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miércoles, 14 de octubre de 2020

Mis 20 canciones de Oasis

 


Para quienes me conocen, saben que Oasis es una de las bandas de rock que más me gustan, y que más definieron mi  amor por el género. Desde los 7 años de edad conocí a esta banda, y desde entonces su particular estilo indudablemente británico ha sido un referente para mí  y para mi forma de apreciar la música, en especial el rock. Si bien, para muchos esta banda sólo recicló todo lo que ya se había hecho antes, los mismos miembros de la banda jamás se han autoproclamado como genios. Citando al cerebro de la banda, y mayor de los hermanos Gallagher, Noel dice (atinadamente) "yo no soy un genio, jamás pretendí ser un genio. Sólo soy un amante del rock y que replica lo que más ama". Así que, teniendo esto como precedente, están aquí mis 20 canciones favoritas de esta banda:


20. "Don't Look Back In Anger"


Esta canción me trae tantos recuerdos de mi infancia, de la ilusión que sentía al descubrir, junto con mis hermanos, la maravilla de esta música, y de escuchar por horas interminables la canción. Con el pasar de los años, no sólo mi gusto no ha caducado, sino que la misma canción se erige como uno de los pilares máximos del britpop noventero, y del rock británico en general. 


19. "Digsy's Dinner"


Esta canción es un gusto de reciente adquisición. Cuando escuché el álbum del que se extrae por primera vez, esta canción pasó totalmente inadvertida por mí. Sin embargo, con el paso de los años, me fue atrayendo su simplicidad juguetona, su lírica incoherente y su indudable sentido rocanrolero que baña y sumerge a la canción en un sonido áspero y estruendoso. 


18. "The Hindu Times"


La facilidad que tenía la banda en crear canciones simples, efectivas, llenas de melodías que son tan pegajosas como rocanroleras, se demuestra justo en esta canción, una pieza que encaja perfectamente en los parámetros tanto del rock como del pop, y que con una sencillez asombrosa, se vuelve en un momento musical memorable. Hay que tener un cierto talento para poder hacer simples las cosas complicadas, tal y como lo hace la banda en esta canción.


17. "Talk Tonight"


En realidad esta canción es un lado B del sencillo "Some Might Say" aparecido en 1995, en el que Noel Gallagher interpreta prácticamente a solas esta emotiva y melancólica canción, con un mensaje un tanto desolador y esperanzador por igual, y que en lo musical, evoca las mejores piezas folk de los años sesenta. Muchas veces los lados B de Oasis eran incluso mejores que los lados A. 


16. "Stand By Me"


Esta es otra de esas canciones míticas de la banda, extraída del álbum más extremo que hayan grabado, el Be Here Now de 1997, e intencionalmente, en esta canción redujeron los muros de guitarra que tanto caracterizan a este trabajo discográfico, y además se incluyó una discreta sección de cuerdas que por momentos aligera el ambiente rockero. Pero aún así, es fácil percibir el ambiente rasposo, que contrasta a la perfección con las melodías pop y los arreglos vocales muy al estilo Beatle.


15. "(Probably) All In The Mind"


Esta canción quizás no sea de las favoritas de nadie, pero para mí es uno de los momentos más disfrutables de todo el historial de la banda. Su claro ambiente evocador de la psicodelia sesentera, más los multicitados arreglos vocales que genialmente hacían los dos hermanos Gallagher le dan un aire exquisita e innegablemente británico a la canción, que en ese sentido, reboza en elegancia y sofisticación.


14. "Roll With It"


Otra de las canciones fundamentales de la banda, la canción está llena de energía, de vitalidad, y sobre todo, de melodías fantásticas que, por más accesibles que sean, jamás hacen que la canción pierda poder rockero ni en elegancia. Todo aquél que se diga amante del rock, del sonido de las guitarras, del legado británico, debe amar esta canción, sí o sí.


13. "Stay Young"


Otro ejemplo de los lados B que, si bien en este caso no supera a su contraparte ("D'You Know What I Mean"), sí le compite por igual, esencialmente por su ambiente más ligero, su estruendoso (y hermoso) muro de sonido compuesto por decenas y decenas de guitarras encimadas, y sobre todo, por el genial motivo melódico que lleva a toda la canción, y que resulta ser simplemente irresistible para cualquiera que le escuche.


12. "Who Feels Love?"


Quizás la canción más experimental de este listado, y también una de las más brillantes, la canción nos sumerge en una atmósfera diferente, con menos guitarras, con más experimentación, pero manteniendo el principio melódico que siempre caracterizó  a la banda. Es cierto que en el 2000 la banda tenía que hacer cambios en su sonido, y el resultado, un tanto irregular por momentos, nos trajo maravillas como esta.


11. "Magic Pie"


Jamás me cansaré de admirar y alabar el muro de sonido que la banda usó en su tercer álbum. Hace que las canciones, con toda su accesibilidad melódica, trasciendan en un ente ultra rockero, que les acerca más a Led Zeppelin que a los Beatles. La canción es una maravilla que los amantes del áspero sonido de la guitarra eléctrica adorarán tanto como los exquisitos que preponderan la melodía elegante sobre los demás elementos musicales.


10. "Gas Panic!"


Al igual que en "Magic Pie", esta canción  se acerca más a una ambientación más épica, gloriosa, a través de la progresión de sus melodías y, sobre todo, de sus armonías, en las que se añaden sonidos conforme avanza la canción. Para la segunda mitad de la canción, ya estamos ante una obra grandiosa, que en su misticismo rockero se esconde un tímido dejo de melancolía, muy acorde con la letra de la canción.


9. "It's Getting Better (Man!!)


No pasan ni 5 segundos de que inicia la canción, y ya estamos escuchando, por lo menos, a 5 guitarras sonando al unísono. Y eso resume esta canción a la perfección. El estilo es mucho más rockero que popero en este caso, y los breves momentos de melodía, son exclusivamente vocales, voces que apenas si se escuchan por encima de las guitarras, y que como un instrumento más, funcionan bien. Al final, la canción se da la libertad de extenderse 2 minutos más, justo para eso, para que todos admiremos el fantástico sonido de las guitarras. 


8. "Cast No Shadow"


Sin duda esta es la canción más sensible y bella de todo el repertorio de la banda. Aparecida en su segundo álbum, su alcance sensible se vio opacado por el abrumador éxito de la otra balada del álbum, "Wonderwall". Sin embargo, esta canción me parece mucho más hermosa, y mucho más sensible que la famosísima ya citada. Aún con la mezcla rara entre sonidos country y pop (en una balada), la canción es de una belleza inigualable.


7. "Slide Away"


De entrada, la canción no parece ser una que pueda destacar muy por encima de las demás de su primer álbum. Las primeras notas esconden algo que más adelante se nos revelará con enorme asombro, y es el alcance emotivo que puede llegar a alcanzar esta canción. Una vez que escuchamos el coro, percibimos la altura que puede alcanzar la canción, y cuando llegamos a la segunda mitad de la canción, nos es indudable que la canción es majestuosa, cuanto menos.


6. "The Girl In The Dirty Shirt"


Esta canción, con tan peculiar nombre, es uno de los más grandes momentos musicales de la banda, y es una que resume a la perfección su estilo. Melodías, arreglos vocales, guitarras, y un ingenio maravilloso para conjuntar todos estos elementos en una canción memorable de principio a fin. La facilidad que tenía Noel Gallagher para componer canciones que fueran igualmente rockeras y elegantes, es asombrosa.


5. "Live Forever"


Con esta canción ya entramos al terreno de las canciones que son históricas, no sólo para la banda, sino para el rock en general. Live Forever es un himno al rock británico noventero, aquél que no parecía existir en los primeros años de esa década, y que gracias a Oasis resurgió de entre las cenizas y se posicionó como el principal estilo de la segunda mitad de los años noventa. No hay más que decir, la canción es un himno.


4. "Columbia"


Por si nos faltaban himnos rockeros. Esta canción es un perfecto homenaje a Led Zeppelin, sin los solos de guitarra virtuosos, y con un estilo más melódico. Los feedbacks de inicio son ya míticos, y la estructura simple de la canción (sólo 3 acordes) no se interpone en el camino de transformar esta pieza en un épico viaje a los lejanos y emocionantes años en los que el britpop apenas nacía.


3. "Acquiesce"


Sí, un lado B  es una de mis canciones favoritas de la banda. Y cómo no serlo, si es electrizante, emocionante, delirante, memorable, poderosa, y prácticamente sin ninguna falla. Es cierto que la estructura nuevamente es simple, pero hay que hacerlo, hay que tener la creatividad de componer una canción simple y convertirla en un hito rockero. Esta canción en estos tiempos, sería Dios. Así nada más.


2. "Supersonic"


Esta canción no sólo es de mis favoritas de la banda, es una de las canciones mejor hechas de todo el rock noventero, con mucho ingenio, con un solo de guitarra que es ya histórico, y con una frescura que tanta falta le hacía al rock británico a principios de los noventa. Directamente al olimpo del rock, Supersonic es una pequeña obra maestra.


1. "Champagne Supernova"


No podía ser otra canción que esta. La máxima obra de Oasis, uno de los portentos del rock británico de todos los tiempos. Una canción con muchísima emotividad, con altibajos sonoros que nos llevan de la calma al caos con suma facilidad, y que al final, nos dejan en el cielo, admirando a los mortales desde la majestuosa altura a la que nos deja esta canción. Una obra inigualable, un himno absoluto del rock, y un monumento al genio absoluto de los años noventa. 

sábado, 9 de febrero de 2019

El Aquí y Ahora de Oasis



Luego de dos discos excepcionales, que devolvieron el alma rocanrolera a la escena musical británica, Oasis preparaba su tercer obra discográfica, una que los consolidaría como la banda más importante de rock a nivel mundial. Si en su debut nos habían regalado una dosis de frescura y energía inagotable, y en su segunda obra habían refinado sus cualidades en un álbum tan poderoso como finísimo, ¿qué nos deparaba la tercer entrega de los de Manchester?

Antes de iniciar con el álbum, es importante poner una cosa en contexto: la banda tenía, por entonces, misma cantidad de seguidores que de detractores, esto debido a sus controversias constantes no sólo con otros artistas (como Blur), sino entre los mismos hermanos Gallagher. Aunado a esto, hay que decirlo, la arrogancia de ambos líderes era un elemento que enardecía a propios y extraños, quienes con ansia esperaban un fallo a nivel musical, para destrozar a la banda por completo.

Cuando se publica Be Here Now en 1997, no tardaron los opositores a descalificarlo y a cuestionar la calidad musical de la banda. Incluso hoy en día hay quienes ponen en duda el legado histórico de la banda. Es cierto que el álbum es, en muchos sentidos, inferior a sus dos predecesores. No hay forma de compararlo con las obras anteriores. Sin embargo, no es por una cuestión de nivel musical, sino por la antes mencionada arrogancia de los músicos, quienes de alguna forma la plasmaron en las 12 canciones que conforman al álbum.

Y otra razón por la que no se puede comparar a esta obra con las dos iniciales, es porque se trata de un trabajo con una perspectiva muy distinta. Mientras en Definitely Maybe (1994) la esencia del álbum era el espíritu musical contundente, olvidado por los británicos desde la época de los Sex Pistols, y en (What's The Story?)Morning Glory (1995) la médula era entregar una obra pulcra y exquisita, honrando a las raíces del rock británico, en este Be Here Now el alma son las guitarras.

El álbum es un compendio de guitarras por todos lados. Una especie de oda a las guitarras y a su sonido estruendoso e inigualable. Para ello, tuvieron que recurrir a diversas técnicas, como el uso de overdubs y muros de sonido, y remitirse al estilo guitarrero impuesto por dos deidades del instrumento: Jimmy Page y Jimi Hendrix. Así que eso hicieron, canciones muy a la Led Zeppelin, extensas, ruidosas y con muchas guitarras. La idea desde luego era excesiva, y el resultado lo fue igualmente.

 Por esa razón, la crítica destrozó al álbum y lo catalogaron como un fiasco. Hoy en día, esa categorización es francamente exagerada. Es verdad que los músicos se excedieron, y es verdad que las canciones son exageradas. Sin embargo, con el paso de los años, se confirma que Be Here Now es el cierre de una trilogía fantástica de álbumes que no sólo definen a Oasis como una de las bandas británicas de rock más importantes de la historia, sino que también definen al género que ellos mismos inventaron y popularizaron: el britpop.

De hecho, me atrevo a decir que sólo hay un momento de exceso musical innecesario en los 72 minutos que dura la obra. Pero ya llegaremos a ello. La obra inicia con una canción distinta, algo que no se le había escuchado a la banda en sus obras anteriores. "D'You Know What I Mean?" es cuanto menos oscura, incluso por momentos, muy pesada. La melodicidad característica de la banda está presente, pero la ambientación es muy densa, y en ello contribuye mucho la mencionada pared de sonido, hecha exclusivamente de guitarras. El ritmo cansino del tema disimula sus 7 minutos de duración, en los que la canción no tiene mayores complicaciones. El final de la canción es uno de los más alucinantes de todos los 90, un vaivén de guitarras alteradas, que hacen del último minuto un auténtico viaje sonoro psicotrópico y majestuoso.

El segundo tema es el poderoso "My BIg Mouth", una canción con muchísima energía y poder, considerablemente melódica y donde nuevamente las guitarras acaparan el 60 % de la música que escuchamos. Aquí se aprecia más el alcance rocanrolero del muro de sonido. Mientras que "Magic Pie" es otra gran maravilla de canción, una que apela más por el rock clásico de los Beatles pero mezclado con el poder de Led Zeppelin, cantada por Noel Gallagher, se trata de uno de los temas más deliciosos del álbum, con melodías más expresivas y armonías más exquisitas. Lo que en los temas anteriores era poder y estruendo, aquí lo es también, pero con muchísima más elegancia y emotividad.

Quizas la canción más conocida del álbum sea "Stand By Me", homónima a la que popularizó en los 60 Ben E. King. Los dotes de compositor de Noel se lucen en esta maravilla, una canción que a pesar de su considerable accesibilidad, nunca renuncia a los elementos centrales presentados en las demás canciones del álbum. Y la bocanada de aire fresco llega con la semi-garage al estilo de los Monks "I Hope I Think I Know", una breve canción, muy acelerada y nada compleja, nos refresca los oídos con su exquisita melodicidad y su jovialidad palpable.

Otra de las canciones más finas y estilizadas del álbum es "The Girl In The Dirty Shirt", quizás la canción más deliciosa de todo el álbum, una típica wannabe, que no sobre expone ninguna faceta, que de forma tranquila se explaya en su fantástica simpleza, y que con elementos tan sencillos como efectivos (los fabulosos coros de Noel una octava -o dos- por encima de su hermano, o los excepcionales juegos de palabras con el sonido de la "sh", por ejemplo) la convierten en una canción de altura, a pesar de su aparente bajo perfil.

La canción más pesada del álbum sin duda es "Fade In-Out", adornada con ciertos destellos de rock sureño, pero con una ambientación oscurísima y proto-metalera. El misticismo que rodea a la canción sólo se ve superado por el imponente sonido de las guitarras cuando estallan a mitad de canción. La estructura no es para nada compleja, así que toda la atención la debemos centrar en esa ambientación, que a pesar de los 7 minutos que dura la canción, no nos cansamos de ella. Aún en la primera parte, digamos la parte calmada, la canción no es para nada amistosa, salvo por el juego de palabras (que Noel componía, a pesar de que no tuviera un sentido semántico), ahora con la letra "b" ("you gotta be bad enough/ to beat the brave").

El lado más amable del álbum llega con la nostálgica "Don't Go Away", una semi-balada con un solo de guitarra maravilloso, y una melancolía pocas veces escuchada en alguna otra canción de la banda hasta ese momento. Sin dudas, se trata de la canción más bella del álbum, y una de las más bellas del historial de la banda. Seguida a ésta, está la canción homónima, "Be Here Now", una canción muy rocanrolera que por momentos nos remite al The Who del "Who's Next", en especial por el uso de los sintetizadores, y por momentos nos recuerda a Led Zeppelin, por la energía y el poderío de las guitarras. Hasta ahora, ésta podríamos considerarla como la canción menos buena del álbum, a pesar de no ser para nada una mala canción.

Y justo aquí llega el momento de exceso innecesario que mencionaba antes. "All Around The World" es una canción que tenía el potencial para ser la "Champagne Supernova" del álbum, sin embargo, la canción tiene un par de minutos que sobran, una orquestación que quizás no debía incluirse, y una repetición de secciones que se puede hacer incluso tediosa. Con todo eso, la primera mitad de la canción es espléndida, con un toque ligero de melancolía y otro de epicidad. El coro es bastante ingenioso e incluso, los primeros momentos instrumentales pueden ser majestuosos. Después de eso, la canción pudo haber terminado sin problemas.

Afortunadamente, llega "It's Gettin' Better (Man!!)" para rescatar la situación, retomando el poderío de canciones como "My BIg Mouth" o "I Hope I Think I Know", pero con un sentido musical mucho más complejo, desarrollado y exquisito. Las guitarras vuelven a ser las protagonistas y la melodicidad regresa a ser más rocanrolera que popera. Aquí, a diferencia del tema anterior, el final de la canción, que repite lo mismo muchas veces, es lo más efectivo e incluso genial de la canción. Esa fusión entre el título de la canción, la voz de Noel gritando un "yeah!" desentonado y el solo de guitarra, es quizás mi momento favorito de todo el álbum, y sin duda, un excelente cierre para el mismo.

¡Oh! Y es cierto, hay un reprise de All Around The World, tan breve que sólo se puede considerar como una coda, o un bonus track. Y así termina el último gran álbum del britpop noventero. En ese mismo año Radiohead publicaría su OK Computer, y después de eso ya nada volvería a ser igual. Sin embargo, esta obra debe ser revalorada, reevaluada y rescatada de aquel abismo que durante años se ha olvidado y ninguneado. Si usted es amante del rock, si usted ama el sonido de la guitarra eléctrica, y si usted  disfruta de las melodías tanto como yo, este álbum es, en definitiva, un obligado, dígase lo que se diga.

martes, 9 de mayo de 2017

Grandes álbumes debut: Definitely Maybe



Desde mediados de los años ochenta, el rock británico se había transformado en diversas corrientes que, si bien no eran de mala calidad, parecían haber claudicado en mantener el espíritu rocanrolero con vida, y habían abogado por explorar nuevas posibilidades estilísticas y emocionales, que ciertamente no encajaban con la aspereza y dureza del rock puro. Así, la música británica de finales de los ochenta y principios de los noventa tenía mucho parentezco con el dance y el new wave. Ejemplos como el de los Smiths o los Stone Roses, son la muestra más clara de la dirección que estaba tomando el rock británico.

Sin embargo, una sencilla banda, con enormes aspiraciones, gestaba en el garaje de sus líderes lo que culminaría en un álbum no sólo poderoso y rockero, sino trascendente e histórico para la música británica y mundial. Oasis grabó a lo largo de 1993 el fantástico "Definitely Maybe" su álbum debut, con el que súbitamente se lanzarían a lo más alto del olimpo británico del rock. En aquel momento, a parte de la ya mencionada escena británica, a nivel mundial imperaban los crudos y deprimentes sonidos grungeros estadounidenses, y el rock más comercial provenía justamente de las sombrías melodías grungeras y post-grungeras que se gestaban al norte de nuestro continente. En ese sentido, la aparición de "Definitely Maybe" significó no sólo una bocanada de aire fresco en la Gran Bretaña, sino en todo el mundo, detonando lo que se podría considerar como una "segunda invasión británica", aunque proporcionalmente más pequeña y menos explosiva que la de los años sesenta.

Oasis le abrió las puertas del mundo a un sinfín de bandas británicas que buscaban un lugar en la escena rockera, envueltos en la bandera del llamado Britpop que tenía en Oasis a su flamante punta de lanza. Blur, Pulp, Suede, Kula Shaker, Supergrass, The Verve, entre muchas otras bandas, fueron las más relevantes de este género. Sin embargo, ninguna alcanzaría el éxito y la trascendencia (quizás Blur a finales de los noventa) que alcanzó Oasis en 1994 y 1995. Y fue gracias a este álbum que lograron llegar a la cima a la que soñaban llegar desde su adolescencia. Pero entremos de lleno en el álbum.

La música es potente, contundente y melódica. No es sombría como el grunge, no es bailable como el sonido Madchester, no es rebuscada ni pretenciosa como el new wave. Es áspera y cruda, es rock and roll puro. Y precisamente el tema inicial, "Rock 'N' Roll Star" nos da la premisa de la banda, nos pone sus intenciones de forma muy clara, sin rodeos ni aspavientos. La canción es demasiado enérgica y acelerada, y nos habla del sueño que los músicos siempre tuvieron desde su infancia, ser estrellas rocanroleras. El genial muro de sonido creado con las guitarras, el cual es más notorio (y aturdidor incluso) en el final de la canción, es una muestra clara de que la banda buscaba eso, el estridente sonido de las guitarras, como un sello propio de identificación, y un elemento constante que aparecería a lo largo del álbum. "Shakermaker" es una canción más tranquila, más típica de la banda. El riff inicial es uno de los más reconocibles del repertorio de Oasis (a pesar de que muchos lo acusan de ser plagiado, o "demasiado inspirado" en trabajos de otras bandas a las que los Gallagher idolatraban, principalmente los Beatles). "Live Forever" es una de las canciones más reconocidas de la banda, y una de las mejor logradas, en cuanto a estructura, de todo el álbum. Definió el sonido característico del britpop, y muchos intentarían igualar lo logrado en esta canción.

"Up In The Sky" es una canción muy atípica a lo que se le conoce a la banda, una canción que se acerca mucho al sonido garage de finales de los setenta, apoyada sobre un riff acelerado. Incluso la forma de cantar de Liam Gallagher suena de cierta forma, distinta a lo que hizo en trabajos posteriores. Otra cima del álbum es la poderosísima "Columbia", otra muestra del poder rockero que tenía la banda, y que en ella se inaugura un estilo que la banda haría propio en el futuro. Canciones poderosas y ruidosas pero al mismo tiempo lentas y melódicas, lo que genera un ambiente de locura controlada, como una mezcla de Black Sabbath con los Beatles, o de Led Zeppelin con los Kinks, un sonido ciertamente original, aunque suene como algo que ya hemos escuchado antes. "Supersonic" es mi canción preferida del álbum, una canción que perfecciona la premisa mencionada de la canción anterior; un rock duro y melódico por igual, agresivo e inofensivo de alguna manera. Las guitarras potentes y las melodías pegajosas jamás se conjuntaron tan bien como en esta canción.

Otra canción atípica, aunque increíble es "Bring It On Down", quizás la máxima expresión de rock duro de todo el álbum, aquí las melodías ceden sólo un poco el terreno ante la agresividad y crudeza de la música, y nos regalan uno de los momentos más rockeros de todo el britpop. Las reminiscencias a otros autores regresan en "Cigarretes & Alcohol", inevitablemente vendrán a nuestra mente las obras de ZZ Top o de MC5, aunque con un aire británico ineludible que baña a la canción de la finura característica de los músicos de esta nación. Por su parte, "Digsy's Diner" es una divertida y breve canción que, extrañamente, funciona a la perfección dentro del álbum, refrescándolo y aportando nuevamente un sonido que la banda ya no habría de repetir en trabajos posteriores, lo que le da valor doble a esta pequeña y disfrutable melodía.

La grandeza musical llega a otra de sus cumbres en "Slide Away", una excelente canción, que por emotividad no tiene igual en ninguna otra canción del álbum, pero que aparte se complementa con deliciosas melodías y resonantes guitarras, lo cual hacen que, desde mi punto de vista, sea la canción más completa y mejor lograda de todo el álbum, e incluso una de las mejores 5 canciones del repertorio histórico de la banda. Y es que no es exageración, se trata de una obra delirante y deliciosa, que conforme avanza va evolucionando en emotividad e intensidad, e incluso en el final de la canción podemos sentir escalofríos de satisfacción por la perfecta conjunción (y única a lo largo de todo el álbum) de la música insistente y la letra suplicante ("don't know/ don't care/ all I know is you can take me there") mientras Noel Gallagher eleva su voz en unos coros tan sublimes como discretos, y Liam repite incansablemente el título de la canción. Reitero, una de las mejores canciones (rayando en lo genial) de la banda, y del britpop todo. Para finalizar el álbum, una joyita llena de una ironía simplemente deliciosa, "Married With Children" es una acústica en la que la guitarra de Gallagher (Noel) acompaña a la voz del otro Gallagher (Liam) y en apenas 3 minutos de duración nos regalan un compendio del perfecto rompimiento de un matrimonio incosciente, en el que ambas partes se hartan una de la otra. Bastante común, y ello hace que la ironía sea un factor elemental en esta canción, y la hace ser más que perfecta para cerrar el álbum.

Para la versión mexicana del álbum, incluyeron un track 12, la portentosa y bella "Whatever", en la que las cualidades de composición musical de Noel Gallagher quedan expuestas. Sin embargo, a nivel mundial, esta canción no pertenece al álbum, así que no la contaremos como tal en este escrito.

Oasis grabó en su debut un álbum fundamental en la historia del rock, un álbum que cambiaría e influiría a muchas bandas en las décadas siguientes, y que habría de marcar un precedente del camino a seguir por otras bandas británicas. Un ejemplo de esto es ni más ni menos que Radiohead, quienes luego de su primer álbum, influenciado enormemente por Nirvana y el grunge norteamericano, en su segundo habrían de hacer un (gran) álbum de britpop al más puro estilo inglés, influenciados evidentemente por Oasis y su fantástico trabajo. Al final, los años le han dado su justo valor a este disco, y hoy en día se reconoce como lo que es, un histórico y grandioso álbum de rock and roll. Ni más ni menos.