero a ellos se les unen un cuarteto de cuerdas, unas poderosas percusiones, y la ya mencionada voz portentosa de la cantautora. Este tema es uno de los puntos más altos de toda la obra.

Pero aquí no acaba todo. A continuación viene la que a mi gusto es la canción más impresionante de todo el álbum. "The Big Sky" es una maravilla auténtica. De inicio, parece una canción pop, sin más. Pero conforme avanza la obra, con detalles tan simples y tan efectivos, como unos coros hechos por la misma Kate Bush, la aparición de unos aplausos de fondo, la guitarra proto industrial (de hecho, el estilo de los Nine Inch Nails se puede apreciar de lleno en esta canción) hace que de a poco nos vayamos sumergiendo en un océano de complejidad y majestuosidad musical, hasta que llegamos a un punto donde la música ns envuelve por completo, y no sabemos en qué momento llegamos a esto. Sólo nos queda disfrutar de la inmensidad de la canción hasta que ésta termina, y nos quedamos en un éxtasis absoluto, de esos al que sólo cierto tipo de canciones nos hacen llegar. Aquí nos convencemos que la obra, por esta sola canción, vale la pena en su totalidad.

Luego de esto, es necesario un momento más reflexivo, y para eso está "Mother Stands For Comfort", una hermosa pieza que permite mucho más la introspección y, digamos, el retorno al mundo de los vivos. La base de piano de la canción se ve acompañada de sintetizadores y percusiones, por momentos contundentes, y por momentos delicados. A pesar de la naturaleza calma de la canción, podremos escuchar infinidad de detalles, arreglos y brillos efímeros a lo largo de la pieza, como para recordarnos que no es sólo una balada sencilla e inofensiva.

Por su parte, "Cloudbursting" nos relaja aún más con sus aires accesibles y sus melodías altamente poperas, como el coro de la canción, que de inmediato se nos quedará grabado en la memoria. La canción nuevamente recurre a la mezcla de sintetizadores con un cuarteto de cuerdas, que resalta mucho más que los elementos techno, los cuales son más un mero acompañamiento para las melodías más orgánicas. El final de la canción, a manera de marcha militar, es un detalle adicional que podemos agradecer, para darle personalidad propia a la canción.

"And Dream Of Sheep" es una majestuosidad de canción. Mantiene la calma que apareció después de "The Big Sky", pero esta vez es una canción mucho más grande que las dos anteriores. Esta canción es una de las protagonistas del álbum, con su suavidad, su dramatismo y su enorme e inagotable belleza, y nos llenará de una emotividad que no habíamos escuchado en todo el álbum, y que nos muestra una faceta más sensible de la artista, permitiéndonos incluso sentir aires de nostalgia en las bellas notas de piano que sustentan a la canción.

Y es aquí en donde empieza una nueva faceta del álbum, una mucho más oscura, menos vistosa, menos accesible. Todo empieza en "Under Ice", canción ominosa en todos los sentidos, desde los sintetizadores hasta los coros en tonalidades bajas. Pareciera como si la obra entrara en una especie de tercer acto de obra teatral. Todo esto se confirma en la escalofriante "Waking The Witch", una canción claramente dividida en dos secciones, la primera un experimento de corte y pega, entre secciones habladas, un piano muy denso y oscuro, y una ambientación nada amigable con el escucha promedio. La segunda sección es otro despliegue experimental, pero mucho más impresionante, dinámico y asombroso, aunque igual de inaccesible que el primero. El ingenio de la británica, en este punto, ya nos resultará completamente asombroso.

Acto seguido, "Watching You Without Me" es una canción plenamente transitoria, con aires ambient a la Brian Eno, y una esencia que, dentro de su calma, nos mantiene en la oscuridad previamente planteada, y con la tensión que sobre todo, nos dejó el impresionante tema anterior. Aún así, los ecos tribales de la world music que se popularizaría años después, están de alguna manera presentes en la canción, por lo que a pesar de su naturaleza transitoria, no se trata para nada de una canción de relleno, por el contrario, es una que diversifica y enriquece la calidad musical del álbum.

Con "Jig Of Life" nos topamos con una típica canción folk celta, en la que la compositora enaltece sus raíces británicas en una canción absolutamente perfecta de principio a fin. Muy a pesar de ser un estilo inédito en el álbum, no suena fuera de lugar, y por el contrario, nos permite respirar y retomar fuerzas para el difícil tema siguiente. Pero regresando a la canción, tiene todos los elementos para ser un tema memorable. desde su gran dinamismo, su melodicidad perfecta para ser absorbida por cualquier escucha, hasta su dosis inevitable de complejidad musical, la cual se destaca mucho más en el interludio instrumental, que es una oda a la cultura celta medieval. Un tema absolutamente fantástico y sin desperdicio alguno.

Como ya se había dicho, "Hello Earth" es un tema difícil, casi un Tour De Force, en sus melodías entre bellas y experimentales a base de piano, sus constantes cortes y cambios de ambientación, y la calma con la que se toma para abordar todas sus facetas, que son muchas, aunque todas dentro del mismo espectro oscuro-ominoso que había empezado algunos temas atrás. El final de la canción es un deleite absoluto, pero sólo para unos cuantos. Más de uno pensará que es excesivo, aburrido e innecesario. Yo no.

Para cerrar tenemos el perfecto tema, "The Morning Fog" es un amistoso, bello y delicioso tema para cerrar la obra, uno que nos regresa un poco el sentimiento alegre de los primeros temas, y que de forma magistral nos lo arrebató la propia autora en los últimos temas. La canción no tiene ningún desperdicio, es casi en su totalidad orgánica y nos transmitirá una energía completamente diferente a la que habíamos escuchado en los últimos minutos. No podía haber forma más perfecta para cerrar un álbum absolutamente perfecto.

Con esto, a pesar de no ser tan reconocida, Kate Bush tiene garantizado un lugar importantísimo en la historia del rock, no sólo por la majestuosidad de su obra magna, sino por el legado que le dejó a artistas de rock femeninas, como pionera de un movimiento que en los 90 cobraría fuerza, y que hoy en día es más que una realidad. La madre del estrógeno rockero, pero más que eso, la madre del ingenio y la creatividad de las mujeres, incluido en el género menos pensado para ellas.

lunes, 4 de febrero de 2019

El verdadero fin del progresivo clásico - Moving Pictures



Es cierto que para muchos el fin del rock progresivo llegó con la estrepitosa y contundente  aparición en escena del punk británico, para otros se terminó con The Wall de Pink Floyd, sin embargo, estrictamente hablando, el último gran álbum progresivo de alguna de las bandas clásicas es Moving Pictures de los canadienses Rush. Y al igual que la mayoría de las bandas progresivas clásicas, tipo Yes, Genesis o Camel, la banda se orientaría en la década de los ochenta a un sonido más popero y menos arriesgado.

Sin embargo, esta obra aún contiene remanentes del progresivo de altura de la década anterior, y la energía rockera de la banda permanece incólume si la comparamos con la de sus albumes setenteros, es por ello que la obra se salva, y no sólo eso, sino que se trata del álbum que colocó a Rush en un plano más comercial y mundialmente reconocido, debido principalmente a su espectacular canción inicial "Tom Sawyer", la cual no cede en ningún momento a las dulces mieles del conformismo, y termina por ser una canción clásica del rock progresivo por su enorme complejidad y su asombrosa maestría interpretativa.

Pero la obra también tiene otras canciones destacables, como la instrumental y espectacular "XYZ", la evocadora "Red Barchetta", la épica y por momentos gloriosa "The Camera Eye" en donde Alex Lifeson en las guitarras y Neil Peart en la batería se lucen como pocas veces lo habían hecho, o la mística "Witch Hunt". También hay que decir que un par de canciones no funcionan del todo, como la final "Vital Signs", sin embargo, al final el álbum tiene un balance y un equilibrio que no sólo lo salva, sino que lo destaca como un gran álbum en una época en la que el progresivo había muerto.

Con todo eso, ninguna canción se acerca ni por asomo a la grandeza del tema inicial, y por esa simple canción, el álbum ya merecería estar en esta lista.


"Locust Abortion Technician" - Butthole Surfers



Una de las bandas más extrañas y poco conocidas de los ochentas son los Butthole Surfers, quienes desde su propio nombre ya nos anticipaban un poco su propuesta, sin embargo, una vez que escuchamos la música, nos damos cuenta de que el nombre es apenas un atisbo de lo que en realidad es la banda. Una extraña mezcla entre rock, sonidos abstractos, humor negro (muy negro) y un ingenio tan desconcertante como asombroso.

Esto se refleja mejor en su tercer álbum, el excéntrico Locust Abortion Technician, una obra llena de experimentos sonoros, risas, rock y locuras. No es un álbum fácil de escuchar, ya que la banda se cerciora de primero sacar una mueca al oyente antes de que decida darle una segunda oportunidad a la obra. Por lo que la música necesita más de una escucha para ser del todo comprendida, si bien no es académica ni cerebral, sí tiene elementos que no siempre se acostumbran a escuchar en una banda de rock.

En ese sentido, se puede decir que la banda es un hijo no reconocido de Frank Zappa y Captain Beefheart, y este álbum en particular, puede llegar a recordarnos obras esenciales del primero, como Absolutely Free o We're Only In It For The Money, con la excepción de que las guitarras aquí son más agresivas, y que la diversidad de instrumentos no es tan amplia como con Zappa. Sin embargo, la esencia ahí está, y para los pocos que entienden a Zappa, y para los aún menos que les gusta Zappa, este álbum será un deleite absoluto.

Para los demás, será un álbum difícil pero eventualmente digerible, y una vez llegado a ese punto, podremos admirar (hasta cierto punto) el ingenio de los músicos. De las canciones hay poco que se pueda explicar, pero destaca el homenaje abiertamente satírico a Black Sabbath en la inicial "Sweet Loaf", la crudeza palpable de "Pittsburgh to Lebanon", la más o menos estructura convencional de "Human Cannonball", la esquizofrenia sonora de "U.S.S.A.", el gran ingenio sin límites de "The O-Men", o el gran despliegue musical de "22 Going On 23".

La banda jamás habría de alcanzar el éxito comercial, sin embargo, su excentricidad ha logrado trascender al paso del tiempo, y hoy en día se puede reconocer el trabajo hecho por la banda, al arriesgarse de esa manera, y al entregarnos una obra sin igual.


Atomizer



En los años ochenta el punk dejó de ser como era en los setenta, y bandas legendarias como los mismísimos Ramones tuvieron que adaptarse a las nuevas corrientes. Una parte del punk evolucionó y se mezcló con otros sonidos para formar el Thrash Metal que Metallica habría de popularizar. Otro punk fue tomado por bandas como Black Flag y lo convirtieron en el Hardcore Punk. Sin embargo, una banda peculiar de los Estados Unidos, liderada por el futuro productor de álbumes famosísimos, Steve Albini, hizo del punk una expresión híbrida entre la agresividad de los géneros antes mencionados, pero con un cierto elemento netamente musical predominante. Todo ello expresado en su debut, el potente Atomizer de 1986.

Es cierto que las canciones del álbum son, en su mayoría, despliegues de energía, poderío y riffs de guitarra estruendosos, sin embargo, detrás de todo ese noise, está un background artístico que, si bien es difícil de apreciar a primer escucha, conforme le vamos dando más oportunidades al álbum, las vamos descubriendo.

El sonido del álbum habría de ser influencia para bandas que habrían de revolucionar al rock en la siguiente década, sobre todo por el uso de los riffs y las guitarras estruendosas, si bien la esencia punk quedaría un tanto olvidada. Pero aquí tenemos un gran ejemplo de un álbum que quiso llevar al punk a otro nivel, con temas destacadísimos como "Jordan, Minnesota", la extensa "Kerosene", la oscurísima "Bad Houses", la premonitoria "Fists Of Love", o la electrizante "Passing Complexion". Sin duda un gran álbum para comprender el nacimiento del grunge algunos años después.


El murmullo inicial de R.E.M.



La primer obra discográfica de R.E.M. es una obra llena de sonidos prometedores, una frescura necesaria en la década de los ochentas, y un sentimiento de alienación apenas palpable en la música, que posteriormente habría de ser esencial en el desarrollo del llamado rock alternativo de los años noventa. También es de destacar el hecho de que la frescura del álbum viene acompañada de una vivacidad y un optimismo sonoro que sería característico de la banda, sobre todo en sus años iniciales.

La música nos puede remitir por igual al sonido post punk de Televison o The Clash, que al estilo new wave de bandas como los Cars o New Order, sin embargo, no encaja del todo en ninguna de estas categorías, y ello se debe a la estructura de las canciones, alejadas de la simplicidad del punk, y más cercanas al rock clásico de los años sesenta. Las guitarras no son el sonido más prominente del álbum, sin embargo sí sn lo suficientemente protagonistas a lo largo de las canciones como para considerarles una nueva rama naciente del rock.

Apenas iniciado el álbum nos topamos con una maravilla, que es la destellante "Radio Free Europe", con su beat acelerado y su jovialidad contagiosa, no podía haber mejor manera de iniciar la obra. Sin embargo, no para ahí el deleite pues temas como "Laughing" con su ritmo cercano por momentos al reggae,  "Talk About The Passion" con su riff jugueton y su coro deliciosamente evocador, "Perfect Circle" con su ambientación preciosista y bastante más avanzada estéticamente que lo que cualquier banda de post punk logró jamás, "Shaking Through" y su beat bailable y característicamente indie, entre otras, hacen del álbum un pequeño deleite que, si bien no es una obra revolucionaria, sí es una pieza musical bastante interesante, sobre todo si se considera el contexto que rodea a la obra.

Más adelante, la banda nos regalaría muchas más obras mejor ejecutadas, compuestas e interpretadas, sin embargo, el debut del entonces cuarteto no desmerece al resto de su exitosa y prolífica discografía.


lunes, 21 de enero de 2019

¿Exceso o creatividad?: The Clash - Sandinista!



Luego de haber grabado una de las joyas máximas de la historia del rock en 1979, The Clash se encontraba en el punto más alto de su creatividad e ingenio, y querían demostrar sus capacidades como músicos, como compositores y como innovadores. Fue así que surgió la idea de grabar un álbum aún más diverso que London Calling, con más eclecticismo y con una mayor apertura hacia sonidos nuevos y propositivos.

La idea de mezclar muchos géneros en un sólo álbum es muy arriesgada, más aún cuando se trata de un álbum triple con 36 canciones, y más aún cuando se tiene a cuestas una obra maestra como lo tenía la banda con su obra anterior. En toda esta ecuación, había más posibilidades del fracaso que del éxito. Y así fue que vió a la luz Sandinista!, un álbum excesivo pero interesante. Al final de cuentas, era imposible que superaran lo hecho con London Calling, así que lo más que nos queda es disfrutar de las buenas canciones que contiene este álbum, a pesar de que carezcan de cohesión o humildad.

Y cuando hablo de estas canciones, me refiero a temas como el excitante "The Leader", el innovador "Rebel Waltz", la rockera "Up In Heaven (Not Only Here)", la deliciosa "Corner Soul", además de otras joyitas como "Lose This Skin" con sus tintes celtas, "The Sound Of Sinners" con sus aires de rockabilly, o "Shepher's Delight" y su ritmo reggae tan delirante como exquisito.

Por lo demás, la banda quiso abarcar mucho y terminó apretando poco. Y es una lástima porque el álbum tenía el potencial para ser el siguiente paso hacia adelante. Sin embargo, no podemos quejarnos, pues de 36 canciones tenemos mucho material para elegir y admirar.


Bauhaus - "Mask"



El segundo álbum de los británicos Bauhaus fue el más propositivo de su carrera, con un sonido muy oscuro, formó parte de los cimientos del llamado rock gótico. Es cierto que el sonido oscuro fácilmente nos puede remitir a Joy Division, sin embargo, era el aspecto de la banda el que les diferenciaba, pues solían aparecer con los extravagantes peinados típicos de la tribu urbana de los góticos, con maquillaje y vestimenta punk.

Más tarde otras bandas habrían de impulsar mucho más al género, como The Cure o Siouxsie And The Banshees, sin embargo, el legado de la banda queda presente en canciones como la ominosamente adornada "Passion Of Lovers", la perturbadora "Hollow Hills", la semi new wave "In Fear Of Fear", la casi bailable "Dancing" o la poderosa "Hair Of The Dog". Sin dudas, Mask es uno de esos álbumes que vale la pena descubrir o redescubrir.


Van Halen - 1984



Se trata del álbum mas famoso de la banda liderada por los hermanos Alex y Eddie Van Halen, además del carismático e icónico vocalista David Lee Roth, quien después de la grabación de este álbum se separaría de la banda para buscar el éxito en solitario. La obra consta de 9 canciones, todas ellas originales, y con el sonido característico del llamado Hair Metal de los años ochenta, distinguido por la apariencia de los músicos, con cabelleras abundantes, grandes cantidades de maquillaje, además de un machismo que se plasmaba en la mayoría de las letras de las canciones, y una música que aparentaba ser agresiva, pero que no era más que un medio para el fin máximo de la mayoría de estos músicos, que era obtener dinero, fama y mujeres.

El álbum se distingue por su facilidad melódica en algunos temas, de entre los cuales se encuentran los más famosos de la banda, como lo son "Jump" y "Panama", sin embargo, el que me parece el mejor tema del álbum es de hecho el más metalero de todos, "Hot For Teacher", que con todo y su letra que hoy recibiría miles de demandas, tiene un sonido mucho más agresivo y genuino que en el resto de las canciones, en las que la solemnidad musical prevalece. También vale la pena destacar temas, además de los ya mencionados,  como el interesante "Top Jimmy" o el acelerado "Girl Gone Bad".

 De todos los álbumes hairmetaleros que existen, este es el que mejores resultados obtiene, pues más allá de los defectos ya concidos en dicho género, es destacable el poder vocal de Lee Roth, y la magnífica capacidad para la guitarra de Eddie Van Halen. Es sin duda, el álbum más rescatable en lo general del pop metal ochentero.


jueves, 17 de enero de 2019

60 álbumes de rock de los ochentas



Luego de un exhaustivo trabajo, y con el poco o mucho conocimiento musical que pueda tener, elegí 60 álbumes de rock de la década de los ochenta, que creo son los mejores (a mi parecer), y que son los que mejor y de forma más completa representan a una década que por muchos años se ha minimizado en materia musical y artística, pero que dadas las circunstancias actuales, quizás no fue del todo mala. Enlistados por su calidad musical en orden ascendente, he aquí la mencionada lista, de la cual espero tener reseñas de todos los álbumes en la brevedad.

60. "1984" - Van Halen (1984)
59. "Mask" - Bauhaus (1981)
58. "Sandinista!" - The Clash (1980)
57. "Murmur" - R.E.M. (1983)
56. "Atomizer" - Big Black (1986)
55. "Locust Abortion Technician" - Butthole Surfers (1987)
54. "Moving Pictures" - Rush (1981)
53. "This Nation's Saving Grace" - The Fall (1985)
52. "Beauty And The Beat" - The Go-Go's (1981)
51. "Songs The Lord Taught Us" - The Cramps (1980)
50. "High Land Hard Rain" - Aztec Camera (1983)
49. "Bug" - Dinosaur Jr. (1989)
48. "Life's Too Good" - The Sugarcubes (1988)
47. "Throwing Muses" - Throwing Muses (1986)
46. "Swordfishtrombone" - Tom Waits (1983)
45. "Suzanne Vega" - Suzanne Vega (1985)
44. "Rattle And Hum" - U2 (1988)
43. "Power, Corruption & Lies" - New Order (1983)
42. "The Sensual World" - Kate Bush (1989)
41. "You're Living All Over Me" - Dinosaur Jr. (1987)
40. "Tunnel Of Love" - Bruce Springsteen (1987)
39. "Rain Dogs" - Tom Waits (1985)
38. "Heaven Up Here" - Echo & The Bunnymen (1981)
37. "So" - Peter Gabriel (1986)
36. "New Day Rising" - Hüsker Dü (1985)
35. "Psychocandy" - The Jesus And Mary Chain (1985)
34. "Killing Joke" - Killing Joke (1980)
33. "Sound Affects" - The Jam (1980)
32. "California" - American Music Club (1988)
31. "Document" - R.E.M. (1987)
30. "Bleach" - Nirvana (1989)
29. "Isn't Anything" - My Bloody Valentine (1988)
28. "Born In The USA" - Bruce Springsteen (1984)
27. "Master Of Puppets" - Metallica (1986)
26. "Apetite For Destruction" - Guns N' Roses (1987)
25. "Green" - R.E.M. (1988)
24. "The Trinity Session" - Cowboy Junkies (1988)
23. "...And Justice For All" - Metallica (1988)
22. "16 Lovers Lane" - The Go-Betweens (1988)
21. "Spirit Of Eden" - Talk Talk (1988)
20. "Skylarking" - XTC (1986)
19. "Remain In Light" - Talking Heads (1980)
18. "Let It Be" - The Replacements (1984)
17. "The Queen Is Dead" - The Smiths (1986)
16. "Graceland" - Paul Simon (1986)
15. "The River" - Bruce Springsteen (1980)
14. "Daydream Nation" - Sonic Youth (1988)
13. "Hounds Of Love" - Kate Bush (1985)
12. "Treasure" - Cocteau Twins (1984)
11. "Nothing's Shocking" - Jane's Addiction (1988)
10. "The Stone Roses" - The Stone Roses (1989)
9. "Disintegration" - The Cure (1989)
8. "The Game" - Queen (1980)
7. "Nebraska" - Bruce Springsteen (1982)
6. "Surfer Rosa" - Pixies (1988)
5. "Ocean Rain" - Echo & The Bunnymen (1984)
4. "Back In Black" - AC/DC (1980)
3. "Doolittle" - Pixies (1989)
2. "Closer" - Joy Division (1980)
1. "The Joshua Tree" - U2 (1987)

viernes, 14 de diciembre de 2018

1988



He aquí una lista con las 15 canciones que más me gustan del año en que nací, un año no tan brillante en materia musical, pero con algunos álbumes y canciones destacables. En el caso de este año, son 15 canciones, posteriormente haré más listas de cada año, con mayor o menor número de canciones, según sea el caso. Empecemos:

15. "She Drives Me Crazy" - Fine Young Cannibals



Si bien se trata de una canción pop, desde siempre me ha gustado no sólo desde un aspecto musical, sino también considerando lo que representa: la época del pop plástico más representativo, y una década en la que aún ese pop podía ser interesante, creativo y hasta cierto punto, inteligente.

14. "Quiet Heart" - The Go-Betweens



Una de las bandas iniciadoras del movimiento indie de finales de los ochenta, originaria de Australia, que nos presentaba una música muy fina, con una textura muy tersa y una ambientación un tanto elegante. La canción nos muestra todos estos elementos, embellecidos por una serie de melodías tan memorables como efectivas.

13. "Blue Moon" - Cowboy Junkies



El posible nacimiento del Alt Country se dio con el estupendo "Trinity Sessions" de los Cowboy Junkies, del cual se extra esta estupenda y emotivísima versión de la tradicional y hermosa "Blue Moon", canción representativa de la cultura estadounidense, y una de las que tiene una progresión melódica más reconocibles de todos los tiempos. Un deleite, pues.

12. "Delicious Demon" - The Sugarcubes




Una canción que irradia alegría, que expulsa una cantidad de energía musical tan contagiosa como deliciosa, y que, a pesar de su aparente ingenuidad, es una canción con una letra más oscura de lo que su música nos hace pensar en primera instancia. La historia posterior de la vocalista de la banda ya la conocemos muchos.

11. "Wealth" - Talk Talk



La aparente tranquilidad de la música no nos salva del poder emotivo de la voz de Mark Hollis, que es capaz de llevarnos al límite de nuestra compostura, y reventarnos a niveles tan estremecedores como celestiales. La canción cierra el estupendo "Spirit Of Eden", y lo hace de una manera descomunal.

10. "Fast Car" - Tracy Chapman



El álbum revelación de esta compositora que prometía tener una carrera mucho más prolífica de la que en realidad tuvo. De igual manera, logró un cierto reconocimiento gracias a esta magnífica canción, la cual desde una perspectiva un tanto folk, nos narra las aspiraciones juveniles de una forma cruda y realista. Un himno a la vida real.

9. "Candle" - Sonic Youth



Nadie esperaba que una de las bandas más desconocidas y ocultas, incluso dentro de la escena underground de los Estados Unidos, fuese a grabar un álbum tan maravilloso e influyente como lo hizo Sonic Youth en su "Daydream Nation". Ese Noise rock aparentemente sin sentido, de hecho tuvo sentido para miles de músicos que habrían de verse influenciados por esta extraña y reveladora música.

8. "You Are The Everything" - R.E.M.



Los originarios de Athens, Georgia, ya tenían un nombre en la escena alternativa norteamericana, y con el lanzamiento de su álbum "Green", se consolidaron como la punta de lanza de dicho movimiento musical. De ahí se extrae esta fantástica e ingeniosa melodía, que con su música expresaba esa necesidad de salirse del establishment musical que imperaba en MTV y en la escena rockera mundial.

7. "Firefly" - American Music Club



Otra banda indie de finales de los ochenta, que con su álbum "California" lograron excelentes críticas, sobre todo debido a canciones como esta, que es la que abre el álbum, y que es una muestra de la elegancia característica del género, especialmente en dicha época. Si bien, predominan los elementos country, la canción se mueve también dentro del pop y el rock.

6. "Misguided Angel" - Cowboy Junkies



Nuevamente en esta lista aparecen los Cowboy Junkies, esta vez con una composición propia que ahonda más entre la mezcla del country con el folk y el alternativo. La canción es otra muestra de emotividad y sensibilidad a niveles estratosféricos, y por ello ocupa el ligar 6 de mi lista.

5. "One" - Metallica




La canción más representativa de la época primigenia de la banda, a pesar de estar un tanto sobreestimada, especialmente si consideramos que no está al nivel de por lo menos 3 canciones de su álbum anterior. De cualquier manera, es una buena canción, la mejor del "...And Justice For All", sobre todo por esa asombrosa sección enteramente musical que acapara los dos minutos finales de la canción.

4. "Turn You Inside-Out" - R.E.M.



Una maravillosa canción de rock, de ese rock que la banda dejó de hacer años después, y que de manera tan brillante los caracterizó durante la década de los ochenta. A pesar de que el álbum en que aparece tiene canciones más conocidas, o representativas,  como "Orange Crush" o "Stand", esta canción es sin lugar a dudas mi favorita.

3. "The Sprawl" - Sonic Youth



A mi gusto, la canción más perfecta de los comandados por Thurston Moore, una canción que reúne los elementos rockeros post-adolescentes de la naciente generación x, todo dentro de una canción sin estructura, con letras sin sentido y con una música abrasadora y apabullante en todos sentidos. Tan contrastante como lo fue el punk en su momento, y tan espléndido com0 incomprendido en su momento. Una joya de canción.

2. "Where Is My Mind? - Pixies



Una canción que adquirió popularidad muchísimos años después de su aparición. Es una canción premonitoria, que explora los terrenos del rock alternativo noventero con una naturalidad abrumadora, de forma que se puede decir que la canción está adelantada a su tiempo por prácticamente una década. El riff inconfundible y los arreglos que le hicieron a la voz de Kim Deal son sólo añadidos que no hacen más que engrandecer el nivel musical de la canción.

1. "Sumertime Rolls" - Jane's Addiction



Una canción monumental, épica, gloriosa y poderosamente rockera, que se mantiene en constante ascenso, teniéndonos a nosotros en una especie de suspenso que se recompensa una vez que la canción alcanza su punto más alto y estalla. Una vez que el estallido finaliza, el broche de oro es ese calmo y estremecedor final, que sólo nos confirma la grandeza de esta obra de arte. A mi gusto la mejor canción de todo 1988.

jueves, 2 de agosto de 2018

Jane dice... el mejor debut de los ochentas



Tenía yo 3 meses y 19 días de haber nacido, cuando se publicó un álbum que hoy, 30 años después (para ser exactos, 29 años y 344 días después), es uno de los álbumes que más admiro y amo, de una de las bandas que conocía de nombre desde hace muchos años, pero que hasta hace pocos realmente me dediqué a escuchar y conocer. Entonces, cuando me hablaban de bandas alternativas norteamericanas de finales de los 80 y principios de los 90, obvio pensaba en Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Smashing Pumpkins, R.E.M., Alice In Chains, Stone Temple Pilots, Pixies, etc.

Sin embargo, de entre todas ellas, había una que siempre omitía (por ignorancia, lo admito), y que hoy en día, no vislumbro la aparición de muchas de las bandas antes mencionadas sin su influencia directa. La banda en cuestión es Jane's Addiction, una de la que sólo me sonaba una canción de la que un par de veces vi el video en MTV, en sus años buenos, que se llama "Been Caught Stealing" de su álbum "Ritual de lo Habitual". Nada más.

Años después quise escuchar dicho álbum, y de inmediato me recordó a los Red Hot Chili Peppers, era funk metal, y por aquellos años, mi apertura hacia dicho género no era la más extensa, así que pasé de ellos, pensando que lo sabía todo sobre la banda y su música (hoy en día, "Ritual de lo Habitual" me parece un gran disco). Sin embargo, cometí el error de no escuchar su álbum anterior, que de hecho era su debut. El fascinante "Nothing's Shocking" de 1988, que sí, tiene elementos funk, pero también es proto-metalero, artístico y por momentos glorioso. Así que en honor a ello, el escrito de hoy va dedicado a tan monumental obra musical.



El álbum es oscuro desde la portada, controversial y transgesor. Vaya, desde el título: "Nada impresiona". Pero la música contenida en él trasciende a tan simples adjetivos, y va desde lo poderoso hasta lo emotivo, de lo contundente a lo sublime, y de lo accesible a lo psicodélico. Las letras del líder, vocalista y co-productor de la banda, Perry Farrell, son tan crudas como ingeniosas, y la música detrás de ellas es superior a lo expresado líricamente. Pero vayamos en orden.

La obra inicia con una especie de prólogo espectacular, como si estuviéramos en la intro de un concierto en un estadio lleno. Es épico, pesado y atrevido, cualidades que no se esperarían en un álbum debut, es más, en la canción inicial de un álbum debut. Es como cuando escuchas la primera canción del primer álbum de Pink Floyd, te vuela la cabeza. El estilo del álbum queda ambiguamente marcado en la inicial "Up The Beach", que de manera tan gratificante nos da la bienvenida al álbum. Y digo ambiguamente porque el segundo tema, "Ocean Size" es muy distinta en sonido. Parece ser de inicio una tranquila y acústica melodía, sin embargo la poderosa ruptura a los 20 segundos nos hace cambiar de opinión. Estamos ante una poderosa canción proto-metalera, con un sonido y una actitud claramente grungeros, y con Dave Navarro luciéndose en las guitarras, tanto la acústica como la eléctrica, ya que ambas tienen sus momentos de protagonismo, sonando sublimes dentro de su rango emocional. Dos canciones espectaculares para abrir la obra.

El tercer tema es mucho más acelerado, enérgico y menos expresivo emocionalmente. Ahora sí el rock duro es el protagonista en el 100% de la canción, y por ende, quien más se luce es Dave Navarro, aunque el trabajo de Stephen Perkins en la batería no desmerece en absoluto. Llega un momento en que la canción entra en un túnel sonoro muy denso, seguido de un espectacular solo de guitarra y luego otro túnel; esto es el alma de la canción. "Ted, Just Admit It..." es una contundente canción de más de 7 minutos de duración, que de inicio suena inofensiva, hasta rítmica, con esas percusiones limpias y pulcras. Sin embargo, los minutos avanzan y los trancazos sonoros se dejan venir por todos lados, hasta que llega el momento en que no sabemos ni cómo ni por qué llegamos hasta un punto de explosividad y energía rockera que, en un inicio, era impensable. Toda la sección de "sex is violent" es simplemente indescriptible. He aquí la primer majestuosidad del álbum.

Por su parte, "Standing In The Shower Thinking" es la primer canción de funk rock del álbum. Tenemos el ritmo, tenemos las guitarras, tenemos la letra cruda... tenemos aquí al sello distintivo de Jane's Addiction, una canción arquetípica de la banda. La energía y los solos de guitarra son los protagonistas de esta canción. Y a continuación, otra canción suprema, majestuosa, gigantesca. "Summertime Rolls" replica la epicidad del tema abridor, pero ahora con mucho más profundidad letrísticia y musical, siendo un constante crescendo sonoro y emocional que nos va llevando de a poco hasta un clímax maravilloso, adornado con sonidos espectaculares, como la hermosa guitarra lejana de Navarro, o la aparente suavidad del bajo de Eric Avery. Una vez que llegamos a la cima de la canción, el panorama desde allí arriba es espectacular. Parece una canción de otra banda mucho más legendaria, mucho más experimentada; es impresionante que se trate de una canción de una banda nueva, en su álbum debut.

Hora de regresar a terrenos mortales. Antes, una escala a medio camino, entre el olimpo y la tierra, "Mountain Song", una canción poderosísima y espectacular, con un riff, tanto de guitarra como de batería que, al unísono, suenan como una armada entera marchando hacia nosotros, con la firme intención de borrarnos del mapa. Es impresionante el legado de este álbum. Uno escucha estas canciones, y de ninguna manera suenan ochenteras, ni un esbozo de la música típica de tal década. Ahora sí, ya en la tierra, otra canción de funk rock, "Idiots Rule", una canción crítica, aplicable a casi todos los sectores de la sociedad correcta en la que vivimos. Como dato, los metales que escuchamos a lo largo de la canción son interpretados por Flea, el bajista de los Red Hot Chili Peppers, quien como todos sabemos, sabe un poco de esto del funk metal, y además, como pocos saben, es un virtuoso multi instrumentista y amante de los metales. Justo al final de la canción se le puede escuchar diciendo "I was great!" (¡Estuve genial!).

"Jane Says" es una delicia de canción, nada densa, nada agresiva (musicalmente al menos), bellamente adornada con algunas percusiones y con una estructura cuasi popera, que claro, para esta banda, esto es lo más pop a lo que pueden llegar. La canción fue un éxito menor en la radio de aquellos días, pero hoy en día, se trata de uno de los emblemas máximos de la banda, y de su época ochentera. En cualquier nivel en que se intente apreciar y analizar a esta canción es una delicia. Mientras tanto, "Thank You Boys" es un breve interludio jazzero, que como tal funciona bien a pesar de ser un sonido nada emparentado con lo mostrado en el álbum. Es más como un breve respiro antes de que finalice el álbum, cosa que sucede con el siguiente tema, el potente y crítico "Pigs In Zen", completamente funk-metalero, espectacular y contundente. No se podía esperar menos del maravilloso debut de la banda.

He de admitir que haber pasado por alto esta banda, y este álbum en particular, había sido un error. Sin embargo, me enorgullece saber que hubo grandes álbumes en el año en que nací (pobres los del 2001 para acá -salvo algunas excepciones-), y uno de ellos es esta obra, una de las más grandes en la historia del rock, al nivel de los más grandes álbumes noventeros y de algunos grandes álbumes setenteros, una de las obras más poderosas del rock ochentero, y un álbum esencial para comprender la revolución musical que se avecinaba apenas empezar la década siguiente.