Mostrando las entradas con la etiqueta The Beatles. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta The Beatles. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de diciembre de 2021

Mi top 15 de George Harrison con los Beatles

 



El Beatle ninguneado, el más joven, el más inexperto. El que hablaba menos, y el que obedecía más a sus compañeros. Así se moldeó la figura de George Harrison dentro de la banda de rock más importante de la historia. Con los años, su influencia dentro de la banda sería determinante para que ésta alcanzara las alturas que eventualmente la colocarían con ese estatus tan irrefutable y tan inalcanzable. Desde su sentido del humor tan perspicaz, hasta su visión única de los alcances que podría tener la música a nivel global, Harrison es una figura indiscutible dentro de la historia del rock, no sólo por pertenecer a los Beatles, sino porque su creatividad y sentido artístico le llevarían a ser uno de los compositores y músicos más importantes del siglo pasado. Con respecto a su influencia dentro del cuarteto de Liverpool, aquí dejo las que son mis 15 canciones favoritas del Beatle favorito de muchos, el Beatle introvertido.


15. "Piggies" del álbum The Bealtes (1968)


El tema más "juguetón" de esta lista, y compuesto así de forma intencional, para de alguna manera tratar de contrastar con la incisiva crítica que la letra hace sobre algunos sectores de nuestra sociedad. Musicalmente es muy peculiar, porque se apoya en una serie de instrumentos poco convencionales para el estilo de George, sin embargo, ello pasa por alto cuando apreciamos la perfecta conjunción entre ellos (algo en lo que, seguramente, recibió apoyo por parte de su productor, George Martin). Sin guitarras y sin un sonido rock, la belleza de la canción trasciende estos límites y se complementa perfectamente con su simplicidad.


14. "I Need You" del álbum Help! (1965)


En la época en la que los Beatles estaban a punto de dar su mayor salto de calidad, surgió este álbum, en el que Harrison nos presenta ésta, su segunda composición oficial para la banda. Una composición que se sustenta en las bellas melodías y la dulzura de su letra, dedicada a su entonces pareja, Pattie Boyd. Una canción pop muy simple, muy efectiva, sin alcanzar los niveles de complejidad que ya tenían las canciones de sus pares dentro de la banda, pero sí logrando equipararse a éstas en cuanto a su alcance melódico y emotivo.


13. "Long, long, long" del álbum The Beatles (1968)


Esta es una de las canciones menos conocidas de todo el repertorio Beatle, en parte por su existencia en el único disco doble de la banda, y en parte por su naturaleza oscura y ominosa, que en nada se parece a las típicas canciones destellantes y rebozantes de energía del cuarteto. Pero en ello radica su belleza, es una canción muy dolida, incluso muy pesada, a pesar de que no tiene guitarras eléctricas en ella. El riff es lo más deprimente que le vamos a escuchar a los Beatles, y las melodías carentes de brillo son parte fundamental del ambiente sombrío de la obra. Dentro de todo el abanico de sonidos y experimentaciones que hicieron los Beatles en sus 7 años de existencia, no existe ninguna otra canción como esta. 


12. "I Want To Tell You" del álbum Revolver (1966)


De las 3 canciones de Harrison para el fantástico séptimo álbum de la banda, esta es la menos destacada, y eso que es una gran canción. También es la más convencional en muchos sentidos. No tiene tantos experimentos de estudio ni sonidos hinduistas. Incluso parece haber sido compuesta en un piano, a pesar de no ser el instrumento principal de George. Con todo eso, la canción es muy bella, sobre todo en su progresión melódica, con una secuencia de acordes que nos llevan rápidamente de la calma a la tensión, y de ésta a la mini liberación catártica, para después empezar de nuevo el ciclo. Todo esto sin que sea del todo clara la distinción entre secciones de la canción (a excepción del puente). 


11. "Savoy Truffle" del álbum The Beatles (1968)


Otra canción bastante peculiar, en donde, entre otras cosas, lo primero que se destaca es el sonido potente de esos metales que acompañan a la canción, y que en momentos específicos aportan una potencia de sonido bastante rockera a la canción. Aparte del repertorio de postres a los que hace referencia la canción en su letra, la música es todo lo opuesto. No es nada dulce, es agria y poderosa. No es un heavy metal, porque su sonido se acerca más al funk naciente de finales de los sesenta. Pero el poder en conjunto de los metales y las guitarras le acercan mucho a ese sonido. Y es maravilloso, sobre todo en el análisis retrospectivo, porque sin ser una de las canciones más atractivas del famoso álbum blanco, sí es una de las más disfrutables y uno de los descubrimientos más satisfactorios que se hacen al escuchar el álbum completo por primera vez.


10. "Old Brown Shoe" del sencillo The Ballad Of John and Yoko (1969)


Una pequeña obra maestra, este viejo zapato café es una de las canciones líricamente más profundas a un nivel mundano, y decir eso en una canción de George Harrison no es cualquier cosa. La canción fue concebida (como se puede ver en el fantástico documental Get Back de Peter Jackson) durante las grabaciones del Let It Be, sin que se llegara a concretar en ese momento. La canción fue compuesta desde un piano, y ello se percibe en el ritmo asincopado característico de la canción, además de que las guitarras brillan en menor medida. Mención aparte se merece la línea de bajo de Paul McCartney, que es el alma rítmica y melódica de la canción, y una de las más disfrutables de cualquier canción de rock en la historia.


9. "Love You To" del álbum Revolver (1966)


El primer acercamiento real de los Beatles con la música de la India se dio a través de esta fantástica y envolvente pieza musical. Luego de ver en vivo a Ravi Shankar, Harrison quedó fascinado con el sonido de un ensamble de música hinduísta, y decidió que así sonaría su siguiente composición. Con un beat inusualmente cambiante, y una adición fantástica de guitarras eléctricas, Harrison logró su primer canción con sonidos de la India, una delirante composición que puede resultar difícil de escuchar en un inicio, pero que con paciencia, se revela como una de las canciones más brillantes del menor de los Beatles.


8. "Think For Yourself" del álbum Rubber Soul (1965)


Esta es la primer gran canción de George para los Beatles, una canción muy distinta a las 3 que había presentado en álbumes anteriores. Aquí la letra es mucho más profunda, mucho más directa y con un análisis personal que nada tenía que ver con el romance o la diversión. La música se aleja de los facilismos melódicos, y con un magnífico riff, un preciso acompañamiento rítmico y una serie de armonías vocales magníficas, se presenta como una de las canciones más maduras del repertorio Beatle hasta ese momento. Los Beatles estaban creciendo, estaban expandiendo sus horizontes artísticos, y Harrison habría de ser parte fundamental de ese crecimiento.


7. "Taxman" del álbum Revolver (1966)


Por primera vez un álbum de los Beatles iniciaba con una canción de George, la explosiva e incisiva Taxman. La canción nos habla con una deliciosa ironía de los abusos que el sistema hacendario y de impuestos (incluyendo dos nombres propios) infringía sobre los Beatles, y la sociedad británica en general. Y la música tenía que estar a la par de esta dura crítica. Así que George decidió hacer un rock duro, casi garagero, para enfatizar su mensaje, y a esto le fue añadiendo algunos adornos, algunos brillos que son maravillosos y casi imperceptibles a lo largo de la canción, como panderetas, cencerros o pequeños riffs de guitarra. 


6. "The Inner Light" del sencillo Lady Madonna (1968)


La última canción de corte hindú de los Beatles fue la más bella de todas. Sin ser tan lisérgica como "Love You To" ni tan inmersiva como "Within You Without You", esta canción cumple con el requisito estético, y lo cumple con creces. Su simplicidad en estructura se ve compensada por su inmensa belleza melódica y armónica, y ese distintivo por sí solo hace que la canción merezca un puesto muy alto de entre mis favoritas. Es cierto que la letra, en su misticismo, nos dice una verdad profunda e irrefutable, pero si esa verdad se ve acompañada de una música tan esplendorosa y tan maravillosamente hermosa, es mucho más fácil de digerir y de apreciar.


5. "While My Guitar Gently Weeps" del álbum The Beatles (1968)


Todos nos quedamos enganchados a la hermosa denzura que envuelve a esta gran canción. Esa que se siente en su apesumbrado ritmo, que nos hace movernos al lento vaivén de las percusiones, y que nos permite disfrutar mucho más de cerca el sonido de los acompañamientos, y la dulzura de la primera voz, la voz de Harrison, la que nos cuenta el porqué del sollozo de su guitarra. Y también nos permite admirar la potencia de la segunda voz, la voz de Eric Clapton. No la que sale de su boca, sino la que suena en las cuerdas de su guitarra, que de forma incesante, nos acompaña a lo largo de toda la canción, como una voz contrastante, la que aporta el drama y el pesar de la canción, y la que al final, termina por ser la estrella de esta gigantesca canción.


4. "Something" del álbum Abbey Road (1969)


Es justo en la última grabación del cuarteto, en la que las dos mejores canciones del álbum son los dos aportes de George. Esta es la primera de ellas, una canción suave y llena de dulzura cuando tiene que serlo, y también dramática y estridente cuando debe de serlo. Una oda a la atracción que se siente entre dos personas, con sus bemoles, sus vaivenes emocionales, y su apasionante conflicto eterno. Musicalmente es universal, es una obra que jamás se olvidará, jamás dejará de ser vigente, y jamás dejará de gustarle a la gente. Una obra que quedará para la posteridad, como muchas más de los Beatles.


3. "If I Needed Someone" del álbum Rubber Soul (1965)


Una delicia de canción, desde el riff, las melodías, las armonías tanto de los instrumentos (la entrada del bajo de Paul es sublime) como de las voces (las 3 voces al unísono, cantando lo mismo pero no cantándolo igual, es simplemente perfecto), y la temática general de la canción, hacen que sea uno de los momentos musicales que más disfruto en general. Es cierto que la canción nació después de que Harrison escuchase el primer álbum de los Byrds (específicamente el tema "The Bells Of Rhymney"), pero esta canción supera con creces a su fuente de inspiración (que no es poca cosa). Definitivamente, uno de los momentos musicales que más disfruto en la vida.


2. "Within You Without You" del álbum Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band  (1967)


La única aportación de Harrison al mítico Sargento Pimienta, es una hermosa canción de corte hinduista, en donde tanto lírica como musicalmente es mucho más rica que sus dos hermanas. La letra es simple y sencillamente un camino hacia el autodescubrimiento, y el fin del sufrimiento innecesario. Poca cosa. La música es el ensamble más majestuoso que se haya escuchado en una canción de los Beatles, y además, todo dirigido por el joven George de 23 años, acompañado de una sección de cuerdas que se acopla a la perfección al estilo de la música, y en el que la dirección del productor George Martin fue esencial. En todo momento estaremos escuchando algo distintivo y destacable en la música, ya sea una melodía, una ruptura o una armonía (como en el hermoso interludio instrumental), y ello hace que los 5 minutos que dura la canción se pasen en tan solo un instante, y nos dejen con ganas de más de esta maravillosa música. 


1. "Here Comes The Sun" del álbum Abbey Road (1969)


Esta es mi canción favorita de George Harrison con los Beatles, una canción que en su alma pura está la esperanza, el amor a la vida y el regocijo. Emociones que se transmiten no sólo desde la letra, sino desde la música misma, con ese riff exquisito y su consecuente acompañamiento. Incluso la parte media, el llamado puente, que debería ser (de acuerdo al estándar de la canción convencional) la parte que aporte la tensión y la "bronca", termina por resolverse de una forma tan bella y tan efectiva, que no hace que el sentimiento optimista generado por la canción disminuya ni un poquito. Todo en esta canción va hacia arriba, y todo termina por aportar en el mismo regocijo que nos hace sentir esta hermosa pieza musical. No por nada es la canción más escuchada de la banda en Spotify. Una joya absoluta e imperecedera. 

viernes, 12 de julio de 2019

Discografía de los Beatles: Magical Mystery Tour



Luego de 3 álbumes majestuosos consecutivos, en 1967 la banda se encontraba en su punto artístico más alto, y con la libertad total de hacer lo que se les diera la gana sin cuestionamiento alguno por parte de nadie. Así que hicieron uso de esa libertad para producir una película totalmente extraña, alucinada y, hay que decirlo, poco lúcida. Con situaciones sin sentido y con una narrativa experimental, la película no fue lo que se esperaba. Además, con la pérdida de su mánager, el brillante pero poco requerido para ese momento, Brian Epstein, la banda perdió el rumbo financiero, emprendiendo en una organización llamada Apple (nada que ver con el Apple de Steve Jobs y Steve Wozniack) sin pies ni cabeza la cual eventualmente habría de desaparecer como se había concebido, y la banda la tuvo que ceder a quienes sí saben de esas cosas para que hiciera algo bueno con ella.


De todo esto surgió algo positivo: el soundtrack de la mencionada película, que consta de 6 canciones que van de lo delicioso a lo absolutamente brillante. Dichas canciones se publicarían en un EP en el Reino Unido, sin embargo, en los Estados Unidos se publicaría como un álbum, completando la obra con 5 canciones que habían aparecido en forma de sencillos en ese mismo año. Ciertamente, esta no era la idea original, pero ello nos permite incluir algunas de las canciones más asombrosas del cuarteto en la discografía, y de manera oficial, se incluye al álbum como otra obra original desde 1987, año en que se digitalizó la música de los Beatles.


A pesar de la calidad de las canciones, al álbum no se le puede valorar como tal, ya que la intención de la banda siempre fue otra, y la mitad de la obra no fue compuesta con la intención de pertenecer a ésta, así que ello no permite una valoración similar a la hecha con las 3 obras anteriores, o las 2 obras siguientes. Misma razón por la que la primera mitad del álbum tiene un mayor peso que la segunda, a pesar de que las canciones no tienen el mismo nivel.


La obra inicia con el tema homónimo, una canción que nos promete llevarnos a un viaje, en todos sentidos, mágico y misterioso (cosa que cumple con creces). La estructura quizás es demasiado simple, pero la explosividad de la canción, aunada a algunos arreglos musicales bastante interesantes nos hacen sentir atrapados y obviar algunas de las fallas de la canción. El segundo track es la hermosísima "The Fool On The Hill", escrita e interpretada por Paul en su estado más natural, con una emotividad inigualable, una belleza musical y una perfección académica que nos remite a canciones del mismo Paul como "Here There and Everywhere" o "She's Leaving Home".


"Flying" es una pequeña obra instrumental, acreditada a los 4 integrantes de la banda, que parece ser muy apacible e inofensiva, pero gracias a algunos detalles, algunos pequeños brillitos, la canción no pasa desapercibida. Caso similar con la muy popera "Your Mother Should Know", también de Paul, muy efectiva y muy poco arriesgada.

La contraparte son las dos canciones que nos faltan para completar la primera mitad de la obra. Primero, "Blue Jay Way" de Harrison, que es una inconfundible obra Harrisoniana, con elementos hinduístas bastante escondidos. De hecho, no escuchamos ningún instrumento hinduísta en la canción, pero la esencia de esta, más algunos arreglos con el cello nos transportan directamente a aquella nación y a su hermosa música. Y si nos vamos un poco más al extremo de lo psicodélico, nos encontramos con una obra maestra, la única canción de Lennon en la primera mitad de la obra. Pero qué canción. "I Am The Walrus" es una canción perfecta, alucinante y completamente experimental. Tanto, que es, indiscutiblemente, la mejor canción de la primera mitad del álbum, y quizás del álbum completo.

La segunda mitad del álbum comienza con otra canción alegre de Paul, "Hello Goodbye", una con muchísima calidad y, a pesar de ser pop, tiene momentos realmente brillantes, siendo así, una de las canciones más memorables de la obra. A continuación siguen las dos canciones que aparecieron como sencillos incluso antes de la publicación de "Sgt Pepper's", "Strawberry Fields Forever" de Lennon que es otra obra magistral, perfecta e inmaculada, que junto con "I Am The Walrus" es la mejor canción del álbum, por mucho, y "Penny Lane" de McCartney, que nos demuestra una vez más su maestría en la composición de canciones supremas en lo musical.

"Baby You're A Richman" es una de las canciones injustamente menos valoradas del cuarteto. Es una canción bastante ácida, crítica y musicalmente es esplendorosa. La canción es de Lennon, lejos del estilo mostrado en la obra, pero con un ingenio tanto en la letra como en la música que es admirable. Finalmente, el himno de todauna generación, la del flower power, la del amor y paz. "All You Need Is Love" es una canción con muchísima elegancia, en la que más allá del mensaje positivista y pacifista, se esconde nuevamente una crítica que a simple escucha pasa desapercibida, pero que con un poco de atención sale a relucir. Además de que su presentación se trata de la primer transmisión televisiva a nivel satelital, lo cual le añade más relevancia histórica.

Magical Mystery Tour es un álbum que ni los propios Beatles planeaban publicar, sin embargo, tanto la calidad de las canciones como la cohesión de éstas le garantiza un puesto dentro de las obras más destacadas del cuarteto.

lunes, 3 de junio de 2019

Discografía de los Beatles: Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band



Un par de meses antes de la publicación del anterior álbum de los Beatles, el Revolver de 1966, se publicó otro álbum fundamental para la historia del rock, sólo que fue hasta el otro extremo del planeta, en las cálidas costas californianas. En mayo del '66 los Beach Boys publicaron su obra magna, el majestuoso Pet Sounds, con el que culminaría una de las etapas más brillantes de su líder, Brian Wilson, y también con ello iniciaría su etapa más delirante e insana, que terminaría por arruinar a la inexperta banda angelina. Pero el impacto de su gran álbum no sólo afectó al mencionado Wilson, sino que llegaría hasta los oídos de los aclamados Beatles, y particularmente McCartney aseguró haberse sentido abrumado por la belleza de la obra norteamericana, algo que más allá de intimidarle, le inspiró para generar ideas aún más novedosas para el cuarteto.

Fue así que surgieron las primeras ideas: hacer un álbum conceptual, suplantarse a sí mismos usando otro nombre para musicalizar el álbum, llenar de colorido tanto al arte del álbum como a la música misma, etc. Lo del álbum conceptual no se concretó del todo, pero lo de la banda suplantada sí que lo hicieron, al asumir el rol de la banda de corazones solitarios del sargento pimienta, una banda entre satírica y psicodélica.

El concepto de esta banda terminó por modificar el sonido de la banda para su nuevo álbum, dejando atrás los sonidos guitarreros, ácidos y estruendosos del álbum anterior, y adoptando una faceta mucho más pulcra, fina y exquisita para la música aquí presentada. Además que el uso del estudio ahora fue un paso más allá, teniendo sesiones de grabación extensísimas, y empleando sonidos y recortes de cinta para casi todas las canciones.

También otro dato elemental fue el regreso de las melodías más accesibles, a diferencia de Revolver. En donde allá era rock, guitarras y alucinaciones, aquí eran melodías, armonías suaves, y mucho pop. Un pop que es cierto, era accesible, pero para nada era fácil. No se asemeja, por ejemplo, al pop de sus primeros álbumes. Es más como un pop adulto, un pop que asume su rol de transporte ligero de sonidos complejos y de música pulcra pero cerebral. Así, mientras avanzamos por el álbum, descubrimos que los sonidos son como caricias, pero que transmiten una música muy elaborada y avanzada.

El álbum, que llevaría de titulo el nombre de la ficticia banda creada por los mismos Beatles, es decir "Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band", inicia con la canción homónima, en la que se hace una especie de introducción a la banda por parte de un presentador (en la voz de McCartney) con un rock exquisito de fondo. Una vez que entra la banda ficticia (con las voces de Lennon y Harrison), la música cambia a sonar menos rockera y más de pub londinense (trompetas incluidas). Fnalmente el presentador regresa para dar introducción al famoso cantante al cual la banda del sargento pimienta le servirá de fondo, el único e inigualable Billy Shears (es decir, Ringo) y así culmina la emocionante primer canción del álbum.

Sin un silencio de por medio, comienza el segundo tema, "With A Little Help From My Friends", que, lejos de ser la típica canción infantiloide y en exceso simple, vocalizada por Starkey, es una delicia de melodía, con los fundamentos de lo que algunas décadas después se conocería como Dream Pop. Es cierto que el jugueteo es evidente, pero la música es sustanciosa, las melodías acompañan a la perfección e incrementan el valor artístico de la canción, e incluso la voz de Starr suena perfecta para esta canción. Al terminar, nos damos cuenta de que el nivel de sofisticación que ha alcanzado la banda es ya de otra dimensión.

Y esto se confirma con los segundos iniciales de "Lucy In The Sky With Diamonds", una canción perfecta en la que Lennon se hace presente por primera vez en el álbum, y que nos demuestra la mezcla perfecta entre rock, pop y psicodelia, en un envoltorio de terciopelo sonoro y ejecutado magistralmente por 4 maestros musicales hechos y consolidados. La canción es una de las más reconocidas del álbum, y una de las canciones más grandes de éste, a pesar de su aparente simpleza estructural. Y es que lo que hace grande a esta canción son los arreglos, los adornos sonoros que aparecen en todo momento, y que embellecen a la ya de por sí bella base musical de la canción.

"Getting Better" es una sacudida musical, para aquellos que estábamos embelesados con la primer escucha de los 3 temas iniciales. Un riff de guitarra golpeado y la vocalización de McCartney en modo Hard Rock parecen desentonar un poco con la dinámica del álbum, sin embargo la canción de a poco se acopla, y retoma los elementos sofisticados del álbum, aunque no deja de ser un tanto disonante, digamos con un sonido más "Revolver" que "Sgt Pepper's". Caso opuesto de "Fixing A Hole", una maravilla también de McCartney, en la que nuevamente las melodías simples y efectivas se ven acompañadas de una música preciosista y por demás elaborada, y a pesar de su corta duración, su inagotable elegancia psicodélica hace que la canción sea memorable.

Y si creíamos que la case musical no podía incrementar su nivel de elegancia y sofisticación, llega "She's Leaving Home" a masajearnos los oídos con su dulzura inalcanzable, su perfección de conservatorio y su enorme sentido melódico, para contarnos una historia que, como el título lo adelante, consiste en la forma en que una chica deja su casa, sus padres y su disciplina, para vivir en una libertad concebida como sólo un adolescente lo hace, dejando en angustia e impotencia a sus avejentados y anticuados padres, quienes lamentan no haber sido más divertidos para su hija. Un  cuarteto de cuerdas, un arpa, y algunos trucos de estudio, hacen que la música alcance a las nubes. Así, la bella música de Pet Sounds ahora suena como una música rupestre e inocua.

Lennon nuevamente hace su aparición con la delirante, alucinante y asombrosa "Being For The Benefit Of Mr. Kite!", una tonada circense que es en apariencia divertida, pero que deja entrever la enorme complejidad musical de las canciones de Lennon que, a diferencia de McCartney, no quería sonar limpio, bonito y elegante, sino que buscaba la experimentación, los sonidos bizarros y las estructuras complejas. Luego de un corte magistral a mitad de canción, el cierre de esta es una oda a esa búsqueda mencionada, aglomerando infinidad de sonidos en unos pocos segundos, y cortándolos de tajo. Apenas es la segunda canción de Lennon en el álbum, pero su huella está quedando plasmada en el concepto general de la obra.

Justo en este punto alcanzamos la mitad de la obra, y es justo aquí que Harrison nos regala una de sus canciones más elaboradas, más maduras y menos complacientes de toda su carrera como compositor. "Within You Without You" es una canción difícil. Envuelta en un océano de sonidos hinduístas, que como un suave torbellino nos atrapan y nos hacen perder el norte del sur, la canción también tiene una letra que poco atractivo tiene para las masas. Sin embargo, sólo basta un poco de paciencia para descubrir la inmensa belleza de esta gran canción, en la que aparte de los instrumentos hindúes, también hay un cuarteto de cuerdas que para nada suena europeo, que se acopla a la perfección a la ambientación metafísica de la canción, y que acompaña con exquisitez, sin acaparar los sonidos. Todo es madurez en esta canción.

Para aligerar las cosas, una de las típicas canciones de Paul, "When I'm Sixty-Four", ligera, accesible, simpática, pero todo esto nuevamente con una instrumentación excelsa que acomoda en su lugar a la canción dentro del álbum, y que además, con suprema precisión, le hace sonar dentro del espectro musical de la banda. Esta misma canción con guitarra, bajo y batería, hubiese sido un total desastre (como algunas canciones en solitario posteriores de Paul). "Lovely Rita" es otro tema ligero de Paul, quizás el más simple de todo el álbum, y que de cierta manera, nos da un respiro entre la meditación profunda propuesta por Harrison y el emocionante y estimulante final del álbum. Aún así la canción no es mala, de hecho, el final de la canción es uno de los momentos más alucinantes de todo el álbum.

El tercer tema de Lennon es el satírico y crítico "Good Morning Good Morning", en el que detrás de una canción de rock, se esconde una fuerte crítica el estilo de vida británico. Y como se decía, la canción es un rock digamos duro, pero sin sonar agresivo o fuera de los parámetros de la temática del álbum, y esto se debe a un conjunto de metales que de alguna manera disfrazan a las guitarras, y les hacen un acompañamiento perfecto para encajar en la obra. A destacar también los cambios de ritmo y las melodías de la guitarra escondida detrás de los metales, se percibe un ambiente poco limpio y más rasposo que el de las demás canciones.

El corto reprise del tema inicial es más un cierre de concepto que una canción como tal. La banda del sargento pimienta se despide con un acelerado rock and roll, a 3 voces y con juegos de palabras precisos para que la canción no sea olvidable, a pesar de su corta duración. También le añade una cierta dosis de emoción al final de la obra, con un preámbulo rápido y familiar para los escuchas. Y es así como llega "A Day In The Life", una coda magistral, un monumento dentro de otro monumento, la forma perfecta para cerrar una obra maestra. La canción con estructura de mini-suite transcurre durante los 5 minutos finales del álbum, dejando en claro la grandeza de la banda, lo inalcanzables que eran y su legado histórico y perpetuo para la historia de la música. Nadie estaba preparado para que la obra finalizara de este modo, y sin embargo, todos presentíamos un final épico luego del preámbulo generado con el reprise.

La canción inicia con Lennon y su guitarra a solas. Un piano de pronto, y las percusiones bombásticas de Starr. Y la canción se rompe, un crescendo de una orquesta salida de la nada, de paso al intermedio de McCartney, breve, conciso, exacto, portentoso, y luego la transición al motivo inicial, esta vez acelerado. Pero esta transición es también majestuosa. Lennon vocalizando, la orquesta sonando, la tormenta acercándose. La misma canción nos da un preámbulo de su propio cierre, tal y como el reprise lo hace para el álbum. El final se acerca y presentimos que algo gigantesco se acerca, así que cuando el segundo crescendo aparece, nos preparamos para el final final. 3 pianos, cual rayo estruendoso en una tormenta, nos estremecen y nos estallan la cabeza, y así, por todo lo alto, se despide el álbum más icónico no sólo del rock, ni de los Beatles; es el álbum de rock más icónico de todo el siglo XX.

Los Beatles son la banda de rock más grande de la historia, y nadie, nunca, será capaz de igualarles o siquiera acercárceles. Son el Mozart del sigo XX.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Discografía de los Beatles: Revolver



Una vez que revolucionas el mundo musical de una manera irreversible, las cosas cambian para toda la escena, pero, ¿y tú? ¿Qué haces? Esta poderosa y existencial duda se les presentó a los Beatles luego de la publicación, en diciembre de 1965, de su obra maestra Rubber Soul. Sin embargo, para ellos esta duda no significó un problema, y apenas 4 meses después de la publicación del álbum, comenzaron con las grabaciones del que para muchos, no sólo es el mejor álbum de la banda, sino de toda la historia del Rock.

Era evidente que no podían repetir lo hecho en Rubber Soul, esto lo sabían ellos y lo sabía todo el mundo. Tenían que seguir innovando, tenían que mantener el ascenso artístico hasta llevarlo a alturas jamás alcanzadas.

En otras partes del mundo (específicamente, en Estados Unidos) ya se habían producido obras fuera de lo común, con el arte y la innovación como elementos centrales. Por un lado, el ignoto (para la mayoría) debut de Frank Zappa llamado "Freak Out" al cual le falta mayor reconocimiento del que se le da, aún en nuestros días, y por otro lado, la obra maestra de Brian Wilson y sus Beach Boys, "Pet Sounds", obra en la que estuvo trabajando en solitario casi por un año, y que por un breve periodo de tiempo, le colocó en la cima del olimpo musical.

Sin embargo, la nueva obra de los Beatles no se relacionaba en nada con estos dos trabajos, por lo que podemos asumir que no fueron una influencia determinante en su creación. Más bien, ellos ya traían su idea de cómo querían que sonara el álbum, y plasmaron sus creaciones de acuerdo con ese sonido que anhelaban ejecutar.

El resultado es un álbum de rock puro, donde los brillos de folk del álbum anterior están prácticamente desaparecidos, y donde la psicodelia hace su debut en el mainstream del rock británico. La banda buscaba sí o sí experimentar, usar las herramientas de estudio como instrumentos musicales, y añadir sonidos jamás escuchados anteriormente. Además, el estilo de cada compositor se hizo más claro en cada una de sus obras, definiendo de manera más clara los rumbos que cada uno tomaría mas adelante.

La obra da comienzo con un poderoso rock compuesto por Harrison, en el que además se critica duramente a la recaudación de impuestos en la Gran Bretaña. La letra es implacable, y la música es todo lo que se necesita para comenzar un álbum de manera contundente. Las capacidades de composición de George alcanzan su punto más alto con esta maravillosa y poderosa canción de apertura. Por si esto no fuera suficiente para augurar un álbum magno, llega "Eleanor Rigby" con su cuarteto de cuerdas como protagonista principal, para cambiar para siempre la concepción del rock sinfónico, abriendo la posibilidad a la fusión de instrumentos que parecían ser los más ajenos al rock. Desde luego que el dramatismo de la obra es esencial para el desarrollo y culminación de la misma, pero con lo que siempre nos quedaremos será con ese fantástico arreglo de cuerdas.

El tercer tema es de Lennon, y en él el surrealismo se lleva a nuevos horizontes. "I'm Only Sleeping" es el título de esta apología a la pereza, en la que Lennon sólo quiere descansar y dormir, aunque muchos le relacionan al consumo de drogas. Sea como sea, la música es espléndidamente hipnotizante, los experimentos sonoros se acoplan a la perfección al rock ácido que escuchamos, y la temática de la letra es sólo la cereza del pastel. A todo esto, llega la segunda composición de Harrison, la abiertamente hinduísta "Love You To", donde se expone una fusión tan extraña como asombrosa entre la música hindú (del gran Ravi Shankar) y el rock, por lo que escucharemos por igual a las cítaras y las guitarras eléctricas, aunque éstas estarán perfectamente camufladas en la selva de sonidos aturdidores hinduístas. Si bien, años más tarde el propio Harrison despreciaría este, su primer intento real en la música hindú, a mí me parece una auténtica maravilla.

Y de forma drástica pasamos a una de las canciones más bellas del repertorio beatlero, la dulce "Here, There And Everywhere" de McCartney, en la que, de la manera más sutil posible, se nos narra lo que es estar enamorado, con unos coros perfectos de fondo y la música en su estado más pulcro y terso posible. La canción es una auténtica caricia, y sabremos reconocerla como tal sin grandes dificultades. Ringo no podía faltar como protagonista en el álbum, es por ello que Lennon y McCartney (más el segundo que el primero) pensaron en una canción infantilesca y pegajosa para que la cantase el carismático baterista, y así llegó "Yellow Submarine" al álbum, para ser la más conocida y la menos artística de todo el álbum.

Caso contrario del tema siguiente, el espectacular "She Said She Said", otra alucinante y grandiosa obra de Lennon, en donde las guitarras y el rock son los protagonistas, más incluso que la extraña y viajada letra. Los diálogos entre voces y guitarras con el argumento musical más sólido e ingenioso de todo el álbum, sin lugar a dudas, y si a eso le añadimos el espectacular trabajo de Ringo en las percusiones, luciéndose mucho más que en el tema anterior, tendremos como resultado la mejor canción de rock (entiéndase rock como el género base de la música sesentera, rock de guitarras, la evolución del rock and roll) de todos los años sesenta.

Paul McCartney dejaría muy clara una cosa en este álbum: lo suyo son las canciones dulces y delicadas, y también las canciones juguetonas y a veces infantilescas. Es el caso de "Good Day Sunshine", un derroche de optimismo, al menos musical, en el que las guitarras no son las protagonistas, sino el efusivo coro, alegre y vivaz, que engalana esta simple y efectiva melodía. Mientras que Lennon seguiría su vena rockera con "And Your Bird Can Sing", con su riff descendente a dos guitarras y su energía inagotable. El alcance rocanrolero de esta canción está al nivel de "She Said She Said" o de "Taxman", y la consolidación del álbum como una muestra guitarrera magistral quedan confirmadas con esta canción.

Cuando Paul terminó con su pareja de toda la vida, Jane Asher, debía plasmarlo en una canción, y esa canción es la hermosísima y dolorosísima "For No One", una canción que apela al dolor sin caer en autoconmisceraciones ni chantajes, pero que sí apela a nuestro lado sensible y empático, porlo que la canción nos hará sentir como si nos hubiese pasado a nosotros. Musicalmente no se puede decir más que es perfecta, sin ninguna falla ni debilidad. Una pequeña obra maestra. "Doctor Robert" es un rock simple, con un interludio celestial que es tan hermoso como breve, y que contrasta de manera magistral con la simplicidad, incluso frialdad, de las estrofas, lo cual enaltece tanto una sección como la otra. Se dice que Lennon la compuso pensando en su primer "dealer", Bob Dylan, sin embargo, eso es sólo un rumor. Lo que sí es cierto es que se trata de una estupenda canción que muchas veces se ignora en las reseñas y revisiones a este álbum.

La última aportación de Harrison es también la más sobria, "I Want To Tell You" es como un adelanto de lo que 30 años después se convertiría en el britpop, por lo que también nos recordará un poco al estilo más serio de los Kinks. A pesar de que no es tan brillante como las otras dos composiciones de Harrison, sí es una gran canción que merece ser más valorada. Mientras que "Got To Get You Into My Life" es un homenaje al soul, con esas maravillosas orquestaciones de metales y la poderosa y emotiva voz de McCartney luciéndose a sus anchas. Es bien sabido que Paul compuso esta canción pensando en la mariguana, por lo que los rumores morbosos se pueden disipar, y simplemente admiremos la majestuosidad de la canción.

La culminación máxima del álbum, y la que lo representa a la perfección, no sólo al álbum, sino a todo el movimiento musical y social que le sucedió, es la abrochadora del álbum. "Tomorrow Never Knows" es un viaje en todo el sentido de la palabra. Los sonidos se mezclan con las melodías, y las armonías son tan aturdidoras como excitantes. El concepto consiste en mezclar la cultura hinduísta con el rock británico, y la ejecución es tan asombrosa como compleja. No sólo son los 4 instrumentos sonando, es una serie de loops que los mismos Beatles (liderados por McCartney, quien prácticamente inventó los loops musicales en el rock) grabaron, recortaron y pegaron en las cintas de grabación, por lo que la definición de collage musical no podía ser más acertada. Además, esto significaba que la canción no podía reproducirse en vivo, con los instrumentos de mediados de los sesenta. Por lo que se trata de la primera canción exclusivamente de estudio de los Beatles, lo cual también inauguró un nuevo tipo de rock. Esta canción fue como una caja de pandora, la cual fue abierta y dejó salir un sinnúmero de posibilidades musicales, las cuales aún en nuestros días no se han explorado en su totalidad. Por lo que la trascendencia de esta canción es casi equiparable a la del álbum en el que se encuentra, y el nivel de infliuencia directa e indirecta que ha tenido a lo largo de 52 años es inagotable.

Así que estamos frente a un monumento al rock, uno de los mejores álbumes de todos los tiempos, una obra sin la cual la música habría sido totalmente diferente, y una de las muestras musicales más asombrosas y adelantadas a su tiempo. 52 años han pasado y la vigencia del álbum sigue tan presente como si hubiese sido publicado en este mismo año. Y lo mejor es que el cuarteto aún tenía algunas obras magistrales más por entregarnos.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Discografía de los Beatles: Rubber Soul



A partir de este álbum, la historia no sólo del cuarteto, sino del rock en general, habría de cambiar para siempre. Se habría de reinventar el género en una sub-especie más evolucionada, y de la cual nacerían decenas de descendientes y de la que millares de músicos en todo el mundo se habrían de basar para la realización de sus obras, en algunos casos muy buenas.

La idea del hartazgo por la imagen juvenil e inocente que proyectaba el cuarteto a inicios de 1965, con todo el vendaval de la beatlemanía sobre sus hombros y con el cansancio físico y mental que les producía el grabar dos álbumes, mas una película y centenas de conciertos, todo en el transcurrir de un año, fue lo que motivó a los músicos a reinventarse como escritores y como artistas, y les orilló a buscar nuevos horizontes que les permitiera alcanzar el objetivo que tanto ansiaban: que se les considerara como hombres adultos que, a través de la música, creaban arte.

En esa visión influyó mucho el encuentro que los de Liverpool tuvieron con el mítico poeta de Duluth, Minnesota: el genial Bob Dylan. Había pasado un año de su primer contacto, y la enorme influencia que se infundieron mutuamente ya se había presentado, en el caso de Dylan, con sus dos monumentales álbumes de 1965, "Bringing It All Back Home" y "Highway 61 Revisited", mientras que los Beatles ya se habían manifestado (principalmente Lennon) con algunas canciones de "Help", de mediados de ese mismo año. Y no era para menos, se trataba de las mentes más influyentes en toda la historia del rock.

Así que a mediados de octubre de 1965, los cuatro integrantes, junto con el eterno productor George Martin, entraron a los estudios de Abbey Road para grabar el que, para ellos, debía ser el mejor y más adulto álbum de rock jamás grabado. La banda ya estaba en un punto creativo muy alto, y sin el peso moral de llenar las expectativas de millones de adolescentes, sino las propias, se liberaron y dejaron salir todo ese talento creativo para grabar uno de los mejores álbumes de rock de todos los tiempos.

Es cierto que ellos revolucionaron el rock and roll, es cierto que ellos habían inventado el pop en su forma más fina y estilizada, sin embargo, no fue sino hasta que realizaron esta obra de arte que se colocaron como la banda más importante de la época y, eventualmente, de toda la historia. Así de relevante es el trabajo realizado en este disco.

Para empezar, nuevamente regresaron a la fórmula de componer ellos mismos todas las canciones del álbum, en este caso, 14. Y no sólo eso, sino que lo hicieron con una perspectiva distinta a la de su anterior álbum enteramente original, el alegre y vivaz "A Hard Day's Night", en donde aún la diversión e inmadurez eran la médula del trabajo. Aquí no. Aquí se tocan temas mucho más profundos y surrealistas, y el romanticismo estudiantil quedaba atrás como elemento obsoleto.

A pesar de que se le considera como un álbum de folk rock, y a pesar de la clara influencia de Dylan en la música y las letras, el álbum suena muy poco a lo que por aquellos entonces se hacía en Estados Unidos como Folk Rock. Más bien es una extraña mezcla de la instrumentación del folk rock, con la elegancia del pop y la aspereza del rock and roll y sus elementos raíz, como el blues y el country. Si a esto le añadimos la innovación en el uso de algunos instrumentos, como el órgano Hammond o la citara, tenemos como resultado un álbum que, con el paso de más de 53 años, no suena avejentado ni obsoleto, y un álbum en el que muchas bandas y músicos aún se pueden ver reflejados.

La obra inicia con un rock maravilloso, compuesto por McCartney, con una letra un tanto surrealista e irónica, y una instrumentación exquisitamente rockera. Me refiero a "Drive My Car", un divertimento rockero bastante melódico y armónicamente excelso. Es fácil apreciar este último elemento gracias al sistema de grabación en el que se dividían las voces de los instrumentos, escuchándose cada uno en el lado izquierdo y derecho del audio, respectivamente. La primera canción de Lennon es la genial "Norwegian Wood", donde apreciamos la citara de Harrison y la extraña (y métricamente perfecta) letra en la que se nos narra un inusual encuentro entre un chico y una chica, sin elementos románticos ni enamoradizos. La brevedad de la canción sólo nos hace apreciarla más en su simplicidad y su complejidad, una musical y la otra lírica.

Mientras que "You Won't See Me" es una canción de reclamo abierto escrita por McCartney y en donde Ringo y sus percusiones se lucen como nunca antes, y los coros de Harrison y Lennon hacen mucho más que sólo ambientar la canción. Además de los 4 instrumentos habituales, escuchamos un piano (muy recurrente en este álbum) y un Hammond muy discreto, lo cual alimenta la complejidad instrumental que los músicos anhelaban expresar en sus canciones. Siguiendo con letras surrealistas, la segunda canción de Lennon, "Nowhere Man" es un claro ejemplo de esto. La música, en apariencia muy simple, es en realidad un monumento a la exquisitez y la elegancia, con muy pocos elementos melódicos, pero con un ritmo y una armonía tan deliciosas que, a pesar de no entender nada de lo que Lennon, McCartney y Harrison al unísono nos tratan de decir, nos fascinan y atrapan de inmediato.

Y otra agradable sorpresa en el álbum es la aportación de Harrison en la composición de dos estupendas canciones. La primera de ellas es el quinto track, "Think For Yourself", en la que se percibe un gigantesco salto de calidad y madurez por parte del beatle más joven, si consideramos las dos canciones que compuso para su álbum anterior, que rondaban entre la ingenuidad y la inexperiencia. Aquí no, la canción es un portento del rock como arte, de la lírica como medio de expresión y de la experimentación de ritmos y armonías. No se trata de una experimentación radical, pero el uso de un ritmo inconsistente, y un riff de guitarra muy oscuro y estridente, nos habla de los nuevos horizontes que Harrison buscaba, en aras de competir y agradar a sus dos mentores musicales, y compañeros de banda. La letra es una reprimenda muy seria hacia la codependencia de una persona, y en la que se le dice que piense por sí misma. Un tema que, hasta hoy en día no termina de comprenderse del todo, en especial por las masas. A destacar el uso de palabras poco usuales para aquellos tiempos, pero muy precisas, tales como "left behind", "opaque", "rectify", o frases como "the ruins of the life that you had in mind" o "try thinking more if just for your own sake", en conceptos bastante avanzados y una temática tan inusual como universal.

Mientras tanto, Lennon seguía en la vena surrealista, ahora un paso más allá de lo convencional en "The Word", donde se habla del amor pero no como un tema superfluo y vacuo, sino como una aspiración y una virtud a la que todo hombre debe ansiar alcanzar. La música es fascinante a pesar de la estructura simple de la canción. Las guitarras discretas, el Hammond más estridente que nunca, el piano con notas extrañas, las melodías vocales perfectas y el bajo de fondo con una melodía casi imperceptible, pero absolutamente fascinante. La canción es una de las más innovadoras, y una de las mejores del álbum. Por su parte, "Michelle" recupera algo de la vena romántica que hasta ahora estaba inédita en el álbum, sin embargo, no es un romanticismo juvenil, sino un romanticismo clásico, muy a la europea con elementos preciosistas y una ambientación sutil y delicada. No podía ser de nadie más que de McCartney una composición como esta.

Ringo pondría su granito de arena en una canción country que compuso junto a Lennon y McCartney, llamada "What Goes On", y en donde se muestra quizás la faceta más cercana al folk rock que hacía Dylan en aquellos días. Por el hecho de ser de Ringo, no sólo se perdona la simpleza del tema, sino que se aprecia y agradece el enorme esfuerzo por que la canción no sonara fuera de lugar con respecto a los demás temas del álbum que, si bien no está a la par, tampoco desentona en absoluto. Y si McCartney ya había aportado algo de romanticismo, ahora era el turno de Lennon, con su característico pesimismo y desdén, en la hermosa "Girl", una canción donde se habla de la crueldad que puede tener una mujer hacia un hombre enamorado. Nuevamente la elegancia se hace presente en un tema más adulto que juvenil, y más elaborado que melódico.

"I'm Looking Through You" es una estupenda canción folk de McCartney, en donde se muestra la faceta más profunda de Paul como letrista, y en donde su gracia y talento para las melodías y la emotividad característica de sus obras está más presente que nunca, contrastando la suavidad de las estrofas con la rudeza de los coros guiados por un poderoso órgano Hammond tocado por nada menos que Ringo Starr. Y la calidad musical no da ningún descanso, pues "In My Life" es una de las canciones más emblemáticas de la banda, y una de las más entrañables en toda la historia del rock. La canción, original de Lennon, es una muestra de los alcances musicales que la banda tenía, pudiendo ser tan rockeros como sensibles, y tan experimentales como clásicos. Para mi gusto, se trata de la canción más hermosa de los Beatles.

"Wait" es una de las últimas canciones compuestas en conjunto por Lennon y McCartney, en donde la sección principal es compuesta por el primero, mientras que el puente en crescendo es obra de Paul. De alguna forma mezclaron sus composiciones, y el resultado es esta canción de bajo perfil, pero de amplia envergadura. De hecho, tal inusualidad es dada debido a que la canción se grabó muchos meses antes de las sesiones de "Rubber Soul", pensada para aparecer en el álbum anterior, sin embargo, pensaron que la canción era demasiado seria para un álbum como "Help!", así que la abandonaron temporalmente. El segundo tema original de Harrison para este álbum es la espectacular y deliciosa "If I Needed Someone", nuevamente con un riff de guitarra, pero esta vez mucho más lúcido y destellante que el de "Think For Yourself", y con una base melodía tan maravillosa que seremos incapaces de olvidarla. El nivel que de pronto alcanzó Harrison para este álbum es tan inexplicable como asombroso, y sus dos canciones son auténticos brillos en un álbum plagado de temas revolucionarios y avanzados para su época.

La última canción del álbum es otro country rock, esta vez compuesto por Lennon, en donde los límites de lo racional y lo irracional están más borrosos que nunca. "Run For Your Life" es una auténtica amenaza de muerte que Lennon le hace a una hipotética (o no) pareja si ésta le llegase a ser infiel. Todos sabemos de sobra que una de las (muchas) debilidades de Lennon eran sus celos obsesivos y psicópatas. Todo ello reflejado en un tema demasiado vivaz para la temática que se trata, pero perfecto para cerrar el álbum de manera brillante.

Después de esto, el rock jamás volvería a ser igual. Zappa publicó su "Freak Out", los Beach Boys su "Pet Sounds" y Dylan su "Blonde on Blonde", tres corrientes fundamentales que se desarrollarían en los años siguientes, que tuvieron su origen en estos tres álbumes, y que a su vez, estuvieron fuertemente influenciados no sólo por la música de "Rubber Soul", sino por lo que el álbum en sí representaba: la capacidad de hacer una obra de arte a través de algo que, hasta antes de este álbum, se consideraba un simple medio de diversión y evasión de la realidad. Así es, los Beatles hicieron adulto al rock, y lo convirtieron en una expresión artística, la más prolífica de la segunda mitad del siglo pasado.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Discografía de los Beatles: Help!



Justo después de una temporada terrible para la banda, en la que los viajes y la locura fueron más protagonistas que su propia calidad musical, los Beatles decidieron que, para frenar todo ese vendaval, tenían que enfocarse en un proyecto específico, y dicho proyecto fue la realización de su segundo filme, y primero a todo color: el humorístico Help! La banda ya tenía algunos temas para el soundtrack de la película, y con la calma de trabajar sólo en un proyecto, tuvieron la paz mental para poder componer el resto de canciones que completarían el álbum.

Las canciones presentan un retoque de calidad exquisito, como no se había mostrado en ninguno de sus álbumes anteriores, y se asomaba un pequeño haz de madurez en las canciones, a pesar de que aún se centraba en temas mayoritariamente juveniles y un tanto vacuos. Las letras más elaboradas sin duda son las que compuso Lennon, que era el mas inquieto y el que más deseaba abandonar el estilo jovial que la banda había mantenido ya por 5 álbumes.

Al sonido del álbum también ayuda el hecho de ser el primer álbum de la banda grabado en sonido estéreo, con 4 pistas para separar el sonido de los instrumentos, y trabajarlos por separado. Gran parte de la sofisticación del sonido se debe a la producción de George Martin, aunque sin la inmensa fineza de las canciones, ni el mejor productor del mundo habría podido lograr lo que Martin hizo.

También es importante destacar la situación personal de los integrantes de la banda, por un lado Paul McCartney estaba en una relación estable con Jane Asher, su gran amor imposible, por lo que su capacidad de composición se orientaba más hacia los temas alegres y románticos. Misma situación de George Harrison, que estaba perdidamente enamorado de Pattie Boyd. En el caso de Ringo, acababa de casarse con Maureen Tigrett, quien adoptaría el apellido de su marido, por lo que, como casi siempre, no tenía problema personal alguno. En el caso de Lennon, estaba pasando por una muy mala racha con su esposa Cinthya, con quien ya tenía un hijo. Además se sentía deprimido por su aumento de peso, y una desorientación en cuanto a sus aspiraciones artísticas. Todas estas circunstancias se verían reflejadas en las composiciones del álbum.

La obra contiene 12 canciones originales y 2 covers, "Act Naturally", cantada alegremente por Ringo y que está muy ad hoc con la temática del álbum, a pesar de no aportar nada en el plano artístico (más allá de la ironía de la letra). El otro cover es un animado pero avejentado rock and roll llamado "Dizzy Miss Lizzie", que de cierta forma desentona con la exquisitez de la música compuesta por los integrantes de la banda.

Con respecto a las canciones originales, la obra inicia con uno de los emblemas del álbum, la homónima "Help!", en la que literalmente Lennon pide ayuda desesperadamente, pero que no se percibe tal desesperación gracias a la enorme inventiva inherente a la canción. Desde los ingeniosos juegos vocales entre Lennon y la dupla de McCartney-Harrison en los coros, pasando por la potente inyección de energía que representa el tema, y sobre todo, el estupendo estribillo que es la joya de la corona. Se trata, sin duda, de una de las canciones de pop más trabajadas e ingeniosas de toda la historia.

"The Night Before" es un tema muy ingenioso también, aunque no al nivel de la canción anterior. Las armonías vocales también son un elemento esencial de la canción, por un lado McCartney con su voz duplicada, y por otro lado las respuestas de Lennon y Harrison. Para destacar también la sección rítmica, sobre todo en el puente, donde Ringo hace gala de sus habilidades, a pesar de su constante bajo perfil. Mientras que "You've Got To Hide Your Love Away" es una triste canción folk, fuertemente influenciada por el estilo de Bob Dylan, y en donde Lennon de cierta manera muestra esa fragilidad de la que se hablaba anteriormente. La canción es una de las más bellas y emotivas del álbum, y una de mis favoritas personales.

"I Need You" muestra de manera muy clara la evolución de Harrison como compositor; se trata de su segunda aportación para la banda, y el avance con respecto a la primera es bastante notorio. La parte armónica y sobre todo la parte melódica, son las que mayor avance presentan, y la canción no desentona en ningún momento con las canciones de los dos compositores habituales. En ello influyó muchísimo la inspiración de Harrison en aquellos días, la mencionada Pattie Boyd. "Another Girl" es una típica canción divertida y superficial de los Beatles, con una tempatica simple y con una fórmula garantizada, no nos impresionará pero tampoco nos disgustará.

Misma situación de "You're Going To Lose That Girl", en la que lo que más podemos rescatar es lo habitual que ya se nos hace escuchar canciones pop de altísima calidad, al grado de parecernos normal este gran nivel musical, sobre todo si consideramos la época en que se grabó. Sin embargo, inmediatamente después viene otro de los temas emblemáticos del álbum, y el que presenta una evolución rockera mucho más avanzada, la majestuosa "Ticket To Ride", con su riff elegantísimo y su sección rítmica tan ingeniosa como efectiva. Ciertamente la canción se mantiene dentro de los cánones del pop, pero la sofisticación del tema es espectacular y de inmediato lo reconocemos como un monumento a la música de aquellos días, y una de las cumbres más altas del repertorio beatlero. A ese grado.

Uno de los temas más bellos y menos reconocidos del álbum es "It's Only Love" de Lennon, una canción simple pero con unos arreglos maravillosos que le adornan y le enaltecen. A pesar de su corta duración, la canción se yergue y se posiciona dentro de la élite musical del álbum, junto con algunas otras canciones más reconocidas. La segunda aportación de Harrison al álbum, y tercera históricamente (no olvidemos eso) es "You Like Me Too Much", una canción muy simple que podría haber estado en alguno de los álbumes anteriores, pero que, considerando la irrefutable falta de experiencia del propio Harrison, se puede considerar como un buen esfuerzo. Mientras que "Tell Me What You See" es una muestra más de la refinación del pop, esta vez desde un perfil mucho más bajo, pero con una profundidad que no se percibe ne primer instancia, el cual termina por amalgamar en una buena canción, a pesar de su poco reconocimiento.

Las últimas dos canciones originales del álbum son muy buenas, a pesar de ser tan dispares una de la otra. "I've Just Seen A Face" es un country pop muy bueno, con unas melodías memorables y una dinámica deliciosa, por lo que fácilmente se convertirá en una de nuestras canciones favoritas, y una que difícilmente olvidaremos de nuestra memoria. La versatilidad que tenía la banda para adoptar sus diversas influencias dentro del estilo que ellos mismos inventaron es asombrosa e inigualable. Mientras que "Yesterday" es ya un clásico de la música popular de todos los tiempos. Poco se puede decir de un tema que todo el mundo conoce, y que prácticamente a todos nos gusta. Los arreglos de cuerdas, la emotividad de la interpretación de McCartney o la entrañabilidad de su hermosa letra. Todos los elementos están potenciados al máximo, razón por la cual aún hoy en día es reconocida como una de las canciones más bellas de la historia. Sin más.

Al final, el grito de ayuda fue realmente el punto de inflexión más importante para la banda, uno en el que abandonarían su pasado inmediato y comenzarían la búsqueda de la trascendencia artística, ya que habían logrado la trascendencia popular. Es el álbum de pop más refinado de la banda, aunque no es mejor que "A Hard Day's Night". Sin embargo, para cerrar la etapa más simple de la banda, es un excelente epílogo en el que se resume a la perfección la evolución y el desarrollo tanto de la banda misma, como del género que, en escasos dos años, inventaron y perfeccionaron.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Discografía de los Beatles: Beatles For Sale



La intensa espiral ascendente en la que los Beatles estaban inmersos, tanto de fama como de dinero y locura, terminó por afectar el aspecto más importante de todos, el creativo. Si bien, los músicos no frenaron su evolución musical ni como compositores, sí vieron mermados sus tiempos para crear nuevas melodías, por lo que para su siguiente álbum nuevamente incluyeron 6 covers, tal y como lo hicieron en sus dos primeros álbumes.

En los años sesenta esto no era un crimen tan grave, sin embargo para los Beatles, que ya habían grabado un álbum completamente original, sí fue un golpe muy duro, cosa que terminó por ser muy afortunada, pues la banda se comprometió más en la elaboración de todos sus álbumes posteriores. Sin embargo, lo que concierne a esta cuarta entrega, se tuvieron que hacer sacrificios y renunciar un poco a la independencia creativa que habían alcanzado con "A Hard Day's Night".

Esta independencia creativa significaba más para ellos por el hecho de que su casa disquera ya les había otorgado la suficiente confianza para grabar un álbum sin éxitos ajenos, y ahora por temas extra-musicales tuvieron que renunciar a ella y acudir al lugar común de los éxitos de terceros, que están comprobadísimos y que no representaban más que la comodidad del éxito garantizado. Todo esto atormentaba las mentes de los músicos en un momento en el que muchos críticos vaticinaban la debacle del cuarteto, y que parecía ser, según ellos, el principio del fin. Nada mas alejado de la realidad.

Es cierto que algunos de los temas ajenos hacen sonar avejentado y anticuado al álbum, sobre todo con el contraste que hacían las nuevas composiciones beatleras, sin embargo, no podemos reprochar a la banda que hayan hecho covers de canciones de tan distinguidos compositores, tales como Jerry Leiber y Mike Stoller, Buddy Holly, Carl Perkins (el ídolo de George Harrison) o el enorme Chuck Berry.

Comenzando por los covers, el más infravalorado de estos es "Mr. Moonlight", una canción con mucho sentimiento que les fue reprochada por su sonido tan anticuado, a pesar de no estar tan distante en años desde su composición hasta su aparición en este álbum. La voz de Lennon es la protagonista por su poderío y perfecto acoplamiento al estilo soul nato de la canción. Mientras que "Kansas City" es un divertido rock and roll que tuvo gran éxito en los años cincuenta, y que en la voz de McCartney suena mucho más enérgica y juvenil que en su versión original. Más allá de eso, la canción no tiene mayor trascendencia.

"Words Of Love" es un tema original del trágicamente fallecido Buddy Holly, en sus épocas con los Crickets. Se trata de un tema completamente romántico, casi como una balada rocanrolera, en la que las voces de Lennon y McCartney juegan un poco con la tonalidad más baja que ambos podían alcanzar sin sonar desafinados. Los dos temas de Carl Perkins son el entusiasta y arrogante "Everybody's Trying To Be My Baby", canción que cierra el álbum de la forma menos épica posible, y a la cual engalana Harrison con su voz como principal, y la muy avejentada "Honey Don't", cantada por Ringo Starr y que, a pesar de tener poco más de 8 años de su composición, al lado de las bellas melodías poperas de los beatles desentonaba bastante, y dejaba mucho que desear en cuanto al sonido del álbum.

Todos estos covers se ven empequeñecidos ante la asombrosa interpretación de la portentosa "Rock And Roll Music" de Chuck Berry, canción que al contrario de la mayoría de los demás covers, le aporta muchísimo a la calidad, ambientación y espíritu del álbum. La voz de Lennon es perfecta para inyectar de energía a la música, y viceversa. Con todo y que se trata de un cover, es sin duda una de las mejores canciones del álbum.

Y de ahí damos el salto a los temas originales, los cuales son prueba de la afinación en las habilidades de composición de Lennon y McCartney. "No Reply" es un lamento casi desgarrador, en el que se narra una infidelidad desde la perspectiva del dolor que causa, pero también desde la desesperación por recuperar lo perdido. En ese sentido, la música acompaña a la perfección todos estos sentimientos. Al inicio parece tranquila, pero con el primer lamento, la música igualmente se desgarra por un instante, se llena de desesperación y nos transmite esa angustia. Y en especial en el puente intermedio ("If I were you..."), en el que la emotividad se multiplica por 1000 y nos regala un momento musical sublime dentro de una aparente canción pop simple. Por esas razones, esta canción representa un enorme salto hacia un nuevo nivel de expresividad musical.

Por el contrario, "I'm A Loser" es una canción lastimera, en la que Lennon se destroza a sí mismo y, mediante una canción interesante, pero emocionalmente plana, nos explica las razones por las que se considera a sí mismo como un perdedor. Lo más destacable de esta canción es la apertura de Lennon a componer temas más personales y a expresar de forma más clara su enorme pesimismo hacia la vida y hacia sí mismo. "Baby's In Black" es una triste y oscura canción cantada por Lennon y McCartney, pero compuesta en su mayoría por el primero. La ambientación de la canción es un tanto estridente, gracias a las sonoras guitarras eléctricas que se hacen sentir a lo largo de toda la canción.

McCartney nos regala su composición más fina hasta el momento, en "I'll Follow The Sun", una canción que quizás no impactó tanto a nivel popular como "And I Love Her", pero que personalmente creo que se trata de una canción más bella y refinada incluso. La ambientación entrañable y la letra esperanzadora adornan a la belleza innegable de la música, y nos deleitan los oídos como pocas canciones lo hacen. Y si de melodías finas hablamos, "Eight Days a Week" nos muestra la evolución del Pop hacia un género muy sofisticado, en donde las melodías son lo más importante, pero en donde la elegancia y finura de éstas impacta directamente en la calidad de la música. La canción es la más popular del álbum, pero también es una pieza popera absolutamente exquisita.

Y siguiendo en esa misma línea de pop elegante, está "Every Little Thing", canción de McCartney que contrasta de forma drástica con los dos covers que le anteceden, y que de cierta forma, nos pone en contexto el inmenso avance que había tenido la música desde las épocas del rock and roll hasta las épocas del pop británico. Si el álbum hubiese seguido la línea de las últimas 3 composiciones originales, habría sido un álbum espectacular e histórico.

El pesimismo de Lennon reaparece en "I Don't Want To Spoil The Party", una canción de pop country que tiene momentos interesantes, pero que nuevamente se destaca más por la crudeza de las letras de Lennon, que de alguna forma la disfrazaba detrás de una letra romántica de amor y desamor. Caso contrario de "What You're Doing" de McCartney, una canción que retoma los grandes avances musicales de la banda y los plasma en una estupenda canción que poca gente reconoce, pero que tiene todos los elementos para ser una de las mejores canciones del álbum.

Dicen que para que las cosas mejoren, primero deben empeorar. En el caso de los Beatles sí fue el caso, no sólo en el aspecto musical, sino en su carrera como figuras públicas. El primer tropezón en ese nivel se dio con este álbum, y más tarde su fama se vería en serio peligro. A nivel musical este se puede considerar como su único "fallo". Entre comillas porque en sí se trata de un excelente álbum, con obras muy elegantes y con covers espectaculares. Lamentablemente para ellos, habían puesto la vara muy alta con el álbum anterior, y para recuperarse habrían de grabar dos álbumes que igualaran lo hecho en "A Hard Day's Night": éste y el siguiente.

viernes, 12 de octubre de 2018

Discografía de los Beatles: A Hard Day's Night



El álbum que marcó de manera más definida el nacimiento del pop. Para este punto, los Beatles eran conocidos en todo el mundo, por lo que una extraña manera de apovechar su fama, que fue el hacerles una película, detonó la creatividad de los músicos para crear un álbum muy limpio y refinado, a comparación del resto de la música que se hacía en 1964. Si bien, esta evolución musical hoy en día nos parece algo natural, en aquellos días dar un salto artístico de esta manera era algo que nadie hacía.

Entendiendo que la música de los Beatles siempre estuvo bañada de un barniz de pop, lo hecho en este álbum supera la elegancia y la sofisticación de sus demás álbumes, incluso los inmediatamente posteriores. Ello se debe en gran medida al hecho de que la totalidad de las canciones que conforman este álbum son originales. De hecho, es el único álbum de los Beatles en el que todas las canciones están firmadas por Lennon y McCartney.

Y es por ello que se percibe un estilo musical muy específico, uno que sólo se presentó en este álbum, y en ningún otro. Los elementos del rock and roll cincuentero pasan a un segundo o tercer término, y las melodías poperas son las que predominan. Ahora bien, es importante diferenciar el pop bello que inventaron los Beatles del pop excesivo y artificial que desarrollaron artistas de plástico como Michael Jackson o Madonna en los años ochenta. El primero se emparenta mucho con el rock, las insrumentaciones y melodías tienen muchos elementos derivados del blues y las progresiones armónicas, si bien son muy pegajosas y melódicas, para nada son facilonas o simplonas. En el segundo tipo de pop todos estos defectos son la esencia del estilo, de ahí su plasticidad y vacuidad.

Entonces situémonos en un mundo en el que el pop es la novedad, en el que es la vanguardia y en el que es lo más artístico, bello y exitoso que existe en el mundo musical. Todo esto generado en las mentes de los dos genios creativos que compusieron las canciones del álbum. Como dato adicional, en este álbum se dio otra situación única, Harrison utilizó una guitarra de 12 cuerdas en vez de su habitual Gibson-Les Paul. Una guitarra con un sonido muy peculiar que, si bien no es lo que más destaca en las canciones, sí cimentó un sonido que más adelante muchas bandas adoptarían como propio, principalmente los Byrds. El sonido de esta guitarra se puede apreciar más en canciones como "You Can't Do That" o el lado b "I Call Your Name", aunque está presente en prácticamente todas las canciones del álbum.

Dicho esto, pasemos al análisis de las canciones. De las 13 piezas que conforman el álbum, 8 son composiciones de Lennon, 3 de McCartney y 2 de ambos en conjunto. A pesar de su poca aportación creativa, comparada con la de Lennon, las canciones de McCartney son las que mayor  evolución presentan, y las que mayor nivel de sensibilidad tienen. La obra inicia con el tema homónimo, un monumento al pop. Desde el electrizante inicio, la canción parece una avalancha de energía que se nos viene encima y que no podemos parar. La canción tiene secciones de Lennon y de McCartney, que ambos habían compuesto por separado y que, como casi siempre, sabían conjuntar a la perfección dentro de una misma canción.

El segundo tema es el bellísimo "I Should Have Known Better" de Lennon, en el que la parte más melódica del compositor queda expuesta. El uso de la voz duplicada era ya habitual en las grabaciones de las canciones de los Beatles, sin embargo, y muy a propósito, hay canciones en donde dejaban una breve sección sin duplicar la voz, como para destacar la belleza o emotividad de dicha sección. En esta canción pasa eso, y cuando llega ese momento, que casi es en el final, es inevitable el estremecerse con la perfección de la voz de Lennon. La primer balada del álbum es también de Lennon, la romántica "If I Fell", cantada a dúo con McCartney, con una bella ambientación y unas melodías irresistibles. Es bastante notorio el avance que la banda había tenido en cuestión de meses. Notorio e impresionante por igual.

La segunda canción compuesta colaborativamente por Lennon y McCartney es la inocente "I'm Happy Just To Dance With You", que entusiasmadamente canta Harrison y que es bonita, sin alcanzar los estándares de las 3 canciones anteriores. La primer aportación de McCartney al álbum es una canción que pasó a la historia, y que es una máxima referencia dentro de la música popular de todos los tiempos. "And I Love Her" es una hermosa balada en la que se repite la dinámica del segundo tema, con la voz duplicada que cede por un breve instante una de sus voces para incrementar la emotividad. Es una de esas canciones que a todo mundo le gusta, que todo mundo conoce y que transmite un mensaje universal. La belleza musical trasciende al romanticismo lírico, y con las puras notas es capaz de enternecernos y enamorarnos.

"Tell Me Why" es la primer canción de reclamo que compuso Lennon, la primera de muchas más. Se trata de un rock jovial y enérgico, pero que tiene un trasfondo más oscuro del que a primera escucha aparenta. Si bien la música no es transgresora, la letra sí lo es un poco, y por ello al final la canción adquiere una personalidad un tanto más rasposa que melosa. Pero para limar asperezas, McCartney nos trae "Can't Buy Me Love", y todo el poder melódico de la banda regresa con más fuerza que nunca. La canción es divertida y romántica por igual, y su enorme accesibilidad la hacen una de las más populares del álbum.

Quizás la canción menos lúcida del álbum es "Any Time At All", una obra aparentemente optimista de Lennon, que tiene un estribillo que atrapa, pero que en el resto de la canción palidece un poco, y no logra lo que el resto de la canciones, que es el atraparnos y cautivarnos. Sin embargo, para nada es una canción mala, simplemente que el estándar del álbum había sido tan alto, que una canción no tan buena se detecta de inmediato. Caso contrario el de "I'll Cry Instead", una breve y deliciosa canción con tintes campiranos y country, en la que Lennon hace lo que mejor sabe, reclamar a la vida y mostrar su lado mas oscuro. Quizás por ello es que la canción funciona muy bien, y añade diversidad al sonido del álbum, enriqueciéndolo de esta manera.

Una de las canciones más finas y pulidas del álbum es "Things We Said Today" de McCartney. El sonido de la canción es completamente adelantado a su época, por momentos un poco sombrío, pero con melodías hermosas y secciones memorables. Con esta canción la banda fue un poco más allá de la ya de por sí enorme evolución que habían mostrado, y nos regalaron un poco de lo que décadas después habrían de replicar más artistas. Y de lo más fino pasamos a lo más rockero del álbum. "When I Get Home" es la canción más guitarrera del álbum, con la energía más rockera y con los momentos más intensos de todo el álbum. Evidentemente la canción es de Lennon.

Las dos últimas canciones son un auténtico broche de oro puro para el álbum. "You Can't Do That" es una alarmante muestra de lo celoso y posesivo que podía ser Lennon, sin embargo, la increíble música que le acompaña (en especial el maravilloso riff de guitarra) y los arreglos esplendorosos (como el silencio justo antes de cantar el título de la canción) hacen que nos olvidemos de ello y que apreciemos la maravilla de la música que los aún novatos (con un año en el negocio apenas) Beatles nos regalaban. Y finalmente, una extremada e inusitadamente melancólica canción, algo que jamás habíamos escuchado, "I'll Be Back", con una emotividad gigantesca que nos deja con un sentimiento inquietante pero delicioso. La amenaza innata a la que hace referencia el título de la canción se aborda más desde el punto de vista de la esperanza que del acoso, así que nos podemos concentrar de lleno en la belleza de la música, y en la gran carga emocional que es inherente a ésta.

Por primera vez los Beatles no cierran un álbum con una canción festiva o abiertamente juvenil. Ahora el cierre es bastante triste y reflexivo, cosa que a casi 55 años de distancia, aún podemos apreciar y agradecer, como un gesto de reconocimiento a nuestra percepción musical y a nuestro sentido intelectual.

La cima del mundo musical había cambiado muy rápiamente, y en un año pasó de ser el rock and roll a ser el pop el sonido reinante, la joya de la corona, el pináculo artístico y musical más alto al que se podía aspirar, y al que sólo una banda era capaz no sólo de llegar, sino de mantenerse. Aunque inevitablemente, al llegar a una cima, el paso siguiente tendrá que ser descendente, cosa que le sucedió a los Beatles. Sin embargo, y afortunadamente, esta no sería ni la única, ni la más alta cima que los Beatles habrían de alcanzar.

jueves, 4 de octubre de 2018

Discografía de los Beatles: With The Beatles



Una vez que la banda había alcanzado el éxito en la Gran Bretaña, su objetivo era conquistar los Estados Unidos, pero para ello, debían conseguir un primer lugar en las listas, cosa que no se había dado con ninguno de los sencillos exitosos en Inglaterra, gracias a la terrible campaña de publicidad que la compañía disquera le había dado al cuarteto en tierras norteamericanas. Así pasaron desapercibidos temas tan estupendos como "Please Please Me", "Love Me Do", "From Me To You", "She Loves You", junto con sus no menos maravillosos lados B.

Dadas las circunstancias, la banda se concentró en la grabación de su segundo LP, con el cual tuvieron un mayor presupuesto, un mayor tiempo para la composición y grabación de los temas, y además una mejor dirección artística. La portada del álbum es clásica, y las demás imágenes mostradas en la contraportada del álbum fueron mucho más cuidadas y elaboradas que las del primer álbum de la banda.

También el proceso creativo tuvo un avance considerable con respecto a lo sucedido en el primer álbum. La vitalidad que se capturó en aquel habría sido catastrófica con un proceso de grabación de estudio más elaborado como el que la banda tuvo para este, su segundo trabajo. Afortunadamente sus habilidades de composición se refinaron de una manera sobrehumana, considerando que habían pasado cerca de 6 meses entre la grabación de uno y otro álbum. Así, los temas propios tenían estructuras notablemente más complejas, aún dentro de la vena popera romántica de la banda, y los temas ajenos se cuidaban musicalmente mucho más.

Así, a pesar de que hoy, a casi 55 años de distancia, no parezca un avance tan notable, para aquella época sí lo fue. El pop era mucho más pulido, más cercano a lo más alto que puede alcanzar dicho género. Y si bien, aún se incluían muchas canciones de otros autores, estas eran de una manufactura más compleja, o tenían arreglos musicales más elaborados, a excepción claro, de una que era un clásico del rock and roll y que hubiese sido un crimen el alterarle aunque sea una nota.

El álbum comienza de manera enérgica con una de las canciones más evolucionadas del álbum, la popera "It Won't Be Long". Con unas estrofas simples pero con rimas muy efectivas, un coro muy melódico y pegajoso, y una estupenda sección calmada, a manera de puente que contecta el fin del coro con el inicio de la siguiente estrofa, la superposición de distintas mini-secciones que componían tanto Lennon como McCartney era ya una metodología de composición natural que daba resultados súmamente efectivos. "All I've Got To Do" es una finísima canción romántica compuesta por Lennon en su mayoría, en donde es más palpable el mayor conocimiento musical que la banda había adquirido (empíricamente, además) en el transcurso de los 6 meses desde la grabación del álbum anterior.

Mientras que la canción más popular del álbum es la enérgica "All My Loving", en la que podemos escuchar muchas similitudes estructurales con "She Loves You", de ahí quizás el hecho de que haya sido tan exitosa, sin ser un sencillo como tal. Tal similitud se comprende más cuando se sabe que ambas canciones son de McCartney, quien en un arranque de creatividad las compuso como canciones hermanadas de cierta manera. "Don't Bother Me" es una canción un tanto extraña. Es la primer composición para la banda de George Harrison, quien además la canta con sumo entusiasmo. Es cierto que en aquel momento, Harrison no era un compositor tan prolifico como sus dos compañeros, sin embargo, hacía el intento por alcanzarles de cierta manera, y esta canción es su primer muestra de ello. Si bien la canción no es la mejor del álbum, ni mucho menos, es una canción en la que encontramos el típico humor negro de Harrison, metido en unas melodías no tan atractivas, pero muy efectivas.

"Little Child" es una mezcla rara entre skiffle y pop, y es una de las primeras canciones compuestas por la dupla Lennon-McCartney, que sin embargo habían dejado incnclusa por alguna razón, y para la grabación de este álbum la retomaron, la retocaron y la grabaron con una energía espléndida. El primer cover del álbum es la bellísima "Til There Was You", cantada por McCartney a manera de balada romántica. Las capacidades instrumentales de la banda se multiplicaban en esta canción, la primera de este estilo en su repertorio, y además, una de las canciones más bellas grabadas por la banda.

Otro cover era la soulera "Please Mr Postman", la cual los Beatles fácilmente la hicieron una canción pop con todos los elementos atractivos de éste. Cantada por Lennon y con coros de McCartney y Harrison, esta canción nos recuerda un poco al ánimo de "Baby It's You" del álbum anterior, aunque con una inyección de energía mucho más notoria. Para contrastar con el pop del tema anterior, el siguiente cover es un rock and roll clásico con una canción del mayor exponente que tuvo dicho género. "Roll Over Beethoven" del enorme Chuck Berry es la versión más fiel y el homenaje más representativo de la banda al máximo compositor de rock and roll de los años cincuenta. Las habilidades de Harrison, tanto en la voz y sobre todo en la guitarra, no desmerecen en ningún momento con la versión original del propio Berry, por lo que, a pesar de ser un cover, esta canción es uno de los puntos musicales más altos del álbum.

"Hold Me Tight" es una canción que la banda tenía intención de grabar para su álbum anterior, de hecho sí fue parte de la maratónica sesión de grabación para dicho álbum, pero Lennon y McCartney no estaban del todo convencidos con el resultado por lo que decidieron ponerla en espera y la perfeccionaron, dando como resultado una excelente canción que es más rock que pop, en especial por el maravilloso sonido de las guitarras de la canción, mezclado con unas excelentes melodías y armonías vocales. Y siguiendo en la línea de los covers de altura, hicieron un cover de una canción contemporánea a la publicación del álbum, la exquisita "You've Really Got A Hold On Me" de Smokey Robinson & The Miracles, interpretada con la misma emotividad con la que la grabaron sus intérpretes originales. Curiosamente, la mayor parte de la canción está cantada por Lennon y Harrison, dejando la participación vocal de McCartney un poco de lado.

La historia de "I Wanna Be Your Man" es conocida por todos: la canción se la compusieron Lennon y McCartney a los Rolling Stones para que pudieran tener un sencillo promocional, ya que éstos sólo componían blues por aquellos días. En la versión beatlera es Ringo Starr quien tiene el protagonismo como vocalista de la canción, con acompañamientos de Lennon y McCartney. La canción es divertida y melódica, pero no del todo brillante. Una balada sería el siguiente cover de la banda, "Devil In Her Heart", con unos tintes un tanto oscuros para ser una balada, pero sin sonar extraña o fuera de lugar. Harrison haría así su tercer protagonismo vocal del álbum.

Otra de las joyas poperas del álbum es "Not A Second Time", de Lennon. Al igual que en el tema abridor, se percibe la evolución en la composición de las canciones, con secciones muy diversas y muy ingeniosas. La canción incluye una sección de piano, interpretado por el productor George Martin, en la que, por un instante, se comienza a vislumbrar el estilo oscuro y pesimista que Lennon habría de desarrollar en futuras composiciones. Para cerrar el álbum, "Money (Thet's What I Want)", el último cover, nos deja con un ánimo acorde con lo que nos presentó el álbum: optimismo, vitalidad, energía y jovialidad.

Sin embargo, se comenzaba a vislumbrar una evolución que se mantendría constante para dar los saltos artísticos más grandes que la banda daría en años posteriores. Con este álbum se cierra la etapa inicial de la banda, y digamos, la más "inocente". Con el siguiente álbum el salto artístico habría de ser mayor, y ello se debe a la mayor complejidad no sólo en el aspecto musical, sino en las temáticas de los temas que, si bien, seguirían siendo juveniles y románticos, tendrían una perspectiva distinta a la manejada en los dos primeros álbumes de la banda.


viernes, 28 de septiembre de 2018

Discografía de los Beatles: Please Please Me



Así inauguro una de las secciones que más ansiaba escribir en este blog, la de los discos del famoso cuarteto de Liverpool. Todos sabemos su trascendencia en la historia del rock, y de la música contemporánea, por lo cual no podían pasar desapercibidos en este espacio. La fantástica historia escrita por las mentes creativas y las habilidades musicales de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr comenzaba, discográficamente, en 1963.

Para ese entonces la banda ya era conocida gracias al éxito de sus primeros sencillos: "Love Me Do" y sobre todo "Please Please Me", que sería el primer sencillo de la banda en alcanzar el número 1 de las listas británicas. Así que su disquera les exigió la grabación de un LP (como se llamaba a los álbumes en aquellos días), el cual, además, debía quedar listo en el transcurso del mes siguiente, por lo que la premura hizo que el álbum se grabara en un solo día, el 11 de febrero de 1963, a partir de las 10 de la mañana. Como dato curioso, cada uno de los 4 integrantes cobraron por su "día de trabajo" un total de £7.50.

De los 14 temas que conforman el álbum, 2 ya habían sido grabados previamente, los mencionados sencillos, y los 12 restantes fueron grabados en la maratónica sesión de febrero, además de un par de temas más que no habrían de ser incluidos en el corte final del álbum. La música debía representar el sonido de la banda en directo, por lo cual prácticamente no había descansos entre la grabación de los temas. Podría decirse que se trató de un súper concierto privado de 10 horas de duración. Los métodos de grabación de aquellos días eran muy distintos a los utilizados hoy en día.

La trascendencia del álbum recae no sólo en la extraordinaria música, sino en el concepto de banda autosuficiente, que compone, interpreta y graba sus propios temas, un concepto que no era muy popular en esas épocas, y que se convirtió en un modelo a seguir en todas las bandas de rock que aparecieron desde entonces hasta hoy en día. La primer revolución de los Beatles en la música se dio desde la estructura misma de una agrupación, así como en las funciones específicas de cada integrante. Había un miembro para una sección instrumental específica, lo cual, además de cerrar el círculo armónico típico del rock, fundamentaba la estructura esencial de lo que una banda de rock debía ser. Tan austera como efectiva, tan básica como independiente. Atrás quedaban los tiempos de las grandes bandas, de las agrupaciones exclusivamente vocales, o de los solistas con 10 músicos de respaldo. 4 personas eran capaces de estremecer a millones.

Musicalmente hablando, la obra es una explosión de rock, pop y juventud. La vena romántica/juvenil de las letras se acopla a la perfección con la interminable energía de la música. Se percibe que los músicos están en la etapa post-adolescente y pre-adulta, por lo que su música es igual de enérgica y vivaz. Los fundamentos del rock están plasmados en las canciones, quizás ligeramente atenuados por el correctismo de la época. Pero ahí están la rebeldía, el nihilismo, el sonido áspero, las canciones de 3 acordes, la dureza de las guitarras y la sensibilidad romántica.

La inyección de energía comienza con el conteo de McCartney en "I Saw Her Standing There" (que originalmente se llamaría "Seventeen"), y la explosión rocanrolera del tema. La potente voz de Paul es lo primero que percibimos, sin embargo, en un sentido musical, había un elemento maravilloso que los Beatles introdujeron en sus composiciones: el crescendo emotivo del puente de la canción, lo cual nos llevaba del aparentemente estable estado emocional de las estrofas al exacerbado estado eufórico de los coros. Para lograr esto, en esta canción, es importantísimo el trabajo de Paul en el bajo, el cual si escuchamos con detenimiento, nos daremos cuenta que es el sostén de toda la emotividad de la canción. No las guitarras, no las voces, no la batería, el bajo.

El segundo tema es de corte más romántico (con un toque pesimista típico de Lennon), "Misery", un tema en el que cantan a dúo McCartney y Lennon en una perfecta armonía vocal, y al que, posteriormente, George Martin le agregaría pequeños brillos de piano. La canción es muy breve, y dada su temática, es uno de los fudamentos musicales del pop que más tarde la misma banda perfeccionaría. El primer cover de la banda es "Anna (Go To Him)", tema cantado emotivamente por Lennon con coros de McCartney y Harrison, y en el que el papel de la sección rítmica es esencial para los cambios emocionales de la canción. La voz de Lennon (con todo y el resfriado del que aquejaba en el día de la grabación) suena maravillosa y transmite el romanticismo a la perfección. Los ecos del soul están presentes en este delicioso tema.

A continuación vendría otro cover, "Chains" de Gerry Goffin y Carole King, cantado esta vez por Harrison con coros de Lennon y McCartney, se trata de otra canción popera en la que escuchamos por primera vez a Harrison en la voz principal, aún inmadura y jovial, pero sobre todo, su guitarra con arpeggios que si bien no son tan refinados, sí embellecen a la canción. Y también escuchamos a Ringo cantar por primera vez en el tercer cover del álbum, "Boys", en el que además de lucirse en las percusiones, su voz nos transmite toda la energía de la que disponía el carismático baterista, sabiendo que el cantar no era su mayor virtud musical. Sin embargo, con el apoyo de Lennon y McCartney, la canción es otra inyección de energía y termina por regresarnos a la maravillosa senda rocanrolera de la banda.

La canción más pulida en cuanto a composición del álbum es la que corre el mayor riesgo de sonar avejentada. "Ask Me Why" es un tema romántico de John Lennon, que tiene una estructura melódica y armónica muy avanzadas para la edad y el sonido de la banda por entonces, sin embargo, la instrumentación no ayuda del todo a apreciar el nivel musical del tema. Afortunadamente, las voces ayudan mucho a que aceptemos la canción, y a que tengamos la apertura de analizarla, y descubrir la complejidad escondida detrás de la fachada inocente y romántica de la canción.

Y llega el gran atractivo, "Please Please Me" compuesta por Lennon, con ese fantástico crescendo emocional del que se hablaba anteriormente, y con un Harrison espectacular en la guitarra, se trata del primer clásico de los Beatles, que además de eso, es una excelente canción de rock pop, con secciones aceleradas, melódicas y rockeras.  Y acto seguido, el segundo sencillo viene a continuación, la inocente y simple "Love Me Do", quizás la canción más simple de todo el repertorio de los Beatles, y por supuesto, una de las más queridas y recordadas. La influencia del Skiffle británico se percibe a pesar del lento ritmo de la canción, por lo que se delata la prontitud con la que se compuso esta canción.

La respuesta de McCartney a Lennon y su bella "Ask Me Why" es la deliciosa "P.S. I Love You", una maravillosa canción pop, en la que las melodías se anteponen a los demás elementos musicales, y en la que la ternura se palpa a través de la entrañable y maravillosa música. Todos los elementos que conforman una bella canción pop están presentes en este tema, incluyendo el crescendo típico de los Beatles. Acto seguido, el tema más pop del álbum es otro cover, "Baby It's You" es una melodía melosa, con un sonido soulero muy evidente, y con la voz de Lennon volviéndose a lucir en los distintos puntos climáticos de la canción.

Y si Lennon y McCartney ya cantaron sus bellas canciones pop, ahora era turno de Harrison cantar una canción bella, inocente y popera, compuesta por sus colegas Paul y John, "Do You Want To Know A Secret?" es otro de los tema más memorables del álbum, el cual nos gusta por su simpleza, efectividad y melodicidad. Los acordes descendentes acompañados por el "Doo-Dah-Doo" son todo un clásico. La semilla del pop estaba sembrada, y en años posteriores habría de germinar y darnos un bello fruto que, lamentablemente, sería explotado hasta el cansancio por otros cantantes y músicos.

El penúltimo cover es una canción muy interesante e incluso un tanto oscura. "A Taste Of Honey" es una canción introspectiva con un desenlace emotivísimo, pero con una ambientación muy alejada del pop que estaban creando los Beatles en este mismo álbum. Ello no le resta ningún mérito a la canción, y por el contrario, la hace una de las canciones más atractivas por su unicidad en el álbum. Además se trató del primer double track de los Beatles, es decir, la primer canción en que se duplicaba la voz del vocalista, en este caso, Paul. La última canción original del álbum es "There's A Place", que nos remite un poco a "From Me To You" aunque con menos melodías pegajosas y con más energía rocanrolera.

La última canción del álbum es de hecho la última que se grabó aquel 11 de febrero, la que George Martin, productor del álbum, dejó para el final debido al resfriado de Lennon, es decir, la canción en la que si se equivocaban no pasaba nada. Para este punto, el cansancio de los Beatles era evidente, y el hecho de saber que podían equivocarse les relajó en demasía, por lo que, sin presión alguna, grabaron en una sola toma la versión de "Twist And Shout" que todos conocemos, que todos amamos, que a todos nos electrifica y nos energiza como pocas canciones en el mundo. No había mejor manera de cerrar un álbum con estas características.

 La banda más mítica de la historia del rock no pudo haber tenido un álbum debut más adecuado y perfecto que "Please Please Me". Es un hito a la juventud, a la inocencia y a la rebeldía rocanrolera de principios de los años 60, y el éxito no fue su único logro. Es un álbum que sentó las bases de lo que una banda de rock debía ser y hacer. Un shot de adrenalina y energía que trasciende las barreras del tiempo.