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jueves, 1 de septiembre de 2022

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Sin lugar a dudas el 2022 está siendo un buen año para la música, especialmente para el rock y sus derivados. Una de las mejores noticias en la escena es la llegada del tercer álbum de estudio de la banda de rock más prometedora del panorama mundial. Y para quienes no sepan, esa banda es mexicana, está conformada por mujeres y ninguna de ellas rebasa los 23 años. Claro que investigar sobre The Warning no debe ser nada difícil, luego de tener tanto éxito viral en plataformas digitales desde hace algunos años. 

El álbum se llama Error, pero no es de ninguna manera un errado producto musical, por el contrario, es un sólido y poderoso álbum de rock, en el que se percibe la clara y emocionante evolución de las hermanas Villarreal, luego de sus dos álbumes previos. El sonido, si bien sigue siendo de rock duro, es muy distinto a lo mostrado en su anterior álbum, Queen of the Murder Scene, en donde la ambientación era mucho más oscura y el rock coqueteaba muchísimo con el metal (cómo olvidar joyas pesadísimas como "Dust to Dust", "Dull Knives (Cut Better)" o "Queen of the Murder Scene"). Para este nuevo álbum, el sonido se distancia un buen tanto de esa vena metalera, y se queda en los confines del rock y, si acaso, del hard rock. 

Esto no es ningún demérito para la calidad artística de la obra, ya que se permite explorar mucho más en las melodías y las armonías, especialmente en un par de canciones que ya se mencionarán más adelante. Además, la producción del álbum es impecable, y se da un enorme salto a la calidad y pureza del sonido de las canciones, cosa que lamentablemente en el disco anterior era un punto negativo. Ello hace que las canciones suenen como si estuvieran rodeándonos por completo, con las poderosas armonías entre guitarras y bajo, y siendo salvajemente golpeados por los incesantes beats y redobles de la batería. 

También podemos percibir el enorme avance e innegable aporte de Alejandra en el bajo, que es el sostén de todas las canciones, y que permite que Paulina experimente y se luzca en la batería. La tercer hermana, frontwoman por excelencia, es Daniela, quien se encarga de la guitarra y la voz, una voz que también presenta una evolución considerable en cuanto a expresividad y poderío. 

Pero hablemos de las canciones.

Error abre con "Intro 404", quizás un guiño al famoso error "404 not found" que nos arruinaba tardes de navegación por la red, y que no es más que un anticipo sonoro de algunas figuras que escucharemos a lo largo de la obra. Mera introducción nada más, que nos prepara para el vendaval que viene en la siguiente canción. 

El espectacular riff de bajo nos recibe en "Disciple", propiamente la primer canción del álbum, y una brillante y enérgica recepción para los escuchas. Las voces principales se alternan entre Daniela y Paulina, ambas sonando espectaculares, y de inmediato sale a relucir esa cualidad melódica de la que se habló anteriormente, ya que esta canción será fácilmente inolvidable gracias a la accesibilidad de sus melodías, principalmente en los coros. Además, otra cualidad que tiene esta canción, y que escucharemos en más temas, es la alternancia entre el beat rápido, y el half-beat (ese que propicia el headbanging), en estrofas y en estribillos, alternando de forma tan fluida como natural. Un tema brillante de principio a fin. 

El tercer track es el menos enérgico, pero mucho más emotivo "Choke", en el que cada estrofa suena distinto, y el elemento común es el estribillo, que además tiene una profunda expresividad en la voz de Daniela, quien se desgarra la voz alcanzando una nota que llega tan alto como profundo. Nuevamente tenemos un riff poderoso, quizás más simple que el del tema anterior, pero que sirve para establecer una postura en estilo, y que contrasta a la perfección con la emotividad de la pieza en general. Y lo volveré a repetir, escuchar la línea de bajo a lo largo de toda la canción es un deleite. 

Luego sigue "Animosity", otra de las canciones grandes del álbum. La canción tiene una cualidad que no sabía describir del todo, hasta que escuché en una entrevista que se le describió como "una canción como de intro de anime". Y es que tiene todos los elementos para serlo, entendiéndolo desde luego como una enorme cualidad. Quizás su sonido se acerque un poco al punk, hasta que llegamos al coro, en donde la canción toma un aire completamente distinto, y se vuelve más pesada en ritmo, pero no en ambientación. Sigue siendo una canción muy jovial y enérgica. Quizás mi parte favorita sean los puentes, tanto los que están antes de cada coro ("Get dressed in black and mourn again"), como el que parte al tema por la mitad ("Mayday, mayday, this ship is going down").

Por su parte, "Money" es una satírica y deliciosa canción, en la que el coro es el maravilloso riff de guitarra. Las hermanas se permiten ser juguetonas en este tema, que además se presta a ello, y ello aligera el ambiente general del disco al mismo tiempo que lo enriquece. Quizás el sonido de este tema sea más cercano al del glam metal de los años ochenta, sin llegar al exceso que se llegaba en aquellos años, pero sí con esa cualidad divertida y festiva que aquí se replica a la perfección. Sobra decir que la letra es una crítica incisiva al modelo económico actual (en especial el de Estados Unidos). It's all about the cold hard cash, hon.

"Amour" me sorprendió en más de una manera cuando la escuché por primera vez. La canción, como se puede advenir, es una carta de amor (o desamor?) con una enorme carga de emotividad (nada cursi). Y en ese sentido, la música acompaña de una manera sorprendentemente eficaz. El estilo de la música no es nada meloso, hay guitarras poderosas e incluso el beat es un tanto rápido para el tipo de canción es. Y sin embargo, aún logra ser sumamente emotiva, en gran medida a la forma en la que Daniela hace suyo el tema y lo vocifera de manera espectacularmente expresiva, pero sin dejar de ser sobria. Es una cosa bastante más madura de lo que uno esperaría de una banda con integrantes que apenas rebasan los 20 años de edad. Y, bueno, luego está el pequeño y escalofriante verso cantado en francés, que endulza el oído al mismo tiempo que estremece las emociones de quien escucha.

Los ecos de Muse y Paramore suenan perfectamente amalgamados en la espectacular "Evolve", otro de mis temas preferidos, primero por ser extremadamente rockero (hay que escuchar ese riff tocado en armonía por la guitarra y el bajo, mientras Paulina nos sacude las entrañas con su half beat después del primer estribillo) y segundo por ser la canción más contundente del álbum. Desde la primera vez que la escuché, sabía que se trataba de una enorme canción, especialmente en su segunda mitad, digamos, la mitad más pesada (grito desgarrador de Paulina incluido). Y estaba casi seguro que sería la mejor canción del disco. 

A mucha gente le parece, de hecho, que la mejor canción del álbum es la homónima. "Error" sin duda es una gran canción, pero a mí no me parece que sea contendiente siquiera a mejor canción del álbum. Sin esa expectativa, la canción es una buena, poderosa y por momentos, misteriosa pieza. Un poco en la línea de lo que se mostró con "Choke", con más poder y menos emotividad, y con una identidad propia que le separa (aunque no del todo) de su "hermana". Sin embargo, a mi parecer, a excepción de la intro, me parece que "Error" es la canción menos destacada de la obra. No por mala, sino por no ser tan buena como las demás canciones del álbum. 

Lo que a nadie le queda duda es que "Z" es la canción más peculiar, única y diferente del álbum. El riff de bajo nos recuerda un poco a "Lust for Life" de Iggy Pop, pero la canción en general nada tiene que ver con el tema setentero del ex Stooge. Además, no hay casi cambios de ritmo, no hay estribillo, no hay coros, el puenta suena sumamente desolador, y tiene un solo de guitarra de un estilo que sólo escucharemos en esta canción. Por todas estas características únicas, y claro, por ser una gran canción, se trata de otra de mis favoritas definitivas del álbum. Una canción que no suena a The Warning, pero que ninguna otra banda podría haber compuesto. 

Otra canción que ha tenido gran aceptación es "23", una carta de amor propio cantada por Paulina, quizás a sí misma, con un mensaje tan emotivo como poderoso. Reconozco que, en lo personal, a mí no me ha impactado de la misma manera que a otras personas que adoran la canción. Reconozco que es un gran tema, quizás uno de los mejores del álbum, pero quizás por su naturaleza intimista, o quizás porque ya no me identifico tanto con la problemática planteada en la letra de la canción, no ha tenido tanto impacto en mí. En ello igual influye que musicalmente es relativamente "normal", y aún con su enorme emotividad, mucho del mensaje termina por escapar de mi percepción.

"Kool Aid Kids" admito que al principio me pareció indiferente, no me atrapó a primer escucha como muchas otras de las canciones del disco. Sin embargo, a medida que la he escuchado, ha pasado a ser una de mis canciones favoritas. Tiene detalles que se escapan a primer escucha, como por ejemplo una progresión sutil pero sumamente emotiva, que desemboca en la cúspide máxima del estribillo, en donde Daniela canta "we drink it all again", refiriéndose a la bebida nombrada en el título de la canción, y que a su vez, es una manera de catalogar a la juventud insensible y sumergida (perdida¿?) en la tecnología, cada vez más fría e inhumana. Gran canción que me ha parecido un deleite ir descubriendo poco a poco.

Mi parte favorita del álbum es el final del mismo, el cual se inaugura con "Revenant", una espectacular canción "acústica", cantada por Paulina, y hermosamente adornada con las armonías de las guitarras y el bajo. Sin lugar a dudas es la canción más hermosa del álbum, la más sensible y la más cuidada estéticamente. Una faceta que jamás habíamos visto de la banda, y que con enorme placer podemos decir que tiene un potencial gigantesco. A mi parecer, esta canción es el punto más alto de la obra, en cuanto a lo artístico. Creo que no existe una canción más perfecta, más sublime y más majestuosa que esta, en todo el historial de la banda (la cual la convierte en automático en una de las mejores canciones de la historia del rock mexicano). 

Pero los calificativos que aplicaban en "Revenant", podrían perfectamente aplicarse en "Martirio", otra espectacular canción emotiva, que está sostenida en una poderosa base rockera, igual de majestuosa e igual de perfecta. Se trata de la única canción en español del álbum, pero ello pasa a un segundo término cuando apreciamos la música, los sonidos, las voces, el final. Ese gigantesco final de la canción que logra estremecer los sentidos, que resquebraja la dureza de la fachada rockera de la canción, y emula las emociones más sensibles que podemos experimentar. La letra es una delicia, contundente y nada complaciente (ese final, donde dice "Tu vida triste, mártir tonto, di adiós" que me dejó helado la primera vez que lo escuché). Para mí no hay duda que se trata, por muy poquito, de la segunda mejor canción del álbum. Sigo sin superar el vendaval de emociones que me hace sentir esta maravilla. 

El álbum cierra con otra joyita. Paulina con su piano, a solas, abriendo a nosotros su alma y permitiéndonos sentir un poquito del reino de los cielos (los cielos musicales) a través de "Breathe", breve, concisa y desgarradora. Y, por dios, la voz de Paulina, especialmente al final. Su voz. Indescriptible.

Así cierra otro de los grandes álbumes de rock de este maravilloso 2022. Un año que ojalá jamás termine, y que nos entregue más obras de este nivel. 


viernes, 20 de mayo de 2022

Mis 15 canciones favoritas de Café Tacuba

 


15. "Ojalá que Llueva Café" del Álbum Avalancha de Éxitos (1996)


El huapango mexicano en su esplendor con esta composición original de Juan Luis Guerra. Difícil que no se erice la piel con el poder del verdadero sonido mexicano, ese que no se conoce tanto en el extranjero, y que sí nos representa más como pueblo. 


14. "Volcán" del álbum El Objeto Antes Llamado Disco (2012)


El sonido misterioso y oscuro con el que inicia esta canción sólo se ve engrandecido cuando la canción va, en sí misma, creciendo y aumentando su nivel emocional. Una vez que estalla, cual volcán, nos deja sólo con los destrozos y el caos de la falsa calma. 


13. "Las Flores" del álbum Re (1994)


Una de las canciones más icónicas de la banda, logra ser romántica sin ser cursi, expresando lo que todos sentimos al estar enamorados de una persona que súbitamente llega a iluminar nuestro mundo. La festividad del ska huapango que conforma la música es el perfecto acompañamiento para este sentimiento tan primal y tan esencial. 


12. "Mediodía" del álbum Cuatro Caminos (2003)


Una de las canciones más genuinamente hermosas de la banda, en donde nos entregan un falso optimismo que no cae en los lugares comunes. La belleza radica en una hermosa melancolía, que percibimos en la música desde las notas iniciales, pero en la letra se nos revela hasta la última línea. 

11. "Volver a Comenzar" del álbum Sino (2007)


Una enorme canción desde cualquier punto de vista. Los 7 minutos de canción se dividen en 3 secciones no cíclicas, la primera casi bailable y con una de las letras más profundas del historial de la banda. La segunda es un puente más tranquilo que conecta con la tercer sección, una suerte de reprise más emotivo de la primer parte. En conjunto, una de las mejores canciones de Café Tacuba, y una de mis preferidas.


10. "Metamorfosis" del álbum Avalancha de Éxitos (1996)


Una ninguneada y olvidada canción de su espectacular álbum de covers. La contrastante letra se ve acompañada de una contrastante música, que acompaña las dos facetas de la protagonista de la canción. De acompañamiento, un increíble arreglo de cuerdas como nunca antes se había escuchado en el rock nacional. 


9. "El Espacio" del álbum Revés/ Yo Soy (1999)


Con esta canción entramos ya en terrenos más elevados artísticamente. Esta canción es un deleite de melancolía y belleza combinados con una letra tan vasta como específica. Seas quien seas, esta canción va a tocar tu corazón en más de una manera. 


8. "De Este Lado del Camino" del álbum El Objeto Antes Llamado Disco (2012)


Qué buena canción es esta. La catársis tan poderosa que inspira esta canción, con su música súper inmersiva y su letra tan expresiva, parece compuesta para uno, sin importar lo que se esté viviendo. Y ese minuto final, es una joya absoluta. 


7. "El Ciclón" del álbum Re (1994)


Inesperadamente, un funk sobre el ciclo de la vida, la naturaleza y lo irrompible que puede resultar ser, más allá de todos los ínfimos esfuerzos que podamos hacer para cambiarlo. Bailable, inteligente y profunda por igual. Una combinación pocas veces vista en cualquier canción de rock. 


6. "El Aparato" del álbum Re (1994)


El sonido de la Jarana en 6/8 (aunque el ritmo de esta canción daría para un análisis teórico musical profundo) nos da inicio a esta canción (y al álbum que pertenece) con una canción espectacular, brillante desde todos sus ángulos. Emotivamente mexicana, y con una peculiar letra que habla sobre la abducción extraterrestre de Pablo, y su esperanza de que sus secuestradores regresen por él. El final de la canción es simplemente espectacular. 


5. "La Locomotora" del álbum Revés/ Yo Soy (1999)


Una de las canciones más contundentes de la banda, al menos desde su música. Ese intro con la caja de ritmos marcando un 4/4 sólido, y sobre de él, el contrabajo tocando sus notas más graves con un semitono de distancia entre ellos. Tan oscuro y minimalista que resulta engañoso. Una vez que tenemos más instrumentos, y que entra la voz con una melodía irresistible, tenemos un rock frenético que no para de machacarnos el cerebro con su increíble ingenio. 


4. "Encantamiento Inútil" del álbum Cuatro Caminos (2003)


Los dos acordes de piano con los que inicia esta canción hacen de este uno de los puntos de partida más bellos para cualquier canción. Ya después viene la letra, la música, el dolor, la angustia, la melancolía, y nosotros nos entregamos ante una de las canciones más perfectas jamás hechas en nuestro país. Los coros de Emmanuel del Real son el sonido más hermosamente desgarrador del rock nacional de nuevo milenio. 


3. "El Ave" del álbum Revés/ Yo Soy (1999)


Jamás me voy a cansar de alabar lo increíble de la estructura cíclica, circular que tiene esta canción engañosamente optimista. Empezamos desde lo más alto, lo más brillante, hasta sumergirnos en el lodo, en lo más bajo de la humanidad, para después, poco a poco, regresar a la altura, esta vez desde otra perspectiva, para terminar justo donde iniciamos. Es una joya absoluta de una profundidad inagotable, en la que con cada escucha encontraremos algún detalle nuevo y asombroso. 


2. "Trópico de Cáncer" del álbum Re (1994)


Un exquisito Bossa Nova sobre la eterna lucha entre el progreso y la preservación de las raíces culturales, naturales y autóctonas de un pueblo tan rico en tradiciones y tan distante en condiciones de vida como lo es el pueblo mexicano. La lucha del ingeniero Salvador es tan fascinante en su letra, como deliciosa en su música. La refinación y elegancia que los tacubos presentan en esta canción es de un nivel artístico altísimo. 


1. "El Río/El Polen" del álbum Revés/ Yo Soy (1999)


Este par de canciones, que están tan hermanadas en concepto como en esencia musical, son el punto más alto de la carrera de la banda (desde mi punto de vista), una dualidad perfecta de introspección, soledad, descanso y una profunda belleza. La delicadeza, la sensibilidad musical, la precisión y exactitud para expresar emociones tan bellas como tristes, son cualidades que ninguna otra banda nacional ha podido alcanzar, ni siquiera los mismos tacubos. 

lunes, 16 de mayo de 2022

La discografía de Café Tacuba, resumida y en orden



De todas las bandas "mainstream" del rock nacional, la más peculiar sin lugar a dudas es Café Tacuba. Por su sonido único, sus experimentos musicales tan poco valorados en nuestro país, y también por la inconsistencia entre su talento, su oratoria y su actitud. Pero quedándonos estrictamente en lo musical, los Tacubos son una de las expresiones musicales más ricas y extensas de nuestro intento de expresión artística rockera. Es por ello que en este texto voy a ordenar sus álbumes de estudio en forma ascendente (considerando la calidad, desde mi punto de vista personal), con una breve justificación por su respectiva asignación.


8. Café Tacuba (1992)


Su primer obra es una expresión musical muy extraña. Ciertamente, y como en muchos casos sucede, la banda expresa mucha inmadurez en su música. Se percibe a veces como que no tienen aún definido el concepto general de la banda. De modo que algunas canciones tienen un corte chusco (tipo Botellita de Jerez), y otras tienen una mayor seriedad. Algunas se fundamentan en obras literarias, y otras parecen escritas con menos de dos dedos de frente. Aún así, el álbum contiene algunos de los temas más icónicos de principios de los 90. Canciones como "Rarotonga" o "Las Persianas", sin llegar a ser grandes canciones, se mantienen en el colectivo de quienes conocieron el rock a principios de los 90. Y a mi modo de ver, las dos mejores canciones del álbum son las contrastantes "María", un bolero con una letra brillante y una ambientación clásica mexicana; y "La Chica Banda", con un alejamiento intencionado de la poesía y la lírica tradicional que, a diferencia de lo sucedido en otras canciones, funciona a la perfección. Las demás canciones van de lo mediano a lo olvidable. 


7. Jei Beibi (2017)


Su último álbum (hasta la fecha) también es uno de los menos brillantes de la banda. En él se percibe un agotamiento de ideas, un conformismo quizás natural, después de lo conseguido en tantos años de trayectoria. Algunas canciones no son para nada buenas, otras son simpáticas, y unas pocas son realmente buenas canciones. De las primeras, debo decírlo, "Futuro" es quizás una de las canciones más odiosas que haya escuchado de la banda. Y en ese mismo tenor está "Me Gusta tu Manera". Contrastantemente, entre las canciones realmente brillantes podríamos incluir a la emotiva "Diente de León", la dulce y delicadamente bella "El Mundo en que Nací" o la interesantísima "Disolviéndonos". De ahí, las demás canciones son medianamente buenas, pero para nada algo del otro mundo, ni siquiera en el historial de la banda. El sonido del álbum se asemeja más a lo escuchado en Sino, 10 años atrás, y esa semejanza aplica tanto en los aspectos positivos como en los negativos. 


6. Sino (2007)


El inicio de álbum es sensacional. Una canción que empieza desde abajo, suave y tranquila, que va ganando en emotividad y caos hasta llegar al catártico y apoteósico final en donde la fusión con el segundo tema es inevitable. Un inicio esperanzador para una obra musical, que lamentablemente no se honraría en los demás temas. Desde el mismo segundo track, la juguetona pero intrascendente "Tengo Todo", nos damos cuenta que no habrá tanto del genio presentado por la banda en trabajos anteriores. Este álbum quiso representar una cierta evolución de lo presentado en Cuatro Caminos, pero no se logra del todo, ya que la línea musical se desvía constantemente. Es cierto que hay un cierto aire 'indie' que rodea a la mayoría de los temas, pero no en todos los casos funciona, y muchas veces las canciones suenan forzadas en un estilo que ciertamente estaba de moda en aquellos años, pero que no encajaba con la banda. Claro ejemplo de esto son los dos temas más pobres del álbum, "Cierto o Falso", y "De Acuerdo", muy al estilo de los Strokes, y muy lejos de los Tacubos de los que nos enamoramos en los 90. Igualmente tenemos algunas canciones que pecan de exceso de "comodidad sonora", algo que probaron en su tema Eres del disco pasado, y que comercialmente les funcionó, pero musicalmente no tanto. Aquí vemos eso en temas como "Esta Vez" y "Quiero Ver", por lo cual no son tanto de mi agrado. Pero hablemos de las buenas canciones que tiene el álbum, que no son pocas. Ya se mencionó la abridora "Seguir Siendo", y en ese mismo nivel emotivo está la enérgica "53100", además de la divertida y buenvibrosa "Vámonos", la directa y rítmica "El Outsider" o la ultra accesible "Agua". Y un peldaño más arriba están la abrochadora "Gracias", con su ejercicio vocal maravilloso en la primera mitad de la canción, y la energía vibrante e instrumental de la segunda mitad de la misma; la deliciosamente escuchable "Y es que" y sobre todo la genial "Volver a Comenzar", sospechosamente similar en estructura a Paranoid Android de Radiohead, pero con unas texturas y ambientación completamente diferentes. Así tenemos a uno de los buenos álbumes de la banda que, con todo esto, aún está lejos de sus mejores trabajos. 


5. Avalancha de Éxitos (1996)


Uno de los clásicos de la banda, que no está más arriba en la lista por dos razones concretas (bueno, tres): Primero, no son obras originales, sino covers. Segundo, son sólo 8 canciones. Tercero, el tema final. Sin embargo, este último punto es altamente debatible, porque es algo que afecta a mi percepción del álbum, y no es una crítica apegada a nada concreto, más que mi gusto particular. Lo que sí se acerca a la objetividad es decir que los 8 temas que conforman esta breve obra musical son brillantes de principio a fin. No hay un solo tema flojo, aburrido, mal hecho, ni fuera de lugar. Quizás la menos atractiva para ciertas personas sea la instrumental "Perfidia", que a mi parecer es una delicia. Aunque en Spotify, la canción menos escuchada es "No Me Comprendes", aunque creo que es una de las canciones más exquisitas en el repertorio de la banda, una canción suave (no suave tipo "soft", sino suave tipo "smooth"), sabrosona en ritmo, y rica en instrumentos, sonidos y armonías. Un deleite. Todos están familiarizados con el slang chilango en "Chilanga Banda" (valga la redundancia),  las deliciosas melodías de "Cómo Te Extraño" o la majestuosidad del haupango mexicano en "Ojalá Que Llueva Café". Un poco menos conocida es la energía latinrockera en "No Controles", o la excentricidad semi-industrial de "Alármala de Tos". Sin embargo, la única canción que no he mencionado es mi favorita del álbum. La dualidad de la increíble "Metamorfosis", que como su título anticipa, es un tema que tiene dos caras, tanto en su letra como en su música. Una faceta de bondad y otra de maldad, ambas acompañadas de un exquisito arreglo de cuerdas que no resalta en todo momento, pero sí lo hace en momentos puntuales de la canción, y lo hace de manera brillante. Con este álbum nos enfrentamos por primera vez (en esta lista) ante la historia pura del rock nacional. 


4. El Objeto Antes Llamado Disco (2012)


A mi parecer, este álbum es el último genuinamente tacubo. Un álbum oscuro, con momentos sombríos y también momentos brillantes. No todas las canciones del álbum son obras maestras, pero sí creo que no hay canciones malas en este disco. Aunque sí tiene cambios abruptos en las emociones transmitidas a lo largo de la obra, por lo que fácilmente podríamos dividirla en 3 partes. La primera parte contiene 2 temas interesantes y un tema gigantesco. Las abridoras son "Pájaros", un collage de sintetizadores, guitarras y voces que crean una atmósfera atractiva para iniciar un álbum como debe de ser, y "Andamios", otro tema deliciosamente atmosférico, tipo dream pop, aunque con más guitarras y menos sintetizadores (a excepción del regreso de la caja de ritmos, que ya se le extrañaba). "De Este Lado del Camino" es una canción majestuosa desde su mero inicio. Una letra poderosa, un crescendo musical y emotivo desgarrador, y una construcción ambiental de sonidos sintetizados que sólo incrementan el etéreo paisaje musical que cubre a la canción hasta llegar al maravilloso cierre de la canción, en donde caemos en cuenta del tamaño de canción que acabamos de escuchar. Con "Espuma" se abre el segundo tercio del álbum, quizás el de menor sustancia musical, en donde las cosas se aligeran un poco con temas un tanto más mundanos. "Olita de Altamar" es un homenaje a la música andina con muchos sintetizadores de por medio, y "Aprovéchate" es otro homenaje, esta vez al rock chileno de finales de los 80. No son malas canciones, pero tampoco están a la altura de las 3 iniciales. Caso contrario de "Zopilotes", otra gran canción que abre la última parte del álbum, una sección un tanto más oscura, con sonidos más siniestros y atmósferas más densas. En "Yo Busco" tenemos una canción musicalmente un poco más accesible, pero en la letra tenemos un mensaje mucho más denso. Si esta canción hubiese estado en su álbum siguiente, hubiese encajado mejor (y hubiese sido la mejor del plato). "Tan Mal" es otra canción muy pesada por momentos. Pesada en su ambientación, en las emociones que transmite, en el arreglo de ciertos instrumentos. Es como un tema de Post Punk adaptado al estilo de los tacubos. Finalmente, se cierra el álbum con otra canción de las grandes. "Volcán" repite un poco la fórmula de "De Este Lado del Camino", en empezar suave e ir creciendo gradualmente hasta estallar en el clímax final. Aunque este tema tiene una carga nostálgica mucho más notoria, y en ese sentido, es más turbia que la otra mencionada. Quizás sea el último gran álbum de Café Tacuba, y como tal, no desmerece ante los puntos más altos de su obra. 


3. Cuatro Caminos (2003)


El gran cambio de dirección artística que tuvo la banda, lo dio con este álbum, uno de los más brillantes no sólo de la banda, no sólo del rock nacional, sino de todo el rock hispanohablante. La banda empezó a hacer rock de una manera mucho más tradicional. Es decir, cambiaron la caja de ritmos por una batería convencional. Metieron más guitarras. Las canciones tenían estructuras más convencionales. Las instrumentaciones no eran tan variadas. La principal influencia de la banda venía del rock británico de aquellos años. El Café Tacuba que todos conocemos hoy en día, nació en este álbum. Y antes no era así, era otro ente mucho más folclórico y arriesgado. Pero hablemos de las canciones. Son 14 en total, todas ellas de muy alta calidad. Si tuviera que hacer tiers, serían 3. Primero, el tier de las canciones buenas, en donde entrarían "Cero y Uno", "Camino y Vereda", "Eres", "Recuerdo Prestado" y "Tomar el Fresco". Todas ellas grandes canciones, sólidas, con momentos brillantes y una consistencia ejemplar. Luego estaría el tier de las canciones brillantes, en donde estarían joyas como "Eo (El Sonidero)" y su sabrosura, "¿Qué Pasará?" con su poder guitarrero y sus arreglos ingeniosos, "Soy o Estoy" y su letra produnda, "Puntos Cardinales" y su exquisito ambiente pop, "Desperté" y su romanticismo inagotable, y "Hoy Es" con su aire esperanzador. Finalmente, el tier más alto es el de las canciones geniales, en donde 3 canciones alcanzan este rango. "Mediodía" es la emotividad hecha canción, un grito que comienza como un suspiro mientras se va llenando de aire, de alma y de alegría, hasta que no puede más y estalla en sí misma. "Encantamiento Inútil" está sin problemas entre las 5 mejores canciones de Café Tacuba en toda su historia, un oscuro tema cargado de una melancolía que no trata de hacernos sentir bien, sino de simplemente hacernos sentir. Y finalmente, "Hola Adiós" es otro tema oscuro y maravilloso, esta vez con un elemento minimalista en su estructura, y un romanticismo exquisito en su música. La créme del rock mexicano pocas veces alcanzó la altura de este álbum, el más brillantemente convencional de Café Tacuba. 


2. Re (1994)


Le decían "del álbum blanco del rock hispanohablante". No sé si alcance ese estatus, pero lo que sí alcanza es el estatus de uno de los 5 mejores discos de rock latinoamericano de todos los tiempos. Y lo hace por tratarse de una obra única, una amalgama de sonidos, estilos, influencias, que dicen lo mismo del pasado que del presente (el presente de 1994) y que en sí mismas representan una visión al futuro. Es uno de esos álbumes en los que no sabes qué esperar a continuación. Una característica que se pudiera tomar como una debilidad, claro. El álbum no tiene consistencia, no tiene un concepto musical definido, es ambiguo en el sentido de la esencia musical. Pero por el contrario, esa es su mayor virtud, una virtud que sólo en un álbum así se  le puede llamar virtud. La experiencia de escuchar las 20 canciones que conforman la obra es una experiencia única, inigualable, irrepetible, emocionante y que pocos álbumes de la escena del rock mundial podrán conseguir. Además, es un álbum esencialmente mexicano. El crisol de sonidos del que se alimenta la inagotable creatividad de las canciones proviene del ambiente musical popular de nuestro país. Por lo que la virtud se duplica. Para el extranjero, es una visión a México, no en su tradición ni en su historia, pero sí en su cultura y en su esencia. De alguna manera, estas canciones nos representan, ya sea en su letra, en su música, en su contexto o en su espíritu. Canciones como el jarocho de "El Aparato", el ranchero de "La Ingrata", el bolero de "Esa Noche", el apego a las raíces en "Ixtepec", la banda sinaloense de "El Fin de la Infancia", el exquisito sonido de los tríos en "Madrugal", el sabor costeño de "La Negrita", la conexión con las colonias populares de "El Tlatoani del Barrio" o el ska con inicio huapango de "Las Flores". Todas ellas monumentos en sí mismos de lo que somos como mexicanos en más de un sentido. Incluso las canciones con sonidos no autóctonos, como el funk de "El Ciclón", el metal de "El Borrego", la delicia del bossa nova en "Trópico de Cáncer", el pop de "El Metro", el grunge en "La Pinta", el mambo en "El Puñal y El Corazón" o el disco setentero en "El Baile y El Salón" resultan ser obras majestuosas que representan nuestras raíces de maneras mucho más ambiguas. Así que, 59 minutos y 20 canciones después, habremos conocido un pedacito de México a través de un álbum que le honra de la forma más artística posible. 


1. Revés / Yo Soy (1999)


El disco experimental. El disco desconocido. El que no está en plataformas. El que les hizo perder su contrato con EMI. El disco de culto. El mejor disco de rock mexicano de la historia. La banda tenía en mente un proyecto que los directivos no les dejaron desarrollar. Y aún así entregaron un trabajo increíble, que la gente de más poder en la industria se encargó de enterrar y hacer olvidar. El álbum es un fantasma. No existe en ningún formato. Es como si jamás hubiese existido. Sin embargo, lo más importante es lo que siempre prevalece, y en este caso, por más campañas de desprestigio gracias a su bajísimo nivel de ventas, la música prevaleció. Y ciertamente, no es música para cualquiera, sobre todo si consideramos que se trata de un álbum doble, del cual el primer disco es instrumental, experimental y carente de accesibilidad musical. Incluso las canciones tienen títulos raros, números, iniciales, o incluso sin título. Son 13 canciones en este primer disco, que se escuchan con gran asombro para quienes realmente escuchan música. Para quienes no, después de una canción ya se habrán aburrido. Quizás el tema más conocido de esta mitad sea "13", porque es la que más cercana está a lo que se podría denominar como medianamente accesible. Pero hay joyas como "9" en su ambiente autóctono-industrial, "11" con su beat de 5/8 que juega con nuestra orientación musical, "5" con sus geniales y abruptos cambios, "10" y su asombroso collage de sonidos, "5.1" como una exquisita reinterpretación a vientos y cuerdas de "5", o "M.C." en colaboración con el Kronos Quartet (que no es poca cosa). Sin embargo, el brillo máximo lo hallamos en el disco 2, el que tiene canciones más convencionales, y que todas en conjunto conforman una obra redonda, maravillosamente intimista y profundamente doliente. Aquí la experimentación con ritmos ya no está presente, y más bien se trata de hacer un viaje de introspección para encontrarnos dentro de los densos y melancólicos sonidos que la banda desarrolla en los 15 temas que le conforman. Es por ello que podemos encontrarnos con temas tan macabros como "Dos Niños", "El Padre"o "La Locomotora", una auténtica obra maestra del rock esta última. Pero también podemos encontrarnos con canciones de profunda belleza, como esa maravillosa dualidad que conforman "El Río" y "El Polen", en uno de los momentos más sublimes de todo el rock de los 90, además de delicias como "El Espacio", "Árboles Frutales" o "Lento". Mención aparte se merece el enorme portento de canción que es "El Ave", en tema único con una estructura tan peculiar como genial, y un trasfondo oculto en una fachada alegre y optimista. Una obra maestra de canción (de la que ya hice una breve reseña aquí). En resumidas cuentas, este álbum es el punto más alto de sofisticación, emotividad y creatividad que haya tenido cualquier banda de rock nacional en sus 64 años de existencia.

viernes, 17 de julio de 2020

Mis 15 Álbumes Esenciales de Rock Mexicano



Para quienes me conocen, saben que el llamado "Rock Nacional" no es algo que precisamente sea de mi agrado. La oleada de finales de los 80 y principios de los 90 del famoso "Rock En Tu Idioma" no me parece un movimiento artístico genuino, y sólo sirvió para catapultar a ciertas bandas al estrellato, más por su afinidad con la juventud mexicana ávida de figuras similares a las anglosajonas que idolatraban, que por su calidad musical. A mí, por ejemplo, jamás me gustó la música de los Caifanes, y a pesar de que reconozco 3 o 4 canciones buenas de dicha banda, no encuentro un álbum completo suyo que valga la pena. Mismo caso con Fobia, Maldita Vecindad, La Lupita, etc. Y en esa tónica se encuentran las banditas de los dosmiles, como Zoé, Volován, Porter y demás; así como las bandas de rock urbano ochentero que, si bien eran más genuinas, no tenían la calidad suficiente. Entonces, con eso estoy eliminando al 95% de las bandas de rock mexicano de todos los tiempos, y por ello , hacer una lista de 15 álbumes fue tarea difícil, pero lo logré gracias a las contadas excepciones que confirman la regla, y al movimiento progresivo del rock mexicano que pasó totalmente desapercibido en los años ochenta, así que esta es una excelente oportunidad para que todos reconozcamos el talento mexicano de estos 15 álbumes que a mi parecer, tienen una calidad artística realmente alta. 

15. "Cuatro Caminos" - Café Tacuba (2003)


Un maravilloso álbum de la destacada banda originaria del Estado de México, uno mucho más orgánico que su trabajo experimental anterior, incluso más rockero que cualquier cosa que se les haya escuchado. La banda de cierta forma se reinventa con el sólo hecho de renunciara la caja de ritmos, para usar una batería, cosa que jamás habían hecho. Con ello, las guitarras toman también un papel más preponderante en canciones como "Recuerdo Prestado", "Soy o Estoy" o esa maravilla que se titula "Qué Pasará". Otras canciones destacadas son la hermosísima "Mediodía", la espectacular "Camino y Vereda", la súper popular y cursi "Eres", la deliciosa "Puntos Cardinales", la animosa "Eo (El Sonidero), la escalofriante abrochadora "Hola Adiós" o ese portentoso homenaje a Radiohead titulado "Encantamiento Inútil" (igual me recuerda a "Rabbit In Your Headlights" de UNKLE), uno de los puntos musicales más altos en toda la historia de la banda. Este álbum es casi una obra maestra, sus canciones son de un altísimo nivel de calidad, y el cambio sonoro le da una frescura que hace de esta obra una de mis preferidas en todos los sentidos. Además que fue el primer disco de Café Tacuba que me compré a mis 15 años de edad, lo cual le añade un valor sentimental único. 

14. "0.720 Aleación" - 0.720 Aleación (1986)


Lo que nació como un proyecto de propaganda de nacionalismo para el mundo, que sería develado en el mundial de fútbol celebrado en México en 1986, terminó por ser un dolido, melancólico y muy artístico homenaje a las víctimas del terremoto de septiembre de 1985, con canciones instrumentales en su mayoría, se refleja ese orgullo nacional con sonidos de rock que mezclan elementos autóctonos, y que además lo hacen de forma espléndida con un cierto toque de virtuosismo, muy al estilo del rock progresivo que en aquellos años estaba teniendo un apogeo subterráneo en el país. El resultado es una nostálgica y maravillosa obra de rock autóctono, en la que el orgullo nacional está más presente que nunca, pero de forma muy diferente a como se había proyectado inicialmente. La obra tiene 2 partes principales, una con canciones en forma, todas ellas hermosísimas y dolientes a más no poder, y otra con breves instantes musicales que expresan paisajes de homenaje a las víctimas, al país mismo, y a quienes vivieron la tragedia. La obra tiene nulo reconocimiento hoy en día, pero dedicarle unos minutos a su escucha puede ser una actividad por demás gratificante, desde la breve abridora "Caifán", pasando por esa maravilla llamada "Tarahumara", el falso optimismo de "Danzante", la emotividad de "Para Estos Tiempos Tan Ciertos" (única canción con letra del álbum) o esa absoluta hermosura que es "Campana Del Silencio". Especial detalle a la portada, en la que se ve un anverso típico de las monedas nacionales, en donde sólo se alcanza a leer "unidos mexicanos", un claro mensaje de lo que el país requería en los momentos difíciles. Ojalá todos valoráramos esta que es una de las obras musicales más destacadas de la historia del rock mexicano. 

13. "El Poeta Del Ruido" - Decibel (1979)


Este es uno de los álbumes más difíciles de escuchar de toda la historia del rock nacional, difícil por su alto nivel de complejidad, por su uso constantes de elementos de jazz y rock progresivo de altura, que nos recuerdan al trabajo de los franceses Magma, y por ello es que también vale muchísimo la pena, pues no es una mera imitación de esta banda, u otras similares como Art Zoyd o  Univers Zero, sino que es una adaptación de estos sonidos intrincados y complejos, a través del filtro de los propios músicos, y el resultado es una obra majestuosa a su modo, un portento y un despliegue de virtuosismo creativo e interpretativo, en donde los sonidos divergen en mil ramificaciones diferentes para luego encontrarse una a una en formas tan ingeniosas como difíciles de apreciar en un principio. Es incluso válido decir que se trata del álbum más cerebral de la historia del rock mexicano, un auténtico reto para quienes no están familiarizados con este tipo de música, pero también una excelente oportunidad para descubrir y maravillarse con este inagotable y extenso mundo musical oculto e inexplorado. Ojo en especial a esa obra alucinante llamada "Terapia del Fakirato", un tema que nos volará los sesos.

12. "Estación de Sombra" - Nazca (1986)


Otra obra sumamente cerebral, en la que la banda explora los alcances del jazz dentro del rock, en sus diversas variantes, especialmente la del rock progresivo, con música bastante oscura y ominosa, pero a pesar de ello, realmente brillante. Con sólo escuchar la inicial "Estación de Sombra" podemos apreciar los alcances musicales de esta banda que sí o sí se le debe considerar de culto. Momentos de un caos ordenado y excepcionalmente interpretado, junto con un revoltijo en las entrañas y unas armonías complejas pero coherentes, hacen de esta obra uno de los puntos más altos del rock subterráneo que proliferó en México a mediados de los años ochenta, mientras en la superficie las baladas pop y los cantantes populares dominaban la escena en programas televisivos como "Siempre en Domingo". Al mismo tiempo que en un sector subterráneo tenía su apogeo el rock urbano, con bandas como El Tri, El Haragán y Compañia, Tex Tex, entre muchos otros, también había el progresivo subterráneo, de donde surgió esta ignota pero extraordinaria banda, con una calidad musical mucho muy superior a lo demás que se gestaba en la escena musical del entonces Distrito Federal, y con los elementos suficientes para que su fracaso comercial les catapultara automáticamente al estatus de agrupación de culto. Algunos otros temas destacados son la breve "Espacios En Torno", la alucinante y afrancesada (por su similitud al rock en oposición de ese país) "Mangle", la altamente compleja "En La Cuerda Floja" o la brillante "Nadja". Con esto se demuestra que el rock nacional va más allá de la oligofrenia y el desmadre eterno, y que no todo el producto presentado debe ser escatológico o decadente. 

11. "Galie" - Galie (1984)


De todos los álbumes presentados en esta lista, quizás este sea el más difícil de conseguir, por el auténtico anonimato de la banda, y por su falta de datos adicionales que complementen la información sobre esta obra. Por lo poco que sé, se trata de una banda tapatía que en los ochentas alcanzó a grabar 2 álbumes, este y otro de un corte musical muy diferente y decepcionante. Pero centrémonos en esta obra. Se trata de un álbum sorprendentemente accesible, con música que coquetea mucho con la melodicidad y los sonidos entrañables, muy cercano a lo que hacía Camel en Inglaterra, en los años setenta. Son canciones instrumentales que destacan por su enorme belleza, sencillez y ambientación apacible. Con mayoría de instrumentos orgánicos, sólo es posible escuchar un bajo eléctrico y algún sintetizador por ahí, pero los sonidos principales son de una guitarra acústica y un hermoso piano. Con todos estos elementos, se me hace increíble que la obra sea poco accesible, y poco reconocida. Tan sólo la inicial, apropiadamente titulada "Obertura", es de una belleza inmensa, con secciones tan sencillas en estructura como ricas en melodías hermosas y ambientaciones delicadas. Pero lo mismo sucede con el resto de las canciones, destacando la belleza de "Galie", la melodicidad de "Sulap" o el virtuosismo de "El Último Sueño de Paganini". Así que podemos decir que, de todos los álbumes presentados en esta lista, éste, además de ser el más difícil de conseguir, también es el más bello de todos, el más sutil, delicado y sensible. Una obra sin igual en la historia del rock nacional.

10. "Cicatrices" - Real de Catorce (1998)


Para inaugurar el top 10 de esta lista, tenemos a una de las bandas más emblemáticas del rock nacional, una que siempre se ha caracterizado por su elegante sonido bluesero, con letras poéticas y una sensibilidad sin igual. La banda liderada por el genial José Cruz nos entrega una de sus obras más destacadas. Ahora bien, sé que quizás la banda tenga mejores obras, pero esta lista es meramente personal, y a mi gusto, este álbum es el más fino y el que mayor valor artístico tiene, a mi parecer. De alguna manera, el sonido en este álbum es mucho más orgánico que en entregas anteriores, y ello se debe a la limpieza de la producción, y al buen trato que se le dio a los sonidos en la mezcla final. Así, tenemos un álbum completo que abre con ese delicioso blues titulado "Cicatrices", pasando por la alegría rockera de "Bebimos y Vivimos", la exquisitez del latin rock en "No Me Dejes Por Favor", la energía de la genial "Labios Rotos", pasando por la sensualidad de "Mujer Liviana", "Lila"o "Prendas de Algodón", la tristeza innata y a veces cómica de "Un Largo Rato", "La Venenosa", "Ogarrio" o ese deleite final titulado "El Anticuario", e incluso una breve experimentación en la argentinizada "La Buenos Aires" o en la vanguardista "Hikuri". De todo a todo, este álbum es una obra maestra, un álbum perfecto que no tiene ninguna falla y que, amemos o no al rock, nos identificaremos con la honestidad brutal tanto de las letras como de la música de esta brillante entrega musical. 

9. "Bueninvento" - Julieta Venegas (2000)


El segundo disco de la originaria de Tijuana es un trabajo excepcional que nos demuestra el poderío que tenía esta mujer en sus mejores años. La obra es bastante intrincada, con momentos de una rabiosidad brillantemente expresada tanto en las letras, como en la música, pero sobre todo, en el excepcional rango vocal que tenía la talentosa cantante. No se trata de un rock agresivo como tal, las guitarras no son el elemento más recurrente a lo largo del álbum, de hecho lo es el poderío de la voz, aunque en un aspecto instrumental, este álbum es también bastante rico, teniendo una serie de sonidos diversos incluidos a lo largo de los 14 temas que conforman a la obra. Por ejemplo, la inicial "Fe", tiene, además de guitarra, bajo y batería, un órgano Hammond, unas trompetas, y algún otro sintetizador que suena a lo lejos. Pero hablando de poderío, tenemos temas increíbles como "Hoy No Quiero", con esa letra fulminante, "Voluntad" la cual expresa el sentir de muchas mujeres, "Flor", quizás la canción más pesada de todo el álbum, "Todo Inventamos" con su pesimismo brutal, u "Otro Sol" y sus atmósferas grises y nada optimistas. Como contraparte, tenemos temas un tanto más esperanzadores, como la espectacular "Sería Feliz" o la brillante "Instantánea", uno de los momentos más brillantes de la historia del rock nacional. Además, otros temas destacados son la genial "Casa Abandonada", la inusual "Enero y Abril", la versión de "Siempre en Mi Mente", original de Juan Gabriel, o esa hermosura que cierra el álbum, titulada "Sueño de Sombras". Sin duda, estamos ante el que a mi parecer, es el álbum más brillante de la tijuanense, un álbum poderoso en una época en la que las mujeres no tenían poder alguno dentro del rock, y que lamentablemente, la misma Venegas habría de quitarse por sí sola ese poder con sus álbumes posteriores. 

8. "No Vayamos A Irnos Sin El Mar" - Arturo Meza (1983)


Arturo Meza es una de las figuras musicales más respetadas dentro de la escena subterránea nacional, con más de 4 décadas de trayectoria, sus inicios se dieron en agrupaciones progresivas como Decibel, pero posteriormente decidió grabar su primer álbum solista titulado "No vayamos a irnos sin el mar", una obra musical rica en sonidos autóctonos, y con letras hechas de adaptaciones de textos indígenas e incluso algunos de ellos prehispánicos. Así, tenemos una decena de canciones entrañables, con un sentido folclórico único y por demás memorable. A mediados de los ochenta, nadie quería sonar autóctono, menos en el rock. Los sintetizadores y las guitarras eléctricas eran los instrumentos insignia de casi todas las bandas. Pero el buen Arturo Meza quería homenajear las raíces del mexicano, con una obra tan vanguardista como nostálgica, y el resultado es este brillante trabajo. Desde la inicial "Canto Triste" a manera de marcha fúnebre prehispánica, hasta el épico final de "Al Amor Fraterno", siempre se prepondera el uso de instrumentos típicos de las diversas regiones de nuestro país. Así, temas como "Flores Nuevas", "Me Pesa En El Corazón La Vida Que Estoy Llevando" o "Canto Por Niño" son meros homenajes a la música tradicional de nuestro país. Además hay otro tipo de canciones más orientadas al folk, como esa delicia llamada "Misión del Poeta", una hermosura que además está adornada por la voz de Carmen Leñero, o ese instante de sensibilidad genuina titulada "La Partida", de la que se extrae el título del álbum. Más adelante, otras bandas harían el mismo trabajo de rescatar sonidos autóctonos para mezclarlos en un álbum de rock, algunas con rotundos fracasos y otras con trabajos realmente buenos, pero la obra primigenia en ese sentido, que se lo tomó en serio, fue esta maravilla hoy olvidada.

7. "Y Murió La Tarde" - Nirgal Vallis (1985)


Otra obra brillante del periodo progresivo ochentero en México, una obra comparable a los trabajos realizados en Europa, con canciones que entrelazan el uso de instrumentos convencionales con sintetizadores, los cuales además terminan por ser la estrella del álbum gracias al trabajo del virtuosísimo José Luis Fernández Ledesma, quien a la postre sería una leyenda del rock progresivo nacional. La obra tiene canciones que rondan la genialidad, y temas que reflejan los alcances que el rock pudo tener en México. A pesar de todo, las canciones no son cerebrales; sorprendentemente son temas demasiado accesibles, ya sea por su belleza natural, por sus secciones melódicas y perfectamente delimitadas, o por el uso de una voz principal femenina, que engalana los sonidos de por sí finísimos. Por ejemplo "La Espera (Un Ser Llamado Muerte)" es un tema hermosísimo, en el que no hay una sola percusión, pero en el que los sonidos se plasman de una forma tan sutil y tan cuidada que termina por ser una auténtica caricia para los oídos. El tema homónimo es más extenso, pero como decía, tiene secciones muy delimitadas y de una melodicidad que reducen mucho su complejidad, por lo que los casi 10 minutos de duración no se sentirán en absoluto. Por su parte, "Hiperdulia Al Fracaso" es una canción casi pop, pero de una brillantez también notable. Y qué decir del tema central, titulado "Memorias De Un Cometa", una suite progresiva que nada le pide a los trabajos europeos de los años setenta. Los primeros 4 minutos de la canción son para escucharlos una y otra vez, por su complejidad, su perfección, su ensamble armónico sin igual y su uso del ritmo en tiempos complejos pero siempre coherentes. Es un despliegue musical de una perfección absoluta, una lección gratuita de música en términos estrictamente académicos en 4 minutos. Con este solo instante musical, el álbum ya se merece un lugar en la historia del rock nacional. 

6. "El Fluir" - La Barranca (2005)


También estoy cierto que La Barranca seguramente tenga mejores álbumes que el presentado en 2005, sin embargo, este es mi preferido por su corte rockero pesado y poderoso. Todo el álbum es una muestra del poderío de las guitarras, algo que extrañamente muchas bandas de rock mexicano habían evitado hacer, por alguna razón desconocida. José Manuel Aguilera decidió reclutar al brillante Alejandro Otaola para ser el segundo guitarrista en esta obra, y no pudo haber un acierto mayor, pues el virtuosismo del destacado músico añadió un elemento único que hace de este álbum uno de los mejores despliegues de guitarra de la historia del rock nacional, además claro, de sus aportes en la composición de canciones clave en el álbum. La obra inicia con la poderosa "Dormir Sin Miedo", y de ahí pasa a un tema de rock con mucho sabor en "Por Donde Pasas", que nos recuerda mucho a los trabajos anteriores de la banda. Pero en "El Fluir" nos encontramos con el primer despliegue musical de altísimo nivel, un jam poderosamente emotivo  gracias a su naturaleza creciente, y es sin duda una de las grandes joyas del álbum. "Zafiro" es otro tema interesante, mucho más discreto que su predecesor, y en "Pare de Sufrir" nos volvemos a topar con un rock poderoso, muy al estilo del King Crimson noventero y de principios de los dosmiles, en un ritmo de 11/8 complicadísimo. "Una Tarde En La Vida" es un delicioso homenaje a la belleza de los atardeceres, y "Usumacinta" es otro tema destacadísimo en el que el aporte de Otaola es más que evidente, una canción sin estructura, que está en constante movimiento y que no nos costará nada de trabajo descubrir la genialidad innata en ella. Por su parte, "Ser Un Destello" es una canción de bajo perfil aparentemente, pero que con un par de escuchas descubriremos que es otra de las joyas del álbum. Ya hacia el final, tenemos la discreta "El Cinturón De Orión", la emocionante "Río" y la brillante "Hendrix", para cerrar de forma espléndida con "Si Acaso Hay Vida", y redonder una obr maestra del rock nacional, y uno de mis discos favoritos de toda la vida.

5. "Re" - Café Tacuba (1994)


¿Qué se puede decir de esta obra que no se haya dicho ya en múltiples ocasiones, por múltiples publicaciones de múltiples lugares del planeta? Es una insignia de la música nacional, del rock mexicano y de la fusión que éste puede tener con otros géneros más autóctonos. Es un álbum emocionante de principio a fin, que en ningún momento nos aburrirá por su inagotable paleta de colores, de posibilidades y de sonidos que llenarán nuestros oídos de un sentimiento de amor a nuestras raíces, y de asombro por lo lejos que puede llegar esta música que en apariencia es tan limitada por su naturaleza autóctona. Esta obra catapultó a los Tacu)bos al reconocimiento mundial, como una de las agrupaciones más propositivas de toda América Latina. Y es que es imposible no sentir afección por un trabajo tan bien hecho y tan genuino como este. Mira que el collage de sonidos jamás nos incomoda, y podemos escuchar el huapango seguido del norteño, para pasar al funk, y de ahí al industrial, para regresar a un bolero y así seguir, pasando por la bossa nova, el pop, la música de banda, el jarocho, el rock duro, la música disco, el mambo y cha cha chá, entre otros. Sonidos que ya conocíamos, pero no de esta forma. Y la verdad, qué bien suenan cuando se les da el manejo correcto. Una obra como esta, es irrepetible, jamás nadie podrá lograr esta combinación tan caótica y tan perfecta, como lo hicieron los satelucos en el lejano 1994. ¿Mi canción favorita? Creo que "Trópico de Cáncer" es uno de los más grandes temas jamás escritos en este país. 

4. "Flüght" - Flüght (1982)


Un asombroso álbum progresivo, de esos que dejan entrever el enorme talento, virtuosismo y capacidad musical que tenían los músicos. Se trataba de un dueto, conformado por Sergio de Labra en los pianos y sintetizadores, y Víctor Ruiz en las guitarras, que con muchas complicaciones y años de esfuerzo, lograron publicar esta obra maestra que, como era de esperarse, tuvo poco éxito y reconocimiento, a pesar de tratarse de una obra maestra musical, algo que en México no se había escuchado, y difícilmente se volverá a escuchar con este nivel de perfección y maestría. Son sólo 2 temas los que conforman esta obra monumental. Dos "canciones" que nos regalan hermosos paisajes musicales, que me recuerdan mucho al trabajo de uno de mis ídolos musicales de todos los tiempos, el alemán Klaus Schulze, y que dejaron la vara muy alta no sólo para las demás agrupaciones progresivas de aquellos años, sino para el propio dueto, que no pudo igualar su trabajo hecho en esta obra homónima. Cada uno de los temas tiene, digamos, su propia personalidad. "Transparencias" es un tema mucho más académico, en el que el uso preponderante del piano como elemento principal le añade un carácter elegante, de altura a la obra. Si a ello le agregamos el excelente uso de los sintetizadores en momentos clave de la obra, más el perfecto acompañamiento barroco de la guitarra, el resultado es una obra monumental de 21 minutos de duración, y de una estabilidad en cuanto a la calidad proyectada, y un vaivén en cuanto a la emotividad de cada una de las secciones que le conforman. Mientras tanto, "En Un Viejo Castillo" es un tema mucho más espacial. Claro que también tiene su alto grado de dificultad, pero su naturaleza es mucho más alucinante que matemática. Los sonidos electrónicos que deambulan sobre las precisas notas de guitarra, las cuales a su vez se sostienen en una sólida base de bajo que, más que un acompañamiento, es un protagonista más de la obra, hacen que los casi 17 minutos de duración de esta pieza sean un auténtico viaje a nuestro interior, a nuestras memorias y a lugares que quizás hayamos explorado o no. Otro álbum con estos elementos, con esta calidad y con esta perfección, no existe en toda la historia del rock nacional.

3. "Hombre Sintetizador" - Zurdok (1999)


En 1997 el rock en México tuvo una especie de resurgimiento, con bandas como Molotov o Plastilina Mosh que hicieron muchísimo ruido, pero que no tenían una sustancia musical sostenible. En ese mismo año, en Monterrey surgió una banda que no tenía un estilo definido. Por un lado, parecían metaleros, y por otro, hacían un rock pop muy a la Beatle, con bastante talento para ello. Pero fue en 1999 que esta banda, llamada Zurdok, publicó su segundo y mejor trabajo, uno en el que su estilo quedaría mejor definido. Una mezcla de britpop con enormes homenajes a las melodías de los Beatles y un destello a las armonías de los Beach Boys, en un álbum muy serio para el rock nacional, que siempre se ha caracterizado por tomarse todo "de desmadre" y nada con profundidad. Así surgió Hombre Sintetizador, una obra monumental del rock nacional, con canciones muy buenas en su gran mayoría, y que no le piden nada al rock anglosajón de la época. Temas como la poderosa "Abre Los Ojos", la hermosa "¿Cuántos Pasos?", la genial y alucinante "De Llegar Al Final", la pegajosa "Si Me Advertí", la espectacular "Espacio" o la coda climática "Luna" hacen que este álbum sea uno de los mejores momentos del rock mexicano, con todo y que no alcanzó el suficiente reconocimiento, precisamente porque no "echaban desmadre" y porque era más divertido escuchar a Molotov y su Apocalipshit, que hacía reír pero que no ofrecía nada más que una serie de temas escatológicos, tal cual. Pero regresando al álbum, para todos los amantes de los Beatles, del rock británico en general, esta obra les va a encantar, cada segundo, cada detalle, cada arreglo, cada armonía, nos lleva inevitablemente a la elegancia y fineza de la música echa en aquel país. Aún recuerdo cuando lo escuché por primera vez hace 20 años, con mi hermano, y lo emocionados que estábamos de escuchar esta música tan bien hecha, y tan mexicana. 

2. "Queen Of The Murder Scene" - The Warning (2018)


¿Quiénes son The Warning? ¿Qué hacen en una lista de 15 álbumes esenciales de México? Algunos les llaman la salvación del rock, otros las catalogan como la banda que resucitó a Hendrix, al Zeppelin y a Sabbath, otros más dicen que se trata de la banda insignia para el futuro del rock a nivel mundial. Y no lo digo yo, lo dice gente especializada no sólo de México, sino de todo el mundo. Así es, The Warning es la esperanza del rock a nivel mundial, y son mexicanas. Todos sabemos que el rock está en crisis, en peligro de extinción, y es una bocanada de aire fresco escuchar un álbum como este, porque rescata todos esos elementos que han hecho del rock el género musical por excelencia de los últimos 70 años. Así que, respondiendo a las preguntas iniciales, The Warning es un power trío conformado por 3 hermanas regiomontanas llamadas Daniela, Paulina y Alejandra Villarreal, de 20, 18 y 15 años de edad, respectivamente. Y la razón por la que están en esta lista es porque su segundo álbum, Queen Of The Murder Scene de 2018, es una obra maestra del rock. Así sin más. No es un prospecto de buen álbum, no es un álbum de transición, es una obra maestra del rock. Con riffs de guitarra estupendos, notas precisas y poderosas del bajo, y un virtuosismo jamás visto a nivel nacional en la batería para una banda de rock, las canciones del álbum además nos cuentan una oscura y trágica historia de amor, obsesión, y asesinato, como lo anticipa el título de la obra. Una temática muy obscura para 3 adolescentes, pero que va muy bien con la energía y poder rockero de la música, en temas tan buenos como la apabullante "Dust To Dust", la perturbadoramente bella "Crimson Queen", la protometalera "Ugh", la escalofriante "Stalker", la dinámica y pegajosa "Red Hands Never Fade", el auténtico himno que es "Sinister Smiles", la thrashera "Dull Knives", la genial desde su riff "Hunter" y sobre todo, ese portento, ese homenaje al metal clásico, esa pieza de perfección rockera, inigualable y majestuosa, titulada homónimamente "Queen Of The Murder Scene". Entonces sí, tenemos aquí a la salvación del rock a nivel mundial. A nivel nacional no, porque lleva años sin tener salvación como tal. Pero aún si no termina por salvar al rock (una tarea injustamente titánica para las 3 virtuosas hermanas), este álbum sí queda a la posteridad como una de las pocas obras maestras del rock mexicano. 

1. "Revés/Yo Soy" - Café Tacuba (1999)


Este es mi disco favorito de todos los hechos en México. Es un trabajo altamente experimental, que consta de dos partes principales, la primera de ellas es una colección de experimentos sonoros, que exploran todas las inquietudes de los cuatro músicos, que puede llegar a ser un poco inconsistente, pero que en su naturaleza experimental se puede llegar a comprender, puesto que no es una expresión convencional de música. Son ensayos musicales, algunos de ellos muy hermosos, otros muy extraños, unos más muy asombrosos y otros de bajo perfil. Originalmente la banda quería sólo publicar este trabajo, pero su disquera no se los permitió, por lo que tuvieron que incluir la segunda mitad de la obra, que es la más sustancial, la más hermosa y desgarradora expresión musical de los Tacubos. Y es en esta en la que más nos vamos a centrar, porque la naturaleza íntima de los temas nos lleva a relacionarnos con ellos en más de un sentido. Por ejemplo, la inicial y brutal "El Padre" nos habla del odio que podemos sentir por aquellas figuras que nos marcan, y en las que inevitablemente nos llegaremos a convertir, todo esto acompañado de una música maravillosamente llevada por el ritmo pausado impuesto por la guitarra acústica. "La Locomotora" es eso, un tren musical que no para, que nos lleva en el trance sonoro del que no podemos y no queremos escapar por su hipnotismo y perfección. La dupla de "El Río" y "El Polen" es el momento más hermoso en toda la historia de la música nacional contemporánea. No hay mayor sensibilidad y hermosura en ninguna otra canción, ni le busquen, lo que se encuentra en este par de bellezas no lo encontraremos jamás en otra canción. Mientras que "Dos Niños" es una perturbadora y poderosa canción oscura, sobre todo en su música que roza a ominosidad. Algunos otros temas destacados son la exquisitamente sensible "El Espacio", otro de los puntos más altos de la música nacional, la estructura circular brillantemente orquestada de "El Ave", la alegría de "Bicicleta", y la sensibilidad en la tierna "Lento", con la que cierra esta segunda mitad del álbum. 

Así cerramos también esta lista, que es una expresión meramente personal, no es un cánon ni un diccionario, es mi opinión de 15 álbumes hechos en México, que me tocaron el corazón y el alma, y que son tan parte de mí como lo son mis piernas o mis brazos. 

sábado, 14 de septiembre de 2019

15 canciones de Rock Mexicano



Aprovechando que estamos en los días de fiesta nacional, he aquí una lista con 15 canciones que, sin que necesariamente sean las mejores, sí son de mis preferidas (considerando que para nada soy un fan del rock nacional) e incluso algunas se pueden considerar como un referente para todo aquel que quiera conocer más a fondo la representación nacional del género anglosajón por excelencia. El orden es meramente personal y subjetivo, así que cada quien puede reacomodarlas a su gusto.

15. "La Partida" - Arturo Meza 


Extraída del fabuloso primer álbum de este cantautor subterráneo, es una brevísima y bellísima canción que transita entre la trova y el folk, con un acompañamiento acorde con el año de su publicación (1984) y amor por la melodía simple y exquisita, en la que además se muestran los dotes musicales del buen Arturo, y que quisiéramos que durara más tiempo del que lo hace. Una pequeña joya que muy pocos conocen.

14. "Las Piedras Rodantes" . El Tri


Para nada soy un seguidor de El Tri, sin embargo esta canción de blues folk con la típica referencia rocanrolera de las piedras que ruedan es una que sí me saca una sonrisa por su sencillez y su efectividad. Y sí, probablemente se trate de la única canción de esta icónica banda de rock urbano que sea de mi agrado.

13. "Tornasol" - La Gusana Ciega


La segunda mitad de los noventa significó el surgimiento de un mini-movimiento dentro del rock nacional, en el había una fuerte inspiración del rock británico (britpop) que se hacía en esos días, y de ese movimiento es que surge esta revitalizadora canción, con una alta dosis de energía y un sentido melódico maravillosamente adaptado a la base musical rockera.

12. "El Espacio" - Café Tacuba


Uno de los temas más asombrosamente estremecedores y escalofriantres de la historia del rock nacional. La canción es un suave y sublime momento de exquisitez musical, tanto en lo armónico como en lo melódico, y además es altamente emotivo en todos y cada uno de los segundos que dura. Pocas canciones alcanzan el nivel de excelsitud sonora como lo hace este portento de canción.

11. "No Importa" - Zurdok


Esta es la canción más "beatlera" de todo este listado. La estructura musical, armónica y melódica inevitablemente nos remite al legado de los fab four, cosa que se agradece y se valora en gran medida, sobre todo si consideramos que los orígenes del llamado "rock en tu idioma" no estaban muy lejanamente emparentados con el rock británico clásico. Aún así, podemos escuchar la novatez de la banda en algunos momentos (sobre todo en la producción), pero la esencia musical prevalece.

10. "Aquí No Es Así" - Caifanes 


Otra banda icónica del rock nacional que no me agrada para nada, excepto por esta canción. En gran medida, la grandeza del tema se debe más al punteo de la guitarra de Alejandro Marcovich que a la letra de Saúl Hernández o a cualquier otro elemento musical. Y, a grandes razgos, de eso se trata el rock, de las guitarras y el ingenio para usarlas de manera creativa. Y con eso basta para hacer de esta canción uno de mis referentes en cuanto a rock nacional.

9. "Todo Inventamos" - Julieta Venegas



Antes de que Julieta Venegas se transformara en un títere más de la industria musical latinoamericana, era una rockera independiente mordaz y bastante ingeniosa. Ello lo demostró en sus dos primeros álbumes, el maravilloso Aquí de 1997 y el estupendo Bueninvento de 2000. De este último se extrae esta oscura y poco esperanzadora canción, en la que podemos (con cierta añoranza) imaginar lo que pudo haber sido de Julieta si no hubiese cambiado su rumbo musical.

8. "Botas Negras" - Radio Kaos



Una canción con pocos brillos en lo musical, pero con una altísima dosis emocional que enaltece la pieza a pesar de la ingenuidad de las letras, y que aportan una perspectiva desde más arriba al tema, incluso al grado de emparentarse con géneros de altura como el blues, en el que igualmente se enaltece la parte emocional de las melodías. Personalmente, también tiene una fuerte dosis de añoranza por vivencias pasadas.

7. "Más Bonita" - Ely Guerra



Elegir una canción de Ely Guerra fue tarea difícil, sin embargo me decanté por esta potente obra debido a su fuerte dosis de guitarras, ominosidad y sensualidad, elementos fundamentales del rock tanto en su etapa clásica como en el rock hecho en los últimos años. Pocos valoran el trabajo de esta gran artista, sin embargo considero que, en su momento, fue una de las más grandes exponentes del rock a nivel nacional.

6. "Un Largo Rato" - Real de Catorce



Si elegir una canción de Ely Guerra era difícil, elegir una de Real de Catorce es infinitamente más difícil. La legendaria banda de blues rock tiene un sinfín de obras destacadísimas, sin embargo, consideré esta por su enorme accesibilidad, su humor negro de altura y su exquisito espíritu bluesero. Extraída de uno de sus álbumes clásicos, el Cicatrices de 1998, es un must para todo aquel que se diga aficionado al rock nacional, o incluso al rock en general.

5. "La Locomotora" - Café Tacuba



El álbum menos mediático de la banda fue el más artístico de todos. Revés/Yo Soy es una maravilla de álbum que pocos conocen y valoran. De ese álbum, el tema más conocido es el asombroso "La Locomotora", canción sustanciosa que en su oscuridad esconde una enorme emotividad, una que cuesta trabajo percibir a menos que nos permitamos escuchar la canción con exhaustividad, más allá de las melodías o los ritmos. Y así, encontraremos que hay pocas canciones más contundentes en el rock nacional, como esta.

4. "El Fluir" - La Barranca



Las 4 primeras canciones de mi listado son las únicas que se pueden considerar como rock de sepa, rock en su más auténtica expresión, aunque se trate de distintos estilos de rock. En el caso de La Barranca, esta canción (la primera de las 4) es un rock estruendosamente emotivo. Las guitarras poderosas no esconden su intención emotiva detrás de ese crescendo melódico del riff principal. Y el momento del "coro" es uno de los despliegues musicales más perfectos de la historia del rock nacional. Eso por no mencionar el final de la canción, que nos dejará sin palabras.

3. "Dust To Dust" - The Warning



La canción más reciente en aparecer de este listado, es quizás la más emocionante de todas. La banda, conformada por 3 hermanas adolescentes, es originaria de Monterrey, y desde ya es considerada como una de las mejores agrupaciones de rock nacional de la historia. Una banda que trae esperanzas a los que creemos que el rock está muriendo lenta y dolorosamente. Y esta esperanza no es sólo a nivel nacional, la banda es ya un referente a nivel internacional. Y cómo no serlo, si no entregan canciones tan impresionantes como esta.

2. "Espacio" - Zurdok



Ya se había establecido que Zurdok era la banda que más se había influenciado en los Beatles, y en esta estupenda canción lo demuestra, sólo que con un approach mucho más cercano al rock alternativo noventero. Incluso hay un momento de armonía musical perfecta en el que todos los instrumentos encajan con una perfección que, casual o no, es oro puro, que es breve pero que, para quien lo detecta, le hace amar en automático a la obra. Una canción increíble que puede hacer lo imposible, como lo sugiere el estribillo.

1. "Fotografía" - Jumbo



Casi sin quererlo, esta banda regiomontana, en su debut, compuso y grabó una de las canciones más bellas y poco emparentadas con lo que se hace en nuestro país. La canción tiene una estructura más o menos convencional, pero la sustancia que compone esta estructura es lo que destaca. La emotividad que crece de a poco hasta reventar de forma espectacular con un rompimiento musical igualmente estremecedor. A mucha gente les gustan otras canciones de este álbum, como "siento que" o "aquí", a mí, esta en particular, me encanta, y siento que no tiene igual no sólo en su álbum, sino en el resto de la discografía de la banda.